Skip to main content

La inflación para el 2021 rondará el 50%.

Nacho Riverol conversó con Iván Cachanosky en "Buenas Razones" por La 2X4. Inflación alta, lejos de la prevista en el presupuesto.

  • Hits: 5

La falta de un horizonte claro afecta el mercado de cambios

DATA CLAVE - La raíz de los problemas diarios está en la falta de un plan económico a largo plazo. De no resolverse estas cuestiones puntuales, el dólar seguirá siendo noticia por su alza.

En los últimos días, volvió a generar preocupación el mercado cambiario con un dólar blue que comienza a tomar impulso. Obviamente, era previsible que la aparente calma, experimentada durante los primeros meses del año, no iba a durar por mucho tiempo. Como dice el popular refrán, una golondrina no hace el verano y, en esta oportunidad, la Argentina volvió a demostrar que, si no se establece un horizonte económico claro, el miedo volverá a inundar los mercados.

La cuestión es por qué comenzaron a subir los dólares financieros paralelos y en la respuesta se incluyen varios factores; pero, fundamentalmente, la raíz madre es la falta de un plan económico de largo plazo que contemple la resolución de los problemas estructurales que afectan a la Argentina desde hace décadas. Cabe enfatizar que, más allá de los factores puntuales que hacen subir el dólar en la semana, nuestro país atraviesa desde hace años una crisis de confianza que provoca malestar en el mercado. Esa falta de previsibilidad hace temblar el mercado cuando el viento cambia levemente de dirección.

Los factores que influyeron en la subida del dólar fueron, en primer lugar, el incremento del ritmo de emisión monetaria de 2020 con el objetivo de incrementar la liquidez, en un intento de amortiguar el impacto de la crisis. Sin embargo, todo ese excedente de pesos terminó, meses después, por presionar al alza el dólar. Es necesario ser redundante en este punto ya que es crucial la dinámica que es de esperarse en los mercados en los próximos meses.

En 2020, resultado de las restricciones sanitarias llevadas adelante por el gobierno, se decidió inyectar pesos en la economía a un ritmo de emisión monetaria irresponsable que llegó al 96% de variación diaria el 1 de octubre de 2020, en comparación con el mismo período de 2019; con picos desde abril de 2020 de entre el 80% y el 90% anual. Récords históricos.

En 2020 la base monetaria se expandió en $574.879 millones, una cifra similar a los $486.404 millones de 2019; pero con un plus alarmante, muchos de los pesos que se emitieron durante el año fueron absorbidos mediante deuda remunerada. La deuda remunerada, pases más leliqs, superó los $3,5 billones en abril. La misma se ha ido incrementando a un ritmo cada vez mayor desde que comenzó la cuarentena en marzo de 2020 cuando totalizó los $1.313.978 millones, luego subió a los $2.042.221 millones en mayo, $2.421.091 millones en junio, $2.516.730 millones en agosto, $1.790.609 millones, a los $2.590.236 millones en octubre, a los $2.611.462 millones en noviembre; a los $2.843.343 en diciembre; a los $2.824.249 millones en enero; a los $3.001.207 millones en febrero; y, finalmente, a los $3.325.182 millones en marzo.

La deuda remunerada en relación a la base monetaria ya supera el 160%, desde el 154% de marzo; muy por arriba del 138% de diciembre de 2020 y en 48 puntos porcentuales por arriba desde que asumió Pesce. Naturalmente, toda esa deuda remunerada es el equivalente a emisión futura y este problema ya se lo atravesó con las Lebacs. Nuevamente, la presión inflacionaria que posee el BCRA es potencialmente grande, sobre todo en un contexto donde la demanda de dinero está cayendo.

Y la historia no parece que va a cambiar ya que en lo que va del año el BCRA ya le giró al Tesoro Nacional para financiar su déficit unos $190.000 millones, de los cuales $160.000 millones se concentraron desde el 31 de marzo de éste año. Evidentemente, no se encuentra entre las prioridades de la autoridad de política monetaria defender el valor del peso. Sólo el año pasado se giraron más de $2,0 billones al Tesoro, un 264% más que en comparación con todo 2019. Es decir, el déficit fiscal va a continuar siendo financiando con una emisión monetaria que corroe el valor del peso y provoca una huida constante hacia el dólar. Los mercados lo saben y eso se refleja, rápidamente, en el alza del dólar blue.

Otro de los factores que explica el alza del dólar paralelo, es el pánico que sufren los mercados ante la posibilidad de que las restricciones sanitarias, por la segunda ola, se agudicen en las próximas semanas. De ser así, el gobierno no sólo no dejará de emitir, sino que podría profundizar el ritmo de emisión. Lo que provoca mayores presiones sobre el mercado cambiario.

La mayor entrada de dólares que se observaron durante los primeros tres meses del año, por el pago del impuesto a las grandes fortunas y a los bienes personales, también favoreció la calma momentánea que se observaba en el mercado cambiario a principio de año. Muchos inclusive trajeron dólares de sus cuentas en Uruguay para pagar el impuesto, lo que permitió, sumado a la mayor intervención por parte del BCRA en los mercados MEP y Contado con Liquidación, tranquilizar el mercado durante los primeros meses del año.

Por último, la liquidación de productores de granos en pesos, provocaron que esos pesos se vuelquen al blue, ante un contado con liquidación más alto y esto, sumado a la incertidumbre anteriormente mencionada, generó el alza del dólar informal.

Obviamente, la redundancia no es escaza, el mercado cambiario no atraviesa el mejor de los momentos. Sin embargo, esto no se debe a cuestiones puntuales sino a una gestión económica paupérrima que carece de un horizonte definido y, ante este escenario, es difícil hallar un futuro en el que el dólar no vuelva a ser noticia por su alza.

  • Hits: 3

La deuda remunerada se acerca a niveles récord

EL CRONISTA - El último dato de inflación publicado por el Indec revela que la economía está que arde y que, el nivel de precios es una de las variables más sensibles. No sólo la cifra es muy alta, sino que además ocurre con tarifas pisadas, control de precios, subsidios económicos, entre otros. En definitiva, la situación es más grave de lo que parece. Aparentemente, la fuerte emisión monetaria que llevó a cabo el BCRA el año pasado (sobre todo en el primer semestre), está pasando factura en estos últimos meses. Pero, ¿qué esperar hacia adelante?

El Banco Central realiza esfuerzos para intentar emitir menos, porque finalmente comprendió que, con retardos, la emisión genera inflación. Sin embargo, el problema continúa gestándose porque nuevamente lo que se está acelerando es la deuda remunerada del BCRA. Con datos al 13 de abril, el promedio móvil de 20 días revela que el total de la deuda remunerada (Leliqs + Pases Pasivos) es el 124% de la base monetaria. En otras palabras, el BCRA está endeudado en más que una base monetaria entera. ¿Qué implicancias trae esta dinámica?

Principalmente se deben destacar dos cuestiones. En primer lugar, es importante tener presente que la deuda remunerada es equivalente a emisión futura; es decir, lo que evito emitir hoy, se emitirá en el futuro, sumando, además, los intereses. Teniendo en cuenta esto, tener comprometida una emisión que es 1,25 de la base monetaria es un atentado contra la inflación futura escalofriante, especialmente, desde los niveles de los que se parte, con una inflación promedio del primer trimestre del 4,1% (62% anualizada). Por otro lado, cuando la bola de nieve de la deuda remunerada crece tanto, se ingresa en un círculo vicioso. Debido a que la deuda es muy alta, el BCRA se ve obligado a emitir sólo para pagar los intereses de la deuda que genera y así, la bola de nieve continúa creciendo. El monto de deuda remunerada genera un pago de intereses mensual de casi $100.000 millones por meses.

Lo peor de todo, es que esta historia ya la hemos vivido con la gestión anterior, con las Lebacs de Federico Sturzenegger cuando era presidente del Banco Central. En marzo del 2018, la proporción de deuda remunerada en relación a la base monetaria fue del 137%, no mucho más del 124% actual. Lo increíble de todo esto es que el presidente Alberto Fernández, había ironizado sobre este tema sosteniendo que, si era electo, iba a dejar de pagar los intereses de las Leliqs para financiar el aumento de jubilados. Pues bien, a la situación que lo ha llevado Pesce es exactamente a la misma por lo que se encontraría totalmente capacitado de cumplir su loca promesa de campaña.

No obstante, mejor sería tomar un camino mucho mas racional, que es el de reducir el gasto público para que el déficit fiscal sea menor y depender cada vez menos de este tipo de instrumentos. No debemos olvidarnos nunca que el pecado original de nuestros desequilibrios económicos es el exceso del gasto público. Existe emisión monetaria que genera inflación porque existe un gasto público que no podemos pagar. Por la misma razón es que la presión tributaria es récord, que el BCRA se endeuda y que se toma crédito en los mercados internacionales. El talón de Aquiles es el indomable gasto público.

Por supuesto que no es fácil el camino, pero el primer paso tendría que ser brindar confianza, cuestión que este gobierno tampoco logra al no cerrar un trato con el FMI y al carecer de un plan económico. Lo que sí está claro es que los desequilibrios económicos de Argentina son de carácter estructural. Y si los desequilibrios son de carácter estructural, las reformas que deben encararse también deberán ser de carácter estructural si se pretende solucionar el problema de fondo. 

  • Hits: 5

Ineficiencia del gobierno en el manejo en pandemia

Nacho Riverol conversó con Manuel Solanet en "Buenas Razones" por Ecomedios. La ineficiencia en la negociación de las vacunas se debió a la falta de considerar el riesgo de no tener las mismas en tiempo y forma.

  • Hits: 5

New work from home act comes into force.

Act No. 27555 on Telework and its regulatory Executive Order No. 27/2021
have inexorably become effective since last April 1. According to Resolution No. 142/2021 by the Department of Labor, any arrangement for remote work affecting employees working from home, at-risk groups, and those following the measures taken by their employer as a way of preventing infections and reducing risks shall not replace the written agreement under Section 7 of the Legal System for Telework Agreements as a meeting of the minds of all parties involved.

This Resolution does not extend or change the effective date or actual
application of the rule, or change the date of execution of the agreement under Section 7 of Act No. 27555.
The fact that there are different times to introduce changes has nothing to do with the indisputable circumstance that the Resolution has become effective since April 1, 2021 for all inhabitants across the country.
As a matter of fact, telework under a work-from-home arrangement has been caused by force majeure, referring to an unexpected event or to a foreseeable but the unavoidable event (Section 1730 of the Civil and Commercial Code).
The Covid-19 outbreak has actually triggered a public health emergency, stay-at-home mandate, lockdown and shutdown of the economy that have never been seen before.
While the effects of the pandemic, the spread of the virus, sick people requiring
specific medical assistance and eventual damages, including poor health for
those already infected and even death, still continue, the State must take
preventive actions; people must observe them at the individual level; and
organizations must implement protocols aimed at containing the spread of the virus with good hygiene practices, social distancing and other measures until mass vaccination induces herd immunity, and the pandemic starts to fade out, together with its new variants.
This whole process takes place in a legal context of force majeure, which is not the responsibility of countries, organizations or even companies, and has become a sort of public enemy that should be combated with an army of doctors, nurses and assistants, who work in a position of inferiority while
vaccination does not cover the population at large.

To a significant extent, work-from-home is the result of this state of silent war, affecting every aspect of daily life, again due to force majeure. This process will begin to fade out as health prevention measures, sanitization, vaccination and medicines against Covid-19 start to gain momentum.
The truth is that Act No. 27555 is now in full force and effect, and it is important to determine its degree of enforceability, considering that we are experiencing a second and third surge of Coronavirus right now. Many companies observe the Social Distancing mandate and keep work-from-home arrangements in place under the specific circumstances caused by force majeure.
It is worth mentioning that while there are unexpected or foreseeable but
unavoidable events, such as the effects of the pandemic, exceptional conditions are still in place until the outbreak is definitely over. In other words, anything arising out of unexpected reasons or conditions cannot be definitive, and
therefore work-from-home arrangements will start to fade out gradually and progressively when the force majeure causes under the current circumstances start to come to an end.
In this context, there are companies that can already determine the next step after a return to the new normal and are in a position to apply the Telework Act extensively.
There are others that may predict the stages, and set formulas for each of them combining in-person and remote work. Other companies that keep work-from-home arrangements can only schedule special working hours for employees with caregiving responsibilities; reimburse electricity and Internet bills; enforce the right to disconnect; ensure the right to reversibility for employees who used to work on-site; and provide hardware maintenance, repair and replacement services, and software and system support; safeguard the right to privacy protection and inviolability of the home; monitor the computer tools provided to employees and any means of communication such as email, text, audio or photo messages, social media in its different formats, and any other means that may be eventually created in the future.
In any case, it is crucial to highlight that the telework system is intrinsically part of labor and employment law, and just requires a specific adaptation process. In fact, the process of transformation gets even faster and faster for
competitiveness and productivity reasons, especially taking into account that the new economic order for those who survive the pandemic will lead them to explore alternatives based on new technologies. Work-based on new technologies will gradually take center stage, and the whole body of laws will revolve around them.

  • Hits: 5
Donate