Presupuesto: el relato vs la realidad

Aldo Abram
Director Ejecutivo at

ÁMBITO FINANCIERO.- La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Presupuesto de 2014 que envió el Poder Ejecutivo y parece que el Senado se apresta a darle una sanción exprés. Uno de los principales roles que le asigna la Constitución Nacional a los legisladores es, como representantes de los contribuyentes, aprobar cómo se gastarán nuestros impuestos; lo cual no es un mero acto administrativo. El Parlamento debe chequear que lo enviado por el PEN se ajuste a las necesidades de la Nación y a las restricciones de ingresos existentes; por lo que, en caso de que no lo haga, tiene la obligación de modificarlo y sancionar lo que considera será mejor para el país.

Sin embargo, nuestro Congreso ha venido actuando como una suerte de “escribanía” que da fe del Presupuesto enviado por el gobierno sin hacerse responsable de lo que contiene, cuando esto último es su función constitucional. Como ejemplo, podemos analizar lo que sucedió en 2012 con el Presupuesto sancionado para el corriente año, que aprobó un incremento del gasto primario de 15,5%, cuando nunca en los últimos 10 años el aumento fue menor al 20% y, de hecho, desde 2008, estuvo siempre por encima de 29%. Por supuesto, esto les permitió “dibujar” un superávit primario de $59.256 millones más del doble del máximo que se haya logrado durante la actual administración y que es de 3,6 veces el promedio de los últimos 10 años. Así, surge del Presupuesto que se obtendrá un resultado financiero total positivo de $1.086 millones durante todo 2013, que el gobierno promocionó como muestra de una gestión responsable de las cuentas públicas.

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Visto el relato oficial, ¿cuál será la realidad? La previsible, el gasto primario se incrementará alrededor del doble de lo pautado, como venía sucediendo en los últimos 6 años. Por lo tanto, a pesar de que los ingresos aumentarán más de lo previsto, con suerte, el déficit primario superará los $10.000 millones en 2013, algo lejano al pautado saldo positivo de $59.256 millones. Así es como, en lugar de un “responsable” ahorro financiero positivo de $ 1.086 millones, tendremos un incremento del endeudamiento de  más de $47.000 millones.

A pesar de las innumerables advertencias sobre la irrealidad del Presupuesto 2013 que recibieron nuestros legisladores en forma directa o a través de los medios, igual el Congreso decidió sancionarlo. Lamentablemente, los que lo apoyaron con su voto saben que nadie los “demandará” por su tremenda irresponsabilidad y, por ello, ahora están dispuestos a volver a actuar de la misma manera.

El Proyecto de Presupuesto 2014 que está tratando el Parlamento prevé un aumento del gasto primario de 15,6%, cuando lo esperable es que su piso sea del 29%, el mínimo incremento para todo el período de Cristina Fernández.  En tanto, se estima que habrá un superávit primario de $78.116 millones, pero será una suerte si logran que el resultado sea positivo. Además, se espera un ahorro financiero de $868,9 millones, pero difícilmente la necesidad de mayor endeudamiento esté por debajo de los $60.000 millones.

Alguno se preguntará por qué se tiende a subestimar el gasto público a pesar de todas las facultades que el Congreso le delegó al Poder Ejecutivo para reasignarlo, punto que además dista de ser constitucional. Es que el gobierno puede disponer arbitrariamente de toda disponibilidad de erogación que exceda lo presupuestado, lo cual tampoco se ajusta al mandato de nuestra Constitución.

Por lo tanto, es hora de que los argentinos nos asumamos como ciudadanos y demandemos que nuestros legisladores recuperen y asuman las facultades que le delegaron al PEN. Que se hagan responsables del rol que les asigna nuestra Carta Magna, en particular en lo que hace a determinar en qué se gastarán los impuestos que con tanto esfuerzo y sacrificio pagamos. Si vemos que algunos no asumen este compromiso, reclamemos públicamente y, sobre todo, recordémoslo a la hora de emitir nuestro voto.

*PUBLICADO EN ÁMBITO FINANCIERO, MARTES 1 DE OCTUBRE DE 2013
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