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La gran mentira de nuestro tiempo

LA NACIÓN.- Entiendo que lo más peligroso y dañino de nuestra época consiste en las dictaduras con fachada electoral. Este desbarranque lo previeron notables personalidades como Thomas Jefferson, quien advirtió en 1782 que "un despotismo electo no es por lo que luchamos", por ello es que, junto con los otros Padres Fundadores en los Estados Unidos, insistían en la permanente desconfianza y limitación al poder como eje central de toda la filosofía sobre la que descansaba lo que fue la experiencia más fértil en la historia de la humanidad.

Toda la tradición de la democracia tuvo siempre en cuenta que su aspecto medular y su razón de ser consiste en el respeto a las minorías por parte de las mayorías. En nuestra época Giovanni Sartori, el autor más destacado en esta materia, escribe: "El argumento es que cuando la democracia se asimila a la regla de la mayoría pura y simple, esa asimilación convierte a un sector del demos en no-demos. A la inversa, la democracia concebida como el gobierno mayoritario limitado por los derechos de la minoría se corresponde a todo el pueblo, es decir, a la suma total de la mayoría y la minoría". Desde Cicerón, cuando apuntaba que "el imperio de la multitud no es menos tiránico que el de un hombre solo", existe la preocupación por las mayorías ilimitadas. Sin excepción, la tradición democrática ha señalado una y otra vez las amenazas para la libertad y los derechos al guiarse sólo por los números. Como bien ha destacado el constitucionalista Juan González Calderón, los defensores de semejante sistema ni de números saben puesto que parten de dos ecuaciones falsas: 50% más 1%= 100% y 50% menos 1%= 0%.

Esta payasada sumamente peligrosa consiste en que las mayorías enquistadas en el poder arrasan con la justicia designando supuestos jueces que son adictos al Ejecutivo y, de la misma manera, proceden con todos los organismos de control. Una vez que se alzan con la suma del poder atropellan lisa y llanamente los derechos de las personas, mientras compran votos con políticas dadivosas a costa del fruto del trabajo ajeno y deterioran así sensiblemente el andamiaje jurídico y la productividad; en consecuencia, las grietas en la economía son cada vez más anchas y profundas.

venezuela1Mientras los votos apoyen, los sátrapas modernos siguen su trayectoria de aniquilar el progreso y destruir a las personas que mantienen su autoestima y su sentido de dignidad. Se cumple así la profecía de Aldous Huxley en el sentido de que hay quienes piden ser esclavizados a cambio de pan y circo, aunque la calidad de lo uno y lo otro se deteriore a pasos agigantados en el contexto de un espectáculo denigrante de servilismo y mansedumbre superlativa, en el que se renuncia a la condición humana, es decir, se renuncia a la libertad.

En todo esto hay un problema de fondo que debe revisarse. Nunca se llega a una meta final, todo debe reconsiderarse puesto que el conocimiento es de carácter provisional, sujeto a refutación. Los esfuerzos por liberarse de las monarquías absolutas han sido inmensos, por lo que no resulta admisible aceptar sin más la tiranía de la mayoría. Hitler es el ejemplo más ilustrativo de procesos electorales que incluyen la posibilidad de un zarpazo final extremo, pero hoy en día se exhiben muchos más, no sólo en América latina con los seguidores autoritarios de Chávez en diversos países y de la Rusia de Putin, sino que, con menos grosería, aparece en diversas naciones europeas y nada menos que en los Estados Unidos, donde deudas y gastos públicos elefantiásicos, junto con crecientes regulaciones que asfixian la energía creadora, vienen carcomiendo las bases de la sociedad abierta, todo bajo el manto de los votos que parecerían santifican cualquier desmán.

Frente a tamaña demolición hay sólo dos acciones posibles: esperar un milagro, en el sentido de que se reviertan los problemas automáticamente con el idéntico sistema que prepara incentivos perversos a través de coaliciones y alianzas, o trabajamos usamos nuestras neuronas para imaginar nuevas y más efectivas limitaciones al Leviatán tendientes a preservar los derechos de todos. En este último sentido, en lo personal, he recordado en otras oportunidades las esperanzadoras sugerencias de Bruno Leoni para el Poder Judicial, de Friedrich Hayek para el Legislativo y la propuesta de Montesquieu aplicable al Ejecutivo.

Si estas medidas no se consideraran suficientemente adecuadas, es urgente pensar en otras, pero no es aceptable quedarse de brazos cruzados. Concretamente, me estoy dirigiendo al lector de estas líneas que, considero, no debe endosar un asunto de tanta relevancia sobre las espaldas de otros. Es necesario que cada uno asuma su responsabilidad ya que se trata del respeto de todos. Resulta indispensable abrir un debate en este terreno y actuar en una dirección opuesta a lo que en gran medida viene ocurriendo, léase que se espera que con las mismas instituciones suceda algo distinto de lo que viene sucediendo de un largo tiempo a esta parte.

Es una afrenta y un insulto a la inteligencia denominar "democracia" a lo dscripto. Se trata claramente de cleptocracia, a saber, gobiernos de ladrones de libertades, de propiedades y de sueños de vida. No puede caerse en la trampa de mantener que estamos frente a "procesos democráticos" cuando los desquicios actuales de los aparatos estatales, teóricamente encargados de velar por los derechos de la gente, los conculcan de la manera más cruel y proceden como si fueran mandantes en lugar de simples mandatarios.

Herbert Spencer ha escrito que debemos estar muy atentos para que mayorías en el Parlamento no terminen por destrozar todo lo que se ha construido trabajosamente para proteger las autonomías individuales. Bertrand de Jouvenel nos ha enseñado que la soberanía corresponde al individuo y que la llamada "soberanía del pueblo" es una ficción por la que se oculta el avasallamiento de las libertades, y Benjamin Constant consigna que "la voluntad de todo un pueblo no puede convertir en justo aquello que es injusto".

Sin duda que esta ruleta rusa de las mayorías ilimitadas partió de ámbitos educativos que vienen machacando con que, cuando todo se somete al número, "estamos en democracia", con lo que se le da la espalda a la esencia misma de esa noble tradición. Parecería que si la mayoría decide degollar a los pelirrojos, éstos deben ofrecer el pescuezo en nombre de "la democracia".

Como una medida precautoria y para mayor precisión, en algunas constituciones se recurrió deliberadamente a la expresión república para enfatizar en temas vitales como la igualdad ante la ley, la publicidad de los actos de gobierno, la división de poderes y la alternancia en el poder. Hoy observamos azorados las reiteradas reformas constitucionales fabricadas por megalómanos para introducir la posibilidad de reelecciones (y, a veces, reelecciones indefinidas, con descarados fraudes electorales de diversa índole).

Naturalmente, la visión degradada de la democracia se debe también a que, en muchas de las casas de estudio, se propugna el engrosamiento de los aparatos estatales y la notable reducción de los territorios en los que pueden desenvolverse las personas. Entonces, en última instancia, la solución de estos problemas mayúsculos estriba en una educación compatible con los valores y principios de la sociedad abierta.

Uno de los tantos ejemplos de deslizamiento hacia el estatismo estriba en el tan citado "principio de subsidiaridad". En esta instancia del proceso de evolución cultural, las funciones del monopolio de la fuerza están principalmente referidas a la protección de derechos, pero nunca son subsidiarias puesto que, si los privados no encaran cierta actividad es porque prefieren destinar esfuerzos y recursos a otros campos y, como aquéllos son escasos, no puede hacerse todo al mismo tiempo. Es del todo impertinente e improcedente que los gobiernos irrumpan en las áreas en que las personas han decidido no participar según sus preferencias y prioridades.

De cualquier manera, mientras estemos a tiempo, como queda dicho, debemos trabajar al efecto de proponer nuevos límites al poder, puesto que el tema crucial alude a las instituciones y, en este sentido, son del todo irrelevantes las personas que ocupan cargos públicos. Tal como ha dicho Karl Popper, la pregunta de Platón respecto de quién ha de gobernar está mal formulada, lo trascendente son las instituciones "para que el gobierno haga el menor daño posible".

* Publicado originalmente en La Nación
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Poniendo las cosas en perspectiva

dólar blue Los medios nos hablan de la “calma” en los mercados y de cómo el gobierno le ganó a “la corrida”. Ahora todo es justicia, amor e igualdad. Sin embargo, hay que hacerse la pregunta.

Después de esto:

meses blue oficial

¿Podemos festejar esto?

Diario últimos meses

El primero es un gráfico mensual desde que comenzó el cepo en 2011. Desde ese entonces el dólar oficial subió un 93% (“no vamos a devaluar“) mientras que el blue trepó 206%.

El segundo gráfico muestra la evolución de las mismas variables en el último mes y medio, desde el pico máximo de 13$ para el dólar blue. Desde ese entonces, el devaluado dólar oficial cayó 1,6%, mientras que el dólar blue cayó 15,8%.

Tal vez soy yo, pero creo que el balance no es positivo.
Publicado originalmente en ivancarrino.com
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Un apunte sobre Bitcoin

Debido al hartazgo de la manipulación gubernamental del dinero y del consecuente empobrecimiento de la gente que ve succionado una y otra vez el fruto de su trabajo, apareció en escena un instrumento virtual (no-material) denominado Bitcoin.

Se venía meditando sobre esta posibilidad desde 1998 (principalmente Satashi Nakamoto y Nick Szabo) y se lanzó al mercado en 2009 al efecto de posibilitar transferencias directas vía Internet en base a llaves de encriptado y concebido de modo que la cantidad total no pueda superar 21 millones de unidades (hoy son 10 millones que aceptan treinta sitios en la web) subdividibles hasta la 100 millonésima parte. Su cotización ha variado grandemente en una y otra dirección, lo cual ha incentivado a  repetidos arbitrajes, lo cual ocurre en  al ámbito de cualquier cotización independientemente de la opinión económica de quienes se embarcan en las respectivas transacciones.

Ya sabemos las cuatro funciones del dinero que se enseñan a cualquier colegial: unidad de cuenta, medio generalizado de intercambio, depósito de valor y cancelación de deudas. El asunto es si eso lo puede cumplir el Bitcoin puesto que no encaja en el teorema de la regresión monetaria.

Recuerdo que este último teorema alude a que para que un bien se utilice como dinero antes que ello debe haberse valorado como de uso no monetario que es precisamente lo que le otorga el sentido para hacer de medio común de intercambio. La sal, el ganado, el tabaco, las sedas, el oro, la plata y otros bienes se usaron en el cambio indirecto porque se les otorgaba valor como mercancías para alimento, usos industriales etc.

Las casas de depósito -luego denominadas bancos- entregaban recibos por la mercancía depositada (billetes) en el contexto de reserva total o el free banking (dicho sea al pasar, esta es la genuina convertibilidad y no el canje entre papeles moneda inconvertibles). Solo con el advenimiento de la banca central y el consecuente curso forzoso irrumpió el billete con  un patrón en la práctica virtual y el sistema bancario de reserva fraccional junto al consiguiente efecto multiplicador en la creación de dinero secundario. Esta moneda fiat se acepta porque deriva de lo anterior, la cual desaparecería ni bien se abrogue el curso legal y la gente pueda elegir los activos monetarios de su agrado (hoy eso sucede pero principalmente entre dineros fiat).

La inflación se debe exclusivamente a la expansión de la base monetaria debida a causas exógenas al mercado, es decir, debida a razones políticas y los efectos de la inflación se traducen en la alteración en los precios relativos que, a su vez, implican derroche de capital y, como resultado, la disminución en los salarios en términos reales. Por su parte, la deflación es causada por una contracción exógena que se traduce en los mismos resultados solo que la espiral de precios opera en sentido contrario.

No hay tal cosa como “las expectativas” como causa de la inflación monetaria puesto que si éstas no son convalidadas por la mencionada expansión, no hay posibilidad de incrementar precios. Los costos de un producto clave como el petróleo tampoco son inflacionarios ya que en ausencia de expansión monetaria o se consume menos petróleo o se reduce el consumo de otros bienes.

Entonces, la inflación no es “el aumento generalizado de precios” sino, tal como queda dicho, la expansión monetaria debido a causas exógenas y su efecto consiste en la distorsión en los precios relativos. Si fuera el aumento generalizado de precios, como el salario es también un precio, resultarían irrelevantes esos incrementos aunque fueran el cincuenta por ciento mensual. Es la distorsión en los precios relativos lo que genera el desequilibrio entre precios e ingresos por una parte y, por otra, el desequilibrio entre los diversos precios entre si. Finalmente, como se ha hecho notar en repetidas ocasiones, el banco central solo puede operar en una de tres direcciones (expandir, contraer o dejar igual la base monetaria) las cuales inexorablemente alteran los precios relativos con todas las consecuencia malsanas apuntadas (dejar inalterada la base será deflacionaria o inflacionaria según sea la demanda de dinero, y si coincidiera con lo que hubiera hecho la gente carece de sentido la intervención monetaria)

bitcoinPues bien, observo que los colegas más destacados en materia monetaria del momento que he consultado (sobre todo franceses y estadounidenses) son más bien escépticos con el Bitcoin, especialmente en conexión al antedicho teorema de la regresión monetaria y, por consiguiente, escépticos con la posibilidad que pueda cumplir con las referidas cuatro funciones del dinero. Además, el hecho de que no pueda aumentarse el stock de Bitcoin quita la posibilidad por parte de los usuarios de que se incremente el dinero debido a fenómenos endógenos al mercado como consecuencia de la respectiva apreciación en su poder adquisitivo, lo cual eventualmente indicaría que debe producirse más de la divisa en cuestión.

Por otro lado, conjeturo que nadie arreglará un televisor si se anticipa que se le pagará con Bitcoins. Por mi parte, yo no trabajaría una jornada para recibir dinero virtual y tampoco vendería mi casa si como contrapartida me entregaran anotaciones digitales. En fin, mis preferencias no necesariamente son compartidas por otros: no me gustaba para nada el canto, la música y el baile de Michael Jackson pero a muchísima gente les deleitaba.

Estas elucubraciones en modo alguno significan descartar la posibilidad de que en el futuro cambie lo insinuado en éstas líneas respecto al Bitcoin (que por ahora es de carácter especulativo en el sentido más extendido de la expresión debido a la fluctuación en la cotización y solo muy marginalmente para transacciones). Tengamos presente que el conocimiento es siempre de carácter provisorio sujeto a refutación. Al fin y al cabo, el dinero es lo que la gente estima es dinero aunque no parece viable el patrón aire, es decir, en este contexto, la elección de algo sin valor previo.

En todo caso, esta nota sobre el Bitcoin constituye un buen pretexto para pensar en voz alta y preguntar a los lectores más que concluir sobre su futuro, sobre todo si es pactado libre y voluntariamente. Hay que seguir meditando sobre la manera de liberarse de las garras de los aparatos estatales que sistemáticamente y en todos lados han arrasado con el poder adquisitivo del dinero desde que se arrogaron el monopolio de la acuñación, momento en el que limaban las monedas y decretaban el curso forzoso indefectiblemente devaluando la unidad monetaria.

La causa de los problemas monetarios radica en la obsesión por mantener atada la moneda al monopolio de la fuerza, tal como lo pone de manifiesto la nutrida bibliografía que apunta en esa dirección. Como se ha consignado, el eje central consiste no solo en abrogar el curso forzoso sino en liquidar la banca central como responsable de dañar severamente los patrimonios de la gente y, consecuentemente, toda la coordinación social.

Tengamos en cuenta que no es serio proponer que el dinero gubernamental “compita” con el sector de la banca privada puesto que los privilegios oficiales inexorablemente anulan la competencia (y si no hay privilegios no tiene sentido mantener el sistema) ni tampoco aplicar la noción de soberanía a la moneda, lo cual es tan insensato como aplicarla a las manzanas. En ese nuevo contexto, cuales han de ser los activos monetarios de mayor aceptación dependerá de las características de la demanda de dinero, lo cual eventualmente puede incluir al Bitcoin (a pesar de mis reparos y dudas). En un sistema libre, las auditorías privadas en competencia se ocuparán del resto, de la misma manera que lo hacían en el antes aludido free-banking donde, además, las compañías de seguros aseguraban los depósitos al efecto que los clientes se anoticien que cuando las primas subían mostraban riesgo en el banco en cuestión respecto a la ratio depósitos-reservas.

Ver también: "Bitcoin y las monedas alternativas", de la Foundation of Economic Education.

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"El ejemplo es Austria"

Además de destacar lo buenas que han sido tanto su gestión como la de su esposo, en el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso,  la presidenta Cristina Fernández hizo referencia a la industria automotriz de Austria:

“El ejemplo es Austria, que durante mucho tiempo tuvo terminales de autos. Era deficitaria. Y terminó trasladando a los países del Este las terminales y reservándose, por ejemplo, las autopartes más sofisticadas, las que tienen por ejemplo el software, los GPS, todo lo que es más caro, algo que nosotros también podemos hacer…”

cfk inicio sesionesDado que la presidenta está atenta a lo que pasa en otras latitudes y se interesó particularmente por Austria sería bueno también que conociera otras particularidades de ese pequeño país europeo que pueden servir como ejemplo para el desarrollo del nuestro.

En primer lugar, debe destacarse que por la universidad de Viena pasaron economistas tales como Carl Menger, Eugen Böhm von Bawerk, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek (este último premio nobel de economía en 1974) quienes, basándose en el individualismo metodológico y el subjetivismo, defendieron la superioridad de la economía libre frente a la planificación centralizada. En sus tiempos como asesor de la cámara de comercio, Ludwig von Mises tuvo un papel crucial en evitar que Austria sufriera la hiperinflación de la vecina Alemania, un esfuerzo que se consiguió cuando el gobierno “equilibró su presupuesto y cesó la emisión de más billetes”. Este consejo le sería útil a Cristina, cuyo gobierno reconoce que la inflación se acercó al 4% mensual en enero.

Si bien Austria tuvo que sufrir diversos vaivenes políticos que la alejaron de los principios defendidos por la Escuela Austriaca de Economía, luego de 60 años de convertirse nuevamente en un país independiente, algo de lo sembrado por esta escuela sigue vigente.

En el índice de libertad económica de la Fundación Heritage, Austria se encuentra en la posición 24, siendo una economía considerada “mayormente libre”. La Argentina, por el contrario, se ubica en el puesto 166, conformando el grupo de las economías más reprimidas del planeta.

En cuanto a su inflación, los precios medidos por el IPC austriaco subieron el año pasado un 2,5%, es decir que en todo el año se elevaron menos de lo que el INDEC estimó para enero de 2014. El lector pensará que esta baja inflación, sumada al hecho de que Austria ocupa el puesto 11 del mundo en lo que a libertad comercial respecta, afectan negativamente los niveles de empleo. Sin embargo, Austria goza de una de las tasas de desempleo más bajas de la eurozona (4,4% en 2013), por debajo de nuestro récord (6,4%), que la presidenta mencionó en su discurso. Si alguno pregunta, tal vez esta buena salud del mercado laboral tenga que ver con el hecho de que Austria no posee leyes de salario mínimo.

En términos del comercio internacional, Austria muestra un saldo de balanza comercial favorable de 7.300 millones de dólares para 2013, dato que supera la Argentina con su superávit de 9.000 millones, pero la apertura comercial austriaca hace que este país de 8 millones de habitantes exporte e importe por valores que casi triplican los nuestros (219.000 millones de exportaciones y 212.000 millones de importaciones) lo que muestra su amplia superioridad tanto en la producción como en el consumo.

Un aspecto negativo en cuanto a libertad económica, como señala Heritage, es el gasto público que representa un elevado 50% del producto bruto, al tiempo que la presión fiscal asciende al 42% del PBI. En este último ítem Austria y Argentina se parecen, aunque los servicios públicos del país europeo (seguridad ciudadana, justicia, salud y educación) son de primerísimo nivel, mientras que todos conocemos la realidad de los nuestros.

Finalmente, como puede verse, Austria no solo es un ejemplo en política automotriz. Tanto en las ideas como en los resultados de largo plazo, el país europeo es un buen referente para pensar en una Argentina próspera en el futuro. Ojalá que Cristina y quienes la sucedan en el cargo estén dispuestos a aprender de Austria, de sus pensadores y de sus políticas públicas.

* Publicado originalmente en ivancarrino.com
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EL OCASO DEL CHAVISMO, DESDE ADENTRO

venezuelaLuego de 15 años de chavismo, el modelo económico y social venezolano vive momentos críticos, con multitudinarias manifestaciones y enfrentamientos que han dejado un saldo de, al menos, 15 muertos. Para tener una mirada desde adentro le hice unas preguntas al economista, profesor de la Universidad Central de Venezuela y Doctor en Historia, Daniel Lahoud, y al economista y profesor de la Universidad de Carabobo, Willians Ruiz.

A continuación, nos ayudan a entender lo que pasa en Venezuela y qué piensan que puede o debe suceder.

¿A qué se deben estas más de dos semanas de protesta y conflicto social en Venezuela?

Daniel Lahoud: Lo que inició esto fue el intento de violación de una alumna de la Universidad de los Andes (Núcleo Táchira). Eso llevó a los alumnos de esa universidad a protestar y el gobernador de ese estado reprimió violentamente las protestas, incluso llegó a acusar a los manifestantes de amenazar a su familia y dañar la casa de gobierno. Las manifestaciones de Táchira tuvieron repercusión en todos los estados y, en Caracas, Leopoldo López y María Corina Machado hicieron una convocatoria para protestar el 12 de febrero (aquí es el día de la juventud) llamándola “la Salida”, por lo que todos fueron con la idea que eso iba a provocar un cambio en el gobierno o un cambio de gobierno. La marcha de los alumnos de las universidades de Caracas salió de Plaza Venezuela (Cerca de la UCV) y terminaba en la fiscalía (que queda en el centro de Caracas) a solicitar que se hiciera algo para disminuir la inseguridad, y otras exigencias de justicia.

Willians Ruiz: Hoy estamos viviendo la consecuencia de 15  años de políticas erradas y de decisiones equivocadas, se ha perdido más de una década sumergida en los vicios y males del socialismo mientras que América Latina avanza y se desarrolla. Hoy nuestra sociedad experimenta un fuerte deterioro en sus tejidos sociales, institucionales y, además, en la moral misma del ciudadano, hoy la economía es un caos, producto de la excesiva planificación centralizada, el fuerte ataque a la propiedad privada y la satanización de la libre empresa.

¿Cuáles son los problemas más apremiantes en el plano económico?

W.R: Principalmente, el irrespeto a la propiedad privada y la criminalización de la libre empresa. Ello hace que el Estado genere desconfianza en cuanto a la seriedad de sus acciones y que todos los individuos por pequeños o grandes que sean se vean amenazados por el látigo estatal aun cuando este no los toque directamente. Por enumerar un poco y con la posibilidad de que se escape alguno diría que los problemas son: la inexistencia de disciplina fiscal, altos niveles de precios producto del abuso de impresión de dinero, inestabilidad cambiaria, excesivo uso de controles, deficiencias en el aparato productivo que llevan a elevados niveles de escasez y desabastecimiento.

D. L: Venezuela no está bien, pero todavía no se nota abiertamente. No hay reservas líquidas, de hecho, rondan los  US$ 1500 millones, lo que no alcanza para nada. Pero como el gobierno desde 2007 está valorizando el oro de las reservas a precio de mercado, no se nota tanto la caída de reservas. En una situación similar, otro país hubiese negociado un acuerdo contingente con el FMI y realizaría un plan de ajuste, pero eso está por verse.

La inflación es monstruosa y se sigue usando el expediente de acusar a la “oligarquía” en un país donde el 50% de las empresas son del gobierno. Por supuesto, ocurre que ellos han dañado muchas de esas empresas y eso ha ocasionado una caída en la producción, con su efecto en la escasez, para colmo de males, se forman colas y los funcionarios de las redes de distribución del gobierno dejan que algunos lleven más que otros y eso genera malestar. Por supuesto, más escasez presiona por más inflación y si el Banco Central emitió 75% más de dinero en 2013, entonces tienes mucho dinero y pocos bienes.

¿Qué buscan las manifestaciones?

W.R: Las manifestaciones representan el clamor de los ciudadanos que padecen y han sido víctimas de las fatales políticas que ha emprendido el socialismo, es un reclamo ante el desmedido abuso en el plano económico, político e institucional. La gente está en las calles porque el socialismo se ha ocupado de hacer de Venezuela un país donde día a día es más difícil vivir.

D.L: En principio, estas manifestaciones buscaban una solución a la inseguridad, pero la entrada en el juego de Leopoldo López y María Corina Machado transformó esto en una suerte de intento por hacer caer al gobierno, cosa que a mí me parece una imprudencia proverbial. Eso no se va a conseguir, a menos que esto se radicalice y llegue a masificarse.

W.R: Hoy en día existen grandes niveles de inseguridad que exterminan a nuestra población, la gente protesta porque los precios día a día son más altos, porque incluso hay productos que han desaparecido del mercado, protestan porque cada vez más se extiende el cerco de los controles sobre cualquier escenario que el Estado considere peligroso y de interés “social”. La gente está en la calle porque se cansaron de esperar un país mejor como promesa del socialismo.

¿Qué opinan de la idea de “golpe suave” que postulan desde el gobierno?

D.L: Ese es el libreto de Chávez, y a Maduro le resulta mientras haya gente en la calle. Eso radicaliza a unos cuantos alrededor de él y le hace ganar popularidad. Sin embargo, en las últimas marchas y concentraciones se está trayendo cada vez más número y sobre todo más número de gentes de las zonas más deprimidas económicamente, lo que creo que le complica las cosas al gobierno.

W.R: Los civiles no dan golpes de Estado, son los militares quienes lo hacen y debemos decir que en la historia reciente del país quienes han intentado incluso más de 2 veces llegar al poder por la vía del Golpe fueron los chavistas. La gente está en la calle manifestando de manera pacífica y haciendo uso de los recursos que están en la constitución y que amparan la protesta como medio de expresión. En Venezuela no hay ningún golpe suave, por el contrario lo que hay es una dura protesta ciudadana que permanece y permanecerá en las calles para hacer valer su derecho a protesta y la necesidad de vivir en un país mejor.

Si uno toma por cierto lo que se ve en la cadena Telesur parecería que las protestas son un tema de “la clase alta” mientras que en “los barrios” las personas suscriben la teoría del gobierno y, si bien admiten que “hay problemas”, acusan de estos a los empresarios, al acaparamiento, etc…

D.L: Las clases más pobres están verdaderamente prisioneras. Como te comenté, en las manifestaciones de la oposición hay cada vez más gente de las clases populares. Ellos no pueden cacerolear y tampoco protestar, porque sus barrios están tomados por los colectivos y por lo peor de ellos que son los colectivos violentos. Sin embargo, en algunos momentos han caceroleado y eso lo reporta por ejemplo @LauSolorzano que vive en Catia, que es una zona popular y chavista. Yo no confío en los otros, porque no creo todo lo que leo en Twitter

W.R: En este momento existe una protesta generalizada, de todos los sectores y con fuerte presencia de los sectores bajos, y es que claramente han sido ellos los más afectos de este desgobierno socialista, pues se ha ocupado de que todos seamos pobres, en lugar de que todos seamos ricos. La gente en los barrios tiene clara la situación y son personas que padecen los males del país en el día a día, se levantan muy temprano para bajar el cerro e ir a trabajar en lugares incluso muy separados de sus hogares para luego volver en la noche expuestos a la inseguridad y también cuando van al mercado padecen de la escasez, la inflación y el desabastecimiento.

TeleSur decía a través de uno de sus entrevistados en una cola que “es cierto que hacemos cola para comprar el pan, pero ahora tenemos plata para hacerlo, antes no” ¿qué se puede decir de esto?

D.L: Pan se consigue, las colas son para conseguir la Harina Pan, que es la harina de maíz con la que se hacen las arepas. Ahora con respecto a la tenencia de dinero, es cierto parcialmente, en la medida que el gobierno de Chávez creó toda una red de subsidios directos y otros beneficios para mejorar el ingreso de los más pobres, pero si te fijas, la represión ha sido peor en esas zonas y eso es lo que ocurrió en el Sur de Valencia (Valencia es una zona Industrial) y casi todo el mundo está desempleado, y los que son más reprimidos son los pobres. Los detenidos en Altamira no viven en Altamira, algunos, no todos, viven en las zonas populares, lo que es indicativo de que en esas zonas no se puede protestar y se van a los municipios llamados de “oposición” porque ahí les dejan montar la barricada.

W.R: No puedo negar que existe un hombre nuevo en Venezuela y es esa clase de sociedad que vive respira y come del Estado, esos seres serviles del Estado y los que mantienen una relación de mutua dependencia, porque ellos dependen del Estado (socialista) y el Socialismo necesita de ellos para mantenerse. Como dejo el Ministro de Educación Héctor Rodríguez “no vamos a sacarlos de la pobreza para que se vuelvan escuálidos”. Escuálidos es un término que usan para referirse a los opositores, queda muy clara la intención del gobierno con esa palabra del ministro.

¿Qué son los colectivos?

D.L: Los colectivos son nuestra versión de los piqueteros, o lo que llaman en Cuba Comités de Defensa de la Revolución. Cuando comenzó Chávez, él se preocupó por crear esta fuerza alterna. Al mismo tiempo que destruía la policía civil fue fortaleciendo a estos grupos que son una suerte de guerrilla urbana con mucho poder de fuego, como se vio en las primeras manifestaciones, pero los hicieron replegarse, porque estaban saliendo demasiadas imágenes por Twitter y por otros medios alternos. La razón de la inseguridad es porque no hay policía o no se utiliza para labores de seguridad. Esto permite que los colectivos tengan plena impunidad y hacen lo que quieren en sus barrios y en otras zonas, sobre todo en las noches. Ellos controlan las barriadas populares y por eso no manifiestan su malestar, por miedo a ese poder de fuego. Hay, sin embargo algunos colectivos que se dedican al teatro, otros a la música, al baile, etc., pero esos no son el problema.

Según la viceministra de Bienestar Social, los colectivos son muy beneficiosos para las comunidades y han creado “espacios socioproductivos” lejos de la lógica tradicional capitalista explotador-explotado. No es compatible esta idea con la de grupos armados parapoliciales…

W.R: Eso parece ser un cuento de Disney. Lo cierto es todo lo contrario, son una clase de grupo de exterminio de ideas, todo aquello de se combate con ideas, ellos lo combaten con balas.

¿Qué busca el gobierno? ¿Va hacia un modelo comunista a la cubana? ¿Algún dirigente habla abiertamente de comunismo?

W.R: Lo busca, lo quiere, lo añora, pero el país se le resiste. A Cuba le conviene la relación parasitaria con Venezuela. En un escenario donde Venezuela quede libre de socialismo, Cuba desaparecería. Es por eso que les conviene tanto que este gobierno se mantenga.

D.L: No hay gente que hable directamente de comunismo, pero cada paso que se da es para allá.  Eso sí, creo que si lo dejan tranquilo, se les viene abajo todo. Esto no tiene ton ni son, de hecho Venezuela no tiene quien lo mantenga y por eso es por lo que te digo que en condiciones “normales” ya hubiésemos ido a gestionar un préstamo contingente con el FMI. Aunque oí la semana pasada que algo de eso estaba pasando, no estoy seguro. Esto puede ser usado como un excusa y en Venezuela, la gente es muy propensa a creer en teorías conspirativas, incluso, se ha llegado a culpar a las manifestaciones de la escasez, yo insisto, si lo dejan sólo, que es la estrategia de Capriles, esto se viene abajo antes de diciembre. Pero todos quieren salir de esto el domingo.

¿Cuál es la verdadera “salida” a estos problemas?

W.R: La gente en la Calle, la constitución ampara la protesta y es un clamor social. Luego de 15 el país no aguanta más.

D.L: La verdadera salida es la sinceridad y eso acaba con el gobierno. Si el gobierno le dice a la gente: “Miren, lo sentimos en el alma, nos quedan US$ 1200 millones y tenemos que ir al FMI. Aquí no hay quien nos preste dinero para mantener esto, la gente de la clase media no se quiso ir a La Florida a pesar que lo hemos intentado por todos los medios en los últimos 15 años y por tanto, no podemos imponer el comunismo que es lo que planeo el comandante galáctico. El único que nos compra petróleo y nos paga es USA y ninguno de los que compra paga o tiene el menor deseo de hacerlo. Destruimos todas las empresas que nacionalizamos y hay que venderlas a precio de gallina flaca. Además el FMI nos pidió que liberáramos el cambio y que subiéramos el precio de la gasolina, por tanto cálenselo.”

Ahora imagínate tú a Leopoldo López leyendo este discurso y te digo que pasa en Venezuela en los próximos 15 minutos. Te fijas por qué digo que la mejor postura es la de Capriles.

Muchas gracias a ambos y ánimo.

* Publicado originalmente en ivancarrino.com
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