“Estamos en tendencia a quebrar el piso del 2% de inflación”
PERFIL En diálogo con Canal E, el economista Aldo Abram analizó el crecimiento económico de septiembre, los sectores que impulsan la recuperación y las perspectivas inflacionarias para los próximos meses.
Un repunte inesperado cambia las expectativas
El dato del EMAE correspondiente a septiembre mostró un crecimiento del 0,5%, un resultado que tomó por sorpresa incluso a los analistas más optimistas. Para Abram, este dato alteró la visión generalizada que preveía una caída moderada: “Nos sorprendió a todos los economistas porque teníamos un consenso que indicaba una leve caída de actividad”.
El economista explicó que la incertidumbre previa a las elecciones provocó una fuerte retracción en la demanda interna: “Muchos sacaron sus ahorros e inversiones de la economía y la gente dejó de consumir para comprar dólares”, recordó. Ese escenario alimentó la expectativa de un número negativo que finalmente no llegó.
Según Abram, el dato positivo de septiembre cambia por completo la lectura hacia adelante: “Si septiembre dio 0,5% positivo, es muy probable que octubre también dé positivo”, anticipó. Con esto, sostiene que la recuperación iniciada a mediados de 2024 vuelve a tomar impulso tras la meseta del segundo trimestre y la leve recesión posterior.
Sectores rezagados, sectores inviables y un país que se normaliza
Consultado sobre la disparidad entre sectores —como pesca e intermediación financiera, que mostraron fuertes alzas— Abram planteó que aún no se recuperaron los niveles precrisis de 2023, aunque eso podría ocurrir en los próximos meses. Sin embargo, advirtió sobre un fenómeno estructural: “La Argentina viene de décadas de anormalidad, y muchos sectores que eran viables en esa anormalidad no lo serán en una economía normal”.
El economista anticipó que algunos rubros podrían desaparecer mientras emergen nuevas industrias más competitivas, especialmente en servicios.
Inflación: sin salto, pero con arrastre
Sobre el frente inflacionario, Abram descartó una aceleración abrupta: “Salto inflacionario no va a haber”, aseguró. Explicó, no obstante, que la incertidumbre electoral redujo la demanda de pesos, depreciando la moneda e impactando en los precios.
Pese a ello, destacó la existencia de pilares de estabilidad que antes no estaban presentes: solvencia fiscal y un Banco Central ordenado. Por eso, espera ajustes moderados: “Podemos ver un noviembre de 2,4%, pero no habrá más depreciación de la moneda”.
Abram se mostró optimista y proyectó un sendero descendente claro: “No me extrañaría que para el tercer trimestre del 2026 tengamos índices por debajo del 1%”.
Incluso fue más lejos al afirmar: “Estamos en tendencia a quebrar el piso del 2%; en 2027 podríamos tener inflación de un dígito anual”.