“Lo que veníamos diciendo desde bastante antes de las elecciones, que ganara quien ganara, iba a haber un ajuste”

Director General en

Economista especializado en Desarrollo Económico, Marketing Estratégico y Mercados Internacionales. Profesor en la Universidad de Belgrano. Miembro de la Red Liberal de América Latina (RELIAL) y Miembro del Instituto de Ética y Economía Política de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. 

La situación en Argentina ha alcanzado un punto crítico, donde las decisiones económicas y políticas son fundamentales para el futuro del país. Agustín Etchebarne, miembro de la Fundación Libertad y Progreso, ofreció su perspectiva sobre la coyuntura actual y las acciones tomadas por el gobierno de Javier Milei para Diario San Rafael y FM Vos 94.5.

“Lo que veníamos diciendo desde bastante antes de las elecciones, que ganara quien ganara, luego de las elecciones iba a haber un ajuste”, comenzó explicando Etchebarne, destacando la inevitabilidad de medidas drásticas tras el cambio de gobierno. “Cuando asumió Milei, también sabíamos que la diferencia iba a ser que tomaría el toro por las astas e iba a hacer un programa de ajuste”, añadió.

Una de las primeras medidas destacadas por Etchebarne fue la rápida reducción del déficit fiscal a cero en un corto lapso de tiempo. Sin embargo, reconoció que este programa de ajuste ha afectado a toda la población, especialmente en regiones como el conurbano bonaerense y Buenos Aires, donde se han eliminado subsidios a servicios básicos.
La inflación, otro de los grandes desafíos, ha sido abordada mediante la eliminación de precios reprimidos y ajustes en tarifas y combustibles. Etchebarne subrayó que, si bien estas medidas eran necesarias, su impacto ha sido significativo en el bolsillo de los ciudadanos.
El economista también reflexionó sobre la ley de ajuste fiscal que no logró ser aprobada, lamentando la falta de consenso político y el retroceso que ello implica en la estabilidad económica. “Lo que realmente podía generar una mejoría general de toda la economía era precisamente la ley”, afirmó.
Etchebarne abordó además la problemática de las transferencias discrecionales a provincias, criticando el manejo de fondos por parte de algunos gobernadores y la falta de regulación en la coparticipación federal. “El problema es que ellos logran tener recursos que envía la Nación y se dedican a gastar”, comentó.

En cuanto a las perspectivas futuras, Etchebarne vislumbró un panorama más alentador una vez superada la etapa de ajuste. “Una vez que pase el problema, la economía va a crecer, especialmente a partir del segundo semestre y más fuertemente el año que viene”, predijo.
Por otro lado, Etchebarne hincapié en ejemplos perdidos por la producción nacional, como la industria del salmón, señalando que “Chile, ha logrado desarrollar una próspera industria salmonera y exportar grandes cantidades de este producto, Argentina se ha visto limitada por problemas ideológicos que han obstaculizado la producción. En lugar de adoptar un enfoque racional y aprovechar los recursos naturales disponibles, algunos sectores han priorizado un ambientalismo ideologizado, lo que ha llevado a la importación de salmón chileno en lugar de producirlo localmente”, señaló.

Al finalizar su análisis, Etchebarne enfatizó la necesidad de abordar las complejas problemáticas que enfrenta Argentina. Destaca la resistencia de ciertos sectores políticos y corporativos a los cambios propuestos por el gobierno de Milei, señalando que algunos desean su fracaso. Además subrayó la importancia de encontrar un equilibrio en las decisiones políticas y económicas para lograr un crecimiento sostenible y una mejora generalizada en la economía argentina. Además, Etchebarne ejemplificó la problemática de los fideicomisos políticos al mencionar instituciones como el INCAA, donde la asignación de recursos se ve influenciada por intereses políticos en lugar de criterios de eficiencia y transparencia. Asimismo, resalta la cuestionable gestión de los registros automotores, señalando que estos pueden ser utilizados como instrumentos políticos en lugar de servir a los intereses de la ciudadanía.