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Un acuerdo para cuidar la caja durante el año electoral

LA GACETA DE TUCUMÁN - Fernández busca el respaldo de los gobernadores en medio de la puja con Rodríguez Larreta. No bajarán los impuestos.
Hay tres cuestiones que explican la cumbre del presidente Alberto Fernández con los gobernadores de las provincias, en el marco de la versión 2020 del Consenso Fiscal que hoy será firmado en Casa Rosada.

• La relación financiera, que requiere una suerte de coraza para evitar caídas en las recaudaciones nacional y provinciales. De allí que uno de los aspectos fundamentales del nuevo convenio es la suspensión de las obligaciones en materia de exenciones y escalas de alícuotas máximas contempladas para los períodos fiscales 2020 y 2021 para el Impuesto sobre los Ingresos Brutos y las disposiciones de los Impuestos Inmobiliario, a los Sellos, aquellos que gravan la nómina salarial y a los tributos específicos. En otras palabras, no bajar los impuestos.

• La cuestión estrictamente jurídica. El litigio abierto entre la Nación y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) por la quita de fondos de coparticipación abrió un frente de conflicto que derivará en discusiones en tribunales. El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, no irá a la cumbre de hoy, pero el Gobierno nacional quiere el respaldo del resto de los mandatarios para evitar conflictos jurídicos. Los gobernadores, en ese aspecto, deberán “abstenerse por un período de un año de iniciar procesos judiciales, y suspender por igual término los ya iniciados, relativos al régimen de Coparticipación , a afectaciones específicas de recursos y transferencias de competencias, servicios o funciones, con excepción de aquellos que cuenten con sentencia firme”, dice el texto del convenio que será firmado hoy en Buenos Aires.
• El hecho central del encuentro pasa por la foto de familia: el apoyo político de los gobernadores a la gestión de Fernández. En un año signado por la pandemia de la covid-19 y en medio de cuestionamientos, internos y externos, a la gestión, el Presidente intenta cerrar 2020 con el respaldo de los mandatarios provinciales. La cumbre de hoy puede marcar también una señal hacia Rodríguez Larreta con la asistencia de otros tres gobernadores no afines al PJ: Gerardo Morales (Jujuy), Rodolfo Suárez (Mendoza) y Gustavo Valdés (Corrientes). Pero la fotografía no será completa. El santafesino Omar Perotti debió bajarse de la convocatoria, ya que dio positivo para Covid, mientras que el cordobés Juan Schiaretti y la santacruceña Alicia Kirchner tampoco serán de la partida. Aún más, el tucumano Juan Manzur debió cambiar la agenda de actividades y, por esa razón, suspendió la visita a Tucumán del ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis. Será reprogramada para fines de la próxima semana, según se informó oficialmente.

Armonización tributariaLo que antes era un anhelo hoy es una necesidad. Los anteriores convenios fiscales dieron las pautas para la armonización tributaria en todo el país, de tal manera de mejorar el sistema de recaudación y, a la vez, simplificar los trámites para los contribuyentes. Hoy, los gobiernos nacional y provincial necesitan cuidar la caja, sobre todo en un año de necesidades financieras y de elecciones de medio turno.

Frente a esa situación, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) pondrá a disposición herramientas que colaboren a que todos los organismos provinciales de recaudación validen los números de claves de Identificación (CUIT/CUIL/CDI). Asimismo, se cotejarán los datos de los contribuyentes de tal manera de establecer, por ejemplo, la titularidad de bienes inmuebles y otros bienes registrables. Las provincias, a su vez, remitirán una vez al año a la AFIP la información sobre la titularidad de bienes inmuebles y otros bienes registrables y su valuación, con corte al 31 de diciembre de cada año. Asimismo, dice el nuevo Consenso Fiscal, las jurisdicciones provinciales ratifican su voluntad de avanzar con la AFIP en la consolidación de acciones que reduzcan y simplifiquen los trámites necesarios para asegurar el cumplimiento tributario por parte de los contribuyentes a escala nacional, provincial y municipal en el marco del federalismo fiscal vigente.

Lejos de bajar la carga impositiva en todo el país, como se pretendía en el acuerdo rubricado en 2017 y suspendido este año por la pandemia, en lo que va de 2020 se anunciaron 18 nuevos impuestos y mayores contribuyentes, según el análisis que realizó el director general de la Fundación Libertad y Progreso, Agustín Etchebarne. Sólo este año, según ese análisis, se creó el Impuesto PAIS; subió Bienes Personales y los costos laborales; Ganancias a las sociedades y el impuesto al cheque; retenciones a las exportaciones; ajuste por inflación (pasó de ser trimestral a ser semestral); percepción de ganancias a la compra de dólares; Impuesto a la Riqueza e Impuesto al viento. A partir de 2021 regirán la suba de Impuestos Internos a electrónicos; Fondo de Incentivo Docente; Suba del impuesto a las apuestas online; Contribución sobre las primas de seguros automotores; Contribución sobre las primas de seguros para el manejo del fuego; Impuesto a los sellos para Tarjetas de Crédito (CABA); Suspensión a la exención de Ingresos brutos para Pases y Leliq (CABA) y ajuste por inflación del ABL (CABA).La lectura política

La puja política entre Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta no sólo se evidencia en lo institucional, sino también en la percepción de imagen política. Según CB Consultora de Opinión Pública, el alcalde porteño es el segundo mandatario subnacional con mejor imagen, detrás del sanjuanino Sergio Uñac (en ese sondeo, Manzur aparece en el puesto 11 entre 24 gobernadores). “En esta puja, el Presidente se lleva la mejor parte porque, generalmente, en las provincias observan que CABA siempre tuvo privilegios a la hora del reparto de fondos”, dice a LA GACETA Cristian Buttie, titular de la consultora.

Según el analista política, a todos les interesa terminar el año con una buena imagen de gestión, más allá de la pandemia del coronavirus. Particularmente, al jefe de Estado nacional que plebiscitará su gestión en octubre de 2021. “Por el lado de los gobernadores, una imagen alta dentro de la consideración pública puede significarle cierta autonomía para el armado de las listas de cara a las legislativas. Por el contrario, si esa imagen es baja, la influencia de la Casa Rosada será profunda en el armado de esas listas de candidatos”, indica Buttie.

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The vaccine does not cure the disease in Argentina

INFOBAE– British regulators approved the vaccine against covid-19 developed by the American company Pfizer and its German partner Biontech. This is a very positive sign globally and this is quickly reflected in the revisions to the economic projections for next year.

Let us remember that in recent weeks the possibility of a second wave being triggered was being considered; which implied an additional risk to world economies that expected 2021 to recover from the onslaught of this year that affected 90% of countries.

This crisis, unlike conventional economic crises that occur due to a drop in aggregate spending and where governments had greater scope to increase aggregate spending and thus counteract the recession, occurs due to a supply shock. The fall in economic activity occurred because productive activities could not be carried out normally due to the fact that social distancing policies prevented mobilization towards jobs. Therefore, by not producing, wealth was not created.This year Argentina would fall close to 11.5%, but since 2011 our country has not grown and this is not something that will change once the vaccine is insured

Obviously, as restrictions were relaxed, countries began to recover, but with the main risk of the virus persisting for longer.

In that sense, a scenario in which the vaccine is rapidly developed and can be applied to a large part of society is much more favorable than one in which it is not. Therefore, it is excellent world news. Also for our country because that means that the pandemic will stop being a headache. However, that does not mean that the economic problems will be solved with the arrival of the vaccine.

This year Argentina would fall close to 11.5%, but since 2011 our country has not grown and this is not something that will change once the vaccine is insured. The root of the decline in which we are immersed is the large fiscal deficit, which went from 0.6% of GDP in 2009 to 3.8% of GDP in 2015, ending 2019 with a deficit of 1.9% of GDP .

If the State spends more than it receives, it has two paths. The first is the one that would allow him to grow and lower public spending; For this, it is essential to face a series of structural reforms: reducing the size of the State, labor reform, lower taxes, reform of the pension system and trade opening. The second is recessive, resorting to forms of financing that condemn the possibility of consolidating sustainable economic growth: increasing taxes, taking on debt or issuing local currency.The root of the decline in which we are immersed is the large fiscal deficit, which went from 0.6% of GDP in 2009 to 3.8% of GDP in 2015, ending 2019 with a deficit of 1.9% of GDP

In Argentina the recessive path was chosen, which explains the tax and regulatory tangle that prevent the proliferation of new productive projects and hinder the normal development of current investments. That translates into less innovation, less capital, less work and a gradual fall in real wages. Today, for every $ 100 a company with 60 employees earns, if you pay all taxes, you leave the State $ 106. That is, you pay taxes, inclusive, with your initial investment.

If money is issued, without there being production to sustain this increase in demand, the result is the loss of the purchasing power of the currency. In Argentina we went from an annual inflation of 3.7% to the 37.3% annual that we project this year, with peaks that exceeded 50% annually. In addition, we are one of the five countries in the world with the highest inflation in the world.

Taking on debt without reducing the fiscal deficit quickly only stretches the impact and ends up, in the long run, with more taxes or more issuance.Today, for every $ 100 that a company of 60 employees makes, if you pay all the taxes, you leave the Status $ 106. That is, you pay taxes, inclusive, with your initial investment

This year was not the exception but the rule and we once again chose the recessive path. The result to be expected next year is an exchange rate gap, despite the increasing monetary calm in the exchange market, which will continue to deepen the drain on reserves that we have been seeing since the last period. Obviously, in this scenario, a devaluation that affects the welfare of all the coming years is to be expected. For its part, demand for the peso will continue to fall because the crisis of confidence added to the issue of 80-90% year-on-year this year increasingly corrode the value of our currency. Likewise, the country risk will continue to be high, despite the renegotiation with the IMF, because the same unresolved problems continue. On the other hand, the economy will continue to stagnate and even there is likely to be a 5.0% rebound next year, it would take us 4 years to return to pre-pandemic levels. In addition, a fiscal deficit of 3.4% is expected for this year and on the rise in 2021, so the pre-existing problems will worsen.

Again, if we want to change history, we only have to carry out reforms, restoring confidence to the markets and generating opportunities for progress for all.

As Juan Bautista Alberdi sentenced: “What does wealth require from the law to be produced and created? What Diogenes demanded of Alexander: not to overshadow him ”.

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Las políticas argentinas echan a las nuevas empresas unicornios

Aldo Abram conversó con Luis Beldi en "Con agujas en la lengua" por Concepto. La alta carga impositiva y la falta de reglas claras espantan a las nuevas empresas que podrían genera mucha riqueza para todos los argentinos.

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La vacuna no cura la enfermedad de la Argentina

INFOBAE- Los reguladores británicos aprobaron la vacuna contra la covid-19 desarrollada por la empresa estadounidense Pfizer y su socio alemán Biontech. Es una señal muy positiva a nivel global y eso se refleja rápidamente en las revisiones de las proyecciones económicas para el año que viene.

Recordemos que en las últimas semanas se estuvo barajando la posibilidad de que se dispare una segunda ola; lo que implicaba un riesgo adicional a las economías mundiales que esperaban un 2021 recuperándose de la arremetida de éste año que afectó al 90% de los países.

Ésta crisis, a diferencia de las crisis económicas convencionales que se dan por una caída del gasto agregado y en dónde los gobiernos tenían mayor margen para elevar el gasto agregado y así contrarrestar la recesión, se da por un shock de oferta. La caída de la actividad económica se produjo porque no se podía llevar normalmente las actividades productivas debido a que las políticas de distanciamiento social impedían la movilización hacia los puestos de trabajo. Por lo tanto, al no producir, no se creaba riqueza.Este año la Argentina caería cerca del 11,5%, pero desde el 2011 que nuestro país no crece y esto no es algo que va a cambiar una vez que la vacuna esté asegurada

Obviamente, a medida que las restricciones se fueron relajando, los países comenzaron a recuperarse, pero con el principal riesgo de que persista el virus por más tiempo.

En ese sentido, un escenario en dónde se desarrolle rápidamente la vacuna y se pueda aplicar a gran parte de la sociedad es mucho más favorable que aquel en el que no. Por ende, es una excelente noticia mundial. También para nuestro país porque eso significa que la pandemia dejará de ser un dolor de cabeza. No obstante, eso no quiere decir que los problemas económicos se resuelvan con la llegada de la vacuna.

Éste año la Argentina caería cerca del 11,5%, pero desde el 2011 que nuestro país no crece y esto no es algo que va a cambiar una vez que la vacuna esté asegurada. La raíz de la decadencia en la cual nos encontramos inmersos es el abultado déficit fiscal, que pasó del 0,6% del PBI en 2009 al 3,8% del PBI en 2015, terminando 2019 con un déficit del 1,9% del PBI.

Si el Estado gasta más de lo que le ingresa tiene dos caminos. El primero es el que le permitiría crecer y bajar el gasto público; para ello es imprescindible encarar una serie de reformas estructurales: achicar el tamaño del Estado, reforma laboral, bajar impuestos, reforma del sistema previsional y apertura comercial. El segundo, es el recesivo, recurrir a formas de financiamiento que condenan la posibilidad de consolidar un crecimiento económico sostenible: incrementando impuestos, tomando deuda o emitiendo moneda local.La raíz de la decadencia en la cual nos encontramos inmersos es el abultado déficit fiscal, que pasó del 0,6% del PBI en 2009 al 3,8% del PBI en 2015, terminando 2019 con un déficit del 1,9% del PBI

En la Argentina se escogió el camino recesivo, lo que explica la maraña impositiva y regulatoria que impiden la proliferación de nuevos proyectos productivos y obstaculizan el normal desenvolvimiento de las inversiones actuales. Eso se traduce en menos innovación, menos capital, menos trabajo y caída, paulatina, de los salarios reales. Hoy, por cada $100 que gana una empresa de 60 empleados, si paga todos los impuestos, le deja al Estado $106. Es decir, paga impuestos, inclusive, con su inversión inicial.

Si se emite dinero, sin que haya producción que sostenga ese aumento de la demanda, el resultado es la pérdida del poder adquisitivo de la moneda. En la Argentina pasamos de una inflación anual del 3,7% al 37,3% anual que proyectamos éste año, con picos que superaron el 50% anual. Además, somos uno de los cinco países del mundo con la inflación más alta del mundo.

Tomar deuda sin reducir el déficit fiscal rápidamente, sólo estira el impacto y se termina, a la larga, con más impuestos o mayor emisión.Hoy, por cada $100 que gana una empresa de 60 empleados, si paga todos los impuestos, le deja al Estado $106. Es decir, paga impuestos, inclusive, con su inversión inicial

Éste año no fue la excepción sino la regla y volvimos a escoger el camino recesivo. El resultado a esperar el año que viene es una brecha cambiaria, a pesar de la monetaria calma en el mercado de cambios, cada vez mayor que va a seguir profundizando el drenaje de reservas que estamos observando desde el último período. Obviamente, es de esperar, ante este escenario, una devaluación que afecte el bienestar de todos los próximos años. Por su parte, la demanda del peso va a seguir cayendo porque la crisis de confianza sumada a la emisión del 80-90% interanual de este año corroen cada vez más el valor de nuestra moneda. Asimismo, el riesgo país va a seguir siendo elevado, a pesar de la renegociación con el FMI, porque se continúa con los mismos problemas no resueltos. Por otro lado, la economía va a seguir estancada y aunque es probable que haya un rebote del 5,0% el año que viene, tardaríamos 4 años en volver a los niveles pre-pandemia. Además, se espera un déficit fiscal del 3,4% para este año y en ascenso en 2021, por lo que se van a agudizar los problemas preexistentes.

Nuevamente, si queremos cambiar la historia sólo debemos llevar adelante las reformas, devolviéndole la confianza a los mercados y generando oportunidades de progreso para todos. Tal como sentenciaba Juan Bautista Alberdi: “¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía de Alejandro: que no le haga sombra”.

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