Laura Alonso

Carlos Rodríguez Braun

Consejero Académico de Libertad y Progreso

LA RAZÓN (Madrid).- Me entero, gracias a la crónica de Ángel Sastre, el corresponsal de LA RAZÓN en mi Buenos Aires querido, de la existencia de Laura Alonso, diputada del PRO, el partido del alcalde porteño, Mauricio Macri, uno de los pocos que se ha manifestado en contra de la expropiación de YPF; su mérito queda acrecentado si contrastamos su actitud con el espectáculo que brindó la política argentina hace pocos días, dentro y fuera del Congreso. En ese grupo selecto sobresalió la señora Alonso, que no solo votó en contra de la confiscación, sino que además defendió su posición con valentía en medio de insultos lanzados desde el hemiciclo y también desde las tribunas, donde se enseñorean aún más la demagogia y el populismo. Doña Laura Alonso no se inmutó, lanzó una acusación tras otra en contra de «los que se dicen patriotas y nunca apercibieron a las empresas y las sancionaron en el momento que correspondía», y formuló el diagnóstico más duro y verdadero sobre la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su pandilla de patoteros: «Este Gobierno fue y es parte del saqueo». Mientras decía algo tan cierto, de la turba aulladora brotó lo que para ellos debía ser el peor de los insultos: «¡Española!», le gritaron. No conozco de nada, como digo, a la señora Alonso, pero escuchando ese momento tan bochornoso di gracias a Dios por la existencia de una mujer libre y digna en esa vorágine de nacionalismo antiliberal. Y, sí, ella también es argentina.

*Publicado en La Razón, Madrid.

 

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