Inflación global: lo peor habría quedado atrás (no para Argentina)

Aldo Abram
Director Ejecutivo en

ÁMBITO FINANCIERO – La dinámica de la inflación global parecería haber alcanzado su pico máximo en los meses de julio y agosto. Así lo indica un informe privado que, de todas formas, advierte que los bancos centrales están lejos de “bajar la guardia” ya que la suba de precios continuará por encima de sus metas en 2023. De todas formas, analistas destacan que, pese a que pueda registrarse una menor presión en el plano internacional, no modificaría demasiado el escenario previsto para la inflación en Argentina.

Un informe elaborado por Balanz da cuenta de que “la dinámica de los precios de las materias primas desde junio viene dando soporte a la idea de que lo peor de las presiones inflacionarias parecería haber quedado atrás, por lo menos para la mayor parte de los países”.

“De hecho, las sorpresas inflacionarias vienen mostrando señales de estabilización en las distintas geografías, o al menos, la inflación no está generando sorpresas al alza como lo venía haciendo hasta el segundo trimestre de este año”, agregó el estudio.

De todas formas, se aclaró que el panorama inflacionario global “permanece mixto, ya que, si bien la inflación de julio tuvo un comportamiento benigno en Estados Unidos, los datos de agosto en Europa mostraron una alarmante señal de efectos de segunda ronda”.

“Muy probablemente, lo que veamos pronto es que comience a ceder la inflación global, que fue causada por un exceso de emisión que se inició en la pandemia pero que inexplicablemente continuó durante 2021 y que hace que en los países desarrollados haya una inflación del 8% o 9% interanual”, coincidió al respecto Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso.

“Evidentemente, si siguen por este camino de austeridad monetaria, que está implementando por ejemplo la Reserva Federal y en menor medida el Banco Central Europeo, es muy probable que la inflación tienda a desacelerarse. También lo que va a ayudar a que algunos precios bajen es, fundamentalmente, que se vaya asimilando de alguna forma el impacto que tuvo en algunos mercados la invasión rusa a Ucrania”, agregó Abram a Ámbito.

En ese sentido, desde Balanz señalaron que, con diferentes grados de magnitud, “la inflación habría alcanzado su pico en julio-agosto a lo largo de buena parte de las geografías”. “A nivel regional, el consenso de los economistas encuestados en Bloomberg es que la inflación habría alcanzado su nivel máximo en el tercer trimestre de 2022, con lo que hacia adelante se proyecta un gradual descenso”, señaló el estudio, aunque aclaró: “Sin embargo, existen diferencias entre los países ya que Europa todavía tiene riesgos inflacionarios por delante. Dentro de mercados emergentes, la convergencia en la dinámica de los precios se demoraría algunos meses más en países como Argentina y Turquía, al menos en términos de proyecciones y expectativas. Para el resto de las economías, lo peor del shock inflacionario sería cuestión del pasado”.

Inflación: qué se espera para Argentina

Si bien después del pico de 7,4% mensual en julio, las proyecciones dan cuenta de que la inflación local tenderá a desacelerarse, continuará en niveles muy elevados. En ese escenario, las menores presiones internacionales tendrán un efecto marginal en la evolución de precios locales.

“Los factores externos, en nuestra inflación, tuvieron un impacto marginal: pudo haber pegado 5 o 6 puntos porcentuales en total. Es lo que pegó en los países desarrollados. El resto es todo nuestro. Podríamos decir que en lugar de tener 96% de inflación en el año, hubiéramos tenido 90%. No hay mucha diferencia, evidentemente”, señaló Abram al respecto.

“Los principales responsables de la inflación en Argentina son el Gobierno y un Banco Central que no para de emitir pesos, quitarle credibilidad a nuestra moneda y por lo tanto hacer que la gente deje de demandar pesos. El exceso de oferta y la caída de la demanda de pesos, hace que pierda poder adquisitivo y potencie el impacto sobre el total de los precios de los bienes y servicios. Es decir que el principal problema de la inflación en Argentina no proviene de afuera, es interno”, agregó el director de Libertad y Progreso.

Es por eso que, coinciden distintos analistas, la inflación podría continuar por encima del 6% en los próximos meses. “La inflación tendrá un arrastre del desequilibrio macroeconómico, a los cuales se suma la corrección de los precios regulados de la economía, como las tarifas de servicios públicos. Esto le pone un piso alto a la inflación para los próximos meses, que podría concluir en una inflación del 95% anual”, sostuvo al respecto Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin