Agustín Monteverde, en diálogo con Hugo Macchiavelli, se refirió a la oficialización del swap con Estados Unidos por 20.000 millones de dólares y dijo que es significado de "la confianza del Tesoro norteamericano en la economía argentina". "Esto no se trata de un rescate, es un intercambio de monedas", agregó.
"Se puede ver como un intercambio de activos, pero no hay un aumento de deuda", expresó Monteverde. "El secretario del Tesoro dijo literalmente que se trata de una inversión. Se trata de comprar barato y vender caro", recordó.
"Reiteradamente uno oye "Uy más deuda, más deuda" y no es así. La deuda ha caído; hasta mitad de año estaba cayendo a 30 mil millones de dólares, y luego cayó aún más. Estamos en más de 50 mil millones de dólares de reducción de la deuda total consolidada", agregó.
PERFIL Agustín Etchebarne se refirió al reciente pago de más de mil millones de dólares por parte del Banco Central, como parte del vencimiento del BOPREAL.En diálogo con Canal E, destacó que este pago tendrá un impacto mínimo en las reservas brutas de Argentina, ya que la mayoría del dinero se mantiene dentro del país. “En principio, en las reservas brutas no tiene mucho impacto, porque el pago queda en Argentina, salvo una porción pequeña de 60 millones de dólares”, explicó. Sin embargo, aclaró que el verdadero impacto dependerá de las otras operaciones realizadas por el Banco Central.
Etchebarne también reflexionó sobre el manejo de la deuda externa y las reservas. En su opinión, el Fondo Monetario Internacional (FMI) juega un papel clave en la situación económica actual, pero “Argentina está mucho mejor que en noviembre de 2023”, gracias a la consolidación de la deuda y el respaldo de Estados Unidos. Este apoyo, según el economista, da tiempo para que el país afronte pagos importantes, como los 4.800 millones de dólares de bonos en enero de 2024.
Confianza internacional y la geopolítica global
Un tema clave en la conversación fue el papel de Estados Unidos en el apoyo a la economía argentina. Etchebarne destacó que la relación estratégica no se trata de un “salvataje final”, sino de una alianza que tiene como objetivo común enfrentar desafíos geopolíticos, como la carrera global por la inteligencia artificial (IA). “Argentina tiene tierras raras, litio, cobre y una energía renovable muy eficiente. Eso nos pone en una posición estratégica frente a los intereses de Estados Unidos y Europa”, expresó.
El economista advirtió que la relación con Estados Unidos está profundamente vinculada con la necesidad de asegurar los recursos para el desarrollo de la IA. En ese sentido, destacó que “Si Argentina logra aprovechar sus recursos naturales y estratégicos, puede generar un flujo de exportaciones enormes”, lo que fortalecería la economía a largo plazo.
El riesgo de perder oportunidades
Etchebarne también analizó el riesgo de que Argentina pierda las oportunidades que se le presentan. Recordó que en el pasado, el país ha sido “experto en perder oportunidades”, citando el caso de la soja durante el gobierno de Néstor Kirchner. “En la época de Kirchner, Argentina tuvo una oportunidad extraordinaria con la soja, que hoy tendría un precio mucho mayor”, afirmó.
El economista señaló que el futuro de Argentina depende en gran medida de la política interna. A su juicio, la reciente victoria electoral de Javier Milei marca un cambio importante. “Creo que la victoria de Milei es un punto de alargada para las inversiones internacionales”, indicó. Además, se mostró optimista sobre la posibilidad de una reformulación dentro del peronismo, lo que podría reducir significativamente el riesgo país.
En cuanto al riesgo país y el objetivo de reducirlo a menos de 500 puntos básicos, Etchebarne subrayó que esto dependerá de la capacidad del gobierno de recuperar reservas y de generar confianza. “El tiempo ajustará las cosas, y si el gobierno logra recuperar reservas, el riesgo país caerá sustancialmente”, concluyó.
PERFIL A pocas horas de un nuevo vencimiento de deuda con bonistas privados, el economista Aldo Abram, en diálogo con Canal E, llevó tranquilidad a los mercados y sostuvo que el escenario financiero argentino es sustancialmente distinto al del pasado. “Para que la Argentina tenga un problema de cesación de pagos, la realidad es que tiene que haber una crisis internacional o algo por el estilo”, afirmó.
Según explicó, el resultado electoral de octubre despejó una de las principales dudas de inversores y ahorristas. “El electorado confirmó el respaldo a este cambio de rumbo a la normalidad”, señaló, y agregó que eso se refleja en “cada vez más acceso al crédito internacional y más ahorro de argentinos y extranjeros invertido en el país”.
Abram destacó que financiar pagos externos con crédito internacional es clave para no quitar recursos al sector privado. “Lo mejor es que esos dólares nos los presten de afuera, porque usar recursos internos modera la capacidad de recuperación de la economía”, advirtió. En ese sentido, consideró que el próximo vencimiento relevante de julio también será afrontado sin sobresaltos. “Veo el crédito tanto externo como interno creciendo, con lo cual tendremos la capacidad de pagar”, sostuvo.
Reservas, dólar y política monetaria: el rol del Banco Central
Respecto al repo con bancos internacionales y la participación del Banco Central, Abram aclaró que el esquema actual es muy distinto al del pasado. “No es como antes, cuando se saqueaban las reservas con letras intransferibles”, remarcó. Hoy, explicó, “el Tesoro compra esos dólares al Banco Central a precio de mercado con pesos provenientes de impuestos o crédito doméstico”, lo que evita un deterioro patrimonial.
Sobre la acumulación de reservas y las compras diarias de divisas, el economista explicó que la intervención oficial no implica una devaluación automática. “Si uno emite contra demanda de pesos para comprar dólares, no tiene por qué haber una depreciación que genere inflación”, afirmó.
En cuanto al nuevo esquema de bandas cambiarias, Abram fue categórico: “Pensar que porque se indexó la banda superior se va a indexar el tipo de cambio de mercado es un error”. Y agregó: “La banda no determina el valor del dólar; solo se va a alejar más rápido del tipo de cambio de mercado”.
Finalmente, subrayó que la estrategia actual fortalece al Banco Central. “Es mucho mejor activo un dólar que un crédito a un banco o comprar bonos en el mercado”, concluyó.
REAL POLITIK Aldo Abram comenzó refiriéndose al aval social que considera que quedó plasmado en las urnas: “Confirmaron que están mayoritariamente dispuestos a seguir haciendo el esfuerzo y el sacrificio necesario para que este país sea normal después de décadas de anormalidad”. En ese marco, destacó que el voto reflejó un mensaje claro: “Se confirmó que sí, los argentinos estamos dispuestos”.
Para el economista, también fue significativo el mapa político que salió de las urnas: “Los sectores que proponían volver al pasado sacaron muy pocos votos, o sea, salieron debilitados en estas elecciones”, aseguró.
Al referirse a los compromisos financieros, Abram aclaró que el gobierno no está incrementando el endeudamiento para gasto corriente: “Acá no se está tomando deuda como pretende hacer alguna provincia para pagar gastos corrientes y seguir malgastando”. Según detalló, el objetivo es refinanciar compromisos previos sin deteriorar la capacidad del sector privado de acceder a crédito: “Tomar deuda para pagar deuda, porque el gobierno argentino desde que asumió gasta, incluido el pago de intereses, por debajo de sus ingresos”.
Además, subrayó el impacto positivo de financiar vencimientos en dólares con dólares externos: “Conseguir esos dólares en dólares… cosa de que el crédito disponible en la Argentina no merme y pueda ir a financiar la recuperación económica que tanto estamos necesitando”.
El referente de la fundación Libertad y Progreso brindó proyecciones concretas: “Estamos calculando que va a estar alrededor del 30 por ciento para todo el año y que ya principios del año que viene vamos a tener una inflación en los primeros meses que va a volver a perforar ese 2 por ciento”. A su vez, atribuyó la aceleración reciente a la incertidumbre electoral: “Estamos pagando lamentablemente el costo de toda esta incertidumbre que se generó antes de las elecciones”.
Sin embargo, resaltó un cambio estructural respecto del pasado: “Antes veías que la inflación escalaba de puntos porcentuales, no de décimas como ahora. Eso habla de una solidez que hay en la economía que antes no había”. En ese contexto, destacó el rol del Banco Central: “Un Banco Central que hoy es solvente… y por eso estamos viendo que este reflejarse de esta depreciación de nuestra moneda es muchísimo más lento”. Incluso proyectó un sendero de estabilidad prolongado: “No solamente vamos a ver que en los próximos meses perfora el 2 por ciento, sino que en el segundo semestre hasta vamos a ver que se ubica por debajo del 1 por ciento la inflación mensual”.
Frente a la pregunta sobre los tiempos de una normalización plena, Abram sostuvo: “La verdad es que eso sería un milagro”, aunque precisó un horizonte: “Para mediados del año 2027 va a estar en un dígito anual, o sea, de los últimos 12 meses”. En ese camino, marcó también el cambio de prioridades monetarias: “El primer día uno no se financia más, el Banco Central no emite un peso más para financiar al Tesoro”, y señaló que la reconstrucción de solvencia es el paso final hacia una moneda estable.
Finalmente, se refirió a la baja de aranceles y su efecto sobre el consumo inmediato: “El señor que tiene que vender los celulares no se va a querer quedar con el stock que tiene hoy… está previendo que a partir de mediados de enero esos celulares van a valer menos”. En esa línea, anticipó un reacomodamiento del mercado: “Seguramente van a conseguir un mejor precio y obviamente después de mediados de enero el precio va a ser el mejor que se puede conseguir”. (www.REALPOLITIK.com.ar)
Agustín Etchebarne, director de nuestra Fundación, estuvo esta mañana dialogando en El Observador 107.9 con Agustina Giron. Se abordó todo tipo de temas coyunturales: Como se encuentra Argentina respecto de sus reservas, como continúa la relación con Estados Unidos, movimientos del Riesgo País, y los próximos pronósticos respecto del IPC.
Ivan Cachanosky en "El lunes puede esperar". El Swap es una cantidad de dólares en el Banco Central que tiene como respaldo de pesos en el Tesoro americano. Cuando se activa una parte de estos dólares se empieza a pagar intereses que son bajos.
INFOBAEEl economista Agustín Etchebarne, uno de los más cercanos al presidente Javier Milei, dio a conocer su visión sobre la situación económica actual y las expectativas para después de las elecciones del 26 de octubre. Además, hizo referencia a la dolarización y al futuro del esquema cambiario, en un contexto de alta volatilidad e incertidumbre electoral.
En cuanto a las negociaciones con EEUU por el rescate financiero, que incluiría un swap, compra de bonos argentinos en dólares y un crédito stand by, Etchebarne focalizó en cómo ayudaría a la estabilización de los bonos y precisó: “El riesgo país surge del precio de los bonos: si los bonos caen por la sensación aumenta el riesgo país, suben las tasas de interés, se frena la economía. Es lo que está pasando en los últimos 3 meses y es por el riesgo de que vuelva el kirchnerismo”.
En ese sentido, enfatizó: “El propio candidato kirchnerista, Taiana, dice que la deuda es impagable. Sin embargo, el gobierno ya pagó más USD 36.000 millones. La deuda consolidada de la Argentina, tomando el BCRA y el Tesoro, es hoy más de USD 36.000 millones menor a la que era cuando asumió el presidente Milei”.
Etchebarne: “El riesgo país surge del precio de los bonos: si los bonos caen por la sensación aumenta el riesgo país, suben las tasas de interés, se frena la economía"
Consultado por Radio Rivadavia acerca si es posible el pago de obligaciones contraídas, el economista dijo: “La deuda se puede pagar, con esfuerzo, por supuesto. Es lo que estamos viviendo: con un programa de ajuste del gasto, que bajó en un 25%. Un programa duro, difícil, que logró bajar la inflación y la pobreza”.
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En relación a qué sucederá con el esquema de bandas cambiarias luego de los comicios, Etchebarne señaló: “No lo sé. El programa original de Milei era la dolarización, pero no lo pudo hacer porque no tenía dólares suficientes. Él tiene una idea de que no podés seguir con devaluaciones permanentes. Lo que sí creo es que las bandas no son necesarias si tenés un sistema que funciona bien. Una vez que estabilices la situación con el apoyo de EEUU, para que los vencimientos del año 2026 estén cubiertos, ahí tendrías una situación mucho mejor”.
De situación binaria a solución política
No obstante, sostuvo que también se requiere una solución política. “En la Argentina tenemos una situación binaria: el partido kircherista dice ‘yo no quiero pagar la deuda’. Hizo el default y luego hubo 5 años en que ni siquiera se sentaban a conversar con los acreedores. Después ofrecieron pagarles 25%, les robaron el 75% a los acreedores, que no son los bancos”.
Y contó una anécdota personal: “A mí me pasó que un hotelero italiano en la Toscana, en Italia, me dijo ‘yo compré bonos argentinos, Uds son unos estafadores’. Taiana dice que no va a pagar la deuda una vez más, por lo que si logran dos tercios en el Congreso, el riesgo país vuela. El apoyo de Trump y Bessent es para decir que no va a pasar nada, porque tenemos el apoyo de la billetera más grande del mundo”.
En cuanto a la comparación con países como Perú o Brasil, que tienen un riesgo país mucho menor pese a la inestabilidad política o creciente polarización, Etchebarne explicó que ni a Lula ni a ningún funcionario de su gobierno se les ocurrió decir que no van a pagar la deuda.
“No hay ninguna persona sensata en el mundo que diga que no va a pagar la deuda. Aquí tenemos un partido político que no cree en el equilibrio fiscal, dice que un poco de inflación es bueno y después la inflación no para de subir”, remarcó.
“También estafaron a los argentinos”
“Y no solo estafan a los extranjeros, también a los argentinos. Emitieron deuda en pesos, pero como tenían mucha inflación tuvieron que emitir bonos ajustado por inflación y después pusieron a (Guillermo) Moreno para negar la inflación. Son estafadores seriales. Es un problema enorme que tenemos en la Argentina”, añadió.
Sobre la desconfianza en el plan económico, el economista señaló que el programa venía funcionando muy bien hasta hace 3 meses. “El gobierno partió con una situación de hiperinflación, de fuga del dinero. En 2023 estábamos en 211% de inflación. La inflación bajó a 30% este año, la pobreza de 52 a 32%, se eliminó el déficit fiscal”.
Sostuvo que ahora es necesario hacer reformas para poder bajar impuestos, de índole fiscal, previsional y laboral.
Pero ello requiere apoyo político. “Argentina necesita un acuerdo entre Milei, Macri y los gobernadores. A un país no lo cambia una persona. Los gobernadores también tienen que estar, no digo todos, pero hay un montón de gobernadores sensatos. Incluso los peronistas saben que hay que hacer una reforma laboral. Tenés 45% de empleo en negro, ¿cómo no vas a hacer una reforma laboral?“, consideró.
Agustín Monteverde en El Observador. Las salida del gobierno al mercado de deuda fue exitosa, hubo más demanda que oferta. El consumo se está recuperando y la inflación está bajando.
Aldo Abram en Radio Realpolitik. El swap no financia gasto del Tesoro, no aumentará la deuda. Este dinero respaldará al Banco Central y el valor de nuestra moneda
Agustín Etchebarne en Eco Medios. Este es el primer gobierno en bajar la deuda en décadas. Otros gobiernos como el kierchnerismo estafó a los tenedores de bonos argentinos.
La Fundación Libertad y Progreso afirma que, contrariamente a las críticas de algunos sectores opositores que alertan sobre un supuesto aumento de la deuda, durante la actual gestión la deuda pública nacional se redujo. El informe explica que lo que se observa es un cambio de acreedores, no un incremento en el endeudamiento.
El gobierno nacional logró revertir la tendencia de décadas en las que el Estado gastaba más de lo que ingresaba y acumulaba pasivos financiados, en gran medida, por el Banco Central (BCRA). Esa dinámica derivó en nueve cesaciones de pago y sucesivas reestructuraciones que afectaron tanto a ahorristas argentinos como a acreedores internacionales.
Aldo Abram Director Ejecutivo en la Fundación Libertad y Progreso comentó: “Así como la deuda de una familia o de una empresa se incrementa cuando se gasta más de lo que ingresa, con el Estado debería suceder lo mismo. Esto, de hecho, es lo que se hizo durante varias décadas, salvo en períodos muy cortos. Por esta razón, Argentina entró nueve veces en cesación de pagos y se reestructuró la deuda a argentinos y extranjeros. En concreto, a cambio de “papelitos” impagos se otorgaron bonos de menor valor que el monto prestado originalmente. En algunos casos, ni siquiera representaban la mitad”.
El documento subraya que la actual administración paga los intereses de la deuda con ingresos genuinos y refinancia únicamente el capital, evitando así la acumulación de nuevas obligaciones. Además, al absorber la deuda remunerada que el BCRA había contraído con los bancos, el Tesoro saneó la situación de la autoridad monetaria y frenó el riesgo de una crisis mayor.
“Lo que pasó durante años fue que el Estado estafó a argentinos y a extranjeros. Por eso, ni unos ni otros quieren invertir en Argentina, y recuperar esa credibilidad implica emprender un camino como el que propone la administración nacional actual”, agregó Abram.
En números, Libertad y Progreso detalla que, comparando de manera homogénea los pasivos del Estado nacional, en agosto de 2025 la deuda era 29.086 millones de dólares menor que en noviembre de 2023.
“La deuda no aumenta: lo que hay es un recambio de acreedores, buscando condiciones más favorables en un contexto en el que muchos inversores internacionales se niegan a renovar créditos a la Argentina”, concluye el informe.
PERFIL Aldo Abram, director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, aseguró que la reforma laboral “es más importante que la tributaria” porque la actual legislación “desincentiva contratar” y empuja tanto a empleadores como a trabajadores a la informalidad. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190) , explicó que “también se cobra en negro para poder pagar en negro” y que sin una modernización profunda “no va a ser exitoso ningún blanqueo”.
Aldo Abram es economista, licenciado por la Universidad de Buenos Aires y máster en Ciencias Económicas por el Centro de Estudios Microeconómicos de la Argentina. Es el director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, un centro de pensamiento liberal. Se desempeña como consultor económico y financiero. Además es docente en SADE.
El viernes se anunció que estaría volviendo la Argentina al mercado voluntario de deuda. Anunció el ministro Luis Caputo que va a emitir deuda voluntaria según las leyes argentinas. Me gustaría primero su reflexión sobre esta decisión y qué significa.
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La verdad es que es ir enmarcando un sendero a una vuelta completa a los mercados internacionales de deuda, como para poder refinanciar la deuda que va venciendo en divisas, para refinanciarla en divisas. Este gobierno hasta ahora ha venido gastando menos, incluido el pago de los intereses de lo que le ingresa. Pero claro, todavía nos quedan dos problemas: uno con capital de una deuda heredada fenomenal, que obviamente hay que refinanciarla. Ya suficienteesfuerzo está haciendo el pueblo argentino para pagar los intereses y que no crezca la deuda, sino que más bien baje.
Y el otro problema que venimos teniendo es que, al carecer de este financiamiento en divisas, el Estado, ¿qué es lo que tiene que hacer? Tiene que tomar los pesos que haya conseguido por recaudación o que pueda conseguir al mercado doméstico de la Argentina, y con esos pesos comprar los dólares para pagar al exterior. Y cuando hace esto, si bien es verdad que evita una sensación de caos que nos lleva a una crisis, la realidad es que está quitándole crédito al mercado doméstico: o sea, la demanda interna, o sea a los consumidores, a los empresarios para producir y para invertir. En cambio, si esta mecánica de la refinanciación de lo que son los vencimientos en divisa se pudiera hacer en el exterior, pues esos recursos quedarían para la Argentina y permitirían una mayor recuperación tanto de la economía como del Estado.
Serían solo necesarios los pesos para pagar los intereses y no los pesos para pagar los intereses y el capital.
Exactamente, los pesos para pagar los intereses y, en todo caso, por ahí el capital acá en la Argentina, pero no estar pagando con divisas que hacen falta dentro de nuestro país para poder desarrollarnos, estar pagando deuda que vence en el exterior en divisas. Y yo creo que ese es un poco el camino. Por eso no me extrañaría también que se trate de buscar que no sea una prioridad tanto el monto, sino más bien la tasa de interés, como para demostrar que se puede conseguir financiamiento más barato. De hecho, ya algunas provincias, la Ciudad de Buenos Aires, han logrado financiamiento a menor tasa de lo que se veía en nuestros bonos en el exterior. Bueno, empezar a mostrar ese mismo descenso en lo que hace al financiamiento en moneda externa del Tesoro nacional. Y eso también, ojo, porque abre otro sendero también posible para que las propias empresas argentinas tengan un mayor financiamiento también internacional.
¿Por qué el gobierno de Macri, en 2017, a los dos años de haber sido electo, comparable con el de Javier Milei, tenía un riesgo país de 300 puntos y hoy a la Argentina le cuesta perforar los 600? ¿Y si las tasas de interés en Estados Unidos bajarían, y bajarían también con el nuevo presidente de la Reserva Federal, y esa sería la tendencia, la posibilidad real de que una tasa de riesgo país de 300 más una baja de la tasa de interés en Estados Unidos permita que la Argentina pueda refinanciar su deuda a una tasa mucho menor que la que hoy pagó con las refinanciaciones del gobierno anterior?
Voy a empezar al revés. Para nosotros, cada vez que la Reserva Federal y los bancos centrales de los países desarrollados bajan la tasa de interés, es una buena noticia porque lo que están haciendo es aumentar la liquidez en el mundo. La capacidad de las economías emergentes de conseguir más fácilmente financiamiento. Porque cuanto más liquidez hay, los inversores tienden a colocar una mayor proporción de su cartera en economías emergentes y de mayor riesgo para obtener mayores rendimientos. Así que toda baja de tasa de interés en el mundo a nosotros nos beneficia.
Por otro lado, ¿por qué esta diferencia de tasa de riesgo país? Y justamente porque después sumamos una cesación de pago más. Nueve veces la Argentina entró en cesación de pagos. Y lamentablemente ahora, después de haber mostrado que somos estafadores seriales en nuestra historia, tenemos que tratar de convencer a argentinos y extranjeros que en otras épocas quizás le prestaron al Tesoro y que después les dijeron: “Mirá, no te vamos a pagar”. Y que encima, después de que les dijeron eso, vinieron con sus papelitos sin pagos y los distintos gobiernos agarraron y les dieron otro papelito que por ahí reconocía la mitad o menos de lo que le habían prestado efectivamente al Estado.
Convencerlos de que la Argentina no va a repetir eso va a ser difícil, va a ser muy difícil. Y por eso es que hay que mostrar un gran empeño en términos de mantener el equilibrio fiscal, que es una forma de mostrar: “Bueno, ya no hacemos lo de antes, endeudarnos para gastarnos toda esa plata en excesos de gasto”. Sino que, ahora incluso si podemos pagamos, recuperamos, rescatamos deuda en el mercado, pero por lo menos ya pagando los intereses no la aumentamos. Y, de a poco, cuando los argentinos y extranjeros estemos convencidos de que esta es una estrategia que se va a seguir en el tiempo, y en eso va a ser muy importante ahora esta discusión en el presupuesto, en la medida que salga con un consenso en términos de mantener esta estrategia en el tiempo de ser austeros y gastar lo que tenemos, yo creo que va a ayudar mucho a bajar más todavía esta percepción de riesgo de prestarle al Tesoro argentino, que es lo que en definitiva muestra una tasa de riesgo país de arriba de 600 puntos.
Uno ve, por ejemplo, conmoción financiera en Japón, y siempre me acuerdo aquello de Kushner de que había países capitalistas, países comunistas y luego Japón y Argentina. Aquel famoso premio Nobel de los 70. Entonces, ver que Japón podía tener una deuda dos veces y media su producto bruto sin ningún problema porque la tasa de interés que pagaba era menos de 2%. Y si el país crecía 2,5% y la tasa de interés es menos del 2%, está todo bien. Hasta los intereses se terminan licuando respecto al producto bruto. Entonces, ¿es correcto decir que la tasa de interés de la deuda tendría que ser lo suficientemente baja como para que se acerque al crecimiento del producto bruto y que ese sería el objetivo de los países que pueden endeudarse sin mayor problema? ¿Y el problema que tiene la Argentina es que, a lo mejor, se tiene que endeudar al 7 u 8%, y eso es imposible que ningún crecimiento se produzca?
Sí, es correcto. La verdad es que por eso la Argentina, como tendencia de largo plazo, y a pesar de los zigzags que da cualquier economía, porque por ahí algún gobierno en particular te genera un poco de confianza y eso genera una reactivación, una recuperación económica coyuntural, la verdad es que ha tendido a alejarse de los niveles de bienestar que se están gestando en otros países del mundo. En países desarrollados e incluso pares que son subdesarrollados. Son economías emergentes y han crecido mucho más durante todo este tiempo. Y eso claramente tiene que ver con que nadie le presta ni se asocia, por decirlo de alguna forma, con un estafador serial.
Lamentablemente eso es lo que hemos sido. Con lo cual no es raro que ni argentinos ni extranjeros hayamos estado invirtiendo en nuestro país. Porque aclaro una cosa: nosotros solemos hablar de la inversión extranjera como si fuera lo fundamental. Y la verdad es que la mayor parte de la inversión que se hace y se hizo en la Argentina es de argentinos, con plata de argentinos. Entonces, la verdad es que acá hay un problema: que nosotros mismos hemos estado fugando capital. Somos, según algunas estimaciones, el segundo país del mundo en términos de fuga de capitales por habitante. O sea, los argentinos somos los que no hemos invertido en nuestro país. Con esto no le quiero quitar importancia a la inversión extranjera, porque claramente es mejor tener ayuda para empujar la carreta, para que ande más rápido, que tratar de hacerlo solito.
Por más fuerza que uno tenga, cuanto más tiremos y empujemos la carreta, va a andar más rápido. Y eso es un poco el rol de la inversión extranjera. Pero bueno, ahora espero que, en la medida que sigamos perseverando en esto de buscar tener un país normal, abandonando décadas de anormalidad, con la inflación que hemos vivido y malgastar lo que hemos malgastado y quebrar bancos centrales y sobrevivir en la anormalidad, en la medida que vayamos demostrando que vamos a un país normal, yo creo que también nuestra tasa de interés, la que va a pagar la Argentina, va a tender a ser la de los países normales. Países que están alrededor de los 100 puntos porcentuales, 200 puntos porcentuales de riesgo país.
Me gustaría su visión sobre cuán importantes son las reformas de las que se están hablando, casualmente para la baja del riesgo país, para la posibilidad de endeudarse a una tasa muchísimo menor que no signifique una carga a la deuda.
Para mí, la reforma es lo siguiente. Y todo lo que hace a la seguridad jurídica y a la institucionalidad, evidentemente colabora a la baja del riesgo país. Pero del resto de las reformas de las que se están hablando hoy, yo creo que la más importante es la reforma laboral. No solamente porque eso va a generar más confianza y obviamente va a generar alguna caída en el riesgo país y en el costo del financiamiento de la Argentina; no solamente porque también va a generar más inversión por parte de argentinos y extranjeros; sino además porque tenemos una legislación laboral que lamentablemente ha desincentivado la creación de empleo.
Desde hace 10 años casi no se genera empleo en relación de dependencia en el sector privado, aun en momentos de recuperación económica o crecimiento. Y es más: la proporción de gente que trabaja en relación de dependencia hoy es más o menos un tercio del total de trabajadores en la Argentina, 40%, son más los informales que los que logran conseguir un trabajo en relación de dependencia en el sector privado. El resto tiene que ir a la informalidad o a trabajar como independiente en el sector formal, o terminar, como ha pasado en las últimas décadas, con un seguro de desempleo disfrazado de empleo público.
Aldo, permítame que lo interrumpa. Usted sabe que sobre el tema de la reforma laboral entrevistamos continuamente a distintos especialistas, locales e internacionales, sobre las distintas reformas y modernizaciones laborales que se hicieron en distintos países: España, Italia, Brasil. Y lo que surge inmediatamente es que, para pagar en negro, hay que cobrar en negro. Entonces, que la generación de empleo va a depender de que la actividad económica crezca. Ahora, podría crecer y mantener empleados en negro, como ha sucedido en etapas en que Argentina ha crecido a lo largo de este siglo. El punto central es que para eliminar la informalidad el tema no es la informalidad laboral, sino la informalidad tributaria. ¿Qué coloca usted primero? Si una u otra tiene que ser, las dos juntas, o finalmente si uno hace una reforma laboral, incluso con blanqueo, no se blanquea nadie. Creo que en el último blanqueo, con un especialista, seis mil personas se blanquearon. O sea, ¿cuánto de la reforma tributaria es esencial para que se pueda incorporar al mercado laboral a todas las personas que están en negro?
Una cosa: es lógico que nadie blanquee sus empleados si lo que motiva que uno tome empleados en forma informal es justamente una legislación laboral que no cambia. Por eso es que a mí me parece que ahí se invierten las prioridades. Primero tenés que hacer una legislación laboral que diga: “Bueno, a partir de ahora, tomar un empleado no va a ser un dolor de cabeza, no va a implicar el riesgo de que porque echaste a alguien y te hizo un juicio tengas que cerrar tu pyme”. Entonces, a partir de ahí vamos a empezar a hablar de la posibilidad de tomar más empleados. En la Argentina, en todos lados del mundo, viste que se dice, por ejemplo, que las pymes son las que más generan empleo. Y en la Argentina también se dice eso. Pero cada vez que una pyme consigue un crédito barato de algún organismo público, banco público, lo primero que hace es comprar una máquina para ahorrar empleo. O sea, una cosa rarísima, porque acá lo que sobra es gente queriendo trabajar y lo que falta es justamente capital. Pero así funciona.
O sea, primero hay que cambiar la legislación laboral y entonces, a partir de allí, yo creo que sí puede llegar a ser exitoso algún blanqueo. También es cierto que parte de la economía en negro, las ventas en negro, tiene que ver con: “Si tengo empleados en negro, no les puedo pagar en blanco; ¿qué hago con ese blanco?”. Entonces, claramente también hay un incentivo a negar en la facturación. Pero el segundo punto es justamente la reforma tributaria. Claramente, en las últimas décadas y en forma creciente, los que trabajan y producen en la Argentina han sido considerados por la política como una naranja. A exprimir, a sacarles el mayor jugo posible para poder gastar desde el Estado. Y eso la verdad es que se tiene que acabar. Creo que el proyecto de reforma tributaria que va a venir quizás dé un sendero de baja de impuestos, pero yo creo que eso más bien lo va a ir imponiendo la realidad, como lo viene imponiendo hasta ahora. Hoy anunciaron justamente una baja de las retenciones, que es: en la medida que crezca la recaudación, ese crecimiento de la recaudación se va a destinar a bajar impuestos. Pero también hay una cosa que es muy importante, que es la simplificación del régimen tributario argentino.
Tenemos más de 150 tasas municipales, impuestos provinciales y nacionales. Yo no digo que se pueda aprobar una ley a nivel nacional que cambie la parte municipal y provincial, eso lo tendrán que dar los ciudadanos de cada provincia y de cada municipio, exigírselo a quienes corresponden, que son sus legisladores, sus intendentes y sus gobernadores, pero sí, a nivel nacional, hay más o menos 40 impuestos que tienen que ser muchísimo menos, no más de 10. Y hacia ahí yo creo que va a ir. Y eliminarse, por supuesto, las retenciones. Y hacia ahí creo que es donde va a apuntar esta reforma tributaria que va a presentar el gobierno. Y bueno, eso te da un horizonte.
Iván Cachanosky en Eco Medios. La inflación en noviembre sería del 2.3% y en diciembre más cerca del 2%. Para fines del 2026 se espera un IPC mensual del 1%. La próxima emisión de bonos se espera con tasas alrededor del 10%.
PERFIL Argentina enfrenta el próximo 9 de enero un vencimiento de deuda por más de 4.200 millones de dólares, pero, según Agustín Etchebarne, el escenario está lejos de ser alarmante. “Yo creo que llega bien, con tranquilidad”, afirmó, y explicó que el Tesoro dispone de mecanismos financieros para completar los fondos necesarios. “Le faltaban cerca de 1.000 millones de dólares, pero tiene varias posibilidades, la más probable es un repo con los bancos”, detalló.
El economista recordó además que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional sigue siendo clave. “El Fondo Monetario nos dio un crédito de 20.000 millones, ya entraron 14.000 y todavía faltan 6.000 millones”, subrayó, al tiempo que destacó que la deuda consolidada comenzó a reducirse gracias al superávit fiscal. “El gobierno paga intereses y también parte del capital”, remarcó.
Riesgo país, mercados y apoyo internacional
Etchebarne sostuvo que la tendencia del riesgo país es descendente, aunque con tiempos propios del mercado. “Los mercados generan confianza poco a poco, no es que una cosa pasa de un día para el otro”, explicó. A su entender, Argentina podría acercarse al promedio de los países emergentes. “Estoy convencido de que en los próximos dos años vamos a estar debajo de los 300 puntos”, afirmó.
En ese contexto, resaltó el respaldo externo. “Fue importante el apoyo de Trump y Scott Bessent, que dijeron claramente que estaban dispuestos a comprar bonos argentinos”, señaló, aunque aclaró que espera que no sea necesario recurrir a ese auxilio. “Siempre es bueno tener ese soporte adicional”, agregó.
Reservas, inflación y economía real
Respecto de las reservas, Etchebarne proyectó una recuperación gradual pero sostenida. “Argentina debería recomponer entre 20.000 y 30.000 millones de dólares en los próximos dos años”, indicó. Esa mejora estaría acompañada por un proceso de desinflación. “La inflación bajó de 211% en 2023 a cerca de 31% el año pasado”, destacó, y anticipó que este año podría ubicarse entre 15% y 16%.
Sobre el dólar, se mostró confiado en la estabilidad cambiaria. “Creo que el riesgo sería que el tipo de cambio se vaya muy hacia abajo de la banda”, advirtió, descartando un traslado significativo a precios. “Yo veo un año con mucha más tranquilidad”, insistió.
Finalmente, puso el foco en las reformas estructurales. “Argentina no va a ganar competitividad devaluando, sino haciendo la reforma laboral y la reforma impositiva”, concluyó, y reclamó avanzar en la eliminación de impuestos distorsivos como retenciones, impuesto al cheque e Ingresos Brutos.