Skip to main content

The harsh warning of the Wall Street Journal about Argentina's "credibility crisis"

IPROFESSIONAL - In South America - just sending economic aid, according to the author - has little chance of success given the current political scenario in the region.

“Nowhere does this approach have a worse chance of success than in Argentina, where President Alberto Fernández is bringing the country to the ground in the traditional Argentine way. No amount of foreign aid can fix a country where the productive economy has been reduced to a tool to serve the interests of an all-powerful political class, ”says the journalist who writes about the region every Monday.

“Argentines were frustrated by the failure of center-right president Mauricio Macri to deliver on promises of a growth-oriented reform of 2015-19. So they returned the left Peronist populists to power in December 2019. About six months later, Argentina defaulted for the ninth time in its history, the third in 18 years, ”O'Grady recounted. on the The harsh warning from the Wall Street Journal about Argentina's "credibility crisis"

The insolvency of Argentine economic policy

For the analyst, the Argentine debt saga after the default and restructuring is a sign of the insolvency of economic policy. Debt that, after the swap, began trading at a 10% risk premium rapidly deteriorated to a 13.7 percent premium.

“Normally a restructuring takes some pressure off public finances and renews the government's access to capital markets. But this has not happened in Argentina because investors understand that if there are no reforms to boost growth, restrict spending and stabilize the peso, the debt burden will only increase, "she said.

“A more optimistic growth outlook would help after a year in which the government imposed a draconian quarantine on COVID-19. That lockdown did not prevent Argentina from registering one of the highest per capita covid death rates in South America. Meanwhile, gross domestic product is expected to decline between 12% and 15% in 2020. "The note argues that Biden's approach to the relationship with South America has little chance of success. Biden's relationship with South America has little chance of success

“Argentina's fiscal deficit for 2020 is estimated at 10% of GDP and the central bank has been making the same old mistake of printing money to finance it. The budget foresees lower inflation for next year, but inflationary expectations appear to be increasing. Aldo Abram, an economist with the Buenos Aires think tank Libertad y Progreso, wrote last month that he expects inflation to be "around 50%, at least" this year as demand for pesos falls and controls unsustainable prices become more “flexible”. The government maintains the official exchange rate artificially high while on the black market the currency is trading at about half that value, "added the harsh article.

“High taxes discourage producers and savers. A 35% export tax, for example, will discourage soybean growers from shipping their grain abroad. A new wealth tax for individuals with more than $ 2.5 million reminds the ambitious that success is punished. The transfer of residence of Internet billionaire Marcos Galperin to Uruguay at the beginning of last year now seems foreseeable: one less canary died in the coal mine, ”the column said.

  • Hits: 7

La dura advertencia del Wall Street Journal sobre la "crisis de credibilidad" de la Argentina

IPROFESIONAL - En Sudamérica -apenas el envío de ayuda económica, según la autora- tiene pocas chances de éxito dado el escenario político actual de la región.

"En ningún lugar este enfoque tiene peores probabilidades de éxito que en Argentina, donde el presidente Alberto Fernández está llevando el país al suelo a la manera tradicional argentina. Ninguna cantidad de ayuda extranjera puede arreglar un país donde la economía productiva se ha reducido a una herramienta para servir a los intereses de una clase política todopoderosa", sostiene la periodista que cada lunes escribe sobre la región.

"Los argentinos estaban frustrados por el fracaso del presidente de centro-derecha Mauricio Macri para cumplir con las promesas de una reforma orientada al crecimiento de 2015-19. Así que devolvieron al poder a los populistas peronistas de izquierda en diciembre de 2019. Unos seis meses más tarde, Argentina incumplió por novena vez en su historia, la tercera en 18 años", relató O’Grady.La dura advertencia del Wall Street Journal sobre la La dura advertencia del Wall Street Journal sobre la "crisis de credibilidad" de la Argentina

La insolvencia de la política económica argentina

Para la analista, la saga de la deuda argentina luego del default y reestructuración es una muestra de la insolvencia de la política económica. La deuda que, tras el canje, empezó a cotizar a una prima de riesgo del 10% rápidamente se deterioró hasta alcanzar una prima del 13,7 por ciento.

"Normalmente una reestructuración quita algo de presión a las finanzas públicas y renueva el acceso del gobierno a los mercados de capitales. Pero esto no ha sucedido en Argentina porque los inversores entienden que si no hay reformas para impulsar el crecimiento, restringir el gasto y estabilizar el peso, la carga de la deuda no hace más que aumentar", sostuvo.

"Una perspectiva de crecimiento más optimista ayudaría después de un año en el que el gobierno impuso una draconiana cuarentena ante el covid-19. Ese bloqueo no impidió que Argentina registrara una de las mayores tasas de muertes de covid per cápita de Sudamérica. Mientras tanto, se espera que el producto interno bruto baje entre el 12% y el 15% en 2020″, añadió.La nota sostiene que el abordaje de Biden a la relación con Sudamérica tiene pocas chances de éxito La nota sostiene que el abordaje de Biden a la relación con Sudamérica tiene pocas chances de éxito

"El déficit fiscal de Argentina para 2020 se estima en un 10% del PIB y el banco central ha estado cometiendo el mismo error de siempre de imprimir dinero para financiarlo. El presupuesto prevé una menor inflación para el próximo año, pero las expectativas inflacionarias parecen estar aumentando. Aldo Abram, un economista del grupo de expertos de Buenos Aires, Libertad y Progreso, escribió el mes pasado que espera que la inflación sea "alrededor del 50%, por lo menos" este año a medida que la demanda de pesos caiga y los controles de precios insostenibles se vuelvan más "flexibles". El gobierno mantiene el tipo de cambio oficial artificialmente alto mientras que en el mercado negro la moneda se negocia a cerca de la mitad de ese valor", agregó el duro artículo.

"Los altos impuestos desincentivan a los productores y ahorristas. Un impuesto de exportación del 35%, por ejemplo, desalentará a los productor de soja de enviar su grano al extranjero. Un nuevo impuesto sobre la riqueza para los individuos con más de 2,5 millones de dólares recuerda a los ambiciosos que el éxito se castiga. El traslado de residencia del multimillonario de Internet Marcos Galperin al Uruguay a principioses del año pasado parece ahora previsible: un canario muerto menos en la mina de carbón", sostuvo la columna.

  • Hits: 7

Un libro extraordinario de Carlos Escudé

INFOBAE - Hemos acordado en algunos temas y discrepado en otros. Nos hemos encontrado en diversas oportunidades para intercambiar ideas y para discutir acaloradamente. He quedado muy favorablemente impresionado con algunos de sus escritos y he quedado muy mal con otros que me han parecido sumamente desafortunados. Me han disgustado mucho algunas de sus declaraciones y he coincidido con otras. Carlos Escudé era un personaje cambiante, por momentos fantasioso e impredecible. Desde nuestras visiones opuestas sobre el menemato no nos hemos vuelto a frecuentar, salvo en un seminario que dirigí de Liberty Fund sobre un libro de Anthony de Jasay con la presencia de ese autor y la del premio Nobel en economía James Buchanan en el que Escudé participó fugazmente. En todo caso, en esta nota periodística me circunscribo a uno de sus trabajos que estimo es de inmenso valor para entender parte de la historia argentina.

Se trata de la magistral obra titulada El fracaso del proyecto argentino. Educación e ideología, publicada luego de años de trabajo por el Instituto Torcuato Di Tella, Editorial Tesis y el Conicet. Explica con lujo de detalles y valiosas documentaciones buena parte de las causas de los problemas que venimos arrastrando en nuestro país desde hace décadas. Escudé era doctor por la Universidad de Yale, profesor en la Universidad Católica Argentina, en la Universidad de Belgrano y profesor visitante en Johns Hopkins University y en St. Anthony´s College de la Universidad de Oxford. Fue becario de Fulbright y Giggenheim e investigador en Conicet y del entonces Instituto Di Tella.

El libro en cuestión -una notable, rigurosa y meticulosa investigación- desentraña las razones que a través del tiempo fueron desembocando en nuestro estatismo, xenofobia y populismo vernáculo parido en el seno del nacionalismo. Como ha explicado Milton Friedman, los sucesos no irrumpen de golpe: lo que surge en la superficie debe ser contrastado con lo que viene ocurriendo en las corrientes subterráneas. Esto fue el caso argentino. Mientras el progreso moral y material era extraordinario desde la Constitución liberal de 1853 se gestaban las ideas que provocaron tanto sufrimiento desde el golpe fascista del ’30 en el que surgió a la superficie la primera tanda de nacionalismo acentuada grandemente a partir del golpe militar del ’43, que incrustó el estatismo hasta nuestros días con los resultados que están a la vista de todos.

Abre el libro afirmando en la introducción que en el liberalismo “la única razón de ser del Estado es la defensa del individuo […] Desde este punto de vista, el individuo es supremo y las limitaciones a su libertad surgen únicamente de las necesidades funcionales vinculadas con la protección y defensa de otros individuos y sus derechos […] En contraste, por nacionalismo entenderemos una filosofía de valores políticos que presupone que la ‘Nación’ es un ‘Ser’ superior […] El individuo vive para servir a su ‘Patria’: así y no al revés, se define la relación esencial entre el individuo y el estado-nación”. Recordemos que Juan Bautista Alberdi había dicho en La omnipotencia del estado es la negación de la libertad individual que “el entusiasmo patrio es un sentimiento peculiar de guerra, no de libertad”.

Apunta Escudé que las primeras manifestaciones visibles de nacionalismo se expresaron con la denominada Ley de Residencia de 1902, que autorizaba a expulsar extranjeros sin juicio previo a quienes “comprometen la seguridad nacional”, y luego el comienzo de la “educación patriótica” desde 1908 basado en el libro Patria de Joaquín V. González , como subraya Escudé “oficialmente aprobado para la enseñanza primaria” donde, entre otras cosas, se consigna que “religión y no otra idea perecedera es el patriotismo […] La Patria es la persona imperecedera para quienes luchan y trabajan los hombres”. Este antropomorfismo inadmisible en el contexto de una sociedad libre es lo que lo hace concluir con razón a Escudé que “si la patria es un ser superior a los individuos, el individuo es sacrificable” y más adelante destaca que “el texto de González es un paradigma del espíritu autoritario, militarista, dogmático y chauvinista que dominó a nuestra educación desde 1908, generando una cultura política autoritaria que haría muy difícil el buen funcionamiento de nuestras instituciones liberales”.

Escudé nos dice que la Ley Láinez de 1905 invistió al Consejo Nacional de Educación la facultad de imponer en las escuelas estatales y privadas programas educativos para “adoctrinar y uniformar mentalidades” y además distribuía gratuitamente entre todos los maestros la publicación “El Monitor de la Educación Común” donde se cita a Bismarck “que llama a los maestros mis nobles compañeros de armas”. Ejemplifica Escudé con el caso de “Carlos Octavio Bunge, uno de los grandes ideólogos de la educación patriótica que siempre había propiciado el modelo alemán para la creación de una intensa conciencia nacionalista”, para lo cual cita su obra El espíritu de la educación: informe para la instrucción pública nacional que imprimió una extendida influencia en el antedicho Consejo. Y en su ensayo titulado “La educación patriótica ante la sociología”, publicado en El Monitor de la Educación Común el 31 de agosto de 1908, escribe que “el individualismo anárquico es un peligro en todas las sociedades modernas, reagravose en la República Argentina por la afluencia del extranjero inmigrante”.

También en ese medio oficial del Consejo, el 31 de mayo de 1908 se reprueba “el carácter cosmopolita de nuestra población y de nuestras escasas condiciones para fundir en un molde nacional al extranjero que incesantemente nos invade”. En 1909 sigue Escudé recordando que “se estableció la obligación de memorizar el catecismo patriótico de Bavio [Ernesto A.] que rezaba de este modo,

—Maestro: ¿Cuáles con los deberes de un buen ciudadano?

—Alumno: El primero amar a la patria.

—Maestro: ¿Antes que a los padres?

—Alumno: ¡Antes que todo!”

Por su parte, José María Ramos Mejía en su informe de 1909 -1910 del Consejo elaboraba sobre la necesaria “ingeniería cultural” y muestra que “los sonidos ejecutados por una banda militar llegan al oído del niño como un lenguaje fantástico y fascinador”, al tiempo de señalar la importancia de “convertir a la escuela en el más firme e indestructible sostén del ideal nacionalista”.

Enrique de Vedia, rector del Colegio Nacional Buenos Aires y vocal del Consejo, propuso el 31 de octubre de 1910 en El Monitor de la Educación Común que “formemos con cada niño de edad escolar un idólatra frenético por la República Argentina […] Lleguemos en este camino a todos los excesos, sin temores ni pusilanimidades”. Ricardo Rojas en la misma revista el 28 de febrero de 1911 en un artículo que lleva el título de “La escuela argentina” sostiene que “la Patria es una forma visible de divinidad.” Lo mismo propugnaba Manuel Carlés en esa publicación.

En este clima no estaba ausente el criminal antisemitismo, tal como lo revela Escudé a través de los macabros escritos de Bernardo L. PeyretManuel Gálvez y el antes mencionado Bavio, panfletos publicados en el referido órgano de difusión del Consejo Nacional de Educación que por razones de espacio y de repugnancia no transcribimos los textos que consigna Escudé.

En noviembre de 1920 el Consejo Nacional de Educación promulga una resolución con la intención de desprenderse de las personas que no comulgan con la xenofobia militante de la entidad en estos términos: “Quienes no estén conformes con la orientación nacionalista que el Consejo ha dado a la enseñanza, deben tener la lealtad de renunciar”.

Lo anterior se debe a algunas reacciones tímidas pero saludables a contramano del dogma prevalente, lo cual explica Escudé se manifestó con más vigor en el trabajo solitario que más adelante afortunadamente se filtró del gran Enrique de Gandía también en la revista oficial del Consejo en julio de 1932 bajo el título de “La enseñanza elemental de la historia argentina”, donde escribe que “se ennoblece al gaucho, holgazán, pendenciero y amigo de lo ajeno que solo debe su glorificación a una moda literaria […] la desinformación, la mala educación, el adoctrinamiento de dogmas disparatados y estupidizantes, puede ser peor que la ausencia de educación”. Lamentablemente esta sana y esporádica reacción no logró abrirse paso entre nosotros, a pesar que el prolífico y sustancioso de Gandía ha publicado numerosas obras donde se detiene a explicar las inmensas ventajas de la tradición liberal argentina en contraposición a los estragos de los aparatos estatales desenfrenados que nos siguen consumiendo hasta el día de hoy.

Se ensañó con mucha mayor fuerza el nacionalismo de marras inaugurado por el nuevo interventor en el Consejo Ramón G. Loyarte, puesto en funciones por el nazi-peronista -ministro de instrucción pública- Gustavo Martínez Zuviría, donde se vuelven a las andadas populistas con toda la fuerza del aparato estatal que fue envenenando todas las áreas del país. Como bien refiere Escudé, en algún período luego de la pesadilla de los primeros gobiernos peronistas “se eliminó a Perón de la educación y se dejó, intacto, el contenido educativo que había hecho posible a Perón” y recuerda que “la Argentina anterior a Perón era una tierra de oportunidades”.

En resumen, no resulta posible en un artículo periodístico trasmitir todo el inmenso jugo de la obra aquí muy telegráficamente comentada de Carlos Escudé, recomiendo entusiastamente su lectura y estudio pues como queda dicho descifra las causas subyacentes en nuestra manía monótona del fracaso. No es prudente alargar estas líneas pues necesariamente significa extender las citas ya de por sí extensas. En todo caso, expreso mi agradecimiento por haber tenido la dicha de leer este libro magnífico lleno de enseñanzas, que espero sean aprovechadas por muchos lectores deseosos de conocer parte sustancial del origen de nuestros males a los efectos de retornar la senda alberdiana del liberalismo que nunca debimos abandonar.

El patrioterismo nacionalista de las culturas alambras no es más que un burdo disfraz para ocultar las ansias de poder de energúmenos que pretenden manejar a su arbitrio vidas y haciendas ajenas, lo cual en nuestro mundo de hoy está haciendo estragos incluso en países tradicionalmente considerados civilizados. Las reflexiones y los testimonios de Escudé en el libro que hemos brevemente comentado sin duda ayudarán a despejar telarañas mentales. También para informar a incautos de los peligros que corren los derechos de las personas que son siempre anteriores y superiores a la existencia de los gobiernos que teóricamente se han establecido precisamente para proteger esos derechos.

  • Hits: 7

Advierten la posible llegada de una nueva crisis económica: ¿por qué motivo?

EL INTRANSIGENTE - A pesar de que advirtieron que este año Argentina crecerá en su producto bruto más del 6% tras la fuerte caída del 2020, también señalaron que «si no se solucionan los problemas de Fondo Monetario Internacional (FMI), puede haber una nueva crisis económica«. Dichas palabras fueron manifestadas por el director de la Fundación Libertad y ProgresoAldo Abram, quien expresó que «el Gobierno nacional estará errado si cree que el proceso de recuperación está consolidado».

En diálogo con la agencia de noticias NA, el ejecutivo alertó que el eventual acuerdo con el FMI «no será la solución mágica, porque si fuera sólo por plata, el Gobierno anterior recibió muchos fondos y sin embargo profundizó la crisis». «La Argentina tendrá en el 2021 un escenario mundial favorable, mucha liquidez y crédito disponible por el financiamiento internacional, fruto de la emisión de los países desarrollados para impulsar la economía», indicó.

En este sentido, el economista proyectó para este año un descenso de la cotización de las monedas duras, como el dólar, que puede «impulsar fuertemente las importaciones y exportaciones». «La demanda internacional va a crecer, y un aumento en los precios internacionales de los commodities, que probablemente suban mucho, nos va a beneficiar», explicó.

Además, dijo que el país «se está recuperando porque las empresas volvieron a producir, pero es simplemente una recuperación vinculada con la disminución de la incertidumbre por la reestructuración de las deudas en dólares y pesos». No obstante, alertó que «lo poco ganado en la mejora de la incertidumbre, se perdió con el súper cepo que generó una corrida contra el peso muy fuerte».

Por otra parte, exteriorizó que «se desarmó solamente una parte de esa corrida, porque el ministro de Economía, Martín Guzmán, adoptó decisiones positivas, como no financiarse tanto con el Banco Central, tomó más crédito en el mercado doméstico y, con la promesa de ser más austero, se frenó la corrida». En este marco, pronosticó que el año próximo el crecimiento «probablemente sea más alto que el del presupuesto del Gobierno (5,5%) y podría estar entre 6% y 6,5%».

Abram también señaló que para que la Argentina aproveche el escenario internacional favorable necesita «tener el diagnóstico adecuado, porque el Gobierno estará errado si cree que el proceso de recuperación está consolidado». Luego, dio a conocer que en el país «no se resolvieron los problemas de fondo porque la Argentina entró a la pandemia no como el resto del mundo o la región, sino con una crisis económica y de credibilidad que se arrastra desde 2018».

«Hay problemas de fondo muy graves que no están resueltos, y si bien se recupera la economía porque permitieron que la gente vuelva a trabajar, si no se resuelven le va a pasar lo mismo que al Gobierno de Cambiemos«, dejó como alerta. Consideró que durante la gestión anterior «se salió del cepo, se frenó la fuga de capitales, se arregló el default y se incrementó la credibilidad», pero dijo que la administración macrista «tuvo el dinero del FMI y lo utilizó sólo para mantener los problemas».

«Si este Gobierno hace lo mismo, el resultado no va a ser distinto, y en cualquier momento vamos a tener una nueva crisis, probablemente en el 2022», advirtió. En ello, el economista dijo que la Argentina «ocupa el puesto 21 entre 190 países que más exprimen con impuesto a sus empresas». «Tenemos 170 impuestos y más de 67 mil regulaciones para poder manejar un negocio. En ese escenario nadie va invertir», advirtió.

  • Hits: 7

El navío "Argentinas" necesita arreglos estructurales para que 2021 sea el inicio de un viaje largo y veloz

HOY ROJAS - (Especial para NA) -- El 2020 será recordado como el año en que nuestro barco "Argentina", que ya estaba en estado crítico, padeció el huracán "Pandemia".

Por suerte, no parece probable que en 2021 asistamos a su hundimiento.

Navegaremos por mares internacionales sumamente favorables casi todo el año.

Los excesos de liquidez generados por los bancos centrales de los países desarrollados, para contrarrestar el impacto negativo del Covid-19 en la economía, no solo aumentan el financiamiento en el mundo, sino que deprecian sus monedas.

Así que, lo primero incrementará la demanda externa y lo segundo aumentará los precios de nuestras exportaciones que cotizan en esas monedas duras.

Es cierto que la sequía regional afectará negativamente la cosecha del segundo trimestre; pero también lo es que colabora al alza de las cotizaciones de los granos afectados.

Sin embargo, la fuerte suba de precios llevará a las ventas externas a rondar los valores de 2019.

La reactivación que observamos este último tiempo, ha sido consecuencia de dejar trabajar a personas y empresas que durante la cuarentena más estricta se les prohibió hacerlo; lo que continuará durante buena parte de 2021.

Con un acuerdo con el FMI, que quite ese factor de incertidumbre, y el favorable viento internacional, el barco seguirá a flote y avanzando; pero cada vez con menor fuerza.

Sería un error por parte del gobierno confundir esta realidad con la de un navío que está en condiciones ideales y emprende un raudo y largo viaje.

Esto ya lo vivió Cambiemos que, a partir de anunciar que haría las reformas estructurales necesarias para reparar el averiado barco, logró salir poco traumáticamente del cepo; lo que, sumado a la solución del problema de los holdouts en Nueva York, logró generar vientos muy favorables.

El aumento de la credibilidad, es decir del crédito, le permitió mantener la nave a flote sin arreglar los problemas estructurales que esta tenía.

Sin embargo, en 2018, arreció la tormenta de la fuga de capitales, que no es otra cosa que la pérdida de credibilidad de argentinos y extranjeros en que "Argentina" podía mantenerse a flote.

Por eso, se lanzaron a los botes salvavidas a huir del desastre.

El gobierno tiene que aprender de la historia. Si aprovecha la actual reactivación para implementar un plan para arreglar "Argentina", con un detallado programa de reformas estructurales y se pone manos a la obra, el 2021 será el inicio de un largo y veloz viaje al desarrollo.

Si no, será solo un período de calma en el que podrá disfrutar la brisa por un tiempo; pero, al igual que la tripulación anterior, pronto verán que el barco hace agua y se termina hundiendo.

  • Hits: 5
Donate