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inflación argentina

¿Por que la Argentina esta cara en Dólares?

Agustín Etchebarne en La Batalla Cultural TV. Al terminarse la inflación, la Argentina es cara en dólares por los altos impuestos nacionales y provinciales.  Venimos de gobiernos que se sentaban con sectores y le prometía darle a todos. Para eso aumentaba los impuestos o emitía/ inflación. Ahora con estabilidad fiscal se necesita bajar impuestos y ser más eficientes. 

"La DISCIPLINA FISCAL es el CORAZÓN del PROBLEMA"

Agustín Etchebarne, estuvo en‪@telenocheeltrece‬ analizando los últimos datos de IPC y el acuerdo UE - Mercosur. La inflación viene en baja. Por efecto de la incertidumbre antes de las elecciones hubo un aumento, pero ahora vuelve a bajar. Hace falta una reforma fiscal, se atrasa por que las provincias no están haciendo su parte. 

¿Qué puede pasar con la inflación en Argentina?

IMPACTO ECONÓMICO  Eugenio Marí, economista y jefe de la Fundación Libertad y Progreso, en diálogo con IMPACTO ECONÓMICO, analizó la evolución de la inflación, el esquema cambiario, las perspectivas a corto y mediano plazo, y el proyecto de competencia de monedas.

¿Cuál es la estimación inflacionaria para los próximos meses?

La inflación, claramente ha sido un tema y más teniendo en cuenta que en abril ocurrió algo que se venía esperando hace rato, la unificación cambiaria. Algunos decían que el dólar se iba a $2.000, otros a $1.500. Nosotros, desde Libertad y Progreso, veníamos diciendo que claramente el tipo de cambio único se iba a ir entre lo que era el oficial y lo que eran dólares financieros. Y efectivamente fue lo que ocurrió, ahora estamos con un dólar que está flotando entre $1.100 y $1.200. Esto terminó siendo un escenario un poquito mejor de lo esperado, porque como el salto cambiario de la unificación fue relativamente bajo, hay un menor impacto en términos de precios.

Lo que estamos midiendo es que la inflación de abril estuvo por debajo de la de marzo. En marzo tuvimos un 3,7%, que fue el resultado de incertidumbre por lo que pasaba con el acuerdo con el Fondo y si había cambios en el régimen cambiario. Había un grado de incertidumbre enorme. Los precios, en lugar de acelerarse, han ido desacelerándose. 

¿Cuándo se podría llegar a un 1% de inflación mensual?

Según los registros: marzo 3,7%; abril 3,1%; mayo lo estamos previendo en torno al 2,1%. Ya para junio estamos proyectando un IPC que va a arrancar con un 1 adelante. Eso es una buena noticia y está anclado en algo: el gobierno ha dejado de emitir. El Banco Central no tiene que financiar el déficit fiscal porque no lo hay. No tiene que financiar los pagos de intereses de la deuda remunerada porque esa la absorbió el Tesoro, entonces se paga con superávit, no se paga con emisión. Y en el régimen de flotación, el Banco Central no está interviniendo en el mercado de cambios. Entonces las canillas de emisión monetaria por ahora están cerradas.

Eso es lo que ayuda a que haya una baja rápida de la inflación. Nosotros ya para junio estamos previendo IPCs que comienzan con uno, y para fin de año podemos estar ya acercándonos al 1%, con vistas a 2026 tener inflación de un dígito en todo el año. Estamos previendo 9% para 2026, que sería totalmente inédito para la historia económica reciente de Argentina. Las últimas veces que tuvimos un dígito de inflación anual tenemos que remontar 20 años atrás.

¿Qué tan cerca estuvimos de una híper?

En diciembre hacíamos mediciones diarias de precios por la dinámica que estaba tomando. No nos tenemos que olvidar de dónde veníamos. Hubo días en que se registró 1% de inflación diaria. Estábamos en una situación que se acercaba a una explosión hiperinflacionaria que, gracias a medidas acertadas en términos de conseguir rápidamente equilibrio fiscal, empezar a sanear el Banco Central, se dejó atrás.

Ahora estamos a las puertas de un escenario distinto, el de una economía normal en términos inflacionarios. De volver a tener un dígito de inflación anual como tienen el 99% de los países del mundo. Salvo excepciones como Sudán, Venezuela y Siria. Hasta Ucrania, que está en la mitad de una situación dramática, ha tenido la sabiduría económica de no terminar de desbarrancar generando inflación. Estamos ante las puertas de ser un país normal, lo cual es positivo. Altamente positivo y condición necesaria para disminuir la pobreza y generar las condiciones para un crecimiento sostenido.

¿Cómo analizás la posibilidad de monetizar la economía con dólares?

Todavía no hay definiciones de qué es exactamente lo que está queriendo decir el gobierno con esto de monetizar la economía con dólares. Tenemos una moneda que se emite localmente y otra moneda internacional: el peso y el dólar. La idea es ir gradualmente a que compitan en igualdad de condiciones.

Y eso es importante: igualdad de condiciones. Hoy vas al banco y querés sacar un crédito en pesos y tenés ciertas condiciones. Querés sacar un crédito en dólares y de repente hay muchas más restricciones. Exportás en dólares y no te podés quedar con los dólares, los tenés que liquidar. Entonces hay una cantidad de regulaciones que hacen que sea más fácil operar con pesos que con dólares. Una cuestión básica que todo el mundo puede entender: los impuestos los pagás con pesos, no los podés pagar con dólares. Si queremos ir a una competencia de monedas, tenemos que dar igualdad de condiciones.

¿Qué se necesitaría para que haya competencia real entre el peso y el dólar?

Implica que puedas pagar los sueldos en dólares, que puedas pagar los impuestos en dólares, que puedas hacer operaciones en el supermercado con dólares, pagando con tarjeta o billeteras electrónicas. Cuestiones que por ahora no están. Yo lo que entiendo del anuncio del ministro es que van a empezar a avanzar en cambiar las regulaciones del Banco Central, de la CNV, de la AFIP, para ir acercando las condiciones en las que operan los pesos y los dólares.

¿Los argentinos están listos para esto?

Los argentinos tenemos un montón de dólares, una parva de dólares gigantes. Somos de los países con más dólares del mundo: más de 250.000 millones de dólares. Refugio contra la inflación, la expropiación, la inestabilidad política. Pero están fuera del sistema, la mayoría. Tiene que haber algún mecanismo para que la gente los pueda traer de vuelta al sistema para poder operar.

¿Considerás positiva la competencia de monedas?

La considero como un paso que nos va a ayudar a eliminar la inflación de manera definitiva. Cuando le decís al Estado: la única moneda que van a poder usar los argentinos es la que vos imprimís; la regulación está viciada. Porque el Estado decide cuánto se emite esa moneda. Y así mismo, tiende a emitir de más y generar inflación, trasladando los costos a los argentinos.

Cuando le decís a la gente que puede elegir, los argentinos van a elegir la moneda que mejor funciona, que mantenga su poder adquisitivo. Eso ayuda a tener precios estables, hacer transacciones y contratos a largo plazo. En situaciones de alta inflación, hasta con los contratos de alquiler se complicaba. Entonces la competencia de monedas ayuda a disciplinar la inflación. Estamos en camino a eso. Eliminando controles cambiarios y financieros. Todavía falta, pero vamos bien.

¿Cómo evaluás el nuevo esquema de bandas cambiarias?

Los países que establecen un sistema de bandas lo hacen cuando pasan de un régimen de tipo de cambio fijo a flotación libre. El intermedio son las bandas, que acotan la volatilidad. Ponen un techo y un piso. Esta es la situación de Brasil, Israel y múltiples casos, donde se cambian las reglas de juego, pero se ponen límites para acotar la volatilidad y anclar expectativas.

La economía es la ciencia de las expectativas. Formás expectativas y en base a eso tomás decisiones. Se busca que el mercado incorpore el cambio de régimen. Que los argentinos nos acostumbremos a que un día el dólar sube, otro día baja. Un precio más. No pasa nada. Pero nuestra historia nos hace difícil acostumbrarnos a eso y ahí aparecen las bandas.

El propio gobierno dijo que en algún momento las bandas van a dejar de servir. Se van abriendo, la superior sube 1% y la inferior baja 1%. En un momento nos vamos a olvidar de las bandas. Van a estar tan lejos que no van a importar. Se van a poder eliminar sin costo. Todavía falta, pero creo que post elecciones, tal vez en 2026, podamos ver un sistema de flotación sin bandas. Es lo que han hecho Israel y Brasil: arrancás con bandas y después desaparecen.

¿Se Viene INFLACIÓN de un Dígito? DÓLAR, Consumo y Dudas del Mercado

Aldo Abram en Contexto Económico. Dentro de un año es muy probable que tengamos un dígito de inflación anual. Argentina por muchos años se portó mal económicamente lo cual nos dejó fuera del sistema financiero nacional, ahora que el gobierno está haciendo las cosas bien, el Congreso pasa una ley con aumento de gastos.

"El Gobierno le cortó las raíces a la inflación"

FM DELTAHablamos con Agustín Etchebarne, Economista y director de la Fundación Libertad y Progreso, sobre los números de la inflación y el proyecto de reforma laboral y sindical.

"Marzo y abril fueron meses de bastante incertidumbre, principalmente por el acuerdo con el FMI que nos llevó a cambiar el esquema monetario. Los argentinos cuando tienen incertidumbre compran dólares y aumentan los precios por las dudas".

"Está bueno que abril haya tenido menos inflación que marzo y ahora seguimos el camino de la desinflación. El Gobierno le cortó las raíces a la inflación y por eso la inflación se murió".

"Las tarifas subieron mucho más que la inflación porque hubo que reponerlas al sacar los subsidios. Ahora todo va a volver a la normalidad porque las causas de la inflación murieron".

"Si hay un error de expectativas con respecto a los precios, va a haber una tensión en el consumo porque la gente no va a tener plata, entonces los precios van a bajar y se van a acomodar".

"Antes de las elecciones de octubre vamos a tener una inflación del 2% y en 2026 esperamos que la inflación sea de un dígito".

"En 2023 tuvimos más del 200% de inflación y el año pasado más de 100%, para fin de año estimamos un 29% y el año que viene va a estar más abajo todavía. Hay que comprender que la inflación es oferta y demanda".

"Hoy a la gente le conviene usar los dólares abajo del colchón, ya que es una moneda que pierde valor, entonces a la gente no le sirve como ahorro".

"El peso va a ser una moneda fuerte, incluso más que el dólar, ya que en Estados Unidos hay déficit fiscal".

"El Gobierno tiene una visión clara de como funciona la economía. La inflación no es un fenómeno de costos y es algo que pensaba la gestión anterior, por eso Milei atacó las causas de la inflación".

"Se decía que el Gobierno no iba a salir del cepo antes de las elecciones, sin embargo lo hacen y es porque tienen una visión muy clara de que es lo que hay que hacer".

"Si la gente tiene expectativas incorrectas entonces afecta porque genera que aumenten muchos los precios".

"Las paritarias no deberían existir, ya que es un acuerdo sectorial con muchas empresas, entonces hay empresas que pueden aumentar los sueldos y otros no".

"Nosotros proponemos una reforma laboral y sindical, para que los empresarios puedan negociar de forma particular con sus empleados y no con tipos de afuera que los vuelve loco".

"Las paritarias no son un acuerdo libre, sino sería un acuerdo entre empresa y empleado. Por eso digo que hay que hacer una reforma profunda".

"El Gobierno quiere matar la inflación, por eso no están enfocados en las reservas. Ahora van a emitir bonos para conseguir dólares y así pagar la deuda".

"Desde que asumió Milei, la deuda total consolidada es más baja".

 

"El plan de estabilización sigue firme, pero el dólar podría presionar la inflación"

PERFILEn diálogo con Canal E, el economista Adrián Ravier analizó el impacto reciente de la suba del dólar en la inflación y remarcó que “el plan de estabilización no está en riesgo”.

Una inflación en descenso, pero con tensiones cambiarias

Con una inflación que alcanzó el 211% en 2023, la economía argentina parecía al borde de la hiperinflación. Sin embargo, “con una ingeniería financiera muy importante y un plan de estabilización que creo yo es muy exitoso, ese nivel de inflación bajó al 117% en 2024”, señaló Ravier.

La tendencia a la baja se mantiene en 2025: “Cerraríamos el año alrededor del 30%, incluso el REM estima un 27%”, sostuvo. Para agosto, según estimaciones de la Fundación Libertad y Progreso, el IPC rondará el 2%, y es probable que baje aún más luego de octubre.

No obstante, la reciente suba del dólar genera cierta inquietud: “La volatilidad preelectoral está mostrando un dólar que ha subido en los últimos días y eso puede impactar en el IPC”, advirtió el economista. Aunque aclaró: “No creo que modifique sustancialmente el plan de estabilización”.

Confusión con la intervención y el rol del Tesoro

Uno de los temas centrales fue la intervención en el mercado cambiario. Ravier explicó que “el Banco Central sigue respetando que no interviene entre bandas”, tal como fue acordado con el FMI. Sin embargo, “el Tesoro sí está actuando”.

El Tesoro, que ha venido comprando muchos dólares, va a utilizar algunos para proveer de liquidez y reducir la volatilidad”, explicó. Esta medida “no implica una intervención directa del Banco Central”, pero sí utiliza reservas públicas.

Sobre el posible costo de esta estrategia, advirtió: “Algunos analistas conjeturan que si el Tesoro usa dólares para intervenir, luego le pueden faltar para el pago de deuda”. Aun así, consideró que la situación es “excepcional y propia del escenario electoral”, y que luego de los comicios, “la calma va a predominar”.

Finalmente, proyectó un futuro optimista: “Me imagino que en 2026 tendremos una inflación más cercana al 10% anual que al 30% de 2025”.

"El proceso de desaceleración inflacionaria es muy marcado"

En Creer o reventar, el economista Agustín Monteverde se expresó en igual sentido y resaltó que tanto para este mes como para junio "las noticias sobre precios son muy alentadoras".

 

"La inflación está cayendo mucho más rápido de lo que se esperaba", manifestó Monteverde.

Si el IPC de mayo rompe efectivamente la barrera del 2%, sería la primera vez desde el inicio de la pandemia –mayo de 2020– que Argentina registra una inflación mensual tan contenida. Aun descartando ese pico excepcional, sería la ocasión más baja desde enero de 2018.

"Es la primera vez que se frena la inflación sin confiscaciones"

“El promedio de inflación de mayo nos dio 1,8 por ciento, perforando el 2. La tendencia es claramente a la baja”, aseguró Agustín Etchebarne, quien señaló que la reducción sostenida responde a que “el gobierno mató las causas de la inflación”. En ese sentido, contrastó con experiencias previas: “Es la primera vez que logramos frenar la inflación sin confiscaciones y sin grandes devaluaciones”.

El economista reconoció que marzo fue un mes difícil, con una caída de la economía del 1,8 por ciento, por el contexto internacional y la incertidumbre interna sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, remarcó: “En abril se dio vuelta la tortilla. La economía recuperó un 1,3 por ciento y se redujo fuertemente la incertidumbre”.

De cara al futuro, Etchebarne proyectó que “podríamos tener menos de un 1 por ciento de inflación mensual en 2025, llegando incluso a un dígito anual del 9 por ciento”. Y lo comparó con otros procesos internacionales: “En Israel tardaron siete años en bajar una inflación mucho menor. Si lo logramos en tres, es un éxito notable”.

También valoró el ajuste fiscal como pieza clave del proceso: “Esta vez se recortó el gasto público federal en un 25 por ciento. Eso saneó rápidamente el déficit del Tesoro, que pasó de casi seis puntos a cero”.

Finalmente, criticó medidas proteccionistas como las impulsadas por Donald Trump en Estados Unidos: “Fue un error gigantesco. Generó temblores en todo el planeta por malas ideas y malos asesores. En Argentina esas políticas fracasaron durante años”.

En contraste con ese modelo, Etchebarne subrayó: “Lo que se está haciendo ahora, si se mantiene en el tiempo, puede llevarnos a una estabilidad inflacionaria sin repetir errores del pasado como el plan Bonex o la pesificación asimétrica. Esa es la verdadera novedad”. (www.REALPOLITIK.com.ar) 

"La inflación en baja marca un rumbo hacia la normalidad, pero el consumo aún espera el rebote"

PERFILEn diálogo con Canal E, el economista Aldo Abram destacó que la baja inflación es una señal clara del cambio de rumbo, aunque advirtió que el consumo y los salarios aún no alcanzan niveles precrisis.

La inflación perfora el 2% y apunta más bajo

"Esperábamos que ya perforara el 2%", explicó el entrevistado, al analizar el índice de inflación del 1,5% en mayo. Según su medición, el número fue incluso más bajo de lo esperado: "Nuestro relevamiento daba 1,8%, así que fue un dato mejor de lo previsto".

El economista consideró que esta tendencia seguirá firme: "Quizás ya a finales de año o principios del que viene veamos que perfora el 1% la inflación". Además, valoró el rol del Banco Central en este proceso: "Está mostrando la capacidad de regular el valor de la moneda como hacen los países normales".

Consumo: el rebote que no todos ven

Ante la consulta sobre la falta de recuperación del consumo, Abram fue contundente: "El consumo se está recuperando desde mediados del año pasado", aunque aclaró que no todos lo están mirando en los lugares adecuados.

"Cuando viene una crisis dejás de gastar en bienes durables y te enfocás en lo esencial", explicó. Por eso, sostuvo que ahora se ve un repunte en rubros como entretenimiento, electrodomésticos, construcción privada y restaurantes. "Como no viene la crisis, pintamos la casa", graficó.

La recuperación es dispar y no será simétrica

Abram reconoció que "no todos los sectores se van a recuperar igual". Según su análisis, algunos rubros, especialmente los que antes subsistían gracias a subsidios o protección, podrían no sobrevivir en una economía más abierta: "Lo normal es que la gente gane plata sirviendo a la sociedad, no a través de prebendas".

En este sentido, advirtió que habrá una reconfiguración productiva: "Muchos sectores que no eran negocio, sobre todo en servicios, van a pasar a serlo, y otros industriales quizás dejen de serlo".

Poder adquisitivo y señales de confianza

Aunque reconoció que la inflación baja ayuda, Abram señaló que el salario todavía no se ha recuperado por completo: "Recién creo que mayoritariamente va a estar recuperándose en el tercer trimestre".

El motor principal, sostuvo, será la confianza. "Cuanto más confirmemos que vamos hacia la normalidad, menos ahorraremos por miedo y más vamos a consumir e invertir", afirmó. En esa línea, planteó que el futuro también dependerá del respaldo político al rumbo económico en las elecciones: "No está en juego el cambio de rumbo, sino la velocidad con la que avancemos hacia la normalidad".

Expectativas de crecimiento con cautela

Frente al debate sobre los sectores que aún no levantan cabeza, como alimentos y bebidas, Abram indicó que "la industria de la alimentación está creciendo, muy poquito, pero es lo lógico". También mencionó que parte del consumo básico aumenta al ritmo en que se reduce la pobreza.

Finalmente, reiteró que el crecimiento no será homogéneo ni inmediato: "No existen milagros, las cosas van pasando con el tiempo", y subrayó que consolidar la estabilidad es el primer paso esencial para reconstruir la confianza de consumidores y empresas.

"La inflación es algo prácticamente concluido en la Argentina"

PERFILEn diálogo con Canal E, el economista Agustín Monteverde aseguró que la desaceleración inflacionaria en Argentina es sólida y podría alcanzar niveles históricamente bajos en los próximos meses.

Sí, es la antesala y de hecho apunta a un IPC nacional aún más bajo”, sostuvo el economista al referirse al 1,6% de inflación registrado en la Ciudad de Buenos Aires, la cifra más baja en cinco años. Según explicó, el índice nacional de mayo podría ubicarse incluso por debajo de ese valor.

Monteverde recordó que ya había anticipado esta tendencia: “Nosotros esperábamos un número del 1 cómodo, yo pensaba en torno al 1,6 o 1,7”, aunque ahora considera que el valor final podría ser más bajo.

El rol de los precios estacionales

Para el economista, es clave distinguir entre inflación real y aumentos estacionales: “Las subas de bienes y servicios estacionales no son propiamente inflación”, afirmó. Según explicó, estos precios tienden a subir en determinados momentos del año y a bajar luego, lo cual distorsiona la percepción del IPC real.

También criticó la inclusión de ciertos productos como la carne en la inflación núcleo: “No debiera considerarse núcleo porque también es afectada por elementos estacionales”, señaló.

Marzo, una distorsión temporal

Monteverde calificó al índice de marzo como un caso excepcional, cargado de factores políticos y estacionales: “Marzo fue un mes totalmente excepcional, con tensiones por el acuerdo con el FMI y expectativas devaluatorias”, explicó. Para él, esa inflación no representa la dinámica actual de los precios.

El panorama para junio, en cambio, parece alentador: “Vamos a una inflación muy baja y les diría que se va a repetir en junio”, aseguró.

¿Una inflación sostenible en el tiempo?

Al ser consultado sobre la sostenibilidad de este nivel de inflación, Monteverde fue enfático: “La inflación es algo técnicamente, yo diría, prácticamente concluido en la Argentina”. Aunque reconoció que aún hay distorsiones por desmontar, considera que el fenómeno inflacionario está bajo control.

Por supuesto, hay mucho trabajo más para hacer, porque la inflación refleja distorsiones acumuladas”, agregó, pero confía en que el sendero desinflacionario se mantendrá.

El objetivo: perforar el 1%

Sobre el futuro cercano, Monteverde fue optimista. Aseguró que no solo se perforará el 2% en mayo, sino que ve posible llegar por debajo del 1% este mismo año: “Yo veía una inflación precipitándose mucho más rápido de lo que todos esperaban”, dijo, recordando una predicción anterior. Y fue más allá: “Sí, concretamente yo creo que en un mes como septiembre perfectamente podría ocurrir”, en referencia a una inflación mensual inferior al 1%.

Riesgos políticos y tensiones cambiarias

Sin embargo, el economista advirtió que las elecciones podrían generar “ruido” en el proceso desinflacionario: “Siempre aparecen los juguetones, los que tratan de cubrirse contra cosas que después no ocurren”, ironizó, aludiendo a eventuales movimientos especulativos que podrían generar alguna tensión cambiaria.

"Muy probablemente el año que viene tendremos un dígito de inflación anual"

El economista y director Ejecutivo de Libertad y Progreso Aldo Abram, en diálogo con el equipo de Creer o Reventar, hizo un análisis sobre la suba del dólar en los últimos días en el país y cómo impacta la aprobación de la primera revisión del acuerdo técnico del FMI alcanzado con la Argentina en abril y el desembolso de USD 2.000 millones.

"Ya generó una pequeña baja del riesgo país, anticipándolo. Y supongo que algo más bajará durante esta semana. Y va a generar una mejor percepción hacia adelante", mencionó. "En cualquier país del mundo, las elecciones generan incertidumbre, pero en un país con una historia con inestabilidad como la Argentina eso se genera mucho más", agregó.

Por último Abram adelantó que en 2025 habrá bajado aún más la inflación en el país: "Muy probablemente  el año que viene, como se está recuperando al Banco Central, tendremos un dígito anual. Creo que vamos por buen rumbo pero eso hay que sostenerlo siendo responsables".

“La clave es que se sostenga la desinflación y la recuperación económica”

PERFILEl economista, Aldo Abram, hizo un análisis en Canal E sobre la situación del poder adquisitivo en Argentina, el impacto de la inflación y la recesión, y el déficit de cuenta corriente registrado en el primer trimestre del año.

Aldo Abram explicó la evolución de los ingresos desde 2023: “Hemos mejorado mucho, pero todavía para estar como en el primer trimestre del 2023 tenemos que estar un 9,3% abajo en general”. Y agregó: “Con un poder activo que no alcanza, le faltan todavía 9% para alcanzar el primer trimestre”.

Los vaivenes económicos del 2024

Luego, manifestó que el deterioro del ingreso se explica por dos factores: “Se empezó a acelerar la inflación, que es uno de los factores más empobrecedores de cualquier sociedad”. Además, resaltó que, “empezamos un proceso recesivo, que es el otro factor empobrecedor de una economía”.

Sobre la recuperación iniciada en 2024, Abram destacó que, “la inflación, como se derrumbó en el primer semestre del año pasado, permitió que algunos sectores empezaran a poder ganar más fácilmente con una inflación de 4 y 5% por mes”.

Sin embargo, reconoció que, “sería un milagro que después de semejante destrucción del valor de nuestros ingresos pasemos a estar como en el primer trimestre de ese año”.

Qué necesita la economía

La clave, sostuvo el economista, es que “se sostenga la desinflación y la recuperación económica, que está siendo muy fuerte y es también muy importante”.

Sobre el déficit de cuenta corriente, que superó los USD 5.000 millones, lo atribuyó a distorsiones generadas por el temor a una devaluación: “Muchos decían que a partir del mes de abril íbamos a tener un enorme aumento del valor del dólar oficial, de hecho, los argentinos llegaron a pagar hasta 1.400 pesos un dólar”.

“Los argentinos están dispuestos a seguir haciendo el esfuerzo para que este país sea normal”

REAL POLITIK  Aldo Abram comenzó refiriéndose al aval social que considera que quedó plasmado en las urnas: “Confirmaron que están mayoritariamente dispuestos a seguir haciendo el esfuerzo y el sacrificio necesario para que este país sea normal después de décadas de anormalidad”. En ese marco, destacó que el voto reflejó un mensaje claro: “Se confirmó que sí, los argentinos estamos dispuestos”.

Para el economista, también fue significativo el mapa político que salió de las urnas: “Los sectores que proponían volver al pasado sacaron muy pocos votos, o sea, salieron debilitados en estas elecciones”, aseguró.

Al referirse a los compromisos financieros, Abram aclaró que el gobierno no está incrementando el endeudamiento para gasto corriente: “Acá no se está tomando deuda como pretende hacer alguna provincia para pagar gastos corrientes y seguir malgastando”. Según detalló, el objetivo es refinanciar compromisos previos sin deteriorar la capacidad del sector privado de acceder a crédito: “Tomar deuda para pagar deuda, porque el gobierno argentino desde que asumió gasta, incluido el pago de intereses, por debajo de sus ingresos”.

Además, subrayó el impacto positivo de financiar vencimientos en dólares con dólares externos: “Conseguir esos dólares en dólares… cosa de que el crédito disponible en la Argentina no merme y pueda ir a financiar la recuperación económica que tanto estamos necesitando”.

El referente de la fundación Libertad y Progreso brindó proyecciones concretas: “Estamos calculando que va a estar alrededor del 30 por ciento para todo el año y que ya principios del año que viene vamos a tener una inflación en los primeros meses que va a volver a perforar ese 2 por ciento”. A su vez, atribuyó la aceleración reciente a la incertidumbre electoral: “Estamos pagando lamentablemente el costo de toda esta incertidumbre que se generó antes de las elecciones”.

Sin embargo, resaltó un cambio estructural respecto del pasado: “Antes veías que la inflación escalaba de puntos porcentuales, no de décimas como ahora. Eso habla de una solidez que hay en la economía que antes no había”. En ese contexto, destacó el rol del Banco Central“Un Banco Central que hoy es solvente… y por eso estamos viendo que este reflejarse de esta depreciación de nuestra moneda es muchísimo más lento”. Incluso proyectó un sendero de estabilidad prolongado: “No solamente vamos a ver que en los próximos meses perfora el 2 por ciento, sino que en el segundo semestre hasta vamos a ver que se ubica por debajo del 1 por ciento la inflación mensual”.

Frente a la pregunta sobre los tiempos de una normalización plena, Abram sostuvo: “La verdad es que eso sería un milagro”, aunque precisó un horizonte: “Para mediados del año 2027 va a estar en un dígito anual, o sea, de los últimos 12 meses”. En ese camino, marcó también el cambio de prioridades monetarias: “El primer día uno no se financia más, el Banco Central no emite un peso más para financiar al Tesoro”, y señaló que la reconstrucción de solvencia es el paso final hacia una moneda estable.

Finalmente, se refirió a la baja de aranceles y su efecto sobre el consumo inmediato: “El señor que tiene que vender los celulares no se va a querer quedar con el stock que tiene hoy… está previendo que a partir de mediados de enero esos celulares van a valer menos”. En esa línea, anticipó un reacomodamiento del mercado: “Seguramente van a conseguir un mejor precio y obviamente después de mediados de enero el precio va a ser el mejor que se puede conseguir”. (www.REALPOLITIK.com.ar)

 

 

“Probablemente cerremos este año con una inflación mensual cerca del 1%”

PERFIL El Gobierno comenzó a centrar su agenda económica en la acumulación de reservas del Banco Central y presentó un proyecto que busca poner en circulación los dólares que se encuentran sin declarar, sin embargo, algunos especialistas recomiendan no dejar de lado el tema de la inflación. En este contexto, este medio se comunicó con el economista de la Fundación Libertad y Progreso, Lautaro Moschet.

La estrategia del Gobierno para engrosar las reservas del BCRA Ante la posibilidad de que el Gobierno autorice el uso de dólares sin justificar su origen, Lautaro Moschet comentó: “Todavía no queda bien en claro cuáles van a ser las medidas concretas”. Sin embargo, consideró que esta flexibilización podría permitir “utilizar dólares que estaban debajo del colchón”. A su vez, señaló que, “es difícil interpretar las consecuencias hasta no conocer el marco normativo”.

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Respecto al objetivo de incrementar las reservas del Banco Central, aseguró: “No debería ser un objetivo primordial en este momento que el Gobierno compre dólares”. Explicó que, con el ingreso de fondos de organismos internacionales, “alcanza para incrementar las reservas brutas y también las netas”. Además, recordó que el acuerdo con el FMI exige un aumento de USD 5.000 millones en reservas netas hacia fin de año, pero aclaró: “Creo que hoy en día el Gobierno tiene que estar más enfocado en otras cosas”.

Inflación en baja y crecimiento económico

Uno de los ejes centrales fue la desaceleración de la inflación. “La prioridad tiene que seguir siendo bajar la inflación y continuar con la reactivación de la actividad económica”, afirmó Moschet. A su vez, proyectó que, a pesar del “cimbronazo inflacionario entre marzo y mayo”, la tendencia seguirá a la baja.

Según estimó, “probablemente cerremos este año con una inflación mensual cerca del 1%”. Además, destacó que, “ya venimos creciendo a un ritmo de 6% interanual”, lo que genera un impacto positivo en empleo y salarios.

Las razones detrás de la baja en la inflación

Sobre los motivos de la baja inflación en abril, el economista detalló: “El salto de marzo tuvo doble componente, incertidumbre por el acuerdo con el Fondo y factores estacionales como educación y verduras”. También subrayó que, pese a la salida del cepo, “no se convalidó una devaluación fuerte”, lo cual contuvo los precios. En sus palabras, “nuestro índice de precios del consumidor no tuvo un aumento importante”.

Sobre la evolución del dólar libre, opinó que, aunque un año electoral genera incertidumbre, “si las variables macroeconómicas están estables, debería haber menor volatilidad cambiaria”. En este contexto, consideró que, “el mercado mira más lo que hace Caputo y su equipo que la política electoral”.

“Probablemente cerremos este año con una inflación mensual cerca del 1%”

PERFIL El Gobierno comenzó a centrar su agenda económica en la acumulación de reservas del Banco Central y presentó un proyecto que busca poner en circulación los dólares que se encuentran sin declarar, sin embargo, algunos especialistas recomiendan no dejar de lado el tema de la inflación. En este contexto, este medio se comunicó con el economista de la Fundación Libertad y Progreso, Lautaro Moschet.

La estrategia del Gobierno para engrosar las reservas del BCRA Ante la posibilidad de que el Gobierno autorice el uso de dólares sin justificar su origen, Lautaro Moschet comentó: “Todavía no queda bien en claro cuáles van a ser las medidas concretas”. Sin embargo, consideró que esta flexibilización podría permitir “utilizar dólares que estaban debajo del colchón”. A su vez, señaló que, “es difícil interpretar las consecuencias hasta no conocer el marco normativo”.

Respecto al objetivo de incrementar las reservas del Banco Central, aseguró: “No debería ser un objetivo primordial en este momento que el Gobierno compre dólares”. Explicó que, con el ingreso de fondos de organismos internacionales, “alcanza para incrementar las reservas brutas y también las netas”. Además, recordó que el acuerdo con el FMI exige un aumento de USD 5.000 millones en reservas netas hacia fin de año, pero aclaró: “Creo que hoy en día el Gobierno tiene que estar más enfocado en otras cosas”.

Inflación en baja y crecimiento económico Uno de los ejes centrales fue la desaceleración de la inflación. “La prioridad tiene que seguir siendo bajar la inflación y continuar con la reactivación de la actividad económica”, afirmó Moschet. A su vez, proyectó que, a pesar del “cimbronazo inflacionario entre marzo y mayo”, la tendencia seguirá a la baja.

Según estimó, “probablemente cerremos este año con una inflación mensual cerca del 1%”. Además, destacó que, “ya venimos creciendo a un ritmo de 6% interanual”, lo que genera un impacto positivo en empleo y salarios.

Las razones detrás de la baja en la inflación

Sobre los motivos de la baja inflación en abril, el economista detalló: “El salto de marzo tuvo doble componente, incertidumbre por el acuerdo con el Fondo y factores estacionales como educación y verduras”. También subrayó que, pese a la salida del cepo, “no se convalidó una devaluación fuerte”, lo cual contuvo los precios. En sus palabras, “nuestro índice de precios del consumidor no tuvo un aumento importante”.

Sobre la evolución del dólar libre, opinó que, aunque un año electoral genera incertidumbre, “si las variables macroeconómicas están estables, debería haber menor volatilidad cambiaria”. En este contexto, consideró que, “el mercado mira más lo que hace Caputo y su equipo que la política electoral”.
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