Aldo Abram habló sobre inflación: dónde estamos, qué puede venir. Efecto de las elecciones en la inflación. El impacto del cambio de fórmula para la banda superior y la compra de reservas en el tipo de cambio.
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Written by Ivan Cachanosky on . Posted in Economía.
Iván Cachanosky en La Nación TV. La inflación de diciembre del 2.8% tuvo varios factores, los efectos de las elecciones y el aumento de tarifas que aún faltan ajustar. El economista espera una inflación alrededor del 17% para 2026.
PERFIL El economista, Aldo Abram, conversó con Canal E y se refirió a la evolución del consumo, la actividad de las PyMEs, la inflación y el proceso de reestructuración productiva que atraviesa Argentina, a partir de los últimos datos difundidos por la CAME.
“Desde mediados del año 2024 y hasta principios del 2025, el consumo tuvo un fuerte aumento”, señaló Aldo Abram, aunque aclaró que ese crecimiento no se reflejó plenamente en los supermercados. “Claramente no era el lugar para ver ese aumento del consumo”, afirmó, y explicó que ante la percepción de crisis los argentinos tienden a ahorrar en dólares y postergar gastos.
Los argentinos y el ADN de ahorrar en dólares
Asimismo, sostuvo que esa conducta defensiva se activa de manera recurrente: “Los argentinos, con tantas crisis que hemos vivido, cuando vemos aproximarse una, lo que hacemos como actitud defensiva, que ya lo tenemos incorporado en nuestro ADN, es empezar a ahorrar y comprar con esos ahorros dólares”. Según detalló, ese comportamiento impactó negativamente en el consumo y la inversión durante 2023.
Abram explicó que el recorte no se produce en los bienes esenciales. “Vos no cortás, cuando estás ahorrando, en comida y en medicamentos, porque si no te morís”, afirmó. En cambio, el ajuste se da en bienes durables y gastos prescindibles: “¿No cambiás de heladera? ¿No pintás la casa? En esas cosas que son prescindibles es donde vos recortás tu gasto”.
Luego, manifestó que hacia mediados de 2024 comenzó un proceso inverso. “La gente empieza a ver, che, pero parece que no viene la crisis”, explicó. En este sentido, agregó que el consumo reprimido comenzó a recuperarse: “Lo que empiezan a hacer es a recuperar esos consumos”.
La incertidumbre electoral y el impacto en el consumo
Sin embargo, ese proceso volvió a interrumpirse en 2025. “A partir del segundo trimestre del 2025, la incertidumbre electoral fue creciente y de vuelta los argentinos activamos nuestro ADN y empezamos a recortar gastos para comprar dólares”, señaló el entrevistado.
De cara al futuro, se mostró más optimista. “En la medida que vayamos viendo ese cambio de rumbo, cada vez nos vamos a animar más a volver a consumir”, afirmó, y anticipó una mejora gradual hacia 2026. Incluso destacó señales recientes: “La recuperación está sucediendo”.
PERFIL El economista de la Fundación Libertad y Progreso, Agustín Etchebarne, en contacto con Canal E, se refirió a los últimos datos de inflación publicados por el INDEC y trazó un panorama de corto y mediano plazo sobre la economía argentina, el programa fiscal, el tipo de cambio y las reformas estructurales pendientes.
Sobre el dato de inflación de diciembre, Agustín Etchebarne señaló que, “salió un poco más alto de lo que esperábamos, nosotros esperábamos 2,5%”, aunque aclaró que el balance anual sigue mostrando una fuerte desaceleración: “Si tomamos todo el año, no estamos muy lejos de lo que inicialmente esperábamos, que era un 30%, terminó saliendo 31,5. Pero recordemos que venimos de 211% hace dos años”.
La inflación podría llegar al dígito en 2027
En ese sentido, destacó el cambio de tendencia: “Hay una baja fuerte de la inflación, pero, por supuesto, esto todavía no terminó”. Y subrayó que el objetivo debe ser una inflación de un dígito: “Nosotros tenemos que llegar a una inflación de un dígito y de un dígito bajo, y eso creo que puede ocurrir en el 2027”.
Para 2026, Etchebarne proyectó una continuidad del proceso desinflacionario, aunque con cautela frente a las metas oficiales: “Este año que acaba de empezar, nosotros creemos que va a haber una baja de la inflación todavía, pero que no va a ser tan fuerte como la que pronostica el Gobierno”. En ese marco, estimó: “Probablemente va a estar más cerca del 15% o 16%”.
Se estima una fuerte baja de la inflación intermensual
Asimismo, explicó que los efectos de la política monetaria tienen rezagos: “El fenómeno monetario tiene un rezago, tiene un rezago entre 12 y 24 meses”. Sobre la misma línea, anticipó que hacia la segunda mitad del año podría observarse una fuerte desaceleración: “Es probable que en la segunda mitad del año empecemos a ver inflaciones mucho más bajas que las actuales, que estén tal vez incluso por debajo de un 1% mensual”.
Sobre la posibilidad de una inflación cercana a cero, el entrevistado comentó que, “la economía es una ciencia social, tiene un montón de cosas en el medio, temas que no controlás”, aunque remarcó la importancia del equilibrio fiscal: “Si se mantiene el superávit fiscal, que es la clave, entonces vamos a seguir con esa tendencia”.
A su vez, insistió en la necesidad de avanzar con reformas estructurales: “Argentina no funciona mientras tengamos 140, 150 impuestos”. También reclamó una profunda reforma tributaria: “Nosotros tenemos que hacer una reforma impositiva muy grande”.
El licenciado IVÁN CACHANOSKY, Economista Jefe de la FUNDACIÓN “LIBERTAD Y PROGRESO”, comentó a LA MAÑANA que el consumo no repunta, a pesar de las bajas en las tasas de interés de los créditos, debido a que se requieren otras medidas que faciliten a los Bancos una mayor disponibilidad de fondos para poder otorgar préstamos a sus clientes. También, remarcó que es necesario que la gestión nacional avance con su plan de reformas. Medios nacionales indicaron que los primeros datos económicos conocidos en 2026, correspondientes a diciembre del año pasado, marcan una actividad económica “perezosa”, con evidentes problemas para lograr una recuperación sostenida. En diciembre, la recaudación cayó 3,1% real frente a diciembre del año pasado, reflejando un nivel de actividad todavía frágil. Además, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) neto mostró un retroceso real del 7,3%, que resulta consistente con un consumo que no termina de recomponerse.
En paralelo, según un informe de la consultora Equilibra, el crédito bancario al consumo para las familias se contrajo 0,4% real en diciembre, en relación con noviembre, con una fuerte caída en préstamos personales (-1,2% real). Esa merma no pudo ser compensada por una leve expansión de tarjetas (+0,2% real). Al mismo tiempo, gran parte de los Bancos de primera línea, aun siendo más selectivos, abarataron sus créditos a aquellos clientes que son cumplidores y que tienen cuentas sueldo. Sin embargo, esta mejora para una porción de los clientes tiene un impacto moderado a nivel sistema.
En lo vinculado a este tema, Cachanosky consideró que el consumo “depende de varias cuestiones, en el corto y mediano plazo”, y precisó que en el corto plazo, se necesita que las tasas de interés bajen y que los Bancos cuenten con un mayor porcentaje de depósitos disponibles para otorgar préstamos, mientras que en el largo plazo se requiere la implementación de reformas que impulsa la Nación para incentivar la inversión y la creación de empleo, como las reformas tributaria y laboral, que “no cambian la realidad ‘de un día para el otro’, pero cambian las bases en el mediano plazo”.
“Es probable que se ofrezcan líneas de créditos, en varias cuotas. Pero a su vez, en los últimos meses de 2025 se recrudeció la inflación. Eso afectó al consumo”, apuntó.
“El consumo sigue un poco complicado. Es uno de los desafíos de corto plazo que tendrá que encarar el Gobierno nacional. Pero además del tema de las tasas, hay que mencionar una cuestión adicional que se corrigió sólo parcialmente”, expuso.
“En el marco de las elecciones de octubre de 2025, para evitar que muchas personas recurran a la compra de dólares, como suele suceder antes de cada elección, se aplicó una suba en las tasas de interés y también en los ‘encajes bancarios’, que son las sumas que deben quedar adentro de los Bancos, y que las entidades bancarias no pueden prestar. Hace unos tres años estaban en un 25%, y en 2025 pasaron a ser más del 50%. Ahora, hubo una baja, pero muy parcial: quedó en un 48%”, explicó el profesional a este diario.
“Por más que el Gobierno baje las tasas de interés, si al mismo tiempo les exige a los Bancos que tengan que conservar la mayoría de los depósitos en las entidades, no hay mucho dinero para prestar. A su vez, hay que mantener ese 48% todos los días, no en un promedio mensual. Al principio era un promedio mensual, y después, se pasó a exigir ese porcentaje todos los días, con lo cual se vuelve muy exigente para los Bancos”, aseveró el economista.