EL ECONOMISTA El reciente triunfo de Donald Trump, alcanzando la mayoría en ambas cámaras del Congreso, ha revitalizado el debate sobre el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos.
Este tema, que ha sido central en su agenda política, cobra aún más relevancia ante la posibilidad de que la nueva conformación del Congreso permita aprobar el proyecto de ley Educational Choice for Children Act of 2024 (ECCA), que transformaría la política educativa en Estados Unidos y podría seguir de guía para Argentina.
En Estados Unidos, la educación es potestad de los estados, lo que genera una gran diversidad de políticas educativas.
Mientras algunos estados han implementado importantes programas que privilegian el derecho de los padres a elegir la escolaridad de sus hijos (school choice), como Florida o Arizona, otros mantienen sistemas más restrictivos en los que las familias tienen pocas o ninguna alternativa a la escuela pública asignada por su distrito, salvo que su situación económica les permita concurrir a una escuela privada o mudarse a otro distrito.
En este contexto, el ECCA representa un cambio significativo, ya que operaría a nivel federal y ofrecería apoyo directo a las familias en cualquier estado del país, incluso en aquellos que no cuentan con programas de school choice.El ECCA propone un sistema de créditos fiscales federales para quienes donen a organizaciones sin fines de lucro que ofrecen becas educativas a familias de bajos ingresos.
Estas becas permitirían a dichas familias financiar matrículas en escuelas privadas, gastos de educación en el hogar, tutorías personalizadas e incluso materiales educativos. Este esquema coloca a las familias en el centro del sistema, permitiendo que los fondos sigan al estudiante y no a las escuelas, un enfoque que busca empoderar a los padres y es fuertemente opuesto por el poderoso sindicato docente americano.
Por ejemplo, en estados como California o Nueva York, donde actualmente no existen programas significativos de school choice, el ECCA abriría nuevas posibilidades para las familias de bajos ingresos, permitiéndoles acceder a alternativas educativas que antes estaban fuera de su alcance.
Este apoyo federal no interferiría con la autonomía de los estados, sino que funcionaría como un complemento que expande las opciones educativas en todo el país.
Una ley inspirada en el ECCA podría ser una herramienta transformadora.
Este proyecto de ley es de especial interés para nuestro país, donde la educación también es competencia de las provincias y enfrenta retos igualmente significativos.
Como los resultados de cualquier evaluación lo atestiguan, el sistema educativo argentino padece desigualdades estructurales que afectan de manera desproporcionada a las familias más vulnerables. En este contexto, una ley inspirada en el ECCA podría ser una herramienta transformadora.
Permitir a las familias más desfavorecidas económicamente elegir qué es lo mejor para sus propios hijos ayudaría a romper barreras históricas y garantizar oportunidades educativas de calidad, independientemente del origen social.
El triunfo de Trump y la eventual aprobación del ECCA representan un hito en la defensa de la libertad educativa, y son un recordatorio de que colocar a las familias en el centro del sistema educativo no solo es posible, sino necesario.
El camino a seguir está claro: empoderar a los padres, mejorar la calidad de las escuelas y garantizar que cada niño tenga acceso a una educación que se adapte a sus necesidades y aspiraciones. ¿Quién mejor que los padres para conocerlas? Los supuestos expertos...mejor no recordar la experiencia en tiempos del Covid al respecto.
El triunfo de Trump y la eventual aprobación del ECCA representan un hito en la defensa de la libertad educativa
Argentina tiene en el ECCA un modelo que podría transformar su sistema educativo, hoy altamente desigual y marcado por la cuna como el principal determinante del futuro de los niños. Implementar una legislación inspirada en el ECCA no solo sería un paso en la dirección correcta, sino una oportunidad única para otorgarles más oportunidades a aquellos niños y jóvenes que menos tienen y, por ende, más necesitan,
Es claro que hoy la educación Argentina se encuentra frente a la posibilidad de un cambio radical que beneficiaría a miles de niños y jóvenes.
Por primera vez un gobierno no considera la libertad educativa como un tabú, sino todo lo contrario. Una legislación inspirada en laEducational Choice for Children Act of 2024 marcaría el comienzo de la transformación del sistema educativo argentino, una oportunidad histórica que anhelo no se habrá de desaprovechar.
El IPC LyP arrojó un aumento de 2,9% en noviembre, lo que implicó una leve aceleración (de 0,2 puntos porcentuales) respecto a la medición oficial de octubre (2,7%). Si bien la variación mensual es mayor, consideramos que esto no compromete el proceso de desaceleración de la inflación. Hay que tener en cuenta que en octubre los precios estacionales jugaron a favor, un impacto que se revirtió en noviembre. Y, además, que varios precios regulados volvieron a registrar subas.
De esta manera, en los primeros once meses del año, el IPC acumula una suba de 113,0%, mientras que en el mismo período del año pasado fue de 148,2%.
En cuanto a la variación interanual, esta alcanza el 167,3%, marcando así la séptima desaceleración consecutiva, y bajando 122,1 puntos porcentuales desde el máximo de 289,4% interanual registrado en abril.
INDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR LIBERTAD Y PROGRESO
Variación semanal y mensual. Noviembre 2023 – noviembre 2024.
Fuente: Libertad y Progreso en base a INDEC y estimaciones propias.
Por su parte, para diciembre esperamos que la inflación se mantenga relativamente estable, en torno al 3%, motivada por el efecto estacional de fin de año (aguinaldo y fiestas), algo que estará parcialmente compensado por los primeros efectos de lo que será la eliminación del impuesto PAIS.
VARIACIÓN ANUAL – INDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR
Enero 2022 – noviembre 2024*.
Fuente: Libertad y Progreso en base a INDEC y estimaciones propias. *Nov. 2024 estimación LyP.
LA OPINIÓN DE NUESTROS EXPERTOSEugenio Marí, Economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso, menciona que “la inflación sigue claramente una tendencia de convergencia al 2% del crawling-peg. La mejora en la situación macro, que de a poco se empieza a reflejar en la micro, da un paraguas de mayor confianza en el gobierno y de sostenibilidad política al proceso de cambio de rumbo. Con este panorama, no sería extraño que el IPC rompa la barrera del 2,5% en el primer trimestre del 2025 y siga bajando a lo largo del próximo año, para registrar variaciones que comiencen con 1 en la segunda mitad”.
Lautaro Moschet, economista de la Fundación Libertad y Progreso, señala que “Para noviembre, proyectamos una inflación ligeramente superior a la de octubre. Si bien este aumento no resulta alarmante debido a una mayor incidencia de precios regulados —asociado a la recomposición de precios relativos—, es importante destacar una aceleración en el precio de los alimentos, especialmente impulsada por la carne. Cabe señalar que los incrementos más significativos en este rubro se concentraron entre la última semana de octubre y la primera de noviembre. En la segunda mitad del mes, las subas volvieron a moderarse; con lo cual no sería extraño que en diciembre presente una menor variación.”
Clara Alesina, economista de la Fundación Libertad y Progreso, dice que “Aunque noviembre podría registrar una inflación ligeramente superior a la de octubre, no hay que dejar de ver la película completa. Las acciones del gobierno siguen enfocadas en la reducción sostenida de la inflación, y la confianza de los agentes económicos y los mercados respaldan esta tendencia a la baja. Este optimismo se refleja en la continua caída del tipo de cambio paralelo y en la mejora de los índices de confianza tanto en el gobierno como de los consumidores. La caída del riesgo país, que alcanzó su valor más bajo en cinco años, también nos indica una perspectiva de mejora en Argentina. Esto permite al sector privado tomar deuda a una menor tasa, lo cual favorece las expectativas de inversión y crecimiento a largo plazo.”
Theo Ellmann, Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, explica que “El aumento del 2,9% en el IPC de noviembre, aunque leve, no altera la tendencia de desaceleración inflacionaria de los últimos meses. Además, la eliminación del Impuesto PAIS, a partir de diciembre, reducirá los costos de los bienes transables, es decir, aquellos que se comercializan internacionalmente. Esta medida debería reflejarse en una disminución de los precios de productos importados y de aquellos nacionales que compiten con importaciones. Lo que terminara por mejorar considerablemente el bolsillo del argentino.”
PERFIL Tras varias jornadas de calma en el mercado cambiario, la brecha entre los dólares financieros y el oficial está cerca del 10%. Esto hace que algunos expertos pidan con mayor celeridad una salida del cepo cambiario.
https://youtu.be/2NVeuSu3o5Q?si=ZMluqHSBf3Qsh9po
En este contexto, el equipo de Canal E se comunicó con el economista de Libertad y Progreso, Aldo Abram, quien habló sobre el desempeño del dólar y su impacto en la economía.
Brecha cambiaria: cuánto falta para la unificación cambiaria
“La brecha cambiaria es una muestra de que el Banco Central puede controlar el valor del peso, algo que hace años no pasaba”, dijo Abram, quien luego completó: “Ya no se producen pesos para financiar el déficit de los gobiernos de turno”.
“Nuestra moneda tiende a devaluarse muy poquito y por eso la brecha se achica”, disparó el economista. “Esto también se nota en la inflación, marcando una clara tendencia a la desinflación”, añadió.
En esa misma línea, el entrevistado dijo que el Gobierno tiene que apuntar a una primera etapa de unificación cambiaria. “Tenemos que ir a un mercado único de cambio que sea libre”, complementó.
Finalmente, Abram dijo que el actual cepo tiene una cantidad enorme de regulaciones que llevará tiempo para poder ser levantado. “Es parte de ir a un país normal”, concluyó.