Dólar versus plazo fijo: expertos recomiendan qué opción elegir antes de las elecciones

Analista económico en

Licenciada en Economía (UBA). Analista económico de Libertad y Progreso.

IPROFESIONAL – En tiempos de elecciones pandemia, donde el Gobierno tiene focalizado su escenario tanto económico como político en el corto plazo, muchos ahorristas se preguntan qué hacer con sus pesos, debido a que las variables están “condicionadas” por este contexto.

Allí se plantean dos opciones rápidas y clásicas para proteger el dinero, como la compra de dólares o la colocación de los billetes en un plazo fijo, que puede ser tradicional o UVA (ajusta por el índice de precios).

En esta “elección inversora” pesará de sobremanera el comportamiento que tengan la cotización del tipo de cambio y la inflación de los próximos meses.

Para conocer cuál de estas dos alternativas clásicas de inversión es la más recomendada para resguardar los ahorros, en estos momentos, iProfesional consultó a reconocidos economistas.

“En épocas electorales se hace más complicado decidir en qué instrumento volcarse y hacer rendir esos pesos que con tanto esfuerzo nos costó hacernos. El problema es que dado un contexto de mucha incertidumbre el margen de maniobra se agota. La elección entre plazo fijo o dólar es determinante de acá a las elecciones”, grafica a este medio Natalia Motyl, economista de la Fundación Libertad Y Progreso.

Antes que nada, se debe tener en cuenta que el acceso al dólar está muy restringido en la plaza cambiaria oficial por el cepo, debido a que el limite mensual que se puede adquirir en bancos y casas de cambio es de u$s200.

A su vez, la cotización del tipo de cambio se encuentra también regulada, y prácticamente congelada, como ancla “antiinflacionaria” y para evitar inquietar al mercado en la previa electoral.

De hecho, en los últimos meses el billete oficial sube apenas alrededor de 1% mensual, mientras que la inflación se ubica en torno al 3%.

Lo mismo ocurre en el mercado bursátil, el Gobierno se encuentra interviniendo los precios implícitos del dólar MEP y del contado con liquidación, por medio de venta de bonos en moneda extranjera.

En resumen, los analistas consideran que, al menos hasta elecciones, no hay intenciones del Gobierno de que cambie este panorama.

Algo similar ocurre con el blue que, a pesar de ser un mercado ilegal, ventas de “manos amigas” en las cuevas están generando que el valor del billete estadounidense, hasta el momento, se mantenga más cerca de los $180, y no se aleje mucho de ese valor.

Por lo tanto, el ahorrista que decida comprar dólares tiene que saber que esto no parece ser un “negocio” para el corto plazo, porque pierde frente al avance del resto de los precios, sino que se puede transformar una apuesta para después de las elecciones. Es decir, esperar a que luego de noviembre haya una devaluación más fuerte.

En resumen, Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, afirma en sentido a iProfesional que: “De acá a las elecciones, creo que el dólar oficial no va a subir mucho, y después en los mercados financieros el Banco Central está tratando de intervenir, por lo que hay que ver si gana la pulseada”.El precio del dólar se encuentra intervenido y frenado por el Gobierno, por lo que como inversión no sería un buen instrumento.El precio del dólar se encuentra intervenido y frenado por el Gobierno, por lo que como instrumento de inversión no sería rentable en el corto plazo.

Plazos fijos

Por el lado de los plazos fijos, los aspectos que deben analizar los ahorristas para saber qué alternativa les conviene es el tiempo de colocación de su dinero y las expectativas respecto a qué ocurrirá con la inflación en los próximos meses.

Esta variable se vincula directamente con el plazo fijo UVA, que son las colocaciones a más de 90 días y que ajustan en base al índice de precios CER.

Es que en los últimos meses el Gobierno logró contener la elevada inflación, al frenar las expectativas de incremento del valor de los productos importados, con el virtual congelamiento de la cotización del tipo de cambio. A ello se le sumó la falta de actualización a las tarifas de los servicios públicos.

Es decir, la menor inflación que se registró en los últimos meses redujo el rendimiento de los plazos fijos UVA, que dejaron de ser tan atractivos como en el primer semestre del año cuando, por ejemplo, en marzo la suba fue de 4,8%, y estaba muy por encima respecto a otros indicadores.

En cambio hoy, según los últimos datos oficiales, en julio se registró un alza de precios del 3%, cifra que igualó la ganancia que ofrecen los UVA con la del plazo fijo tradicional, que brinda un 3% mensual (37% anual).

Incluso, algunos analistas encuestados en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central, sostienen que la inflación puede llegar a descender y ser de un promedio del 2,8% mensual hasta las elecciones. Por lo que la alternativa tradicional luce como más atractiva hasta entonces.

Además, la opción tradicional sólo solicita un encaje de los fondos de apenas 30 días, por lo que permite ir renovando cada vez que finaliza al dinero original depositado más la ganancia obtenida en el mes, y acrecentar el capital.

Al vencer al poco tiempo de realizada esta colocación, también brinda la posibilidad de evaluar si es conveniente o no mantener los fondos bajo esta herramienta mes a mes. Por lo que cualquier alerta económica o política que surja en el medio, le permite al ahorrista una salida rápida de los pesos que tiene bajo este instrumento.

En tanto, en el plazo fijo UVA se requiere esperar un mínimo de tres meses para disponer de los fondos. Por lo que si llegase a cambiar el “clima” del país, no hay escapatoria sin perder parte del dinero.

Igualmente, esta posibilidad de colocación que ajusta por inflación (UVA) tiene como ventaja, más allá del período de colocación, que no perderá poder de compra frente al resto de avance de los precios de la economía.Los plazos fijos tradicionales, ante una inflación más baja, pueden rendir más en los próximos meses.Los plazos fijos tradicionales en pesos, ante una inflación que aparenta ser más baja, pueden rendir más en los próximos meses.

Dólar versus plazo fijo

A la hora de evaluar cuál de las opciones conviene más para resguardar al poder de compra en los próximos meses, cada economista tiene su postura, pero en todos los casos enfatizan que debe evaluarse el contexto económico y político del momento.

Un aspecto importante a evaluar será el período en el que se desea apostar por un plazo fijo o por la compra de dólares.

Por ende, si la meta es obtener la mayor ganancia hasta las elecciones de noviembre, quizás un plazo fijo brinde más utilidades que el “controlado” dólar hasta entonces. Luego de ese plazo, las posturas e interrogantes son demasiados.

Respecto a las colocaciones en pesos a plazo, existen diferencias de expectativas entre los atados al UVA y los tradicionales.

“La decisión de invertir en un plazo fijo debe dirigirse hacia los que ajustan por inflación, porque el Gobierno decide mantener tasas reales negativas. Por lo que el plazo fijo tradicional pierde siempre contra la inflación. En resumen, si uno quiere estar expuesto al riesgo de estar en pesos, y lo pretende dejar en un plazo fijo, entonces lo mejor son los ajustables por UVA”, opina Pablo Repetto, director de la consultora GRA de Gabriel Rubinstein.

Para Rajnerman, el plazo fijo “está ganándole por muy poco a la inflación. Por lo que para los ahorristas más optimistas de la economía argentina les conviene el plazo fijo, debido a que son los que piensan que no va a haber una devaluación”.

En cambio, para los ahorristas más pesimistas este economista sostiene que “les conviene el dólar, porque creen que después de las elecciones se viene una devaluación”.

“En lo personal, creo que hasta noviembre el Banco Central va a elegir endurecer el cepo antes que convalidar una devaluación, un salto en el dólar”, concluye Rajnerman.

Desde la perspectiva de Motyl, para analizar si conviene volcarse a un plazo fijo o al dólar es necesario proyectar a cuánto va a estar el billete estadounidense en los próximos meses.

“Si la variación mensual del tipo de cambio supera el 1% de acá hasta noviembre, conviene volcarse al dólar. No obstante, si el dólar se mantiene por debajo del 1%, el plazo fijo es una opción, más si es un plazo fijo UVA, que le permite ganarle a la inflación”, resume la economista.

Dentro de esta volatilidad e incertidumbre que se percibe,puede empezar a jugar un rol importante en las tensiones el valor que tome el dólar blue.

De acuerdo a estimaciones de Motyl, proyecta un dólar informal que va a superar los $200 para octubre, “por lo que un plazo fijo con un rendimiento anual del 37% no es opción y conviene pasarse a dólares”, detalla.

Aunque alerta que si desde el Banco Central se logra estabilizar al mercado de cambios, y el tipo de cambio no sube tanto, ahí “convendría el plazo fijo”.

Es decir, esta experta sostiene que todo dependerá a cómo controlará la situación la entidad monetaria en los próximos meses.

“Dado el menor poder de fuego en las reservas que tiene el BCRA, desde el mercado se está proyectando que quizás no se logre sostener el dólar por mucho tiempo”, finaliza Motyl.

En cuanto a este asunto, Repetto dice a iProfesional :”La decisión de estar en dólares hay que medirlo frente a la posibilidad de que el dólar libre suba más que la inflación. Esto es difícil de evaluar dado que la magnitud de las regulaciones que ha decidido el Gobierno en el último tiempo lo que hace es alentar más la demanda del dólar y reducir la oferta, por lo que se producen grandes fluctuaciones de precio”.

Al respecto, detalla que en los últimos meses los dólares libres vienen subiendo más que la inflación y más que el dólar oficial, “lo que podría mantenerse hasta las elecciones, por lo que hasta ese momento el dólar podría ser más atractivo que un plazo fijo”, concluye.En medio del cepo cambiario cada vez más cerrado y la incertidumbre económica que tiene el país, muchos analistas están recomendando dolarizar ahorros como protección.Por el duro cepo cambiario y la mayor incertidumbre económica que tiene el país, muchos analistas están recomendando dolarizar los ahorros como protección.

Un dato no menor lo acerca una fuente de un banco privado, que está directamente vinculada al sector de inversiones de los clientes, y que prefiere mantenerse en el anonimato.

“Nosotros estamos recomendando empezar a dolarizar los pesos que andan dando vuelta de los clientes hasta que pasen las elecciones, y que luego de ellas el Gobierno tome medidas. Por eso, recomendamos que los ahorristas sólo que se queden con los pesos operativos, y el resto que vaya a billete estadounidense. Este movimiento hoy no lo veo como una búsqueda de rentabilidad, sino como resguardo de inversión“, concluye a iProfesional.

En resumen, si se quiere obtener ganancias antes de las elecciones, la probabilidad más alta es que el plazo fijo otorgue mayores utilidades que los dólares oficial y financiero. Pero la dolarización sigue siendo un camino a elegir en caso que se desee “blindar” el poder de compra de los ahorros ante cualquier imprevisto anterior o posterior a noviembre.

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