Propuesta para el Subterráneo de Buenos Aires

Desde hace unos años los gobiernos de la Ciudad y la Nación debaten por cual de los dos debe “hacerse cargo del subte”. Debajo de ambas jurisdicciones está la empresa concesionaria Metrovías que se limita a cobrar tickets, mantener la infraestructura de propiedad estatal y recibir subsidios por la diferencia entre los ingresos corrientes y los gastos corrientes.

La Nación ya demostró que no tiene capacidad de gestionar el subte ni ampliar la red como lo demanda un país moderno. La Ciudad, tampoco.

Buenos Aires fue la ciudad número 13 en tener red de subterráneos, la primera en América Latina. En 1913 se inauguró la Línea A de subtes. Sus vagones, ingleses, todavía corren.

Luego siguieron otras líneas. En 1947 dejó de construirse líneas hasta que hace pocos años, comenzó la construcción de la línea H y las prolongaciones de la D y la A.

Todo muy lento, inaugurando cada estación y cada metro de avance como si llegaran a la luna.

Es deprimente ver como inauguran lo que antes no se inauguraba. Como festejan avances menores con toda la tecnología a disposición. Con pico y pala se boqueaba menos.

Cosas de la mediocridad y la demagogia.

La solución para el Subte de Buenos Aires es institucional. Hay que privatizarlo.

Es necesario hacer que el subte sea una empresa privada, con propiedad del recurso y concesión por 99 años del servicio. La empresa debe ser dueña de las vías, andenes, y vagones. Haciendo uso de su propiedad establecerá el precio del boleto tan alto como pueda, buscando la ecuación de rentabilidad mas conveniente. Eso le permitirá proponer inversiones de ampliación y mejorar el servicio en cuanto a calidad y seguridad.

Un accidente será pagado por la compañía de seguros de dicha empresa. Si no ofrece condiciones de seguridad deberá pagar una prima mas alta. Mercado puro.

Las organizaciones gremiales (UTA, Metro delegados) deberán limitarse en cuanto a sus atribuciones. Deberá modificarse la ley de contrato de trabajo para que se permitá el despido con causa para los sindicalistas que hacen abuso de sus atribuciones prostituyendo tan noble profesión.

Nuestro país, luego de 10 años de relato y lavado de cerebro estatista no aceptará de ninguna manera esta propuesta. Muchos argentinos, en especial los que toman decisiones públicas sienten temor por la libertad, desprecio por el esfuerzo privado y una incontenible envidia debido a su inutilidad.

Eso es dato.

Como propuesta alternativa u opción de segundo mejor. Propongo lo siguiente.

Tenemos seis líneas de subterráneos. A, B, C, D, E y H.

Propongo otorgar en concesión por dos años a cada parte interesada una de las líneas.

Una línea sería para la Nación, otra para la Ciudad, otra para los metrodelegados, otra para la UTA, otra para una UTE de asociaciones de consumidores y una última para un fideicomiso privado suscripto en la bolsa de comercio.

A dichos agentes les daría su respectiva línea por tres años. Que cobren la tarifa que quieran, que mantengan el subte conforme a sus incentivos, que hagan lo que se les plazca, pero deberán hacerse cargo de los costos, los riesgos por eventuales accidentes, los salarios, la luz, las roturas de material, etc.

Es mas, si alguna decide dejar de funcionar y hacer prostíbulos en las estaciones, podrá hacerlo, en ese lapso de tiempo.

Se elimina la vigencia de sindicatos ese período para los trabajadores del subte.  para evitar que una institución afecte el funcionamiento de otra. Lo mismo para los impuestos nacionales y estaduales.

Las seis lineas competirán ” por comparación”. Pero será suficiente.

Al cabo del tercer año, se hará un plebiscito nacional para que la población decida cual de los seis tipos de gestión le resulta mas económico, eficiente y justo.

*PUBLICADO EL 3 DE DICIEMBRE DE 2012.

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