Argentina cumple seis meses en cuarentena por COVID-19 con desafío sanitario y económico

(Xinhua) — Argentina cumple el domingo 20 de septiembre seis meses en cuarentena por la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19), mientras afronta desafíos en materia sanitaria y económica, explicaron expertos entrevistados por Xinhua.

El presidente argentino, Alberto Fernández, decretó el aislamiento obligatorio el 20 de marzo y lo amplió en sucesivos anuncios hasta el 11 de octubre: “Es muy importante entender que estamos muy lejos de haber superado el problema”, advirtió el viernes, al confirmar que la cuarentena se extendería hasta casi la mitad del mes de octubre.

El director del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Marcos Espinal, dijo a esta agencia en videoconferencia que “Argentina fue uno de los primeros países que tomó medidas de confinamiento, medidas que resultaron, y tuvo muy buena respuesta al principio”.

“Ahora la cuestión es ver qué puede mejorarse, como el testeo y la búsqueda de los contactos estrechos de casos confirmados, principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)”, explicó Espinal.

El país está entre los primeros 10 a nivel mundial en cuanto a contagios, con 622.934 positivos, y entre los primeros 14 a nivel global en cuanto a decesos, con 12.799, según datos oficiales actualizados la noche del sábado 19 de septiembre.

El coordinador del Comité de Salud y Seguridad Humana del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, Carlos Regazzoni, dijo a Xinhua que “la cuarentena precoz fue buena en su momento y evitó muchas muertes, pero ahora estamos ante un nuevo desafío, que requiere cambiar la estrategia”.

“La capacidad de testeos debe multiplicarse por cinco, y hay que mejorar la disponibilidad de trazadores, de investigadores y de médicos que puedan hacer una evaluación epidemiológica de los brotes”, enfatizó el doctor en Medicina.

Desde el Ministerio de Salud se precisó a esta agencia que desde el 3 de marzo, cuando inició el brote en el país, se realizaron 1.707.947 pruebas diagnósticas para la enfermedad, lo que equivale a 37.639,2 muestras por millón de habitantes.

La cuarentena, que incluye la suspensión de clases presenciales y el cierre de fronteras, frenó la actividad normal, y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) advirtió que la contracción del producto interno bruto (PIB) del país sudamericano podría llegar a un 10,5 por ciento este año.

Natalia Motyl, economista de la Fundación Libertad y Progreso, afirmó a Xinhua que “el balance de estos seis meses no es favorable. Una cuarentena tan restrictiva evidenció falta de políticas económicas de largo plazo”.

“Argentina se enfrentó a la pandemia optando por paralizar la economía, el peor camino que se pudo escoger dados los problemas estructurales que acarrea”, advirtió la economista

Motyl remarcó que “el país no aprovechó los años con precios altos de ‘commodities’ para poner en regla sus cuentas fiscales. Ahora, cuando el contexto internacional no es favorable, no hay margen de maniobra y la situación es de extrema vulnerabilidad”.

“La paralización de la actividad empresarial, sobre todo en el AMBA, terminó por corroer la estructura productiva. Se observa una severa destrucción de puestos de trabajo, con un desempleo que podría llegar al 13,7 por ciento, y una inflación cercana al 40 por ciento. En consecuencia, mayor pobreza”, planteó la experta.

Más allá de los desafíos sanitarios y económicos, científicos argentinos lograron desde marzo a hoy secuenciar el genoma del nuevo coronavirus, crearon tres pruebas que permiten el diagnóstico rápido de la enfermedad, y comenzaron a tratar a personas contagiadas con plasma de convalecientes.

Además, desarrollaron un suero terapéutico que tiene la capacidad de neutralizar el SARS-CoV-2, virus que causa la COVID-19, crearon un dispositivo para el tratamiento térmico de las muestras con que se busca el virus, y elaboraron telas tratadas con activos antivirales, bactericidas y fungicidas para fabricar innovadoras mascarillas de uso social.

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de Argentina, Roberto Salvarezza, valoró recientemente en declaraciones a Xinhua estos avances.

“Son una demostración de que cuando se tiene una estructura de ciencia y tecnología, con investigadores capaces de manejar y de conocer la ciencia básica, es posible llegar a aplicaciones” útiles en la batalla contra la pandemia, dijo el funcionario.

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