Qué es la brecha cambiaria y cómo afecta al bolsillo de los argentinos

Aldo Abram
Director Ejecutivo en Libertad y Progreso

PERFIL – La distancia de precios entre el dólar oficial y los paralelos es la noticia diaria en una Argentina donde el riesgo país es alto y carece de confianza del mercado internacional. La brecha cambiaria es del 100% y surgió ante los controles cambiarios como el cepo a las divisas. Si bien parece un concepto lejano, es una variable que tiene efectos colaterales de los que los argentinos no están exceptuados. Economistas analizaron la situación en diálogo con PERFIL.

Los dos golpes al bolsillo

Lo que refleja la brecha cambiaria es el desequilibrio cambiario y monetario. En primer lugar, es un parámetro de donde están parados los argentinos y cuáles son sus capacidades económicas.

Como señaló el economista Ivan Carrido, lo que se puede ver es el verdadero valor de las divisas norteamericana. “Nos señaliza lo que verdaderamente cobran los argentinos en dólares, lo que pueden ahorrar en dólares y lo que pueden comprar en el mercado internacional en dólares”

Dólares y pesos
Producto de la brecha cambiaria, los argentinos pierden poder adquisitivo.

En segundo lugar, es importante entender que para poder mantener la moneda extranjera contenida en un determinado valor, el Banco Central emite dinero. La consecuencia directa es la depreciación del peso que a lo largo de tiempo va generando subas en los precios de bienes y servicios que los argentinos compran.

“Con el tiempo se van a ir generando aumentos en los distintos productos. Por ejemplo, cuando vas al supermercado o necesitas que un gasista vaya a tu casa a hacer un arreglo te vas a dar cuenta que para comprar lo mismo vas a necesitar más plata. El argentino pierde poder adquisitivo”, explicó Aldo Abraham de la Fundación Libertad y Progreso.

La inflación se verá a mediano y largo plazo, pero no será por la suba del dólar sino por lo que ello refleja. Es decir, baja el peso y eso se refleja en los dólares libres.

Las empresas aumentan el precio de sus productos

En este escenario, también entran en juego las empresas como formadoras de precios. Son dos los fenómenos que se dan y terminan generando inflación.

Por un lado, tenemos a las compañías exportadoras que sufren una especie de retención cambiara que se adiciona en los bienes exportables. “Estos empresarios que por la compra realizada reciben una determinada cantidad de dólares, se ven ‘obligados’ a venderlos al Banco Central a la cotización oficial que es “muchísimo más baja de lo que realmente vale un dólar. Para recuperar esos pesos va a tener que recurrir a las divisas paralelas que son un 100% más caras. Significa menos incentivo a producir bienes y servicios exportables. Se perjudica el país, pero fundamentalmente, los que sufren estas retenciones que tienen un costo muy alto a su bolsillo”, indicó Abraham.

Banco Central
El Banco Central emite dinero para pisar el precio del dólar oficial.

Por otro lado, si bien la mayoría de ellas operan con el dólar oficial, hay otras que no logran que el BCRA les libere dólares para que operen. Por lo que se ven “obligadas” a importar insumos con dólares financieros legales que cotizan más alto que el oficial. Este fenómeno lleva a que quienes queden fuera del mercado trasladen estos valores que debieron pagar al precio de los productos.

Esta realidad fue explicada por Carrido: “Está pasando, porque no todos los importadores tienen acceso al mercado oficial porque el gobierno restringe a través de licencias de importación quienes pueden comprar bienes importados pasando por el mercado de cambio oficial. Hay barreras no arancelarias, es decir, no es que ponen un impuesto para importar sino que, con una adhesión administrativa se niegan licencias para importar y así se los saca del mercado”, contempló.

El día después

Suponiendo un escenario futuro en donde se quite el cepo y se deje de pisar el precio del dólar oficial, con el objetivo de sincerar su valor, la inflación será inevitable. El economista, Iván Carrido, explicó que “va a haber un impacto en materia de precios porque muchos productos que hoy pueden ingresar a la Argentina a una cotización oficial –es decir $100- habría que empezar a pagarlos el doble. Lo mismo con los productos alimenticios que se venden afuera”.

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