Histórico despertar de Argentina: crisis y oportunidad bajo el primer presidente liberal desde 1928

Director General en

Economista especializado en Desarrollo Económico, Marketing Estratégico y Mercados Internacionales. Profesor en la Universidad de Belgrano. Miembro de la Red Liberal de América Latina (RELIAL) y Miembro del Instituto de Ética y Economía Política de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. 

INFOBAE En un momento histórico para Argentina, el país asiste a la asunción de su primer presidente liberal desde la época de Marcelo Torcuato de Alvear, cuyo mandato culminó en 1928. Este acontecimiento se produjo en medio de una de las peores crisis económicas que ha sufrido nuestro país, con la inminente amenaza de hiperinflación, la pobreza superando el 45%, un Banco Central con un déficit cuasi fiscal que ronda 10% del PIB y una deuda de USD 419.000 millones que los mercados consideran impagable según la cotización de los bonos del gobierno y las cuentas fiscales con un déficit de 5 puntos.

El desafío más inmediato y crítico que enfrenta es la estabilización económica, si logra eliminar la inflación su popularidad crecerá a niveles récord.

El presidente ve en el primer gobierno de Carlos Saúl Menem una fuente de inspiración por sus reformas liberales y la capacidad de unir a la nación

El segundo gran desafío es la necesidad de impulsar reformas estructurales significativas a través de un Congreso fraccionado y diverso. Con una presencia limitada en el Senado y en la Cámara de Diputados, el presidente enfrenta la ardua tarea de negociar y ganar apoyo para sus propuestas.

El presidente será la clave para enfrentar estos desafíos y mantener el rumbo e impulsar a sus ministros a acelerar las reformas. Nadie está exento de defectos, pero Javier Milei muestra una humanidad, sinceridad y sensibilidad notables, cualidades que lo hacen confiable a pesar de las falencias que ha mostrado durante la campaña. Su promesa es ser firme y enfrentar la tormenta que se avecina. Pero, las manifestaciones de apoyo de la ciudadanía, en la calle y en las redes, también serán muy importantes mientras atravesamos los peores momentos.

El segundo gran desafío es la necesidad de impulsar reformas estructurales significativas a través de un Congreso fraccionado y diverso.

La visión del presidente es colocar a Argentina entre los diez primeros países en libertades económicas y que se mantenga allí durante 35 años, un logro que podría catapultar al país a un nivel de vida comparable al promedio europeo, emulando el éxito de naciones como Hong Kong, Singapur, Irlanda, Taiwán, Nueva Zelanda, Estonia, Polonia y algunos otros.

Este es un momento decisivo para Argentina, un cruce de caminos entre la continuidad de políticas económicas fallidas y la audaz adopción de un nuevo rumbo liberal. El mundo observa mientras Argentina se embarca en este audaz experimento, con la esperanza de un futuro próspero y en paz.