Los salarios subieron 7,6% en agosto, pero perdieron fuerte contra la inflación

economista lyp
Lautaro Moschet
Analista Económico en Fundación Libertad y Progreso

Economista de la Universidad Torcuato Di Tella

CLARÍN En agosto, los salarios registraron una suba promedio de 7,6%, según informó hoy el Indec. Frente a una inflación de 12,4% ese mes, en términos reales los ingresos perdieron 4 puntos.

Según los datos oficiales, en los primeros ocho meses del 2023 los salarios acumularon un avance de 75,9% y de 121,8% en el último año.

“En términos reales, podemos observar que los salarios registraron una caída del 4,31% en agosto”, apuntaron desde la consultora ACM.

La suba promedio de 7,6% registrada ese mes obedeció a un incremento de 8,3% en el sector privado registrado, 6% en el sector público y 8,5% en el sector informal, detalló el Indec.

Con el salto que dio la inflación en agosto -el primer registro de dos dígitos en 32 años-, los salarios tuvieron la mayor perdida en lo que va del año.

“Luego del salto cambiario tras las elecciones primarias (PASO), se pudo observar un traslado a precios casi inmediato, que dejó rezagado a los salarios de todos los sectores de la economía. En los meses siguientes, si bien se tomaron ciertas medidas con el objetivo de mejorar el poder adquisitivo, la aceleración inflacionaria reduce las perspectivas de que se observe una recomposición salarial hacia delante”, destacó ACM.

Con esta retracción hubo también una caída marcada de los salarios en moneda dura. Para ACM, al tipo de cambio del contado con liqui -hoy en $ 873- “nos encontramos significativamente por debajo del promedio de los últimos 10 años”. Medido por los datos de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), el salario promedio registrado al contado con liqui está por debajo de los US$ 600. En 2017, el último pico reciente, superaba los US$ 1.400.

Un informe elaborado por la Fundación Libertad y Progreso en base a estadísticas oficiales con datos hasta agosto de 2023 señala que, el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores más vulnerables, los no registrados, cayó un 13,1% desde que Sergio Massa asumió al frente del Ministerio de Economía.

En comparación con diciembre de 2019, el poder adquisitivo de los salarios cayó en todos los segmentos salvo para el sector público (cuyo poder de compra subió 0,3%). “Es especialmente preocupante la evolución de los privados no registrados, cuyo poder de compra bajó 26,6%”, menciona el informe.

Lautaro Moschet, economista de la Fundación Libertad y Progreso dijo que “está claro que el rumbo de la actual política económica nos conduce a un país cada vez más empobrecido. La inflación carcome a los salarios, y afecta con mayor agresividad al sector informal”.

Para Moschet, “hay una combinación de ambas problemáticas: la falta de una moneda estable, que mantenga el poder adquisitivo de la gente, y por otro lado la falta de empleo formal producto de la presión tributaria hacia el sector privado. El resultado de esto es que cada vez más gente cae bajo la línea de pobreza y es más difícil salir de esa situación“.

“Hacia adelante, esperamos que se den nuevas reaperturas de paritarias, aunque la erraticidad que viene mostrando la inflación podría jugarles en contra a los trabajadores. Asimismo, un poder adquisitivo erosionado podría estimular una mayor oferta de mano de obra para sumar ingresos al hogar, lo que restaría capital de negociación a los trabajadores, vulnerando la recuperación del poder adquisitivo”, advirtieron desde la consultora LCG.

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