Algunos límites del diagnóstico errado

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Por David Tettamanti
Lic. en Información Ambiental (UNLu)
Mg. (en curso) en Ingeniería de la Tasación y Valoración (UPV)

“la libertad no solo significa que el individuo tiene la oportunidad y la responsabilidad de la elección, sino también que debe soportar las consecuencias de sus acciones y recibir alabanzas o censuras por ellas. La libertad y la responsabilidad son inseparables. Una sociedad libre no funcionara ni perdurara a menos que sus miembros consideren como derecho que cada individuo ocupe la posición que se deduzca de sus acciones y la acepte como resultado de sus propios merecimientos…”
Friedrich Von Hayek, 1960.

Inspirado en la necesidad de dar respuestas a la narrativa totalitaria que predomina en estos tiempos por parte de los políticos, científicos, intelectuales y artistas, donde las restricciones excepcionales se han convertido en estructurales, en la correlación positiva que hay entre el Índice Libertad Económica de The Heritage Fundation  (Argentina, 149 de 180 países, a 2019), con el Índice de Percepción de la Corrupción (Transparency International), el Índice de Desarrollo Humano (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) e Índice de Desempeño Ambiental (Yale University). Los 7,2 puntos del PBI en Ineficiencia del gasto público, según el Banco Interamericano de Desarrollo, dentro de los cuales 4,4% son de “Filtraciones en transferencias”. El cercenamiento de las libertades individuales y el empobrecimiento que ha sufrido la población desde 1930 hasta la fecha, así como el 20-25% de pobreza estructural en el país (Universidad Católica Argentina) y una inflación acumulada de 1935 (año de creación del Banco Central de la República Argentina) actualizada a 2018 de 25.671.070.716.075.600.000% con una tasa promedio anual de 62,08%. (Roberto Cachanosky), en 2019 estar en tercer puesto de las “Economías más miserables del mundo” según la consultora Focus Economics, el segundo país con la presión impositiva sobre empresas más alta del mundo con un 106,3% de impuestos (Banco Mundial) y 48% del total del empleo no agrícola es informal según la Organización Internacional del Trabajo (2018). La ínfima cantidad de test diagnósticos realizados de COVID-19, Argentina 435 por millón de habitantes, Chile 4.228 tests por millón de habitantes (Gobierno de Chile). Según el London School of Hygiene & Tropical Medicine, Chile se encuentra reportando el 50% de los casos sintomáticos del país, siendo el 7° mejor país del mundo en este indicador, ubicándose Argentina en lugar 38° entre 79 países, solo reportando el 13% de los casos sintomáticos.

El no tan evidente fracaso de la planificación y coordinación estatal en salud, educación, economía, investigación y desarrollo, en nombre del “Estado presente”, la “solidaridad”, la “emergencia” o la “justicia social”, que no es notado por gran parte de la población que está retrasando la solución de la crisis ambiental (económico, ecológico y social).

Transitando uno de los momentos más críticos de las últimas décadas a escala global y local, donde los gobiernos aprovechan para mostrar todo su poder coercitivo y los ciudadanos en su mayoría expectantes a las decisiones de las dirigencias, nos enfrentamos no solo a la pandemia del COVID-19 sino también a las potencialidades y límites de las instituciones que hemos pensado como sociedades durante años.

El desempeño ambiental está determinado por la decisión de los individuos, estas decisiones están determinadas por los incentivos que modelan estas instituciones, por lo tanto, la credibilidad de las instituciones y sus autoridades, es fundamental para cualquier salida pacífica de la crisis.

Los riesgos ambientales siempre han existido, así como cualquier amenaza a la población humana (una pandemia, no es algo nuevo). Por lo que en estos momentos donde el evento ya sucedió, debemos realizar debates racionales en el marco de la evidencia empírica, en pos de disminuir la vulnerabilidad de la sociedad, mitigar los impactos negativos y evitar que las decisiones de hoy, generen peores escenarios a futuro.

En estos momentos, más que nunca, no solo es vital un diagnóstico certero, sino también un correcto marco teórico, ya que depende de este mismo la interpretación de dicho diagnóstico para la posterior planificación y gestión.

La heterogeneidad e interdependencia de los elementos del sistema ambiente, hace que necesariamente se requiera un abordaje interdisciplinar, ya que de otra manera el sesgo de una sola disciplina sobre el problema, provocaría desequilibrios en la toma de decisiones, perdiendo credibilidad y eficiencia en el uso de los recursos escasos.

Las características del sistema en estudio son las siguientes: es un sistema abierto por lo que hay entrada y salida de componentes, carece de limites bien definidos, realiza intercambios con su entorno, esta auto-organizado, está sometido a perturbaciones exógenas (modificación del entorno) o endógenas (dentro del sistema), el sistema puede ser estable o inestable a ciertas escalas de perturbaciones, puesto que al recibir una perturbación el sistema sufre un desequilibrio y re-equilibrio (sin desestructurarse), pero también puede romper el umbral de la estabilidad y generar una inestabilidad que demanda una re-organización, o re estructuración (nueva estructura).

Por lo que no solo se deben tomar la visión de las ciencias médicas, sino complementar con otra serie de disciplinas como “Law and Economics”, ya que las políticas sanitarias se verían limitadas por las económicas a corto plazo empeorando el escenario. Vale aclarar que, como medida, no es solo es hacer y mostrar “que se hace” para conservar la estabilidad política, sino también es momento de pensar en replegar la burocracia y permitir que la población encuentre su armonía sin coacción.

Es necesario mantener los pilares básicos del desarrollo sostenible, siendo dos de ellos las leyes justas y la justicia, entendiendo que, si todos los individuos tenemos la misma dignidad por el solo hecho de ser humanos, debemos ser tratados igual ante la institución burocrática con el monopolio de la violencia legítima (Estado), por lo que todo trato desigual ante él, es injusticia. El problema es la desigualdad ante la ley y la pobreza, no como muchos creen que el problema es la desigualdad económica, acaso si se buscara la igualdad económica, no solo se lesionaría derechos naturales, sino también seria igualdad en la miseria ya que se interrumpiría el proceso de ahorro, inversión e innovación.

Se ha evidenciado también que, tanto en la conservación de la naturaleza como en la gestión del riesgo ambiental la primera iniciativa es delegar al Estado toda la coordinación de la situación sin límite alguno, como si tendrían toda la información que se requiere para ello y tendría la capacidad de coordinar la voluntad de todos los individuos, lo cual no es cierto.

Cualquier avance sobre el derecho a la vida, a la libertad y la propiedad privada, lesionaría la sostenibilidad y la gestión en la situación de emergencia, debido a la violencia que se ejerce y los desbalances que esto genera en el sistema. Este enfoque de no garantizar derechos naturales y avanzar sobre los intereses particulares impide la innovación, siendo estos los que generan las soluciones. Entendiendo un derecho, como las cartas que nos resguardan de la institución a la cual le reconocemos su monopolio de la violencia legítima, que es administrada por individuos como cualquiera, que especula, tienen su propio interés personal y su propia escala de valores.

Debido a que, sin leyes justas, ni justicia, no solo la cohesión social es algo aún más difícil de lograr ya que los actos voluntarios se ven remplazados por el aparato estatal, sino que también se ven estropeados otros aspectos vitales para la obtención de un diagnóstico certero.

A raíz de que un individuo no puede abastecerse de todas sus necesidades por sí mismo, debe intercambiar con otros para lograrlo. De estos intercambios libres y voluntarios de los derechos de propiedad surge el sistema de precios, sistema clave para la obtención de un buen diagnóstico y gestión, por varias razones que detallare a continuación:

  1. Para la determinación de responsabilidades, y delimitación de derechos y obligaciones.
  2. Cada individuo en función de sus preferencias, valora y elige qué productos y servicios satisfacen mejor su demanda, al comprarlo envía instantáneamente y casi sin conciencia de ello una señal al resto de los actores de la red (dado que la especialización hace que cada quien solo se ocupe de lo suyo). De esta manera se genera un sistema de recolección de información (intercomunicación y cooperación social) sobre cantidades y calidades de productos y servicios, que sería imposible de predecir de manera unilateral, ya que el consumidor determinaría qué prospera y qué no en el mercado, generando más acumulación e inversión en los proveedores que mejor satisfacen sus necesidades. Por lo que cualquier tipo de control de precios por debajo de su precio de equilibrio (no por oferta y demanda), generaría escasez de ese producto o servicio.
    Como vemos en el diagrama siguiente son esenciales dos instituciones, que son los “intercambios libres” y la “existencia del dinero”. En el momento que se elimina en una de las dos o ambas, se hace imposible hacer cálculos económicos sobre cuando, cuánto y que necesita cada individuo.  Y si solo se interfiere, se atrasa el proceso de innovación y desarrollo. Por este motivo, toda coacción en la economía genera escasez, problemas sociales y deterioro ambiental.

  1. Las valoraciones son subjetivas, los precios son objetivos ya que surgen de la puja de cada transacción y tienen una correlación histórica (catalaxia). Por lo que no hay que usar el signo “=” tan desaprensivamente, como si no hubiera juicio, ni posibilidad de cambio. Si no hay libertad, hay coacción. Estos precios determinan los costos, no al revés.
  2. Este sistema de recolección instantánea de información dispersa y coordinación de los conocimientos en pos de la restructuración del sistema en función de las necesidades hace que sea el sistema más eficiente conocido no solo por su eficiencia en un solo momento del tiempo, sino también por mantenerse constantemente actualizado e innovando.
  3. Esta lógica de cooperación social, significa que el bien común se construye de las relaciones e interrelaciones de los individuos interactuando voluntariamente en ausencia de coacción tejiendo una red de resiliencia. No de arriba hacia abajo de acuerdo a los intereses y valores de las autoridades de turno; entendiendo al emprendedor como conector de las demandas sociales y los factores de producción, no como un enemigo o como una fuente ilimitada de recursos.
  4. El sector que arriesga en un escenario de competencia constante, innova y genera la riqueza es el sector privado. En cambio, el Estado está limitado por sus roles que le dan sentido de existir (seguridad y justicia), por los derechos naturales y solo dispone de los recursos que les expropia a los individuos. Debo destacar que, por su naturaleza monopólica no compite y carece de afrontar los costos marginales de las decisiones que toma, por lo que lleva gran ineficiencia.
    En momentos tan exigentes como este, la competencia es aún más importante que en situaciones de estabilidad, ya que de esta surge la innovación y la masificación del conocimiento. Ya he demostrado por qué el sector privado es más eficiente que la coacción y el sector público. Por lo que cualquier tipo de eliminación o control de la competencia, interrumpiría el proceso de innovación y desarrollo en búsqueda de satisfacer las demandas sociales por aquella que el burócrata decida (con sus interés y escasa información), consecuentemente a esto al alterando las señales, se brindarían bienes y servicios de mala calidad a los consumidores.
  5. No aceptar el funcionamiento del sistema de cooperación descripto, no aceptar la naturaleza monetaria de la inflación y no hacer caso a las restricciones presupuestarias, por parte de los Estados y Bancos Centrales, incurriendo los burócratas en la “fatal arrogancia” de querer controlar los aspectos de mercado alterando las señales en el sistema de intercomunicación, retrasando el proceso de capitalización del sistema y la innovación en búsqueda de satisfacer las necesidades.
    Al burócrata interferir en el funcionamiento sano del sistema de precios por el hecho de que jamás va a obtener ni sostener los resultados que promete o pretende (sino ignora o desconoce lo anteriormente dicho), ya que estos desequilibrios se ven reflejados en otros precios, por lo que hay una tendencia clara a querer controlar cada vez más los aspectos del sistema de precios usando cada vez más violencia, eliminando la competencia y la creación de riqueza. Y por consecuencia, todos los beneficios que estas producen.

Por estas razones cualquier acto coercitivo carece de la información necesaria para ser certeros en la gestión del riesgo. Y cualquier acto de este tipo en contra de las libertades individuales, como por ejemplo seguir monopolizando o interfiriendo mercados, tendrá sus consecuencias negativas a mediano y largo plazo. En este caso, serían más disgregación social, más pobreza y el colapso del sistema sanitario.

Debido al shock negativo que está sufriendo la sociedad y el sesgo predominante se debe abordar el problema de manera interdisciplinar, aceptando la naturaleza humana y el funcionamiento del sistema, para no generar más caos.

«En esta fase de diagnóstico y llegando a la etapa de planificación, debemos tener en cuenta de que la ley es para darle libertad a los individuos y no para restringírsela, entendiendo la libertad no en el sentido newtoniano sino en el sentido filosófico, entendiendo la misma como “ausencia de coacción arbitraria por parte de terceros”.

En ningún momento hago alusión a que habría que abandonar a alguien, pero si es momento de cambiar el paradigma, ya que el estado elefantiásico y las políticas totalitarias, son dañinas en todo sentido, y no tendrán resultados positivos en la gestión de la salud, ni de la economía.

La solución no es avanzar al máximo sobre las libertades individuales, ni que el 51% de los votos signifique el 100% y se atropellen en nombre de la “emergencia”, “solidaridad” o el “voto popular” los intereses particulares sino de entender cómo funciona el sistema de precios para servirse de información sana, aceptar la importancia del ahorro y los emprendedores, y tomar decisiones analizando el riesgo, pero en este sentido, no en el contrario. Es ampliar lo que entendemos hoy como propiedad privada, con derechos claramente definidos, siendo estos aplicables y trasferibles en el marco de leyes justas. No hay acto más justo y federal, que dejar que cada individuo desarrolle su proyecto de vida sin coacción.

“El culto del Estado, es el culto de la fuerza. No hay amenaza más peligrosa para la civilización que un gobierno de incompetentes, corruptos u hombres viles. Los peores males que la humanidad haya tenido que soportar fueron infringidos por los malos gobiernos.”
Ludwig Von Mises

Bibliografía de revisada

  • Von Hayek, Friedrich (1933) Teoría Monetaria y Ciclos Económicos
  • Von Hayek, Friedrich (1960) Los Fundamentos de la Libertad
  • Von Mises, Ludwig (1912) Teoría del Dinero y el Crédito
  • Von Mises, Ludwig (1949) La Acción Humana: Tratado de Economía

ULTÍMOS ARTÍCULOS

ArticulosRelacionados

INSTITUCIONAL