Mercado expectante: cómo puede impactar en Argentina una posible suba de tasas de la Fed

Aldo Abram
Director Ejecutivo at

ÁMBITO FINACIERO – Los responsables de la Reserva Federal de Estados Unidos coincidieron en la necesidad de subir las tasas de interés con el objetivo de contener la inflación, que en enero fue del 7%, la cifra más alta desde 1982.

“La mayoría de los participantes notaron que, si la inflación no baja como se prevé, sería apropiado que el comité suprima la política de acomodamiento a un ritmo más rápido del que aplica actualmente”, se definió en la reunión del comité monetario de la Fed, realizado a fines de enero y cuyas minutas fueron publicadas el miércoles.

Así, se estima que la Reserva Federal subiría las tasas desde marzo, luego de mantenerlas durante casi dos años entre 0% y 0,25%: fueron reducidas ante la amenaza que la pandemia suponía para la economía local. De hecho, un informe de la agencia de calificación S&P Global Ratings aseguró que espera que la entidad presidida por Jerome Powell suba las tasas “seis veces en 2022”.

En ese escenario, analistas consultados remarcaron que una posible suba de tasas de la Reserva Federal podría impactar en la economía argentina, debido a diversos factores como una caída en el precio internacional de los commodities y un menor flujo de capitales hacia los países emergentes.

“Durante la pandemia, los Bancos Centrales, que venían siendo muy austeros monetariamente para desarmar la burbuja que se había generado antes de 2014, volvieron a emitir mucho para sostener sus economías ante la aparición del covid. La realidad es que eso se notó en el aumento de los bienes comerciables, la depreciación del dólar y con el tiempo se comenzó a ver en la inflación”, señaló a Ámbito Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso, quien agregó: “Ahora no les queda más margen y van a tener que subir la tasa de interés para empezar a contraer y hacer que el dólar se aprecie y se frene la suba de los precios. Esto es lo que está pasando y va a continuar pasando”.

“Es claro que el mundo nos ayuda menos que tiempo atrás. El aumento de la inflación en las economías más avanzadas tiene dos consecuencias, la primera es su traslado vía las importaciones a nuestros precios locales. Y, en segundo lugar, la suba de tasas de interés que ya se produjo en gran parte del mundo, y en Estados Unidos empezaría en marzo”, sostuvo por su parte Claudio Caprarulo, director de Analytica, y remarcó: “Por ahora, el Banco Central Europeo se resiste ante el temor de frenar la recuperación económica. El impacto, como señaló esta semana la directora del FMI Kristalina Georgieva, es que los capitales financieros van a empezar a salir de las economías en desarrollo, por eso les recomienda que ya mismo estiren los vencimientos de su deuda”.

Efectos

“Ahora que los Bancos Centrales y la Reserva Federal van a tener que tomar el camino inverso que tomaron durante la pandemia, lo que se tendría que esperar es que suba el dólar en el tiempo. Por otro lado, va a haber menos crédito, menos financiamiento internacional. Sobre todo para los países emergentes, porque va a ser más atractivo invertir en las economías desarrolladas. Y eso va a hacer que los países que nos compraban a nosotros más, consuman o demanden menos. Así es que los productos que exportamos, particularmente, se van a ver afectados en forma negativa”, remarcó Abram.

“Un efecto es que un endurecimiento de la política monetaria estadounidense, generalmente repercute en el dinero que se mueve en mercados alternativos al de los bonos del Tesoro. Cuando sube la tasa de interés, generalmente hay una mayor avidez por los bonos del Tesoro estadounidense. Eso significa que ese dinero fluye desde otros mercados, como puede ser los mercados de commodities y sus derivados, con lo cual tiende a bajar el precio internacional de los commodities. Ese es un primer efecto que nos puede impactar”, señal Martín Kalos, director de EPyCA Consultores.

“La suba de tasas tiende a reducir el precio de los commodities. Más allá del salto en la cotización de la soja por la sequía, eso puede restringir el ingreso de dólares por exportaciones más adelante. Y el encarecimiento del crédito dificulta el endeudamiento en dólares que tarde o temprano tanto las empresas como el gobierno van a tener que salir a buscar para evitar caer en default los próximos años”, coincidió Caprarulo.

Finalmente, Kalos remarcó que una suba de tasa genera una “mayor competencia por los fondos que quizá podrían haber venido a ser invertidos en mercados emergentes como Argentina”. “Pero eso, de alguna manera, ya estaba muy limitado. Entonces, el efecto es más reducido. El efecto es, quizás, por la continuidad de bajas inversiones y bajos flujos de capital a economías como la Argentina, pero impacta más en otras economías emergentes que sí podían esperar flujos mayores y que ahora compiten contra tasas de interés más altas en Estados Unidos”, concluyó.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin