El día que Argentina propuso entrar a la Segunda Guerra Mundial (del lado del Eje)

Miembro del Consejo Académico de Libertad y Progreso

Todavía no sabemos lo suficiente sobre las relaciones del gobierno militar surgido el 4 de junio de 1943 con el régimen nazi. Parte del problema es la falta de interés (o recursos) de los historiadores para investigar en los archivos de Alemania. También el hecho de que pocos tengamos conocimiento del idioma alemán.

Despues de la guerra los aliados publicaron en inglés un resumen de la correspondencia diplomática del régimen nazi (ver aqui). Lamentablemente solo cubre hasta 1941. Sin embargo, posteriormente el gobierno alemán siguió publicado estos documentos pero en alemán bajo el título “AKTEN ZUR DEUTSCHEN AUSWÄRTIGEN POLITIK 1918-1945″. Es posible accederlos en este link.

De estos archivos (AKTEN ZUR DEUTSCHEN AUSWÄRTIGEN POLITIK 1918-1945, Band VI 1. May bis 30. September 1943, Vandenhoeck & Ruprecht Gottingen, 1979) rescaté la siguiente comunicación interna que Walter Schellenberg, Jefe de la Sicherheitsdienst (SD), el servicio de inteligencia de las SS (dirigidas por Himmler), le envió a Joachim von Ribbentropp, Ministro de Relaciones Exteriores, sobre una reunión mantenida por su agente en Buenos Aires con el Presidente Ramirez y otros funcionarios de su gobierno en la Casa Rosada pocas semanas después del golpe.

El general Pedro Pablo Ramirez (alias “Palito”)

En la reunión estaba presente el teniente coronel Enrique P. González (alias “Gonzalito”), quien dirigía la logia GOU junto con Perón, quien no estuvo presente, pero es altamente improbable que no aprobara lo que se discutió. El famoso “Blue Book” publicado por el gobierno norteamericano en 1946 también menciona esta reunión.

El nombre del agente de Schellenberg presente en la reunión no es mencionado en la comunicación. Pudo haber sido Johannes Siegfried Becker (alias “SARGO”), el hombre clave de Operación Bolívar, la estructura de espionaje nazi en América del Sur. Es posible que quien estuviera presente en la reunión fuera su subalterno, Hans Harnisch, quien desde tiempo atrás mantenía fluidos contactos con los militares argentinos.

Johannes Siegfried Becker (alias “SARGO”)

El documento es extremadamente interesante ya que en esencia Ramírez le propone al agente nazi una alianza para abrir un nuevo frente en la guerra mundial lanzando un ataque a Brasil en una supuesta alianza con Chile y Paraguay. Este ofrecimiento echa obviamente por tierra la teoría de la neutralidad “principista”. Argentina siguió una falsa neutralidad durante la guerra que era totalmente contraria a los intereses del país y pagó un precio alto por ello.

Lo notable es que a mediados de 1943, luego de la derrotas en sufridas en Rusia y el Norte de África, los militares argentinos creyeran que Alemania todavía podía ganar la guerra. Después de esta reunión, en septiembre de 1943 el gobierno militar decidió enviar a un agente especial llamado Osmar Hellmuth en misión secreta a Alemania para comprar armamentos y reunirse con Schellenberg y otros altos funcionarios del Tercer Reich. En una reunión en el Ministerio de Guerra Perón le entregó a Hellmuth sus instrucciones.

Lo notable es que para entonces los nazis se encaminaban a su indefectible derrota y no podían desprenderse de ni siquiera una Luger. Es decir que la apuesta de los militares argentinos inevitablemente saldría mal (como salió). Sin embargo, las negociaciones para comprar armamento en Alemania recien se suspendieron en septiembre de 1944, cuando incluso para los fanáticos era evidente el fin del Tercer Reich.

Gracias a los genios de Bletchley Park, que descifraron las comunicaciones de radio provenientes desde Argentina, en noviembre de 1943 la inteligencia británica arrestó a Hellmuth antes de que llegara a Europa. Durante el interrogatorio al que fue sometido Hellmuth confirmó el propósito de su misión.

En vista de esta situación, la presión de los Aliados sobre Argentina aumentó, culminando en la ruptura de relaciones con Alemania a principios de 1944. El ala pro-nazi del ejército consideró la decisión de Ramírez como una traición. Perón se aprovecho de la situación para deshacerse tanto de Ramírez como de González, su rival dentro del GOU. De todo esto habla Potash en su libro “El Ejército y la Política en la Argentina 1928-1945“. Como ha demostrado el historiador norteamericano Stanley Hilton, el gobierno brasileño se tomaba muy en serio la posibilidad de una agresión militar argentina y mucho antes del golpe del 4 de junio de 1943.

Transcribo abajo las comunicaciones en alemán y mi traducción al español via http://www.deepl.com (cualquier corrección es bienvenida).

AKTEN ZUR DEUTSCHEN AUSWÄRTIGEN POLITIK 1918-1945, Band VI 1. May bis 30. September 1943, Vandenhoeck & Ruprecht Gottingen 1979

Primer Documento

p. 221, Enviado Meynen (Buenos Aires) al Ministerio de Relaciones Exteriores, Buenos Aires, 2 julio 1943, Geheime Reichssache Nur als Verschlußsache zu behandeln. Druck USA auf Abbruch anhält. Argentinische Regierung möchte Abbruch vermeiden, zumindest verzögern. Denkt an Ausweg durch Bildung Blocks mit Chile Paraguay. Dabei wieder auftaucht Gedankenaustausch Waffenlieferung unsererseits. Bin unterrichtet über diesbezügliche… (Gr. verst.) Abwehr Anweisung Botschaft. Empfehle hierzu gegebenenfalls möglichst ganz geheim mindestens Einleitung Verhandlungen.Ferner anscheinend Erwägung Möglichkeit “freundschaftlichen” Abbruchs, wobei im Vordergrund Fragen, ob Sicherstellung argentinischen Handels- verkehrs durch uns möglich. Empfehle, jeden Fühler in dieser Richtung ablehnend zu beantworten, da sonst Gefahr, daß hiesige Regierung angesichts Zwangslage hierzu greift. [Note: Nach einer Aufzeichnung Brenners vom 12. Juli (39/27 797) bat Ribbentrop Steengracht, sich “ablehnend zu der Frage zu verhalten, ob evtl. ein freundschaftlicher Abbruch der Beziehungen zwischen Deutschland und Argentinien unter Sicherstellung des argentinischen Handelsverkehrs zu erwägen sei”]

Traducción

Secreto y confidencial. La presión de EE. UU. para que el gobierno rompa [relaciones diplomáticas con el Tercer Reich] continúa. El gobierno argentino quiere evitar la ruptura, al menos demorarla. Piensa en una salida formando un bloque con Chile y Paraguay. En el proceso, surge un intercambio de ideas; armamentos de nuestra parte. Estoy informado sobre esto … (Gr. Verst.) Mensaje de instrucciones de defensa. Si es posible, recomiendo iniciar negociaciones lo más secretamente posible. Además, aparentemente, se considera la posibilidad de una ruptura “amistosa”, con énfasis sobre si podemos garantizar el tráfico comercial argentino. Se recomienda responder negativamente a cualquier sugerencia en esta dirección, de lo contrario existe el peligro de que frente a una situación difícil el gobierno local actúe. [Nota: Según una grabación de Brenner el 12 de julio (39/27 797), Ribbentrop le pidió a Steengracht que “se niegue a responder la pregunta sobre si sería posible una ruptura amistosa en las relaciones entre Alemania y Argentina, al tiempo que considera garantizar el comercio de Argentina “]

Segundo Documento

pp. 466-468, Der chef der Sicherheitspolizei und des SD an das Aswärtige Amt. Berlin, 1 septiembre de 1943, Betr.: Stellungnahme des Generals Ramirez bezüglich der Beziehungen zu Deutschland. Im Nachgang zu früher übersandten Meldungen hinsichtlich der Einstellung der neuen argentinischen Regierung zu Deutschland wird in der Anlage die Abschrift eines Berichtes unseres Dienstes in Buenos Aires übermittelt, der eine zwischen General Ramirez und dessen engsten Mitarbeitern einerseits und unserem Mittelsmann andererseits stattgefundene Besprechung zum Gegenstand hat. Der Sitzungsbericht beweist eindeutig, wie stark der argentinische Regierungschef eine engere Anlehnung an Deutschland sucht. Zwischenzeitlich wurde aus Buenos Aires bekannt, daß der deutsche Geschäftsträger Meynen ebenfalls von dem Inhalt der stattgefundenen Besprechung in Kenntnis gesetzt wurde. Schellenberg, SS Oberführer//

[Anlage] BUENOS AIRES, den 1. Juli 1943. Betr.: Besprechung mit General Ramirez. Am 28. 6. 1943 abends fand eine Besprechung statt, an der außer unserem Mittelsmann folgende Personen teilnahmen: Oberstleutnant Gonzalez, Chef der Präsidentialkanzlei; Hauptmann Filippi, Adjutant und Schwiegersohn von Ramirez; Major Bernard, Privat sekretär des Kriegsministers.

Einleitend erklärte Oberstleutnant Gonzalez, daß es der Wunsch des Präsidenten Ramirez sei, der deutschen Reichsregierung ein klares Bild von der augenblicklichen Lage Argentiniens zu geben. Man habe davon Abstand genommen, dies über die deutsche Botschaft zu tun, da es unmöglich sei, einerseits die Übermittlung verschlüsselter Telegramme zu verbieten, andererseits aber die Botschaft um die Unterrichtung ihrer Regierung zu bitten. Auf den Einwand unseres Mittelsmannes, daß er ebenfalls über keinerlei telegrafische Verbindung verfüge, erwiderte Gonzalez, daß man die für Berlin bestimmten Nachrichten mit einem eigenen Schlüssel über die argentinische Botschaft in Berlin geben könne. Gonzalez betonte nochmals, daß es der Wunsch der argentinischen Regierung sei, die freundschaftlichen Beziehungen zu den Achsenmächten aufrecht zu erhalten. Man wende sich an die deutsche Regierung, damit diese und die übrigen Regierungen des Dreimächtepakts über die durchaus schwierige Lage Argentiniens unterrichtet seien. Am 27.6. sei der USA-Botschafter Armour beim Präsidenten gewesen und habe ihm den Termin vom 15. August genannt, bis zu dem Argentinien die diplomatischen Beziehungen zu den Achsenmächten abgebrochen haben müsse, wenn es nicht die üblen Folgen (graves consecuencias) auf sich nehmen wolle. Die durch Armour bisher nur mündlich überbrachte Forderung seiner Regierung, auf die jedoch zweifellos eine entsprechende schriftliche Mitteilung folgen würde, sei durchaus in Form eines Ultimatums gestellt worden. Auf die zweimal von Armour an Ramirez gestellte Frage, ob er wisse, was unter „üblen Folgen” zu verstehen sei, habe er geant- wortet: „Tengo que entenderlo” (Ich muß es ja verstehen).

Am Nachmittag des gleichen Tages sei auch der brasilianische Botschafter Alves beim Präsidenten erschienen und habe ihm die gleiche Forderung im Namen der brasilianischen Regierung überbracht. Die Brasilianer würden mit „desagrado” (Mißfallen) die Vorgänge in Argentinien beobachten. Argentinien wisse, daß die Nichterfüllung der Forderungen den Krieg mit Brasilien bedeute. Brasilien habe bereits heute 25000 Mann an der argentinischen Grenze konzentriert. Darunter befänden sich 4 Tankbrigaden. Auf den brasilianischen Flugplätzen längs der argentinischen Grenze stän- den 500 Flugzeuge, u. a. auch 25-50 schwere Bomber, bereit. Sämtliche Truppen seien bereits bestens kriegsmäßig ausgerüstet. Wenn auch nicht anzunehmen sei, daß die Vereinigten Staaten offiziell an der Seite Brasiliens gegen Argentinien in den Krieg gehen werden, so sei doch sicher, daß die USA den Brasilianern alle nur erdenkliche materielle und finanzielle Hilfe gewähren würden. Im Gegensatz zu Brasilien stehe Argentinien vollkommen ungerüstet da.

Es verfüge nicht über die notwendigsten Waffen. Zu den wenigen vorhandenen Geschützen fehle die Munition. Die argentinischen Muntionsfabriken seien nicht in der Lage, Granaten herzustellen, da ihnen die erforderlichen Rohstoffe, wie z. B. Trotyl fehlen. Da Argentinien weder die Formel noch die Apparate besäße, um Flugzeugbenzin herzustellen, könnten die argentinischen Flieger nicht höher als 5000 m fliegen. Es sei aber nicht nur bezüglich der Aufrüstung seitens der früheren Regierungen viel gesündigt worden, sondern auch auf außenpolitischem Gebiet habe man eine vollkommen falsche Taktik angewandt. Man habe es leider nicht fertig gebracht, rechtzeitig einen südamerikanischen Staatenblock zu schaffen, der sich gegen Brasilien und damit gegen die USA zur Wehr setzen könnte. Man begrüße deshalb die mit Paraguay getroffenen Abmachungen. Inzwischen sei auch mit Chile ein ähnliches Abkommen getroffen worden. Im Falle eines Krieges mit Brasilien hoffe man, auf die Hilfe Paraguays, Chiles, Boliviens und evtl. Perus rechnen zu können. So sei die Lage Argentiniens. Was könne nun Deutschland bzw. die Achse für Hilfe im Falles eines Krieges gewähren. Sei Deutschland in der Lage, die Überwachung der argentinischen Küste durch 25 bis 30 U-Boote zu übernehmen. Sei es möglich, daß Deutschland 800 bis 1000 Flugzeuge liefert, daß es Argentinien mit den erforderlichen Rohstoffen zur Herstellung von Munition versorgt. Wäre es bereit, die Formel und Apparate zur Herstel- lung von Flugzeugbenzin zur Verfügung zu stellen. Sei Japan in der Lage, den Schutz der chilenischen Küste zu übernehmen? Nach Beendigung der Darstellung durch Oberstleutnant Gonzalez erschien der Präsident General Ramirez. Er betonte, daß es nicht sein Wunsch sei, die Beziehungen zur Achse abzubrechen, daß aber der Druck seitens der USA und Brasiliens ungeheuer stark sei. Er erklärte, daß ihm der Ton, mit dem der nordamerikanische Botschafter seine Forderungen vorgetragen hatte, das Blut hätte kochen lassen, daß er sich jedoch als verantwortlicher Leiter des Schicksals der Nation habe beherrschen müssen. Was ihm der brasilianische Botschafter erzählt habe, hätte nichts mit Amerikanismus und noch weniger mit Lateinamerikanismus zu tun.

Die Abmachungen mit Paraguay seien sehr wertvoll, da dadurch eine breite Front geschaffen sei, die evtl. bis Peru verlängert werden könnte. Im Osten müßte Argentinien sich selbst schützen, westlich müßten die Chilenen den Schutz übernehmen. Vielleicht würde es ein Krieg „del habla espanol” gegen „el habla portugues” werden. Sie würden weniger die USA direkt fürchten, da diese auf die anderen lateinamerikanischen Länder Rücksicht nehmen müßten. Selbstverständlich besage dies nicht, daß die Vereinigten Staaten Brasilien alle nur mögliche Hilfe angedeihen lassen würden.

Den Krieg jedoch mit eigenen Mitteln zu führen, sei vollkommen ausgeschlossen. Vor allem müsse Argentinien den Krieg aus der Luft fürchten, da es nicht über die notwendige Flak verfüge. Man könne sich überhaupt nicht ausdenken, was es z. B. bedeuten würde, wenn eine 3-Millionen-Stadt wie Buenos Aires bombardiert würde, ohne in der Lage zu sein, sich zu verteidigen. Er sei zwar überzeugt, daß der Krieg endlich einmal den in Argentinien fehlenden Patriotismus erwecken würde und daß man Argentinien nicht wiedererkennen würde, aber damit allein könne kein Krieg geführt werden.

Abschließend stellte Ramirez ebenfalls die Frage: „Kann die Achse helfen?” Ohne auf die Fragestellung einzugehen, versicherte unser Mittelsmann, daß er versuchen werde, der deutschen Reichsregierung eine Schilderung der stattgefundenen Besprechungen zu geben. Er selbst könne nur raten, alles zu tun, um zunächst einmal eine Verlängerung des Termins über den 15. August hinaus zu bekommen. Er wies darauf hin, daß die Festsetzung des Termins möglicherweise mit der beabsichtigten Invasion des europäischen Festlandes in Zusammenhang stehen könnte und daß man sich auf alle Fälle vorher den Abbruch der Beziehungen sichern wolle, da nach einem mißglückten Invasionsversuch kaum noch Druck auf Argentinien ausgeübt werden könne. Ramirez betrachtete die Lage als außerordentlich schwierig und hielt es für fast ausgeschlossen, eine Verlängerung des Termins durchzusetzen. Unser Mittelsmann wurde für die nächsten Tage zu einem Essen zu wurde für die nächsten Tage zu einem Essen zu Ramirez geladen..[Nota al pie: Siehe dazu auch das Telegramm des Reichsicherheitshauptamtes an das Auswärtige Amt vom 2. August (507/235 292-93; jetziger Fundort siehe Anm. 1); danach habe es Ramirez bereits dreimal abgelehnt, ein Dekret über den Abbruch der Beziehungen Argentiniens zu den Achsenmächten zu unterzeichnen]

Traducción:

El jefe de la Policía de Seguridad (Sicherheitspolizei) y el SD al Ministerio de Relaciones Exteriores. Berlín, 1 de septiembre de 1943, Re: Declaración del general Ramírez sobre las relaciones con Alemania. Asunto: Declaración del General Ramírez sobre las relaciones con Alemania. Como seguimiento a comunicaciones anteriores sobre la actitud del nuevo gobierno argentino hacia Alemania, se adjunta copia de un informe de nuestra oficina en Buenos Aires sobre una reunión entre el General Ramírez y sus colaboradores más cercanos por un lado y nuestro agente por otro se envía la mano. El informe de la reunión muestra claramente cuán fuertemente el jefe de gobierno argentino busca estrechar lazos con Alemania. Mientras tanto, desde Buenos Aires se ha sabido que el representante alemán Meynen también fue informado del contenido de la reunión. Firmado: Schellenberg, SS Oberführer.

 [Anexo] BUENOS AIRES, 1 de julio de 1943. Re: Discusión con el general Ramírez. En la noche del 28 de junio de 1943 se celebró una reunión en la que, además de nuestro agente, participaron las siguientes personas: el teniente coronel González, jefe de la Cancillería presidencial; Capitán Filippi, ayudante y yerno de Ramírez; Mayor Bernard, Secretario Privado del Ministro de Guerra. En su introducción, el teniente coronel González declaró que era el deseo del presidente Ramírez darle al gobierno alemán una imagen clara de la situación actual en Argentina. Dijo que la embajada alemana se había abstenido de hacerlo, dado que por un lado era imposible prohibir la transmisión de telegramas encriptados y por el otro pedirle a la embajada que informara a su gobierno. Ante la objeción de nuestro agente que él tampoco tenía conexión telegráfica, González respondió que los mensajes destinados a Berlín podrían enviarse con una clave separada a través de la embajada argentina en Berlín. González reiteró que el gobierno argentino deseaba mantener relaciones amistosas con los poderes del Eje. Solicitó al Gobierno alemán que informe a los otros gobiernos del Pacto tripartito sobre la difícil situación en Argentina. El 27 de junio el embajador de los Estados Unidos, Armour visitó al presidente y le informó que pare el 15 de agosto Argentina debía romper sus relaciones diplomáticas con las potencias del Eje si no quería sufrir graves consecuencias (“graves consecuencias”). La exigencia del gobierno norteamericano, que hasta ahora solo había sido transmitida verbalmente por Armour, pero que sin duda sería seguida por una comunicación escrita, ciertamente fue hecha en la forma de un ultimátum. Cuando Armour le preguntó a Ramírez dos veces si sabía qué significar “graves consecuencias”, respondió: “Tengo que entenderlo” (verbatim).

En la tarde del mismo día, el embajador brasileño Alves también compareció ante el presidente y entregó la misma demanda en nombre del gobierno brasileño. Los brasileños observan con “desagrado” (disgusto) los hechos ocurridos en Argentina. Argentina debe saber que el incumplimiento de las demandas significa una guerra con Brasil. Brasil ya ha concentrado a 25.000 hombres en la frontera argentina. Entre ellos se encontraban 4 brigadas de tanques. En los aeródromos brasileños a lo largo de la frontera con Argentina, están listos 500 aviones, incluidos 25-50 bombarderos pesados. Todas las tropas ya están bien equipadas para la guerra. Incluso si no se supone que Estados Unidos entrará oficialmente en guerra con Argentina del lado de Brasil, es seguro que Estados Unidos proporcionará a los brasileños toda la ayuda material y financiera concebible. A diferencia de Brasil, Argentina está completamente desarmada.

 [Argentina] no tiene los armamentos más necesarios. Carece de municiones para las pocas armas existentes. Las fábricas de municiones argentinas no pueden producir granadas porque carecen de las materias primas necesarias, como el trotyl. Dado que Argentina no tiene la fórmula ni el equipo para producir combustible de aviación, los aviones argentinos no pueden volar a más de 5.000 metros. Los gobiernos anteriores no solo habían pecado mucho en términos de armamento, sino que también habían utilizado tácticas completamente equivocadas en el campo de la política exterior. Lamentablemente, no fue posible crear un bloque sudamericano a tiempo para defenderse de Brasil y, por tanto, de Estados Unidos. Por tanto, se complacn de los acuerdos alcanzados con Paraguay. Tambien se ha llegado a un acuerdo similar con Chile. En caso de una guerra con Brasil, se espera poder contar con la ayuda de Paraguay, Chile, Bolivia y posiblemente Perú. Esta es la situación de Argentina. ¿Qué podrían conceder Alemania o el Eje como ayuda en caso de guerra? Alemania podría hacerse cargo de la vigilancia de la costa argentina con 25 a 30 submarinos. Es posible que Alemania suministre de 800 a 1.000 aviones, que suministre a Argentina las materias primas necesarias para la producción de municiones. ¿Estaría dispuesto a proporcionar la fórmula y el equipo para la producción de combustible de aviación? ¿Japón podrá hacerse cargo de la protección de la costa chilena? Luego de que el teniente coronel González terminó su presentación, apareció el presidente general Ramírez. Destacó que no era su deseo romper relaciones con el Eje, sino que la presión de Estados Unidos y Brasil era enorme. Explicó que el tono con el que el embajador norteamericano había presentado sus demandas le había hecho hervir la sangre, pero que había tenido que controlarse como líder responsable del destino de la nación. Lo que le había dicho el embajador brasileño no tenía nada que ver con el americanismo y menos con el latinoamericanismo.

Los acuerdos con Paraguay son muy valiosos porque crean un frente amplio que posiblemente podría extenderse a Perú. En el Este, Argentina tendría que protegerse, en el Oeste los chilenos deberían hacerse cargo de la defensa. Quizás se convertiría en una guerra “del idioma español” contra “el idioma portugues”. Temerían menos a EE.UU. directamente, porque EE.UU. tendría que tener en cuenta al resto de países latinoamericanos. Por supuesto, esto no significa que Estados Unidos le daría a Brasil toda la ayuda posible. Pero hacer la guerra con sus propios medios está completamente fuera de discusión. Argentina, sobre todo, tenía que temer la guerra desde el aire, porque no contaba con las baterías antiaéreas necesarioas. Es imposible imaginar lo que significaría, por ejemplo, que una ciudad de tres millones de habitantes como Buenos Aires fuera bombardeada sin poder defenderse. Estaba convencido de que la guerra finalmente despertaría la falta de patriotismo en Argentina y que Argentina no sería reconocida, pero esto por sí solo no permitiría hacer la guerra.

Finally, Ramirez also asked the question: “Can the Axis help us? Without answering the question, our agent assured him that he would try to give the German government a description of the meetings that took place. He himself could only guess that he would do everything possible to get an extension of the ultimatum beyond August 15. He pointed out that the fixing of the date might possibly be connected with the intended invasion of the European mainland and that in any case they would want to ensure that relations were broken off beforehand, since after an unsuccessful invasion attempt, pressure on Argentina could hardly be exerted. Ramirez regarded the situation as extremely difficult and considered it almost impossible to push through an extension of the deadline. Our mediator was invited to a dinner at Ramirez’s house for the next few days… [Nota al pie: See also the telegram of August 2 from the Reich Security Main Office to the Foreign Office (507/235 292-93; for the present location, see Note 1); after that, Ramirez had already refused three times to sign a decree terminating Argentina’s relations with the Axis Powers.]

Finalmente, Ramírez también hizo la pregunta: “¿Nos puede ayudar el Eje? Sin responder a la pregunta, nuestro agente aseguró que intentaría darle al gobierno alemán una descripción de las reuniones que se llevaron a cabo. Ramirez solo pudo sugerir que haría todo lo posible para obtener una extensión del ultimatum más allá del 15 de agosto. Señaló que la fijación de la fecha posiblemente podría estar relacionada con la invasión prevista del continente europeo y que, en cualquier caso, [los Aliados] querrían asegurarse de que las relaciones se rompan de antemano, ya que después de un intento de invasión fallido, difícilmente se podría ejercer presión sobre Argentina. Ramírez consideró la situación como extremadamente difícil y juzgó casi imposible presionar para que se extendiera el plazo. Nuestro agente fue invitado a una cena en la casa de Ramírez en los próximos días… [Nota al pie: Ver también el telegrama del 2 de agosto de la Oficina Central de Seguridad del Reich al Ministerio de Relaciones Exteriores (507/235 292-93; para el presente locatio n, ver nota 1); después de eso, Ramírez se negó tres veces a firmar un decreto para romper las relaciones diplomáticas de Argentina con las potencias del Eje.]

Publicado originalmente en EL Blog de Emilio Ocampo.

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