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elecciones argentinas

"El ESCENARIO POSITIVO es que la GENTE VOTE a LA LIBERTAD AVANZA"

 Agustín Etchebarne, estuvo en Tremenda Mañana con Esteban Trebuq hablando de los últimos movimientos nacionales sobre el dólar, el impacto de Estados Unidos y el futuro que se viene respecto de las inversiones que se anunciaron para los próximos años en nuestro país. 

"Cada vez que gana el kirchnerismo, el mercado se desploma"

PERFILEn diálogo con Canal E, el economista Agustín Etchebarne advirtió que la reacción del mercado frente a la coyuntura política actual responde a un patrón repetido y señaló la importancia de mantener el rumbo económico pese a la incertidumbre.

Riesgo país, gobernabilidad y dólar: las señales del mercado

"Lo que me preocupa no es el dólar, sí es mucho más preocupante el riesgo país", aseguró Etchebarne al analizar la reciente escalada en los indicadores financieros. En su opinión, la suba del riesgo país refleja una pérdida de confianza del mercado, provocada, entre otros factores, por las señales políticas que envía el Congreso.

"Cada vez que gana el kirchnerismo, el mercado se desploma", afirmó el economista, recordando momentos como las PASO de 2019. Esta pérdida de confianza, explicó, genera un efecto en cadena: suba de tasas de interés, caída de la inversión, retracción del consumo y, finalmente, deterioro del salario real.

En cuanto al manejo cambiario, Etchebarne sostuvo que "el gobierno va a seguir manteniendo la banda cambiaria", señalando la intervención reciente del Banco Central para frenar la suba del dólar. Según detalló, "el poder de fuego del Banco Central es muy grande, pueden utilizar hasta 14.000 millones de dólares", aunque advirtió que la contracara sería una suba "estratosférica" en las tasas de interés, con impacto negativo en la economía real.

De cara a las elecciones de octubre, Etchebarne planteó que el mercado está esperando una señal política clara: "Si el gobierno sale bien parado, se puede restablecer el equilibrio; si sale mal parado, habrá que cambiar el programa".

Reformas profundas y el dilema del populismo

Para el economista, la clave está en no abandonar el rumbo reformista en medio de la turbulencia. En este sentido, cuestionó el giro de algunos legisladores aliados que votaron con el kirchnerismo: "Esos diputados cambiaron de bando y facilitaron la vida al kirchnerismo", lo cual, dijo, debilita la capacidad del gobierno para sostener su agenda.

Frente a esta situación, propuso incluso una alternativa directa: "Milei podría someter a plebiscito el programa económico y que la gente decida si quiere volver al pasado o profundizar las reformas".

Respecto a las críticas sobre insensibilidad social, Etchebarne defendió al gobierno: "Tiene mucha sensibilidad con los más pobres, por eso aumentó la AUH", aunque reconoció la necesidad de rediscutir temas como las jubilaciones. En ese sentido, denunció privilegios en el sistema: "Hay gente que se jubila a los 42 años y vive hasta los 90, eso no cierra", subrayó.

También cuestionó el ingreso irrestricto a las universidades públicas: "No podés regalar la universidad a todo el mundo", sostuvo, proponiendo un sistema de becas o créditos para que quienes no pueden costearse los estudios puedan dedicarse full time.

"ERA ESPERABLE EL ATAQUE DE LA CORPORACIÓN POLÍTICA"

Aldo Abram en Dicen que Dicen con Alberto Lotuf sobre la situación actual de la política y sus consecuencias económicas. Era esperable que la oposición y aquellos que ganaban mucho dinero con las políticas anteriores atacaran al gobierno antes de las elecciones. Esto genera incertidumbre y afecta a la economía.

"No están dadas las condiciones para una crisis"

El analista económico Aldo Abram, en contacto con Radio Sudamericana, analizó el día oscuro para los mercados argentinos que reaccionaron de forma inmediata al duro resultado electoral en Buenos Aires. "Era previsible", dijo. 

La jornada posterior a las elecciones dejó un duro golpe en los mercados argentinos: bonos y acciones argentinas en caída, el dólar al alza que subió en 1.245 después de tocar el ancho de banda y un riesgo país que superó los 1.100 puntos. Para el economista Aldo Abram, quién dialogó con Radio Sudamericana, el resultado fue previsible, pero lo que sorprendió a inversores locales y extranjeros fue el nivel de respaldo que obtuvo el peronismo.

“La mayor sorpresa es la cantidad de votos que obtuvo el peronismo. Eso generó un susto en quienes pueden ahorrar e invertir en Argentina, porque significa que un porcentaje importante de gente optaría por volver a las mismas políticas del pasado que ya sabemos cómo terminaron”, sostuvo Abram.

 

 

El analista explicó que esa reacción explicó la salida de capitales: “Es lógico que tanto argentinos como extranjeros que tenían ahorros o inversiones se hayan ido. Ahora habrá que esperar nuevas evaluaciones que quizás morigeren el impacto”.

De cara a lo que viene, Abram señaló que el Gobierno necesita dar señales claras: “Vamos a necesitar saber cuáles son los errores que considera el presidente, como dijo ayer, que se cometieron y cómo se van a resolver”.

El economista también apuntó a la necesidad de cambios políticos y económicos profundos: “Justamente hay que hacer lo contrario de este gobierno. Esperaría que vengan otros dirigentes y otros líderes políticos, incluso peronistas, que coinciden con que la normalidad que hemos vivido por décadas se tiene que terminar. Una de las cosas que más asustan a los argentinos es ver la inestabilidad cambiaria que hemos tenido desde julio. Eso tuvo que ver en parte con el corte de diálogo y de buen trato con parte de la oposición, porque esa falta de apoyo en el Congreso terminó afectando al rumbo económico".

Al respecto, agregó: "También es cierto que se han cometido errores de política monetaria desde que se cambió el régimen de manejo de la oferta de pesos del Banco Central, como la cancelación de las LELIQs. Ese rumbo generó tanta volatilidad en el tipo de cambio que preocupa a todos los argentinos, y hasta ahora no ha logrado corregirse. Ese es uno de los cambios que hay que gestar en la política económica”.

En esa línea, pidió recomponer la relación con la oposición: “Lo primero es empezar a tener mayor diálogo con los opositores que apoyan el cambio de rumbo. Un país no lo saca adelante un solo gobierno ni un líder, sino la mayoría de los argentinos y de la dirigencia”.

Sobre la continuidad del programa económico, el economista aseguró: “Estoy de acuerdo con el rumbo, pero no con todos los instrumentos usados. Se cometieron errores de política monetaria que no se corrigieron y eso generó volatilidad cambiaria. En Argentina, cuando el dólar sube, todos los precios suben, y eso genera incertidumbre”.

Consultado sobre los próximos días, dijo: “No veo condiciones para una crisis. Hoy tenemos un Banco Central solvente, con más de 5.000 millones de dólares propios, y un Estado que no necesita endeudarse para cubrir gastos. No obstante, la estabilidad dependerá de los mensajes que dé el Gobierno y de su capacidad para convencer de que va a sostener este rumbo”.

También advirtió el impacto de la incertidumbre en la economía real: “Si nosotros tenemos dudas sobre el futuro, dejamos de consumir y de invertir, y eso frena la actividad. Cuanto menos incertidumbre haya, mejor nos va a ir a todos”.

ANÁLISIS ELECTORAL: ¿Cómo impacta la victoria de Milei? |

Agustín Etchebarne y Aldo Abram estuvieron en el programa Mirada Sur analizando el impacto de la victoria de Milei para la Argentina y para la región. Además, contó con la participación de Axel Káiser y Gonzalo Schwartz. Moderado por Martín Ayrra.

Debemos DECIDIR ir a un país NORMAL o volver a la decadencia en estas eleccones

Aldo Abram conversó con el noticiero de UNIFE TV, sobre los peligros de volver atrás y no votar por una Argentina NORMAL. Argentina tiene fama de estafador por las decisiones de los gobiernos anteriores de no pagar lo que debían. En Estas elecciones se decide si volvemos a las políticas que quebraron al país o seguimos fortaleciendo la economía para crecer

El día después de las elecciones - Análisis

El resultado electoral, donde participó alrededor del 60% del padrón electoral tuvo una contundente muestra de fuerza del peronismo. Fuerza Patria logró, a nivel general, un 47,28% de los votos, mientras que La Libertad Avanza cosechó 33,71%. La diferencia es abismal; mucho mayor a la proyectada por los analistas en las etapas previas.
 
 
Esta diferencia se hace aún más fuerte si se indaga en el resultado sección por sección. La Libertad Avanza ganó en solo 2 de 8 secciones, la 5ta y la 6ta, mientras que el peronismo se alzó en las otras 6. Los conurbanos de la 1era y la 3era jugaron un papel muy fuerte en ampliar la diferencia del resultado y hacer aún más catastrófica la diferencia.
 
Por fuera de lo contundente del hecho, si se miran los números absolutos en comparativa con octubre de 2023 (la elección más reciente), se vislumbra un hecho interesante. La participación electoral fue de 2 millones menos de personas (75% en 2023, 60% en 2025). En 2023, el peronismo obtuvo 4.3 millones de votos, mientras que en 2025 logró 3.8 millones (los porcentajes fueron 45% y 47% respectivamente). La Libertad Avanza, por el contrario, obtuvo 2.3 millones en 2023 y 2.7 millones en 2025 (siendo los porcentajes 24,5% y 33,71% respectivamente). En adición a esto, el PRO obtuvo en 2023 2.5 millones, mientras que en 2025 estuvo aliado a La Libertad Avanza. Un hecho determinante de la elección es que el ausentismo fue marcadamente opositor. No es posible extrapolar de forma perfecta los hechos; pero así explicados, parecería que el votante amarillo decidió abandonar (al menos por ahora) el barco libertario.
 
Para cerrar, así las cosas, en los votos, en las cámaras la situación es similar. Si bien La Libertad Avanza logró ampliar su participación legislativa, sumando diputados y senadores en un buen número, el peronismo obtuvo un importante resultado que le auspicia un fuerte control del congreso provincial; en el Senado obtuvo, con aliados que no le han fallado hasta ahora una cómoda mayoría, mientras que en la Cámara de Diputados se acercó bastante a tener mayoría simple, y por lo tanto un quórum propio.  
 
Las elecciones del domingo resultaron un tembladeral para el gobierno de cara a octubre; se espera aún más volatilidad e incertidumbre, sin embargo, estos comicios no implican una derrota del oficialismo en las elecciones nacionales. Las diferencias entre una y otra son tajantes y hacen pensar en una administración libertaria que, con un golpe de timón, pueda recomponerse y llegar con renovados aires a la elección.
 
La diferencia en el resultado fue lo peor que se vio de esta elección; ni impacta en el rumbo del gobierno, ni impacta en su vocación renovadora del estado nacional y hasta del provincial de cara a 2027. Sí deja un fortalecido Kicillof hacia la interna peronista y como claro candidato a presidente en 2027; aún así, para eso falta mucho

El programa es robusto, pero deja de serlo si la oposición gana las elecciones"

Hablamos con Agustín Etchebarne, economista y director de la Fundación Libertad y Progreso, sobre la política económica del gobierno.

"La tasa de interés alta tiene varios factores, uno es el político, la tasa de interés refleja la incertidumbre porque cambiaste las reglas del juego"

"A diferencia de los anteriores, esto está basado en el superávit fiscal, si tenés déficit, los problemas se van acumulando"

"Los últimos dos meses el gobierno tuvo problemas porque perdió el Congreso y no pudo mantener el veto presidencial, del otro lado tenés el kirchnerismo, que tiene un problema"

"El gobierno no tiene que intervenir en el medio de la banda, tiene que dejar que fluya el mercado"

"El programa es robusto, pero deja de serlo si la oposición gana las elecciones"

"El peronismo en los 90 había entendido cómo funciona el mundo, la conversación política era más razonable, el problema es cuando tenés un partido que si gana las elecciones destruye todo"

El temor a volver al populismo afecta al mercado y la economía

Julieta Tarrés dialogó junto a Aldo Abram, Consultor económico y financiero, en CNN Economía acerca de la venta de dólares por parte del Banco Central para calmar al mercado cambiario y como la incertidumbre política solo va a solucionarse una vez pasadas las elecciones del próximo 26 de octubre.

Eliminar las listas sábana

CLARÍN   Los resultados de la elección en la CABA confirmaron la consolidación de la nueva fuerza política —La Libertad Avanza— que tenderá a convertirse en hegemónica en la Ciudad de Buenos Aires cuando se complete la unificación con votantes y referentes que provienen tanto del PRO como de los microespacios colapsados. Esto ocurre en paralelo con el declive inevitable del PRO, que por primera vez desde su creación no ganó en ninguna de las 15 comunas porteñas, tras diez triunfos consecutivos.

Este ocaso no es aislado. El PRO absorbió a Recrear (liderado por Ricardo López Murphy) y a Unión por Todos (liderado por Patricia Bullrich), fagocitando en su ascenso al resto de la centroderecha. Esos espacios desaparecieron tras la fusión. Hoy, es probable que lo mismo le ocurra al PRO; porque los votantes no desaparecen, pero se reagrupan; perciben las estructuras partidarias como herramientas descartables y siguen a líderes potentes con rumbo claro.

Este desplazamiento hacia liderazgos personales no es culpa de Milei. Es consecuencia directa de un sistema electoral que alienta el personalismo y debilita la representación. El problema de fondo es el sistema de listas sábana, impuesto por decreto por el dictador Lanusse en 1973, aún vigente medio siglo después.

Nuestra Constitución, en su artículo 1°, establece que el gobierno es “representativo republicano federal”. Juan Bautista Alberdi omitió comas y conjunciones para subrayar que no son tres principios separados, sino un sistema único con componentes inseparables. Cuando se debilita la representación, se degrada también la república y el federalismo. No hay república sin representación auténtica. No hay federalismo si los legisladores responden a jefes partidarios y no a los ciudadanos.

Las listas sábana vacían la representación. El votante apenas conoce al primer nombre, mientras el resto de la lista se arma desde las cúpulas. El resultado: legislaturas dominadas por funcionarios obedientes, sin vínculo ni lealtad con los vecinos ni control ciudadano. El problema no son los nombres: es el sistema.

En este contexto, fue saludable que La Libertad Avanza no pactara con los microespacios del “chiquitaje político”, que durante años negociaron bancas sin votos ni ideas, sostenidos por redes clientelares y medios aliados. Su colapso no fue casual, sino el resultado de una decisión política acertada: no validar mercaderes de la rosca sin representatividad.

Para reemplazar las listas sábana, existen alternativas probadas. El sistema uninominal —usado en Reino Unido, en los Estados Unidos y antes en Argentina— conecta unívocamente a cada legislador con su distrito. El sistema binominal chileno permitía equilibrar las mayorías al incluir en cada distrito un representante de las minorías. El Voto Único Transferible, aplicado en Irlanda, parcialmente en Australia y en Malta, permite a los votantes ordenar preferencias, combinando proporcionalidad y cercanía. Este modelo podría adaptarse bien a la diversidad política argentina y fortalecer el sistema que soñó Alberdi.

Eliminar las listas sábana es el primer paso para restaurar el principio de representación y recuperar una república moderna, representativa y federal.

La desconfianza en que Argentina mantenga este rumbo motivó que dejen de haber inversiones

PERFIL En diálogo con Canal E, el economista Aldo Abram aseguró que la baja inflación es positiva, pero alertó sobre los efectos a mediano plazo de la depreciación del peso y la pérdida de confianza en el rumbo económico.

La inflación baja, pero la preocupación sigue

Aunque la inflación nacional se mantuvo por debajo del 2% en agosto, Abram resaltó que el dato debe ser analizado con cautela. “Es algo para celebrar, pero también hay que tener en cuenta que en los últimos meses ha habido una depreciación del peso”, advirtió.

El economista explicó que esa depreciación aún no se refleja completamente en los precios: “Estamos en un contexto en el cual eso se va a ir reflejando lentamente, más como pasa en los países normales, en un lapso de entre 9 y 18 meses”.

Para septiembre, ya se observan indicios de una suba leve en el Índice de Precios al Consumidor:“Del 2% que relevamos en agosto, ahora estamos viendo unas décimas más arriba la inflación de septiembre, 2,4”, indicó. Abram señaló que la suba se concentra en bienes sensibles: alimentos y remedios, y alertó sobre su impacto: “Eso no es muy bueno para los sectores con menores ingresos”.

La clave: la confianza en la economía

Más allá de la inflación, la mayor amenaza para la estabilidad económica es la pérdida de confianza, tanto de ahorristas argentinos como extranjeros. “A partir de julio, la desconfianza en que Argentina mantenga este rumbo está motivando que dejen de invertir en el país”, explicó.

Abram advirtió que esta situación genera un efecto en cadena: “Menos ahorro implica menos crédito, y menos crédito implica más tasa de interés”. Y criticó fuertemente las propuestas de emitir dinero para bajar tasas: “Eso claramente es un absurdo. Emitir para bajar la tasa termina en inflación y empobrecimiento”.

La solución, según el economista, es recuperar la credibilidad en el programa económico. “El Banco Central lo está haciendo, pero muy de a poquitito. Se necesita dar señales claras de que este rumbo se va a sostener en el tiempo”.

Incluso con los desafíos actuales, Abram mantiene una visión de mediano plazo optimista: “Nos queda andar en el desierto, pero queda para llegar a la tierra prometida”, dijo en tono metafórico, reafirmando su apoyo al rumbo actual, si se sostiene con consistencia.

La reacción de los mercados es consecuencia del temor a volver al pasado

Aldo Abram Director ejecutivo en la Fundación Libertad y Progreso conversó en Radio Concepto sobre la reacción negativa del mercado ante el resultado en las elecciones del la Provincia de Buenos Aires. El mercado reaccionó ante el voto de la gente por un partido que propone volver a las políticas anteriores que llevaron al país a una crisis. 

 

LyP: Informe de políticas públicas. El día después de las elecciones en la economía

 
Tras las elecciones legislativas del 26 de octubre de 2025, el oficialismo logró consolidar un Congreso más favorable para impulsar una agenda de reformas estructurales, clave para sostener el rumbo de crecimiento y estabilización iniciado en 2023. El nuevo escenario político elimina la incertidumbre electoral.
 
Claves
 
Respaldo ciudadano al cambio: Los resultados reflejan un fuerte apoyo social al rumbo de normalización económica y política que impulsa el Gobierno, respaldado por el liderazgo presidencial.
 
Congreso más equilibrado: El oficialismo consolida una base parlamentaria sólida que le permitirá sostener vetos y negociar mayorías simples para legislar.
 
Fin de la incertidumbre política: Con el ciclo electoral cerrado, se espera un clima más estable para la inversión y la toma de decisiones económicas.
 
Reformas estructurales destacadas
 
1. Reforma laboral:
Impulsará la formalización del empleo y la negociación directa entre trabajadores y empresas, reduciendo costos laborales y litigiosidad.
Busca reincorporar al circuito formal a millones de trabajadores hoy excluidos.
 
2. Reforma impositiva y de coparticipación:
Propone simplificar el sistema tributario, eliminar impuestos distorsivos y redefinir la coparticipación para devolver facultades tributarias y fortalecer la autonomía provincial.
Incentiva la competencia fiscal y la responsabilidad de gasto.
 
3. Reforma previsional:
Apunta a garantizar la sustentabilidad del sistema mediante la corrección de privilegios y la transparencia en el uso de los aportes.
 
 
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Franco Marconi, analista de políticas públicas en la Fundación Libertad y Progreso:
 
“La victoria del oficialismo marca un punto de inflexión. A partir de ahora, es clave abrir espacios de diálogo y construir consensos para avanzar con las reformas estructurales que demanda la sociedad”.
 

No se debió dar la visión de que los problemas acabaron

LA PRENSA Quienes buscan respuestas para el resultado de las elecciones legislativas bonaerenses no dejan de mirar el terreno de la economía. Allí parecen residir al menos algunas de las causas de la derrota de La Libertad Avanza. Sin embargo, tal como sostiene Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso, “no hay que cambiar el rumbo”.

-¿Hay una explicación económica para el resultado de las elecciones bonaerenses?

-Creo que es más bien una combinación de cosas. Una es que desde julio hay problemas políticos, más allá de que algunos lo minimicen. Y tienen impacto económico. La economía manda y es la prioridad de los argentinos a la hora de votar. De eso no cabe la menor duda. A los argentinos nos está yendo muy bien con la parte económica pero los problemas de corrupción no son intrascendentes. También es cierto que ha habido errores de política de este gobierno que han generado que a la economía no le vaya tan bien. Puntualmente lo que ha sido la forma en que se han manejado con los gobernadores y con potenciales aliados en el Congreso, porque comparten casi todo lo que proponen en términos de cambios de rumbo. Esto más allá de que haya diferencias con las formas. Ahí es donde esos errores de manejo de política han generado un Congreso donde antes el Gobierno tenía mucho más apoyo para defender sus medidas y ahora lo tienen contra las cuerdas.

MUÑECA POLITICA

-Al inicio de la gestión se destacaba la habilidad política de La Libertad Avanza para tejer acuerdos. Eso parece haber cambiado.

-Exactamente, y eso tiene que ver con errores de manejo en la política fundamentalmente frente a las elecciones. Lamentablemente eso no es gratis para la economía. Si alguien piensa que eso no va a generar incertidumbre respecto a la posibilidad de gestionar del gobierno hacia el futuro, está equivocado. Claramente cada vez que se pone en jaque el superávit fiscal, un inversor argentino o extranjero duda. ¿La mayoría de los argentinos y su dirigencia quiere cambiar de rumbo o volver al pasado? Bueno, claramente eso tuvo un impacto económico fuerte. Ha pegado duro en el riesgo país e incluso en lo que más sigue la gente, que es la suba del tipo de cambio. También hubo otros errores de política que tienen que ver con el mensaje que estuvieron difundiendo. Si bien es real que los salarios reales desde el segundo trimestre del año pasado, excepto los del sector público, han estado recuperándose y que la economía ha tenido una fuerte recuperación, esa recuperación no fue pareja para todos. Es muy difícil que una economía que durante décadas se tuvo que estructurar para sobrevivir en la anormalidad, sea la misma que va a ser viable en la normalidad. Eso no va a pasar. Ocurre ahora que hay sectores, aquellos que lograron protección contra la competencia del exterior y durante décadas hicieron plata cobrándonos a los argentinos mucho más por las cosas de lo que valían, van a decrecer o incluso a desaparecer. Es una realidad y también una necesidad. Ese nivel de protección no es razonable.

-Ese proceso tiene un impacto político. Se traduce en las urnas.

-En el camino van a quedar algunos sectores, pero también es cierto que van a aparecer nuevos. Cada vez que la gente es más pobre, lo que hace es gastar una proporción mayor de sus ingresos en bienes básicos. Por lo tanto tiene mucho menos para gastar en aquello que es prescindible, como los servicios. En la Argentina claramente los servicios están subinvertidos porque no fueron demandados en esta tendencia al empobrecimiento. Van a tender a crecer muchísimo. Lo bueno del sector servicios es que en el mundo es el mayor generador de empleo.

-Con mirada política, probablemente la gente que esta vez ha decidido no votar a La Libertad Avanza no se inserte en esa economía de servicios porque no tiene la capacitación para hacerlo.

-Puede pasar. Justamente ahí es donde se hace necesario un pronto cambio de la legislación laboral. Es una realidad que todos esos sectores que no tienen futuro en una economía normal no están mejorando sus ingresos. ¿Cuál es el error del mensaje? Es haberlo planteado como que a todo el mundo le estaba yendo 10 puntos. No era verdad. No va a pasar. Hay que hacer cambios profundos en la economía, como la reforma laboral, para que la gente que está en los sectores que no tienen un buen futuro puedan pasar a los sectores que sí lo tienen. Eso todavía no se hizo.

-El problema es que todos esos cambios estructurales tienen que pasar por el Congreso. ¿Qué ocurrirá?

-Por eso es que cuanto más dudas haya sobre qué composición va a haber en el Congreso, peor será para los inversores. Agrego algo más: en el 2017 tuvimos una caída continua del poder adquisitivo de los salarios. Pero en el segundo semestre del 2023 eso se volvió derrumbe. La caída fue feroz. No es casualidad que hayamos tenido el nivel de pobreza que tuvimos al inicio del año pasado. Ahora buena parte de esa gente está mejor que hace un año pero no está mejor que hace dos o que hace cinco. Uno tiene la expectativa de ganar poder adquisitivo y eso no se alcanzó.

-El factor tiempo también juega. El Gobierno lleva menos de dos años de gestión. ¿Hace falta más paciencia?

-Por otro lado yo diría que había muchos que comían pochoclo y apostaban a que la paciencia se terminaba en tres meses. Con lo cual no sé si me quejaría mucho de la paciencia de la gente. Lo que no se le debió haber dado es la visión de que todos los problemas se acabaron. A la gente hay que decirle la verdad. Milei ganó la presidencia diciendo que esto era sangre, sudor y lágrimas. La gente apoyó eso. Pero cuando vieron demasiado exitismo, dijeron ‘pará, no es cierto que llegamos a la Tierra Prometida’.

RUMBO FIRME

-El presidente dijo que no va a cambiar nada. ¿Está de acuerdo con eso?

-Coincido con el mensaje de que hay que profundizar el rumbo económico. Eso implica hacer la reforma laboral para que justamente tengamos una legislación que incentive la generación de empleo registrado. No como tenemos hoy que desincentiva esa generación de puestos de trabajo. Esto apunta también a todos estos sectores a los que les va a ir mal o a desaparecer. Hay que facilitar ese camino. El rumbo tiene que ver con apuntar a un objetivo. Ahora, para ir a un lugar se puede llegar de distintas formas. Cada uno de esos instrumentos son decisiones que se toman que no necesariamente son buenas medidas. Profundizar el rumbo no implica que no haya que revisar qué errores se cometieron a la hora de elegir ciertos instrumentos para alcanzar el objetivo. Ahí hay que hacer algunos cambios.

-¿Vislumbra otro esquema cambiario?

-Salir de las LEFI para mí fue un acierto. Algunos podrán discutir si tal vez era mejor encarar esto en un período no electoral. Salir del esquema estuvo muy bien, como robustecer el Banco Central. El pasaje estuvo muy mal hecho y lamentablemente los parches que se fueron poniendo son los que han generado esta volatilidad tremenda. En la Argentina es lógico que esto asuste porque siempre ha sido la señal de que las cosas pueden andar mal. Cuando hay mucha incertidumbre la gente deja de consumir, deja de invertir, compra dólares. Se le quita financiamiento a la economía. No es casualidad que las tasas de interés terminaran por las nubes. Ese malestar debe haber pesado en las elecciones de la provincia. Me dijiste que todo estaba bien pero yo miro el valor del dólar y no es así. Lo que todo mira es el dólar.

-¿Se implementará otra política económica y financiera luego de octubre?

-Creo que ya se pueden implementar cambios en lo que hace a la política monetaria. No hay que eliminar las bandas. Muchos de los parches que se implementaron para resolver lo mal que se hizo esta salida de las Lefis a un régimen más normal del manejo de la oferta monetaria, generaron tremenda incertidumbre porque implicaron romper compromisos anteriores. Eso nunca sale bien. Un error claro, y lo demostraron los propios mercados, fue haber anunciado que el Tesoro iba a utilizar sus divisas para manejar la política cambiaria. Claramente eso fue un error. Si prometieron no intervenir, no intervengas. El Banco Central puede operar sin ni siquiera comprar o vender dólares para estabilizar el peso. ¿Qué tiene que hacer el Tesoro operando en el mercado cambiario? El Banco Central tiene hoy más de u$s 5.500 millones propios. Es un banco solvente. Tiene capacidad para operar en el mercado cambiario. El Gobierno tiene que confiar más en el Banco Central, que garantice una moneda estable y confiable; y el Tesoro debe hacer lo que corresponde, garantizarnos la solvencia fiscal. Eso va en contra de utilizar los dólares del Tesoro para hacer política cambiaria. Debe conservarlos para garantizar que puede pagar la deuda. Hay que conservar las bandas y salir a defender el peso. El mercado no tiene ninguna chance de ganarle la pulseada al Banco Central.

Reformas políticas en clave liberal

LA NACIÓN  Una lectura rápida y desapasionada del resultado de las elecciones en la ciudad de Buenos Aires -celebradas el 18 de mayo- podría llevarnos a conclusiones interesantes para repensar desafíos al sistema político y a la partidocracia actual desde el liberalismo.

En primer lugar, la alta abstención de participación electoral (votó el 53% del padrón) podría responder al distanciamiento de la realidad del ciudadano y el partido que gobierna la ciudad hace 18 años: el Pro se ha desconectado de los problemas cotidianos de la gente. Esto genera rechazo y desinterés por participar en un sistema que no los representa. Pero ¿por qué? ¿qué significa “no los representa” ?

En esta elección estaban en juego solamente 30 cargos a legisladores, dada la renovación parcial de la legislatura. Sin embargo, si consideramos el número total de legisladores además de los comuneros (los votamos en el 2023, desde el 2011) tenemos que:

● Población estimada de CABA (2024): 3.100.000 habitantes.

● Legisladores de la Ciudad de Buenos Aires: 60 legisladores.

● Relación actual (solo Legisladores CABA): 3.100.000 habitantes/60 legisladores=51.667 habitantes por legislador de CABA.

● Integrando los consejeros comunales: La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se divide en 15 Comunas. Cada Comuna tiene una Junta Comunal compuesta por 7 miembros (consejeros comunales). Total de consejeros comunales: 15 Comunas×7 consejeros/Comuna=105 consejeros comunales.

● Nuevo cálculo: legisladores CABA + consejeros comunales (sumamos todos los representantes electos a nivel de la ciudad). Total de representantes electos en CABA: 60 legisladores + 105 consejeros comunales = 165 representantes.

● Nueva Tasa de habitantes por representante electo en CABA (legisladores + consejeros): 3.100.000 habitantes/165 representantes=18.788 habitantes por representante electo en CABA.

Traducido, cada 18.788 habitantes la ciudad tiene un representante electo, legislador o comunero, y sin embargo, los reclamos por el estado de la ciudad son cada vez más elocuentes. La renovación parcial de la Legislatura y la nacionalización de la elección contribuyeron pero no explican la alta abstención: ¿hay una relación entre la abstención y el exceso de cargos legislativos? Posiblemente. Pero este artículo no versa sobre (a todas luces) el inevitable rediseño institucional de la ciudad, sino sobre su forma de elegirlos: la persistencia de la lista cerrada y bloqueada en la ciudad es una herramienta que beneficia a los partidos pero que subestima al elector, y el elector está cansado de que lo subestimen. En un reciente estudio publicado en LA NACION el 22 de mayo se resalta que un alto porcentaje de la población desconfía del sistema electoral.

Una lista abierta y desbloqueada (elijo a quien quiero de las opciones que me presenten los partidos) compromete al ciudadano con su voto, restándole poder al partido. El sistema de boleta sábana, con múltiples categorías y listas kilométricas, puede ser confuso y engorroso. Además, fomenta el voto a la lista completa en lugar de la elección de individuos por sus méritos, lo que desincentiva la investigación de los candidatos. En las listas de la ciudad corría el comentario en boca de muchos “después de fulano, es un tren fantasma”. En esta línea, desbloquear las listas sería el primer paso de un conjunto de reformas políticas que deberíamos discutir en clave a mejorar la relación representante-representado y la rendición de cuentas.

En clave liberal, una reforma de cómo votamos no se resuelve con una boleta única o electrónica, sino dando mayor libertad de elección al ciudadano. El liberalismo convierte al individuo en ciudadano. Esa es la reforma pendiente de nuestro sistema electoral, una reforma que le dé mayor poder al individuo para que pueda elegir su mejor combinación de candidatos. Hoy la ciudad podría discutir una reforma de este tipo (como lo ha implementado Brasil) o un sistema de circunscripciones uni o binomiales, pero lo cierto es que el sistema tal como está diseñado responde a una lógica que al ciudadano del siglo XXI le causa cada vez mayor rechazo.

La respuesta no sería forzar o reforzar la participación, sino crear un sistema donde el voto sea una elección valiosa y donde la política demuestre ser un camino efectivo para la libertad y la prosperidad, con menos intromisión estatal y más responsabilidad individual.

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