Economistas apuntaron al BCRA por fracaso de meta oficial de inflación
Luego de que el INDEC difundiera el dato de inflación de septiembre que arrojó un aumento del 1,9% con respecto al mes de agosto, hecho que marca la ruptura del techo del 17% que el Gobierno había estimado para el año, ámbito.com dialogó con economistas quienes analizaron la situación y ofrecieron distintas perspectivas de cara el comienzo del 2018.
Aldo Abram, director de la consultora Libertad y Progreso alertó sobre los efectos de la "depreciación del peso que el BCRA permitió entre mayo y los días previos a las PASO". "De esto tiene que aprender el Central. Hay muchos que festejan la suba del tipo de cambio real. Tarda en pasar a los precios, pero ocurre; es un proceso simplemente coyuntural", destacó.
Asimismo, Abram analizó: "Federico Sturzenegger había dicho que 'cambiar las metas era lo mismo que no existieran', pero no cumplirlas también implica lo mismo. El Gobierno dijo que la depreciación del peso no iba a tener ese impacto en los precios y podés mirar la evolución del índice Canasta Básica en los últimos meses para darte cuenta que sí lo tuvo".
Por otra parte, el economista afirmó que "el BCRA no cumplió con su objetivo de bajar la inflación" ya que, "está llevando adelante una política expansiva pese a que dicen que es contractiva". "Hace rato ya nadie pensaba que se pudiera cumplir la meta, estamos cada vez más lejos del 20%. A principio de año yo era de los que creían que era posible, pero se volvieron a repetir errores del pasado", lanzó.
"Soy fanático de las metas de inflación pero parece que el Central prioriza otras cuestiones en vez de cumplirlas. Venimos de un contexto con elevada inflación en el que no había datos certeros sobre ella, necesitamos que la gente aprenda a tener una brújula común que son las metas", concluyó.
Rodrigo Álvarez, por su parte, señaló que se trata de "un dato alto" que muestra que "al gobierno y al BCRA le cuesta perforar y bajar la inflación, llevarla al menos al 1,5% y ni hablar de al 1%". Asimismo, puntualizó en que el problema estuvo desde un primer momento "en poner las metas demasiado bajas" ya que "generó una expectativa que no se pudo cumplir".
Además, remarcó que si bien el proceso de desinflación está siendo desestimado por el BCRA "no es exclusiva su responsabilidad, está haciendo lo que puede". De todas maneras, criticó en parte la estrategia tomada hasta el momento: "Sostener la baja con la tasa de interés está siendo imposible".
Para Álvarez, el Gobierno va a tener que revisar dichas herramientas y las medidas tomadas ya que se trata "de un problema serio" que debe tener la coordinación de distintas áreas: "La inflación no es una cruzada solo del BCRA, sino que debe interpelar también a la secretaria de Comercio y a Energía, entre otras".
Por otro lado, consideró que con los aumentos de tarifas de servicios públicos previstos para después de las elecciones, la inflación anual se ubicará "dentro de un límite entorno al 24%".
Consultado por este medio, el exdiputado Claudio Lozano aseguró que el Gobierno "erra en el enfoque" que toma sobre la temática. "No hay tanto éxito como decían que iba a haber. La gestión anterior había terminado con una tasa de inflación del 2% mensual, estar en el 1,5 no es un gran logro", analizó.
Además, Lozano sostuvo que "la inflación en ningún momento estuvo por debajo del 1,5%" y que "una parte de la desaceleración de los precios tuvo que ver con el momento recesivo que atravesó el país", por eso, ante los primeros signos de reactivación económica es lógico que los precios se disparen.
De todos modos, Lozano expresó que uno de las causantes ha sido la "salida del shock inflacionario que Cambiemos había generado en el 2016", lo que produjo una baja relativa que terminó por invertirse con los primeros signos de reactivación económica. Sin embargo, el especialista asegura que tal repunte no se debe a la "inversión productiva" sino a los "elevados niveles de endeudamiento".
En cuanto al futuro inmediato, el economista prevé que la inflación llegará al 25% para fin de año, casi 8 puntos por encima de lo que estipulaba el macrismo. "Hasta acá nos venimos sosteniendo únicamente con endeudamiento, que en vistas del presupuesto del 2018, pretende sostenerse en el tiempo. La combinatoria entre renta financiera a contramano de la inversión, precio de los alimentos caros, salario real barato y bajo consumo del sector industrial, es una combinación preocupante", alertó.
Por último, afirmó: "Seguimos tan estancados como antes y con problemas de precios con el agravante que tenemos los alimentos y los servicios caros y, consecuentemente salarios reales en caída, y bajo nivel de demanda en el sector industrial".
* Producción periodística de Gonzalo Zanotti y Joaquín Rodríguez Freire.
Asimismo, Abram analizó: "Federico Sturzenegger había dicho que 'cambiar las metas era lo mismo que no existieran', pero no cumplirlas también implica lo mismo. El Gobierno dijo que la depreciación del peso no iba a tener ese impacto en los precios y podés mirar la evolución del índice Canasta Básica en los últimos meses para darte cuenta que sí lo tuvo".
Por otra parte, el economista afirmó que "el BCRA no cumplió con su objetivo de bajar la inflación" ya que, "está llevando adelante una política expansiva pese a que dicen que es contractiva". "Hace rato ya nadie pensaba que se pudiera cumplir la meta, estamos cada vez más lejos del 20%. A principio de año yo era de los que creían que era posible, pero se volvieron a repetir errores del pasado", lanzó.
"Soy fanático de las metas de inflación pero parece que el Central prioriza otras cuestiones en vez de cumplirlas. Venimos de un contexto con elevada inflación en el que no había datos certeros sobre ella, necesitamos que la gente aprenda a tener una brújula común que son las metas", concluyó.
Rodrigo Álvarez, por su parte, señaló que se trata de "un dato alto" que muestra que "al gobierno y al BCRA le cuesta perforar y bajar la inflación, llevarla al menos al 1,5% y ni hablar de al 1%". Asimismo, puntualizó en que el problema estuvo desde un primer momento "en poner las metas demasiado bajas" ya que "generó una expectativa que no se pudo cumplir".
Además, remarcó que si bien el proceso de desinflación está siendo desestimado por el BCRA "no es exclusiva su responsabilidad, está haciendo lo que puede". De todas maneras, criticó en parte la estrategia tomada hasta el momento: "Sostener la baja con la tasa de interés está siendo imposible".
Para Álvarez, el Gobierno va a tener que revisar dichas herramientas y las medidas tomadas ya que se trata "de un problema serio" que debe tener la coordinación de distintas áreas: "La inflación no es una cruzada solo del BCRA, sino que debe interpelar también a la secretaria de Comercio y a Energía, entre otras".
Por otro lado, consideró que con los aumentos de tarifas de servicios públicos previstos para después de las elecciones, la inflación anual se ubicará "dentro de un límite entorno al 24%".
Consultado por este medio, el exdiputado Claudio Lozano aseguró que el Gobierno "erra en el enfoque" que toma sobre la temática. "No hay tanto éxito como decían que iba a haber. La gestión anterior había terminado con una tasa de inflación del 2% mensual, estar en el 1,5 no es un gran logro", analizó.
Además, Lozano sostuvo que "la inflación en ningún momento estuvo por debajo del 1,5%" y que "una parte de la desaceleración de los precios tuvo que ver con el momento recesivo que atravesó el país", por eso, ante los primeros signos de reactivación económica es lógico que los precios se disparen.
De todos modos, Lozano expresó que uno de las causantes ha sido la "salida del shock inflacionario que Cambiemos había generado en el 2016", lo que produjo una baja relativa que terminó por invertirse con los primeros signos de reactivación económica. Sin embargo, el especialista asegura que tal repunte no se debe a la "inversión productiva" sino a los "elevados niveles de endeudamiento".
En cuanto al futuro inmediato, el economista prevé que la inflación llegará al 25% para fin de año, casi 8 puntos por encima de lo que estipulaba el macrismo. "Hasta acá nos venimos sosteniendo únicamente con endeudamiento, que en vistas del presupuesto del 2018, pretende sostenerse en el tiempo. La combinatoria entre renta financiera a contramano de la inversión, precio de los alimentos caros, salario real barato y bajo consumo del sector industrial, es una combinación preocupante", alertó.
Por último, afirmó: "Seguimos tan estancados como antes y con problemas de precios con el agravante que tenemos los alimentos y los servicios caros y, consecuentemente salarios reales en caída, y bajo nivel de demanda en el sector industrial".
* Producción periodística de Gonzalo Zanotti y Joaquín Rodríguez Freire.
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Es por estos antecedentes que resulta verdaderamente triste observar el desempeño de la que es hoy la máxima autoridad de lo que ha sido el baluarte del mundo libre.
Sus comportamientos han provocado la renuncia de prominentes empresarios del Manufacturing Council Strategy, una entidad asesora de la presidencia. También varios generales y almirantes en actividad protestaron por expresiones de su Comandante en Jefe como, por ejemplo, el general Robert B. Neller y el almirante John Richardson. Asimismo, varios senadores de su propio partido revelan su alarma con severas críticas por la reiterada conducta inapropiada del Presidente.
Por razones similares tuvo que despedir a varios de sus más cercanos colaboradores, especialmente en el área de las comunicaciones. Incluso periodistas cercanos como Neil Cavuto de Fox News le han dicho públicamente que no puede permanentemente "tirar barro" contra sus propios correligionarios porque no comparten algunas de sus rabietas y que "se le está terminando el tiempo", lo cual también ha puntualizado en su momento de modo enérgico otro de los periodistas estrella de la misma emisora, Charles Krauthammer.
Solo a título de ejemplo resaltamos tres hechos de los más recientes. En la visita tardía a los puertorriqueños por sus tragedias climáticas, mientras les arrojaban rollos de papel higiénico el titular del Ejecutivo estadounidense les gritaba que debían "estar agradecidos porque solo tenían 16 muertos". A su propio Secretario de Estado, Rex Tillerson, le dijo públicamente que estaba perdiendo el tiempo en sus conversaciones con Corea del Norte y que si quería discutir sobre el asunto "hay que medir nuestros coeficientes de inteligencia y se quién ganará en ese torneo". Por último, cuando algunos jugadores de football americano se arrodillaron durante el Himno Nacional en señal de protesta por algunas actitudes policiales con personas de color, el Presidente les dijo "son of a bitch" (no lo digo en castellano por respeto al lector, en inglés resulta más suave).
Los expresidentes de su partido Bush padre e hijo criticaron con vehemencia las declaraciones racistas de Trump con motivo de los disturbios en Charlotesville. Los candidatos a la presidencia por el Partido Republicano Mitt Romney y Ron Paul también han criticado los procedimientos de Trump en diversos medios. Por su parte, el Partido Libertario señala sus desaciertos por su "proteccionismo" y su xenofobia.
Tony Schwartz, quien acompañó a Trump en su campaña y es autor del best-seller The Art of Deal que tanto lo ayudó a ganar la presidencia, ahora dice que conociendo más a fondo la personalidad del Presidente está arrepentido de haber escrito ese libro puesto que lo considera "muy desequilibrado mentalmente".
También debe prestarse la debida atención a los editoriales y las noticias publicadas por The New York Times, el Washington Post y las reflexiones de Anderson Cooper en CNN, todas centradas en los antedichos comportamientos que independientemente de sus ideas "lo hacen indigno de ocupar la primera magistratura", tal como ha expresado Ronald Lane en ese programa televisivo al reiterar lo que escribió en Forbes.
En Los Angeles Times se consignan las reiteradas faltas a la verdad de Trump, primero expresadas vía Twitter y luego, cuando son refutadas, los voceros suelen aclarar que se trataba de un chiste. En el número de marzo pasado de la revista Times se publica un artículo titulado "¿No puede tratar con la verdad el Presidente?" donde se subrayan sus falsedades y cómo perjudica a la investidura esa tendencia.
Esperemos que esto se modifique radicalmente para bien de Estados Unidos y del mundo libre. Las instituciones estadounidenses conservan su vigor como para enderezar las cosas a tiempo. Las reservas morales en ese país son muy robustas. Algunas de las consideraciones de Donald Trump merecen tenerse en cuenta como la muy saludable reducción de impuestos que propone, pero debe dejar de lado lo antes posible la simultánea propuesta de elevar el gasto público porque, de lo contrario, la situación fiscal se agravará aún más por el peligroso nivel de endeudamiento que arrastra.

Es verdad que el referéndum es ilegal. Pero la mayoría de movimientos independentistas lo han sido. También lo fueron la independencia de Estados Unidos y de la India. Es verdad que existen procedimientos legales para realizar una enmienda constitucional que permita la secesión. Se requeriría una votación de tres quintos del Senado y del Congreso, seguido por un referéndum nacional. La coyuntura política y la barra alta imposibilitan que se logre.
El problema de Cataluña ha sido de largo plazo y nunca se ha logrado un marco institucionalestable y duradero que incluya al principado. En poco menos de 400 años, los catalanes han intentado independizarse cinco veces. No todos los catalanes de hoy quieren la independencia, pero casi todos están hartos del statu quo. Y tienen razón.
La región autónoma de Cataluña, una de las más prósperas de España, no es realmente autónoma, por lo menos no en cuanto a temas fiscales. Las finanzas públicas españolas son altamente centralizadas y es así como Cataluña ha sido por largo tiempo un contribuyente neto al fisco nacional. Los catalanes transfieren 9.900 millones de euros (el 5% de su PBI) al resto de España. En teoría, las transferencias interregionales sirven para alentar la convergencia de ingresos, pero han funcionado mal. Andalucía, donde más personas viven de rentas del sector público que del privado, ha recibido desde 1986 subsidios por 150.000 millones de euros, pero el ingreso per cápita relativo al resto de España no ha cambiado. Lo que sí se ha fortalecido es un clientelismo político basado en el estatismo que además tiene mucho peso en la legislatura nacional. La injusticia que perciben los catalanes tiene mucho que ver con esta realidad.
Todo esto no quiere decir que el camino que han escogido los líderes catalanes les conviene. Es casi seguro que los perjudicará. A pocos días del referéndum, una decena de las empresas más grandes de Cataluña se ha ido de la región. Temen no solo la incertidumbre sino también el liderazgo populista, radical y anticapitalista de los líderes del movimiento independentista que formarían un nuevo gobierno.
Tanto el impacto negativo económico como el político internacional está anunciado. Al no negociar una salida con España, le irá mal a una Cataluña independiente respecto a acuerdos con España y la Unión Europea, que no querrá arriesgar su proyecto al aceptar la secesión.
España requiere de una reforma profunda de Estado que implique establecer un sistema federalista en el que exista autonomía de verdad y la posibilidad de secesión bajo reglas claras. Desafortunadamente, es poco probable.
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