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Es probable que la inflación 2022 sea 55% o más.

 Iván Cachanosky en "Buenas Razones" por La 2X4. Hace mucho que el gobierno no puede mostrar una inflación menor al tres por ciento. Puede que baje un poco ante de las elecciones para luego subir.

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¿Puede el dólar blue volver en breve al récord de 195 pesos?: esto proyectan economistas

IPROFRESIONAL - Con un fuerte envión, el dólar blue volvió al centro de la escena económica. Ante la proximidad de las elecciones, el tipo de cambio paralelo comenzó a acentuar su tendencia alcista y se ubica en un rango histórico en lo que va del año, en medio de un mercado con una fuerte volatilidad e incertidumbre.

Tras tocar los$183 este miércoles y los $185 este jueves, si bien todavía se encuentra lejos del récord de los $195 alcanzados durante la crisis cambiaria del año pasado, los pronósticos de los economistas aseguran que es posible que continúe con ritmo ascendente e incluso llegue a superar ese precio para fin de año.

Así, la suba del tipo de cambio paralelo pondrá más presión a la brecha cambiaria y a la expectativa de devaluación, como suele ocurrir con cada movimiento brusco del blue, que permaneció durante la primera etapa del año con cierta estabilidad.

"Lo normal es que empiece a subir y se den oscilaciones", consideró el director ejecutivo de la fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram. "Hay elecciones hacia adelante y generan incertidumbre. Además, hay un frente abierto complicado con el Fondo Monetario Internacional", manifestó.

Ante ese panorama, se pueden esperar mayores incrementos. Según su pronóstico, el dólar blue "este año va a pasar largo los $195 para las elecciones" porque "cuando hay incertidumbre, baja la demanda de pesos".

Sin embargo, hay un detalle importante para aclarar: por el efecto inflación, los $195 de octubre del 2020 no representarían el mismo valor en términos reales que en la actualidad, de modo que no podrían compararse.

Tal como consignó iProfesional, si se ajustaran esos $195 por la variación de los precios al consumidor de estos últimos 9 meses, el resultado es impactante, pues el blue de ese entonces equivaldría hoy por hoy a unos $270. Es decir nada menos que un 48% por arriba del nivel actual.Expertos advierten que la suba del tipo de cambio paralelo pondrá más presión a la brecha cambiaria

Más cepo, más presión cambiaria

Abram indicó que, con las restricciones puestas en marcha, "lo que se está haciendo es quitar transparencia" al mercado, por lo que cuestionó que se trata de un proceder "irracional porque cualquier Estado lo que intenta es que la gente tenga en blanco sus ahorros".

"El blue va a pasar largo los $200 a finales de año", calculó Abram en declaraciones a iProfesional y advirtió que no se podrá "restringir el mercado blue con las manos amigas" por tiempo indeterminado, al cuestionar: "¿Cuántas manos amigas con ganas de perder plata tienen?".

"La tendencia va a seguir siendo al alza", analizó y resaltó que se trata de un sector financiero "sumamente volátil", por lo que no es "recomendable seguir el dólar blue como referencia de lo que se deprecia el peso".

Además, evaluó: "Durante mucho tiempo estuvieron subiendo los dólares financieros y el blue estuvo frenado. Eso cambió con el cobro del aguinaldo".

"Todos los años normales, tanto a fin de año como a mediados, la demanda de pesos sube mucho porque hay gastos como aquellos vinculados con las fiestas o las vacaciones. Este año no se dio tan fuerte eso porque hay mucha incertidumbre y se prefiere ahorrar en algo que conserve el poder adquisitivo", consideró.

"En cuanto la gente tuvo plata por el aguinaldo, aprovechó para cancelar deudas o ahorrar, por si las cosas se complican", explicó, aunque aclaró que frente a la fuerte suba del tipo de cambio paralelo hay un "temor exagerado".

Además de una mayor cantidad de pesos en la calle, el último endurecimiento del cepo cambiario para los dólares financieros sumó presión en el blue y, por lo tanto, en la brecha. "El Gobierno reprimió al dólar a partir de la crisis cambiaria que tuvo en 2020 y desde octubre recurrió a un arsenal de medidas, que lo que hace es amordazar, no resolver el motivo de fondo por el cual el dólar subía", señaló el economista y consultor Agustín Monteverde.

"Estamos en el recorrido final hacia las elecciones y todo el mundo sabe que esta situación cambiaria es insostenible, que va a tener que haber una devaluación antes o después de los comicios. Antes no la va a querer hacer el Gobierno y si no lo hace el Gobierno, lo va a hacer el mercado a través de los tipos de cambio libres, por lo que la presión en el mercado cambiario va a ser creciente de aquí a las elecciones y no hay mucha artillería genuina para tirar", vaticinó.

Según el especialista, las herramientas del Banco Central son cada vez "menos efectivas y menos eficaces".La cercanía de las elecciones, un factor extra de presión para el dólar

"Se dedicó a aplacar los dólares financieros, es decir al MEP y al contado con liquidación, que influyen sobre el blue. Además, recurrió a manos amigas para aplacar también el mercado paralelo", sostuvo en diálogo con iProfesional e indicó que, si bien la situación mejoró, "las reservas netas efectivas están en un nivel muy bajo" en un contexto de "atraso cambiario del tipo de cambio oficial".

"Si el tipo de cambio oficial no estuviera atrasado, no ocurriría que todo el mundo trata de salir y por eso están las restricciones y el cepo cambiario", destacó Monteverde.Te puede interesar

En tanto, alertó sobre el "nivel de fragilidad en el que está la economía argentina" y criticó que la administración de Alberto "no pretende hacer ningún cambio de fondo".

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Una vuelta de tuerca al cepo cambiario

EDITORIAL LA NACIÓN - En su empeño por contener el avance de la cotización del dólar en el mercado libre, el Gobierno olvida una y otra vez que el problema no está en esa moneda, sino en la nuestra. El peso pierde valor y esto sucede como consecuencia última de los desequilibrios macroeconómicos originados en el propio gobierno.

Nadie puede evitar las consecuencias de gastar permanentemente más de lo que le ingresa. Así es para una familia, para una empresa y para el Estado. La diferencia es que este último tiene un recurso del que no disponen los anteriores: la posibilidad de crear dinero. Cuando ya se han elevado los impuestos a niveles insoportables y se ha alcanzado un muy alto endeudamiento que impide tomar más deuda, se plantean solo dos opciones: reducir el gasto o emitir dinero. En nuestro país, los gobiernos han elegido usualmente la segunda alternativa. Para peor, ello ha sucedido luego de haber superado los límites aceptables de endeudamiento. La consecuencia es que la Argentina es el país que más ha defaulteado y el que ha sostenido por más tiempo una inflación que en los últimos 75 años equivale a un 59% anual acumulativo.

Estamos presenciando hoy la misma reacción gubernamental tantas veces fracasada. Otra vez se ha recurrido al control de precios y al control de cambios. El sábado 11 de julio pasado, en un día de inactividad financiera, se dio una nueva vuelta de tuerca al ya severo cepo cambiario. Mediante la comunicación A 7327, el Banco Central impuso a las empresas que adquieran dólares por el sistema de “Contado con Liqui” (CCL) y a sus compañías subsidiarias la restricción de hacerlo también en el mercado oficial. Y a través de la resolución 895, la Comisión Nacional de Valores dispuso poner un límite semanal de compra en el Contado con Liqui por 50.000 nominales de valores negociables emitidos bajo ley local, más otros 50.000 bajo ley extranjera. El CCL consiste en adquirir bonos en pesos y venderlos en mercados externos en dólares. Es similar al llamado MEP, salvo que este último utiliza el mercado local. Son procedimientos legales que permiten operar con cotizaciones de mercado libre que no se alejan de la del dólar paralelo o “blue”.

Estas medidas buscan quitar presión de la demanda de dólares en el mercado libre y se supone que morigerarán las cotizaciones de la divisa también en el “blue”. Tal hipótesis tendrá que ser verificada en las próximas semanas, aunque la demanda de dólares parece sostenerse y corre en forma inversa a la caída de la confianza en el GobiernoEsta a su vez se deteriora al no visualizarse un plan ni un claro arreglo de la deuda con el FMI y el Club de París.

La situación fiscal del segundo semestre se pronostica más crítica al tener en vista un bono para los jubilados y nuevos ajustes en los salarios de empleados públicos. La pandemia no afloja y sus requerimientos de fondos persisten. Por el lado de los ingresos fiscales, se prevé una caída de las retenciones a las exportaciones y la entrada de solo el remanente del impuesto a la riqueza de los que optaron por su pago en cuotas. De hecho, el desequilibrio fiscal de junio ha exigido retornar a un mayor ritmo de aportes del Banco Central al Tesoro, luego que se había morigerado en los primeros cinco meses de este año.

La cuarentena modificó los hábitos de la gente en cuanto a la mayor retención de dinero con fines precautorios. Esto, más la absorción mediante la colocación masiva de Leliq, ayudó a que la diarrea de emisión monetaria del año 2020 no produjera una estampida inflacionaria. Se verá de ahora en más cómo juegan estas variables en los próximos meses. Solo podemos decir que la confianza será el factor determinante. Debería entonces saber este Gobierno –que se ha empeñado en deteriorarla en grado sumo– que esta nueva vuelta de tuerca al cepo cambiario se advierte como una confirmación de dicho empeño.

El lento ritmo de devaluación del dólar oficial aplicado a exportaciones e importaciones resulta en un crecimiento de la brecha cambiaria. Se generan incentivos para subfacturar exportaciones y sobrefacturar importaciones. Se incentiva además la cancelación anticipada de deudas con el exterior y finalmente surgirá un déficit en el mercado oficial de cambios que el Banco Central cubrirá perdiendo las escasas reservas de libre disponibilidad. La devaluación será inevitable. La intención de reducir la inflación mediante el retraso cambiario habrá quedado frustrada y el daño será mayor. Hemos pasado por esta historia muchas veces y siempre con el mismo final. Pero se repite y nos hace recordar aquella afirmación de Albert Einstein“Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo”.

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La tensión por el dólar blue sigue activa: qué factores hacen prever una aceleración de cara a las elecciones

IPROFESIONAL - En los últimos días de junio, el dólar blue llegó a tocar su precio más alto en 7 meses, algo que encendió las alarmas en el Gobierno, debido a que se vienen las elecciones y se ha vuelto un "tema de Estado" mantener al tipo de cambio estable hasta ese entonces.

Si bien luego retrocedió unos pesos, hay una serie de variables que están latentes y que, según expertos, podrían reactivarse a medida que se entre en la recta final hacia los comicios. 

Al respecto, cse debe tener en cuenta que, como en todo mercado, la oferta y la demanda son los determinantes del precio. Algo que también se aplica al billete estadounidense libre.

En especial, cuando existen ciertas tensiones políticas y económicas, las mismas influyen a que haya un apetito dolarizador del ahorrista argentino para protegerse tanto de la incertidumbre como de la pérdida de poder de compra de sus pesos.

Desde la City se está advirtiendo que existen demasiados aspectos que pueden influir para que la tendencia alcista del blue se siga sosteniendo en los próximos meses.

Entre ellos, existen algunos factores coyunturales y otros de profundidad que condicionan al precio del billete informal.

Un claro ejemplo de los primeros fue la noticia de fines de junio y que generó mucho ruido en el mundo financiero, respecto al descenso del país, por parte de MSCI, desde la categoría inversora de "emergente" a standalone.

"Si bien en términos prácticos no genera grandes flujos de corto plazo, el hecho de que el mundo nos vea, en términos de riesgo, como un país en ´guerra´ es demoledor", resume a iProfesional el economista Diego Piccardo, analista de la Fundación Libertad y Progreso.

Para agregar que, sin embargo, este no es el único problema que afronta el mercado cambiario, por lo que se estima que "se esperarían turbulencias en los meses venideros".La suba del precio del dólar blue por arriba de los $170, no sorprendió a los economistas.

Factores que presionan al blue

Respecto a los distintos factores que presionan un alza cambiaria, Piccardo menciona aquellos que considera trascendentes: 

-El primer factor que va a impulsar la demanda, especialmente durante la primera quincena de este mes, es el hecho de que los asalariados recibirán el medio aguinaldo, mientras que otros también empezarán a cobrar la devolución de Ganancias.

"Esta plata que irá al bolsillo de la gente se dirigirá, en parte, a dolarizarse", detalla este experto.

-La segunda fuerza que presiona sobre la demanda, se considera que es la inyección de dinero por parte del Banco Central.

"Es cierto que en el primer semestre el Ministro Guzmán trató de mantener las cuentas públicas lo más equilibradas posible, pero también es cierto que estamos en un año electoral y el kirchnerismo va a poner toda la carne al asador, sin importar el costo económico de largo plazo", opina Piccardo.

Por esta razón, considera que en los meses que vienen se observará una expansión del déficit fiscal, que requerirá que el BCRA "empiece a asistir con más intensidad al Tesoro. Estos pesos extras añadirán más leña al fuego".

-Una tercera fuerza de la demanda de divisas, son las refinanciaciones del mercado de deuda en pesos.

"Aunque considero que esto no es una presión a la suba del dólar, porque la Secretaría de Finanzas podría tener colocaciones exitosas y, en vez de hacer los goles en contra, los haga a favor", dice Piccardo a iProfesional.

Es decir, lo que sucede es que julio, agosto y septiembre es un trimestre muy "difícil" en términos de vencimientos de deuda en pesos.

"La relación de este tema con el dólar blue es directo", afirma el economista.

Para completar: "Si Finanzas deja de cubrir vencimientos con nueva deuda, el Banco Central tendrá que asistir con más pesos para pagar el total del vencimiento".

Por ejemplo, detalla que en agosto vencen alrededor de $430.000 millones en compromisos. Por lo que afirma que, si Finanzas consigue solamente $200.000 millones en colocaciones de deuda, los otros $230.000 millones deberán pagarse con dinero provisto por el BCRA.

"Otra vez, más pesos en la calle, más presión al dólar. Por otro lado, si coloca por encima de ese monto (lo que el Ministerio llama "financiamiento neto"), ayudaría al Tesoro a financiar el déficit fiscal con menos ayuda del Banco Central", detalla Piccardo.La acumulación de deuda en pesos e incertidumbre política por las elecciones, presionarán al precio del dólar libre.La acumulación de los pesos en la calle e incertidumbre política por las elecciones, presionarán al precio del dólar libre.

El peso del mercado "amigo"

Además, se debe tener en cuenta que el mercado informal es relativamente "chico", por lo que estos movimientos de compra y venta son discretos.

"Esto puede generar que vuelvan a aparecer lasfamosas ´manos amigas´ del Gobierno para que la oferta de dólares en este mercado no desaparezca por completo, y que los movimientos de precio no sean muy bruscos", subraya Piccardo.

Por eso, por el lado de la oferta, agrega que hubo "pocos oferentes" de divisas días atrás, por lo que cualquier golpe en la demanda "iba a significar una suba de precio hasta que aparezca alguien para vender", explica.

Mirando para adelante, se deben considerar a los dólares del campo, que, si bien no operan en el mercado informal, sí lo hacen en el mercado del Contado con Liquidación, que tiene cierta correlación con el precio del blue.

"Así, habiendo pasado la liquidación gruesa de soja y habiéndose resentido un poco los precios, los dólares del campo no van a abundar como hace unas semanas", alerta Piccardo.

Igualmente, destaca que el Banco Central estuvo acumulando algunos dólares. Por lo que las reservas netas líquidas se ubican en torno a los u$s3.000 millones.

"Si bien siguen siendo muy pocas para enfrentar una corrida cambiaria en el hipotético caso que sucediera, sirven para suavizar las subas de los dólares financieros mediante intervenciones en el mercado de bonos", considera este economista.

En consecuencia, su visión es que el poder de fuego del BCRA, que acumuló en el primer semestre del año, se empezará a utilizar para "seguir con el lento deslizamiento del tipo de cambio oficial y para mantener controlados los dólares financieros".

A todos estos factores, hay que sumarle el factor político y todo lo que pueda aportar el ruido electoral.

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