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El superávit comercial se redujo a USD 271 millones en noviembre, el saldo más bajo desde agosto de 2018

INFOBAE - El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el Intercambio Comercial Argentino (ICA) registró un saldo positivo de apenas USD 271 millones en noviembre sostenido principalmente por un avance en los precios de los commodities.

En el onceavo mes, las exportaciones cayeron un 25,6% interanual (USD 4.385 millones), mientras que las importaciones crecieron un 20,7% (USD 4.114 millones) respecto del mismo mes de 2019. En los primeros once meses de 2020, el superávit comercial acumuló unos USD 12.497 millones, un 10% por debajo de los USD 13.749 millones del período enero-noviembre de 2019.Intercambio comercialIntercambio comercial

Marcelo Elizondo, director de la consultora DNI, afirmó que “lo previsible para Argentina es que las exportaciones de bienes y servicios totales decrezcan en 2020 -en un escenario optimista- en un rango de 15 a 16 por ciento”.

“Por ende puede preverse que el resultado argentino en materia de exportaciones será peor que el resultado mundial”, consideró Elizondo.

El INDEC detalló que las exportaciones disminuyeron en unos USD 1.508 millones respecto de noviembre de 2019, a pesar de el incremento de los precios internacionales del orden del 4,3% interanual. Por eso, medido en cantidades, el desplome de ventas externas fue de un 28,6 por ciento.infobae-image

A nivel de rubros, el único sector exportador que registró un aumento fue el de manufacturas de origen agropecuario (MOA), un 11% interanual, donde tienen una incidencia decisiva las ventas de harinas y aceite de soja.

El resultado positivo del ICA en noviembre estuvo “impulsado por una recuperación de los precios de los productos básicos, la recuperación económica de nuestros principales socios comerciales y del sector agroexportador interno”, afirmó a Reuters Natalia Motyl, economista de la Fundación Libertad y Progreso.En noviembre el saldo comercial positivo se desplomó un 89% respecto del mismo mes del año pasado

En cuanto a las importaciones, éstas demandaron en noviembre unos USD 705 millones más que en el mismo mes del año pasado: las cantidades aumentaron 24,9%, mientras que los precios disminuyeron 3,3 por ciento.

Walter Morales, titular de la consultora WISE, señaló que “hay que ser conscientes de que sin devaluación, si hoy cuesta exportar valor agregado con el actual tipo de cambio, será peor dentro de seis meses, cuando sabemos que habrá aceleración inflacionaria porque no habría cuarentena. Es que el Tipo de Cambio Real Multilateral es similar al de 2011″.

“Si elegimos destinos de exportación en base a la moneda, el dólar y el euro son las mejores opciones, ya que tiene un tipo de cambio real similar al de 2009 y 2010, respectivamente. Mientras que venderle a Brasil, que es nuestro principal socio comercial, va a ser difícil porque tenemos la misma relación cambiaria que en 2015, año en la que la devaluación estaba a la vuelta de la esquina”, agregó Morales.infobae-image

En noviembre de 2019, según datos del INDEC, la balanza comercial de Argentina registró un superávit de USD 2.484 millones, lo que implica que el saldo positivo se desplomó el mes pasado un 89%, para quedar debajo de los USD 300 millones, el superávit mensual más bajo desde agosto de 2018, hace más de dos años, cuando el resultado fue negativo por unos 1.112 millones de dólares.

Los analistas señalaron que que el superávit comercial argentino podría seguir reduciéndose en los próximos meses cuando la economía empiece a mejorar debido a un mayor nivel de importaciones.

“Se espera que el superávit vaya reduciéndose en los próximos meses a medida que se espera que la demanda interna vaya recuperándose, por lo que se espera cierto crecimiento de las importaciones”, añadió Motyl.

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Al límite: los analistas advierten que las reservas líquidas del BCRA no llegan a USD 2.600 millones y prevén un freno de la economía

INFOBAE - Las reservas brutas del Banco Central cayeron el miércoles USD 1.956 millones en relación al cierre del día anterior y quedaron en USD 39.153 millones, el valor más bajo en nueve meses. Esto sucedió luego de que el Gobierno afrontara el último gran vencimiento de deuda del año, por unos USD 1.892 millones al FMI, mientras todavía se desarrollan las negociaciones con el organismo para establecer un nuevo acuerdo. En ese contexto, economistas consultados por Infobae afirmaron que las reservas líquidas de la entidad monetaria quedaron por debajo de los USD 2.600 millones -lo que equivale “al pago de 15 días de importaciones”-, al tiempo que advirtieron que el Gobierno puede acelerar la devaluación del tipo de cambio o implementar un endurecimiento del cepo a través, por ejemplo, de mayores restricciones a las importaciones.

En ese sentido, indicaron que ante la escasez de divisas por parte del BCRA es posible que la economía se frene de cara al 2022.

Asimismo, consideraron que el escaso stock de reservas internacionales implica que el Banco Central tenga menos margen para intervenir en el mercado de cambios hasta que ingresen divisas por el grueso de la liquidación del agro, que no tendría lugar hasta marzo.

Respecto a la posibilidad de subir la tasa de interés, alertaron que si bien es necesario corregirla al alza para reducir la inflación porque la tasa real es casi un 9% negativa, por otro lado el Central tiene un stock de pasivos remunerados, es decir Leliqs y pases, de más de 4 billones de pesos sobre los que paga intereses. Por ello, una suba de la tasa terminaría incrementando esa deuda y, por lo tanto, la inflación futura.

Juan Ignacio Paolicchi, de Empiria, dijo a Infobae que de acuerdo a los cálculos de la consultora, el Banco Central tiene USD 2.600 millones de reservas netas, lo que equivale a 15 días de los dólares que consumen las importaciones.

“Esto pone dudas sobre la sostenibilidad del tipo de cambio actual. Todos se apuran a pagar importaciones, el resto demora las exportaciones y el resultado es que el BCRA no puede comprar dólares pese a que el agro está liquidando divisas. El riesgo es que si el Central no hace un giro en su estrategia cambiaria, en algún momento el tipo de cambio se tenga que corregir por las malas. Esto genera más inflación y más pobreza”, remarcó.https://e.infogram.com/a8d1fcae-734f-462e-9a54-0fbb92651e11?parent_url=https%3A%2F%2Fwww.infobae.com%2Feconomia%2F2021%2F12%2F23%2Fal-limite-los-analistas-advierten-que-las-reservas-liquidas-del-bcra-no-llegan-a-usd-2600-millones-y-preven-un-freno-de-la-economia%2F&src=embed#async_embed

En ese sentido, Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra dijo: “En nuestro cálculo de reservas netas excluimos los DEG, por lo que para nosotros el pago de deuda al FMI con DEG no afecta reservas netas, pero si afecta las brutas que caen en un monto similar al pago al Fondo, es decir casi USD 1.900 millones. De todas formas, según nuestros cálculos el stock de reservas netas está en torno a 4.000 millones de dólares, lo que no alcanza siquiera a cubrir un mes de importaciones. Además, si a las reservas netas no se contabiliza el oro, para tratar de dar cuenta de la inmediata liquidez, son prácticamente nulas”, analizó.

Asimismo, afirmó que el verano en materia cambiaria viene levantando temperatura dado que hay pocas reservas netas, la demanda estacional de pesos de fin de año se revierte en enero y sobre todo en febrero, la liquidación de agro-divisas es estacionalmente baja hasta el otoño y en el primer trimestre de 2022 hay nuevos vencimientos con el FMI, el Club de Paris y pagos en moneda de deuda reestructurada.

“El Gobierno puede acelerar la devaluación pero si lo hace tiene que subir las tasas lo cual tiene costos. O puede seguir poniendo restricciones a las importaciones para administrar la escasez de divisas”, consideró. Y añadió: “Lo más probable es que la economía se frene por esta escasez de divisas”.

El riesgo es que si el Central no hace un giro en su estrategia cambiaria, en algún momento el tipo de cambio se tenga que corregir por las malas. Esto genera más inflación y más pobreza (Paolicchi)

A su turno, Yanel Llohis, de la consultora Orlando Ferreres, dijo que el nivel de las reservas líquidas -descontando DEGs y swap chino- “es crítico”.

En noviembre finalizaron apenas por encima de los USD 5.000 millones, mientras que en lo que va de diciembre descendieron a USD 2.728 millones”, aseguró de acuerdo a los cálculos de la consultora.

En ese sentido, dijo que por un lado, el escaso stock de reservas internacionales implica que el Banco Central tendrá menos margen para intervenir en el mercado de cambios, “lo cual quedó evidenciado luego de la liberación del dólar contado con liquidación tras las elecciones de noviembre”.

“Además, el nivel de brecha cambiaria actual no contribuye. La necesidad de corregir este desequilibrio explica en parte la aceleración de la depreciación en las últimas semanas. De cara a un acuerdo con el FMI, cabe esperar que la tasa de depreciación del dólar oficial continúa acelerándose de a poco”, afirmó en línea con sus colegas.El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, dialogan a través de una videoconferencia con la titular del FMI, Kristalina GeorgievaEl presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, dialogan a través de una videoconferencia con la titular del FMI, Kristalina Georgieva

Hay que subrayar que el proyecto de ley de Presupuesto 2022, elaborado en septiembre y rechazado en diciembre en su tratamiento parlamentario, no incluye pagos al FMI; es decir, que descuenta un acuerdo para refinanciar dicha deuda por USD 45.000 millones antes de fin de este año.

El actual cronograma de compromisos en moneda extranjera muestra que en enero habrá otra posta exigente, unos USD 1.400 millones entre distintos acreedores, que podría afrontarse aún sin un entendimiento firme con el organismo.

De cara a un acuerdo con el FMI, cabe esperar que la tasa de depreciación del dólar oficial continúa acelerándose de a poco (Llohis)

Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso dijo a este medio que los niveles de reservas actuales marcan que “hay muy poco espacio para mantener el atraso cambiario que hay” y aclaró que si bien se aceleró un poco, “no es suficiente”.

“Es insostenible mantener al Banco Central perdiendo reservas cuando debería estar comprando un montón para hacer frente a pagos de deuda. Va a tener que acelerar sí o sí, aunque no les guste, el ritmo de suba del tipo de cambio mayorista. No un salto, pero sí una suba que lleve en el semestre que viene a una suba del 30%”, opinó.

En ese marco, Sebastián Menescaldi, de Eco Go dijo que según los propios cálculos de la consultora, las reservas quedaron en torno a 2.400 millones de dólares.

“Eso implica volver a foja cero. Esto hace que la situación sea débil y ante cualquier cambio como un shock externo, una sequía o menores ingresos por alguna cuestión de las exportaciones, te lleven a que las reservas netas estén en valores cercanos a cero y eso es complicado para poder absorber shocks externos”, destacó.

En tanto, Amilcar Collante, economista Jefe del Centro de Estudios Económicos del Sur (CeSur) dijo que el punto clave es mirar las reservas netas, que según sus estimaciones están en 2.250 millones de dólares. “Es medio mes de importaciones. Es muy poco el poder de fuego del BCRA”, afirmó en el mismo sentido que el resto de los economistas consultados.

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Por qué cuesta tanto bajar la inflación en la Argentina

CRONISTA - Por Fausto Spotorno - La Argentina va camino a superar los 15 años de inflación elevada. A pesar de los diferentes programas para bajarla lo cierto es que la inflación no ha hecho otra cosa que subir. Cómo como hemos experimentado en todos estos años la inflación es muy difícil de bajar. Ello se debe a qué la inflación sostenida es producto de la forma en que se opera la macroeconomía argentina y no tiene que ver con un shock internacional o un problema de costos. La forma en que se deciden las políticas públicas en nuestro país genera distorsiones que terminarán generando algún problema, sea deuda, default o inflación.

En general, cuando una persona tiene problemas de salud, producto por ejemplo de sobrepeso, deberá mejorar la alimentación. Si el problema son unos kilitos de más el problema se puede resolver con una dieta. Cuando el sobrepeso es muy severo no solo se necesita una dieta sino que además probablemente todo un cambio de hábitos y de costumbres. En estos casos es muy probable que la persona necesite aprender a comer y a ejercitarse nuevamente. Algo similar sucede con la economía argentina. Siguiendo con la comparación, a la hora de hacer políticas públicas no lo hacemos sanamente.

Muchas veces a la hora de definir políticas públicas los gobiernos parecen no tener restricciones. Suele ampliarse el gasto público sin tienen claro de dónde saldrán los recursos para pagarlo, tampoco se mide la efectividad de dicho gasto en relación a los objetivos que se han buscado cumplir y menos aún se mira el efecto que dicha política generan sobre otras variables de la economía. Así, se crean secretarías, subsecretarías, nuevas direcciones con personal jerárquico secretarias asistente choferes, etcétera. Se establecen subsidios que crecen indiscriminadamente como si los recursos del Estado fueron infinitos o siempre hubiera dinero.

Peor aún, muchas de estas erogaciones no han tenido objetivos claros o siquiera vinculados a una determinada política pública sino que respondieron a necesidades políticas coyunturales en un momento determinado. Hoy en el gobierno nacional tiene 20 Ministerios y la jefatura de gabinete, hay cerca de 90 secretarías, más de 200 subsecretarías, 700 direcciones nacionales y generales, y 140 organismos descentralizados, según la Fundación Libertad y Progreso.

El gasto primario de la Nación en 1993 era de u$s 26.000 millones; en el 2000 era de u$s 36.000 millones; y en 2005 volvió a los u$s 25.000 millones. Pero para el 2010 había subido más de 3 veces, llegando a los u$s 85.000 millones, en 2015 se prácticamente se había duplicado alcanzando los u$s162.000 millones. Este año terminaremos en el orden de los u$s 95.000 millones.

Estas expansiones del gasto público desde el 2005 a la fecha refuerza la idea de que el Gobierno toma decisiones económicas como si no tuviera restricciones financieras. En el 2004 la inflación fue de 6,1%. Desde entonces, el gasto público se multiplicó por 4 en términos de dólares o 159 veces en términos de pesos: los precios aumentaron 64 veces y la base monetaria igual.

Básicamente la forma de hacer política económica en los últimos años ha sido la de aumentar el gasto público bajo los supuestos de que el Estado no tiene restricciones financieras y que cualquier política pública es buena sin importar su eficiencia o efectividad. Cuando la economía se estanca como ha sucedido en la Argentina en la última década queda claro que cualquier expansión del gasto público se produce a costa del sector privado. Una de las formas de obtener recursos de sector privado es mediante la inflación.

En estas condiciones hoy la Argentina se encuentra en un círculo vicioso. El Estado ha absorbido tantos recursos del sector privado que éste ha dejado de crecer. Como consecuencia falta empleo se acentúa la pobreza y bajan los salarios en términos reales. Con la lógica que ha seguido la política pública en las últimas décadas, lo que el Estado tiende a hacer es a aumentar el gasto público primero y a financiarlo con emisión monetaria. Todo lo cual agrava el círculo vicioso del que estábamos hablando y es lo que explica la estanflación que atraviesa la economía desde hace una década.

La forma de romper este círculo es cambiar completamente los hábitos y las costumbres de las políticas económicas. En este sentido hay que volver a pensar en aumenta la productividad, atraer inversiones, tener un estado ordenado que no genere déficit, defender el valor de la moneda, comerciar con el mundo, facilitar la contratación de personal, mejorar la educación y hacerlo todo cuidando los recursos del país, de los privados y del Estado.

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Sobrevivientes de la pandemia: historias de los que se reinventaron para seguir a flote

CLARÍN - A mediados de marzo, para Ignacio Lanús el panorama ya pintaba muy desalentador. La cuarentena se decretó el día 20 pero él ya la veía venir. “Decían que iban a suspender todo y nosotros al fin de semana siguiente teníamos más o menos 1.200 cubiertos encargados”, relata nueve meses después. El dueño de la firma de catering Teist reflexiona en voz alta: “Como empresario, si pienso fríamente, me hubiese convenido bajar la persiana, despedir a todos”, afirmó. No lo hizo.

Los nuevos pobres son, según el Banco Mundial, las personas que en 2019 estaban justo por encima del umbral de la pobreza y que por el efecto de la pandemia de coronavirus descendieron. Siete argentinos cuentan cómo hicieron para salvarse y evitar caer en ese naufragio.

Antes del coronavirus, el Banco Mundial proyectaba una reducción paulatina de la pobreza extrema en todas las regiones. Sin embargo, los efectos de la emergencia sanitaria crearon el fenómeno de los ‘nuevos pobres’. “Si no hubiese existido la pandemia, ese grupo poblacional habría tendido a salir del umbral de la pobreza”, explica el sociólogo Javier Elvira Mathez.

Hay quienes sostienen que el efecto no fue originado por la pandemia en sí. “Lo que provoca la crisis es la cuarentena tan larga: Hizo que una cantidad de gente caiga del nivel de clase media a estar en un nivel paupérrimo”, plantea el economista Agustín Etchebarne de la Fundación Libertad y Progreso.

Datos pobreza Pais

La vida laboral de Javier Bargaño cobra sentido fuera de las paredes del encierro. La fotografía astronómica y las responsabilidades de ser community manager (CM) de un proyecto turístico-gastronómico son tareas que difícilmente se solucionan con teletrabajo. Él, como tantos otros, debió ajustar su estilo de vida. Se vio obligado a mudarse y a convivir con tres personas para compartir gastos y evitar su naufragio.

Según el INDEC, en el segundo semestre de 2019 se registró un 25,9% de hogares en aglomerados urbanos por debajo de la línea de la pobreza (LP) y, en la primera mitad del 2020, esta cifra pasó a un 30,4%. Si se compara este año con los datos de 2017, la proporción de ese aumento es del 70%.

Argentina transita su “tercer año de caída económica”, afirma Etchebarne. Y dicho contexto se profundiza por el cierre de las actividades en los últimos ocho meses. Esto produjo una “cantidad de gente a la que le prohibieron trabajar y/o le fundieron sus negocios”.

Claudio Augusto Pérez reside en Ramos Mejía, partido de La Matanza. Hace 30 años que trabaja en Ascensores Ingeser, una reconocida empresa que se dedica a la venta e instalación de ascensores. Los negocios vinculados a obras y construcciones se vieron afectados desde marzo por el cierre abrupto de la actividad. Claudio sostiene que hasta esta altura del año “hubo alrededor de un 20% menos de presupuestos realizados” y estima que el balance del año será “entre un 30% y 40% inferior que el año pasado en nivel de ventas”.

En agosto pasado, el Banco Mundial publicó un informe que presenta algunas salvedades a la hora de calcular proyecciones en el cambio de la pobreza en relación con el crecimiento del PBI para el período 2019-2020. Este documento ofrece una definición para comprender con mayor aproximación la situación de aquellas personas afectadas por el COVID-19 y que se ubican entre los ‘pobres crónicos’ (pobreza estructural) y los ‘no pobres’: los ‘nuevos pobres’.

Nuevo pobre

Para el consultor en políticas públicas, el arribo del COVID 19 visibilizó tres aspectos de la historia argentina: “Un mercado laboral con alta informalidad en donde los vaivenes socioeconómicos tienen un efecto muy fuerte; los ciclos de pobreza sin importar las políticas sociales de cada etapa que son un cordón difícil de romper; y un conjunto de políticas públicas en los últimos 10 a 20 años que evitaron que el efecto de la pandemia fuera aún peor”.

Los protagonistas de este fenómeno están enlazados con los centros urbanos. Historias de quienes pasaron de una cierta estabilidad a la pérdida de ingresos parcial o total en sus hogares y de quienes lograron reinventarse para salir de la crisis. El acceso a la educación y activos básicos son el motor que habilita las chances para la recuperación en la pospandemia.

Según la historiadora Camila Perochena esta situación es única en relación a otras crisis que atravesó la Argentina. Si bien el contexto ocupa cierta semejanza con el colapso del 2001, se diferencia en que, en términos económicos y sociales, este sucedió “abruptamente”.

El giro inesperado “tiene un efecto particular en los ciudadanos afectados”. No solo en la manera en que se vieron perjudicados directamente como en la pérdida del empleo, sino “también psicológicamente”. “Los ‘nuevos pobres’ tienen en jaque sus rasgos identitarios”, sostiene Perochena. Un aspecto esencial para los individuos en una sociedad.

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Acciones argentinas se recuperan, bonos operan mixtos y peso mantiene debilidad controlada

(Reuters) - Los títulos privados de Argentina rebotaban el martes tras una ronda previa negra, donde las bolsas globales se derrumbaron por la aparición de una nueva cepa de coronavirus, mientras que los bonos soberanos exhibían selectividad y el peso seguía con su devaluación bajo control del banco central (BCRA).Foto de archivo: ilustración de billetes de 100 pesos argentinos. 3 sept, 2019. REUTERS/Agustin Marcarian

La aprobación en Estados Unidos de un paquete de alivio por la pandemia de 892.000 millones de dólares también ayudaba a los mercados internacionales, al tiempo que internamente los inversores permanecen atentos a las negociaciones del país con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para lograr un programa de facilidades extendidas.

En una economía que transita por su tercer año de recesión, el Gobierno argentino reportó el lunes un déficit fiscal primario de 58.693 millones de pesos (unos 722 millones de dólares) en noviembre, frente a un resultado negativo de 6.397 millones de pesos registrado en el mismo mes del año pasado.

Hay “desidia fiscal: hasta noviembre la asistencia del BCRA representó el 92,35% del déficit fiscal financiero (...) Nuestros economistas afirman que las consecuencias se verán impresas en la aceleración de la inflación para el año que viene”, dijo la Fundación Libertad y Progreso en su reporte del martes.

Analistas privados estiman que la inflación del 2020 rondará el 36,5%, pero temen que en 2021 nuevamente aumente, por lo que un acuerdo con el FMI es considerado clave para la suerte del país sudamericano ante números preocupantes de pobreza y desempleo.

* El índice bursátil S&P Merval de Buenos Aires ganaba un 1,75%, a 51.037,01 unidades, a las 12.50 hora local (1550 GMT), luego de mostrar una baja del 4,18 en la sesión anterior.

* “Era esperable que la bolsa rebotara porque el castigo del lunes fue muy grande, igualmente es una plaza que está muy pendiente de Wall Street por los ‘ADRs’ que ahí se cotizan”, explicó un agente del mercado bajo condición de anonimato.

* Los bonos extrabursátil se mantenían equilibrados en general con anotaciones selectivas, y el riesgo país de Argentina elaborado por el banco JP.Morgan subía cinco unidades, a 1.367 puntos básicos.

* A su vez, el peso mayorista perdía un controlado 0,13%, a 83,25/83,26 por dólar, mediante la regulación del BCRA, quien el lunes logró sumar unos 125 millones de dólares para sus reservas.

* En las plazas cambiarias alternativas, el peso se depreciaba a 141,3 por unidad en el bursátil ‘Contado con Liquidación’ (CCL), a 140,4 en el ‘dólar MEP’ del Mercado Abierto Electrónico (MAE) y a 151 unidades en la franja informal.

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