Aldo Abram participó del programa Intratable.
"Abram explicó la importancia de que el Congreso sea quién define el Presupuesto, cómo se va gastar nuestra plata.
El economista evaluó además las principales variables económicas.
https://www.youtube.com/watch?v=axbBLcEmrp4&feature=youtu.be&t=41m8s
En realidad es limitada la creatividad propiamente dicha, es decir, el crear ex nihilo, el producir de la nada que, estrictamente considerado, está reservado a la literatura de ficción, a la música y otras expresiones del arte. El resto alude a descubrimientos, lo cual incluye a los científicos que ponen de manifiesto nexos causales y procesos que hasta el momento eran desconocidos, lo cual no es para nada poca cosa ya que se trata de revoluciones formidables que modifican paradigmas y permiten avanzar en el infinito campo del conocimiento.
Entre otros, Stefan Sweig, Leonard Read y Norman Vincent Peale se refieren detenidamente al proceso creativo desde diversas perspectivas. Primero es la imaginación, luego la perseverancia en el trabajo de concentración en lo que se desea hurgar y finalmente el “momento eureka” donde se da en la tecla, donde se establece la conexión entre lo almacenado en el subconsciente y los estímulos del consciente, todo en el contexto del establecimiento de nuevos proyectos y sueños. Todo con entusiasmo, esto es, en theos, con sentido de trascendencia, en Dios, el apuntar a lo primero, a la Primera Causa sin cuya existencia nada puede ser ya que la regresión ad infinitum de concatenación de causas constituye un contrasentido superlativo.
En no pocas oportunidades quien crea tiene la sensación que la inspiración es sobrenatural, que proviene de otras dimensiones, de musas misteriosas tal como apunta Frederick Copelston. Por su parte, George Steiner también atribuye a “la presencia de Dios” la creatividad del escritor, lo cual no es algo místico ni esotérico es simplemente la fuerza del autoperfeccionamiento en dirección a la Perfección como una muestra más del espíritu liberal a contracorriente de la arrogancia de quienes se miran el ombligo y consideran que se han fabricado a ellos mismos.
La imaginación se cultiva principalmente a través de la lectura, un ejercicio que permite administrar el ritmo, discutir con el autor y hace posible construir escenarios en la mente, a diferencia de la televisión y similares que dan la imagen y el ritmo servidos sin abrir la posibilidad de manejar los tiempos ni el pensamiento pausado y la adecuada digestión.
En la mayor parte de los casos el proceso creativo demanda grandes esfuerzos, mientras que en otros brota de modo extraordinariamente rápido. Mozart componía casi al instante del mismo modo que escribía Balzac que inventó un sistema de taquigrafía porque sus pensamientos iban más rápido que su escritura, en cambio Goethe tardó sesenta y cuatro años para componer las dos partes de su Fausto. Durero requería de croquis varios y mucho cálculo sobre el lienzo antes de pintar, mientras que Van Gogh pintaba hasta tres cuadros por día.
El prestarle atención a la vocación, esa voz interior que marca el rumbo, resulta esencial para el gozo de lo que se hace porque como consignó Octavio Paz “al descubrir nuestra vocación nos descubrimos a nosotros mismos”. En esta línea argumental es por ello tan provechoso el sistema universitario anglosajón en cuanto al College como intermedio entre el bachillerato y la universidad al efecto de detectar las vocaciones para no caer en frustraciones en cuanto a equivocación de carreras.
Pienso que paradójicamente en la época de las comunicaciones no siempre hay comunicación. Es curioso pero hay muchos que en una reunión están mirando sus celulares con lo que no están ni con el contertulio ni con el que parla por el celular. También resulta a veces llamativo que hay quienes en Facebook sienten la necesidad de consignar todo lo que hacen sin el menor resquicio para la privacidad, pero como dice Milan Kundera “si se pierde la privacidad se lo pierde todo”. De más está decir que esto no significa en lo más mínimo el condenar los magníficos progresos en la comunicación, todo depende como se utilicen las herramientas, del mismo modo que el martillo puede utilizarse para clavar un clavo o para romperle la nuca al vecino.
En todo caso para maximizar la creatividad se torna indispensable el clima de libertad donde aflora la mayor energía en un ambiente de respeto recíproco y tranquilidad. No es la misma la creatividad en el encierro de la cárcel que en libertad, no son las mismas posibilidades ni las oportunidades ni las fuentes disponibles ni los intercambios posibles. En este sentido es pertinente detenernos en este punto de tanta trascendencia, especialmente debido al mundo en que nos toca vivir donde los nacionalismos y las consiguientes culturas alambradas nos invaden por doquier, lo cual constituye un ataque frontal y devastador a la creatividad.
Madam Marie-Jeanne Roland antes de ser guillotinada el 8 de noviembre de 1793 fijó la vista en la estatua de la libertad en la Plaza de la Revolución (hoy Place Concorde) y exclamó “Oh libertad, cuantos crímenes se comenten en tu nombre!” Tal cual, hay cada pelafustán que recurre frívolamente a la expresión “libertad” para aludir a fantasías grotescas que nada tienen que ver con ese vocablo sagrado, con lo que se llevan a cabo las mayores barrabasadas en su nombre.
Como la ha definido el premio Nobel Hayek, “la libertad es la ausencia de coerción por parte de otros hombres”, se circunscribe a las relaciones sociales y no tiene que ver con oportunidades, ni con la biología y la física. No tiene que ver con grados de pobreza, con la dificultad de abandonar un vicio, con la imposibilidad de bajarse de un avión en pleno vuelo, ni con los nexos causales inherentes a la naturaleza. En esta instancia del proceso de evolución cultural se refiere a los abusos del poder político en forma directa o los permitidos por el Leviatán en forma indirecta a través de abusos de terceros. En otros términos, remite a la lesión de derechos que son siempre anteriores y superiores a la existencia del monopolio de la fuerza que denominamos gobierno.
A su vez el derecho se traduce en la facultad de cada cual de usar y disponer de lo propio. Hoy vivimos en la era de los pseudoderechos, es decir, iniquidades camufladas en derechos: a la vivienda, a suficientes hidratos de carbono, al transporte, a la salud y, en última instancia a la felicidad. Todos estos pseudoderechos implican usar por la fuerza el fruto del trabajo ajeno con lo que se lesionan los derechos de los titulares que se ven saqueados por otros con el apoyo del aparato estatal.
La tradición de pensamiento liberal significa nada más y nada menos que el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otros. La tolerancia se pone de manifiesto en la medida en que no se concuerda con las características de los proyectos de vida de terceros. De lo contrario, la intolerancia convierte en insoportable la vida en sociedad. El monopolio de la fuerza se constituye al efecto de brindar protección a los derechos de las personas. Desafortunadamente no son pocos los caso en los que los gobiernos en lugar de proteger y garantizar los derechos de los ciudadanos, los conculcan con lo que, entre muchas otras cosas, se aplasta la creatividad lo cual perjudica grandemente a todos los miembros de la sociedad. Carl Jung se detiene a explicar los estragos fenomenales que produce el poder estatal desbocado sobre el individuo al que se le coarta las posibilidades de desarrollar sus potencialidades que son únicas e irrepetibles.
Lógicamente los incentivos para la creatividad no son los mismos cuando se sabe de antemano que el usufructo de lo creado lo va a manotear otro prepotentemente con el apoyo del gobierno. Esto es lo que hemos dicho antes respecto del así denominado redistribucionismo ya que la guillotina horizontal hace que quienes se encuentran bajo la línea redistributiva no se esforzarán en ascender puesto que esperarán la redistribución mientras que los que se encuentran por encima de la marca no se esmerarán en mejorar si saben a ciencia cierta que les arrancarán la diferencia con lo que se tenderá a que nunca llegue la tan mentada redistribución a destino.
La contracara de la libertad es la responsabilidad. Constituye un estímulo a la creatividad el saber que lo producido podrá ser disfrutado por el creador y simultáneamente el proceso de generación de riqueza mejora la condición social de quienes no han producido a través de las tasas de capitalización que son la causa del incremento de salarios en ingresos en términos reales.
Sin duda que los empresarios prebendarios destruyen el proceso de producción de riqueza al vender sus productos y servicios a precios más altos, calidad inferior o las dos cosas al mismo tiempo debido a los mercados cautivos en los que operan con el apoyo logístico de los gobiernos.
Uno de los procedimientos más contundentes contra la creatividad es el impuesto progresivo que constituye un castigo progresivo a la eficiencia, al tiempo que implica una valla tremenda contra la movilidad social y altera las posiciones patrimoniales relativas con lo que se contradicen las previas directivas de los consumidores que con sus compras y abstenciones de comprar van asignando recursos en el supermercado y afines.
Abraham Maslow combate estereotipos y clichés respecto a la creatividad y muestra los distintos tipos de creación para lo cual sostiene se necesitan espíritus desinhibidos, seguros, espontáneos, contestatarios y curiosos frente a lo nuevo.
Edward de Bono nos dice que “la creatividad implica romper patrones establecidos para mirar las cosas de otra forma”. Nos explica que no es productivo estar escarbando en el mismo agujero en lugar de explorar otros pozos. Por eso es que, por ejemplo, en no pocos brainstorming en el mundo de los negocios se incorporan historiadores y filósofos que formulan interrogantes desde ángulos distintos.
De allí la importancia de debates abiertos al efecto de escuchar otras campanas y no amedrentarse porque las propuestas sean nuevas, de lo contrario no hubiéramos pasado del garrote porque el arco y flecha eran distintos a lo habitual. John Stuart Mill ha escrito que “toda buena idea pasa indefectiblemente por tres etapas: la ridiculización, la discusión y la adopción”.
Tal como puntualiza Virginia Postrel, el progreso implica cambio desde una posición a otra merced a la creatividad pero, paradójicamente, hay quienes pretenden progreso sin cambio por lo que se oponen a toda modificación con lo que deviene el estancamiento, cuando no el retroceso.
Para desarrollar la creatividad nada mejor que emprender aventuras del pensamiento con mente abierta. Recordemos el aforismo: “la mente es como un paracaídas, funciona cuando se abre”. Los fanatismos, las ideologizaciones y la incapacidad de estar abiertos a posibles refutaciones desconocen el carácter de provisionalidad que tiene el conocimiento al efecto de recurrir al medio más eficaz para reducir en algo nuestra colosal ignorancia.
Raúl Castro ha anunciado que postergará su retiro como Presidente de Cuba. Ya no se irá el 24 de febrero de 2018, sino el 19 de abril. El dictador alega que los inmensos daños del huracán Irma son la causa. En Cuba casi nadie lo cree. El rumor que circula en la Isla afirma que en el vecindario del general hay un gran malestar contra el ingeniero Miguel Díaz-Canel, Primer Vicepresidente y heredero designado. Aunque no existen síntomas evidentes, aparentemente a ciertos miembros de la Primera Familia les parece un cripto-reformista. Yo, francamente, lo dudo.
Algunos de los hijos y parientes de Raúl prefieren al canciller Bruno Rodríguez. Les gusta más. Es más elocuente. Fustigó ferozmente a Barack Obama tras el discurso que el anterior presidente estadounidense pronunciara en La Habana. Según Rodríguez, Obama era el mismo perro de siempre, pero con diferente collar. Quería la destrucción de la revolución, sólo que por otros medios. El canciller cubano dijo exactamente lo que pensaba Raúl Castro y, especialmente, su hijo Alejandro Castro Espín.
Poco después Díaz-Canel filtró un video en el que se presentaba como un Stalin caribeño: duro, riguroso, comunista a ultranza, implacable contra los disidentes. Según me cuentan, estaba dirigido a convencer a la poderosa familia de que en él se podía confiar. Aseguraba que no había en su carácter el menor rasgo reformista. El video circuló profusamente, pero los destinatarios realmente eran pocos y todos estaban en la pequeña cúpula del poder.
Raúl dejará la presidencia de Cuba en bastante peor situación que cuando la asumió. Su gestión ha sido un absoluto fracaso. Entonces vivía Chávez y la explotación de Venezuela era un gran negocio para los cubanos. La saqueaban sin misericordia. Los ladrones de los dos países se coludían para robarse hasta los clavos. Cuba llegó a alquilarle a su colonia plataformas perforadoras de petróleo que operaban en el lago Maracaibo. Era una “empresa de maletín”. La factura duplicaba el costo real. Los equipos venían de otra parte. Los beneficios –medio millón de dólares al día- se repartían entre bandidos de ambas orillas.
En la Cuba de Raúl sigue habiendo dos monedas. Los trabajadores cubanos cobran en una inservible divisa nacional, pero tienen que adquirir en dólares todo lo que vale la pena. Raúl no ha sido capaz de solucionar este gravísimo problema. Ni siquiera ha podido aumentar la producción de leche para que los niños mayores de siete años puedan beberse un vaso cuando les plazca. El gran problema del colectivismo autoritario es la terca improductividad que genera.
El país desde hace muchos años es un desastre de suciedad y desabastecimiento, de escombros, y creciente pobreza. El cuento de la medicina gloriosa y universal es para simpatizantes incautos, lo mismo que sucede con la educación. Ninguna universidad cubana está entre las primeras 400 del planeta. El gobierno se niega a realizar pruebas internacionales de conocimientos (PISA) porque sabe que los jóvenes estudiantes quedarían entre los últimos lugares.
¿En qué consiste, en definitiva, el modelo cubano? Son prodigiosos policías. Reprimen y vigilan como nadie. Este es el triste legado que Cuba le ha hecho a Venezuela. Lo aprendieron del KGB y de la Stasi, pero superaron a sus maestros. El poder se sostiene gracias a la Seguridad del Estado. El gobierno tiene varios anillos represivos. El más vistoso, pero el más elemental, es la policía de chapa y tolete. El más eficaz es la contrainteligencia. Hay decenas de miles de sujetos invisibles dedicados a controlar la vida de los otros, a escuchar sus conversaciones, a descarrilar sus proyectos, a esparcir o apagar rumores.
La burocracia totalitaria es muy costosa. El gobierno, el Partido, los órganos de Seguridad, las Fuerzas Armadas se llevan la parte del león. Por eso no se caen, pero, también por eso, las sociedades sometidas al sistema no prosperan y todas ofrecen el mismo panorama gris de miseria y desesperanza. Raúl Castro lo sabe, pero no está dispuesto a cambiar nada. Lo dijo cuando enfermó su hermano y lo reiteró cuando Fidel murió el 25 de noviembre de 2016. Él no había llegado al poder para enterrar el comunismo. Llegó para fracasar, como su hermano
EL LIBERAL - Tras el raíd alcista que tuvo el dólar esta semana que finalizó a $18,33 el tipo de cambio, diferentes analistas señalaron los motivos y lo que puede suceder a futuro con la moneda norteamericana. Los economistas Miguel Kiguel, Jorge Vasconcelos, Luis Secco y Aldo Pignanelli, dieron sus opiniones al respecto así como también diferentes operadores cambiarios que operan con la moneda norteamericana, entre ellos Juan Pazos y Alejandro Bianchi.
Kiguel
“Por efecto de fin de año, la gente y las empresas tienden a dolarizar los portafolios; en los próximos días se va a estabilizar, se va a quedar en estos niveles, y es posible que antes de fin de año veamos una pequeña baja”, dijo el economista. Para el analista, ésto “es positivo porque veníamos de un tipo de cambio atrasado y con esto se corrige parte del problema; ahora estamos en un nivel de tipo de cambio más realista”. Aseguró que el movimiento se debe “a la oferta y demanda, no veo indicio que sea algo preocupante; es un efecto de fin de año, lo veo dentro de la volatilidad normal del tipo de cambio en Argentina”.
Vasconcelos
Para el economista de la Fundación Mediterránea Jorge Vasconcelos observó que “el dólar en $ 17,5 estaba muy bajo” y lo que se vio en los últimos días “es una corrección técnica que tiene que ver con un exceso de pesos con el que está cerrando el año el sistema bancario por acopio en la primera parte del mes”. Descartó que la suba se deba a “la cuestión política” porque “en las reformas estructurales el Gobierno está logrando que el Congreso esté avalando lo que se firmó en el pacto fiscal”. “Ahí no hay un motivo, es una cuestión puramente técnica”, remarcó.
Secco
Por su parte, el economista Luis Secco indicó que en la suba del dólar “no hay un único motivo” y mencionó que se debe a la demanda estacional de fin de año. “Es un movimiento al que nos tenemos que acostumbrar con un régimen cambiario de flotación”, consideró. Agregó que “van tres años de apreciación real del peso y eso obviamente preocupa pero también por otro lado el dólar planchado ayuda a contener la tasa de inflación, un costado bueno y uno malo”. “Un tipo de cambio que se mueva más rápido podría trasladarse a precios y poner todavía más en jaque las metas, es un dilema de política económica, no se puede todo al mismo tiempo”, concluyó.
AbramPara el economista de la Fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram, “justamente esta alza del dólar, coincide con todos los hechos de violencia que estuvimos viviendo en estas semanas porque arrancó con una pérdida de valor importante del peso desde el 12 de diciembre, cuando el dólar en el mundo estaba bajando y si acá estaba subiendo es porque el peso se estaba destruyendo. De hecho creo que debe haber caído desde el 12 de diciembre casi un 6% lo que da la idea de la debacle”. Según Abram, “es un tema muy preocupante porque quiere decir que hay mucha incertidumbre, la gente se ha puesto nerviosa, se genera ciertas dudas, este camino que eligió el Gobierno es sustentable?. Por otro lado hay otros factores como los cambios impositivos sobre las inversiones de los extranjeros y de los locales. Además, hacia finales de año aún más si hay incertidumbre, las empresas se posicionan en dólares como una forma de cobertura al cierre de sus balances, todo eso hace que baje el peso y si no se recompone la confianza, eso es más inflación hacia adelante, esperemos que corrija solo porque sino el Central va a tener que corregirlo subiendo mas la tasa”.
Pignanelli
El economista y ex presidente del Banco Central (BCRA), sostuvo que el dólar tendría que valer “entre 22 y 23” pesos, aunque consideró que “no es conveniente” realizar una devaluación en estos momentos. “Para mi un dólar competitivo debería estar en 22 ó 23 pesos. De todas maneras, no recomiendo que se devalúe en el actual contexto, porque dado el déficit fiscal y el desequilibrio macroeconómico que todavía tiene la Argentina, toda la devaluación se va a precios”, aseguró Pignanelli. El ex presidente del BCRA sostuvo que la apreciación de dólar, que en los últimos 10 días avanzó 85 centavos hasta los 18,33 pesos por dólar alcanzados el viernes, se debió a que “a fin de año hay una demanda adicional porque las empresas y los bancos cierran los balances anuales y entonces se posicionan en dólares”.
Bianchi
A su turno, desde el portal InvertirOnLine, uno de sus analistas, Alejandro Bianchi consideró que otro factor que incidió en la suba fue “la tensión que se generó desde el ámbito político con la reforma previsional, que caldeó el mercado y quizás no hay tanta liquidación de emisiones en dólares como en otras oportunidades que el Gobierno presionaba fuerte a la baja el tipo de cambio”. “El movimiento no es abrupto, es un corrimiento del tipo de cambio que está en línea con la tasa de inflación que tenemos, la variación sigue siendo inferior a la inflación, que este año será de 23% y 19% de devaluación”, dijo Bianchi. Proyectó que “el año próximo la expectativa es que la inflación sea de 15%.
CRONISTA - El presupuesto en términos generales es un instrumento que:
1) cuantifica y estima los ingresos y gastos que se van a ejecutar en un ejercicio definido;
2) define objetivos a alcanzar en ese año;
3) comunica a analistas y a la población en general cuál es el rumbo definido por el equipo económico.
En este caso, el presupuesto 2018 que aprobó el Congreso nos ofrece algunos mensajes útiles que vale la pena conocer:
1) Todo presupuesto tiene margen de error, pero en estos dos años los lineamientos generales que planteó el equipo económico se han cumplido, al menos en su patrón y tendencia. En el gobierno de Mauricio Macri el presupuesto es una herramienta creíble.
2) El presupuesto 2018 deja claro que continúa con el gradualismo en el objetivo de resolver los desequilibrios fiscales, monetarios y cambiarios heredados.
3) También el gobierno sigue trabajando con metas. En lo que refiere a las metas fiscales, el gobierno avanza según lo propuesto al inicio del gobierno, reduciendo el déficit fiscal primario de 4,8 % del PIB en 2016, a 4,2 % en 2017, 3,2 % en 2018 y 2,2 % en 2019. Luego de un posible sobre-cumplimiento en 2017 reduciendo el déficit a 4,0 %, el gobierno ha decidido mantener el sendero en el presupuesto de 2018 e insistir con una meta fiscal del 3,2 %.
4) Esta reducción del déficit fiscal primario que rondaría un 1 % del PIB surgiría de un aumento en los ingresos del 19 % y un incremento de los gastos primarios del 14,8 %. En otros términos, se prevé que los gastos prácticamente se congelen en términos reales y la mejora en la recaudación sea consecuencia de un mayor crecimiento económico.
5) El único ajuste que el gobierno plantea en este presupuesto 2018 es una nueva baja en subsidios económicos del orden del 16,2 %, lo que implica nuevos incrementos en tarifas de servicios públicos.
6) En lo que refiere a metas de inflación y tras alcanzar una tasa de 41 % en 2016, la autoridad monetaria se fijó reducirla a 17 % en 2017, 12 % en 2018 y 5 % en 2019. Luego de reconocer el BCRA que no podrá cumplir con el 17 % y estimarla apenas por encima del 20 % para este ejercicio 2017, el nuevo presupuesto define unnivelde inflación esperado para 2018 de 15,7 %. El problema de la inflación se corrige gradualmente. No significa esto que en 2019 se incumpla el objetivo de una inflación de un dígito, pero se está corrigiendo el sendero.
7) La baja de la inflación no se consigue a través de un programa de ajustes(con la excepción de tarifas), sino vía mayor endeudamiento. El presupuesto 2018 incluye una toma de deuda de 30.000 millones de dólares para financiar el déficit fiscal.
8) El principal fundamento de este presupuesto 2018 consisten en mantener un crecimiento económico del 3,5 %. Esto implicaría romper con la dinámica cíclica que la Argentina ha mostrado en los últimos años.
9) Para lograr este crecimiento el gobierno propone incrementar gradualmente la inversión, que alcanzaría en 2018 un 17 % del PIB, aun lejos de nuestros vecinos Brasil en 19 %, Colombia en 21 % y Chile en 23 %.
10) Por último, el Presupuesto 2018 se construye con un tipo de cambio promedio de 19.30 pesos. Dado que este incremento en la cotización del dólar estaría por debajo de la inflación esperada, se puede afirmar que se aceleraría el atraso cambiario, que responde desde luego a la mayor oferta de dólares que produce el endeudamiento.
Análisis del Presupuesto 2018
Brevemente, el presupuesto resulta creíble en términos generales. Las metas fiscales, sin embargo, son engañosas pues el gobierno insiste en observar el déficit fiscal primario sin atender al déficit fiscal consolidado. Al tener en cuenta el déficit de las provincias y los intereses que se van sumando con la nueva deuda, el déficit fiscal resulta elevado, al punto de poner dudas sobre la sustentabilidad del modelo económico. No sólo eso, además asume que el contexto macroeconómico seguirá ofreciendo crédito externo a tasas bajas, lo que implica asumir riesgos innecesarios.
La inflación cae, pero no por la vía del ajuste del sector público que sigue sobredimensionado, sino por reemplazar su monetización por endeudamiento.
La apuesta por mantener el crecimiento vía mayor inversión es demasiado optimista dado el nivel de déficit fiscal, inflación, presión tributaria y deuda que sostiene Argentina, y la poca o más bien gradual voluntad del gobierno de corregirlos en el corto plazo. Tampoco es un problema menor el atraso cambiario que Argentina presenta como consecuencia de su política de endeudamiento. Es factible que este atraso se corrija parcialmente durante el verano (diciembre-febrero), pero seguramente el BCRA intervendrá si el incremento excede las expectativas.
Adrián Ravier es director del Observatorio Universitario de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam)El artículo surge del primer Informe de Coyuntura Económica Argentina elaborado en el Observatorio Económico de la FCEyJ de la UNLPam