Skip to main content

Economistas apuntaron al BCRA por fracaso de meta oficial de inflación

Luego de que el INDEC difundiera el dato de inflación de septiembre que arrojó un aumento del 1,9% con respecto al mes de agosto, hecho que marca la ruptura del techo del 17% que el Gobierno había estimado para el año, ámbito.com dialogó con economistas quienes analizaron la situación y ofrecieron distintas perspectivas de cara el comienzo del 2018. Aldo Abram, director de la consultora Libertad y Progreso alertó sobre los efectos de la "depreciación del peso que el BCRA permitió entre mayo y los días previos a las PASO". "De esto tiene que aprender el Central. Hay muchos que festejan la suba del tipo de cambio real. Tarda en pasar a los precios, pero ocurre; es un proceso simplemente coyuntural", destacó. Asimismo, Abram analizó: "Federico Sturzenegger había dicho que 'cambiar las metas era lo mismo que no existieran', pero no cumplirlas también implica lo mismo. El Gobierno dijo que la depreciación del peso no iba a tener ese impacto en los precios y podés mirar la evolución del índice Canasta Básica en los últimos meses para darte cuenta que sí lo tuvo". Por otra parte, el economista afirmó que "el BCRA no cumplió con su objetivo de bajar la inflación" ya que, "está llevando adelante una política expansiva pese a que dicen que es contractiva". "Hace rato ya nadie pensaba que se pudiera cumplir la meta, estamos cada vez más lejos del 20%. A principio de año yo era de los que creían que era posible, pero se volvieron a repetir errores del pasado", lanzó. "Soy fanático de las metas de inflación pero parece que el Central prioriza otras cuestiones en vez de cumplirlas. Venimos de un contexto con elevada inflación en el que no había datos certeros sobre ella, necesitamos que la gente aprenda a tener una brújula común que son las metas", concluyó. Rodrigo Álvarez, por su parte, señaló que se trata de "un dato alto" que muestra que "al gobierno y al BCRA le cuesta perforar y bajar la inflación, llevarla al menos al 1,5% y ni hablar de al 1%". Asimismo, puntualizó en que el problema estuvo desde un primer momento "en poner las metas demasiado bajas" ya que "generó una expectativa que no se pudo cumplir". Además, remarcó que si bien el proceso de desinflación está siendo desestimado por el BCRA "no es exclusiva su responsabilidad, está haciendo lo que puede". De todas maneras, criticó en parte la estrategia tomada hasta el momento: "Sostener la baja con la tasa de interés está siendo imposible". Para Álvarez, el Gobierno va a tener que revisar dichas herramientas y las medidas tomadas ya que se trata "de un problema serio" que debe tener la coordinación de distintas áreas: "La inflación no es una cruzada solo del BCRA, sino que debe interpelar también a la secretaria de Comercio y a Energía, entre otras". Por otro lado, consideró que con los aumentos de tarifas de servicios públicos previstos para después de las elecciones, la inflación anual se ubicará "dentro de un límite entorno al 24%". Consultado por este medio, el exdiputado Claudio Lozano aseguró que el Gobierno "erra en el enfoque" que toma sobre la temática. "No hay tanto éxito como decían que iba a haber. La gestión anterior había terminado con una tasa de inflación del 2% mensual, estar en el 1,5 no es un gran logro", analizó. Además, Lozano sostuvo que "la inflación en ningún momento estuvo por debajo del 1,5%" y que "una parte de la desaceleración de los precios tuvo que ver con el momento recesivo que atravesó el país", por eso, ante los primeros signos de reactivación económica es lógico que los precios se disparen. De todos modos, Lozano expresó que uno de las causantes ha sido la "salida del shock inflacionario que Cambiemos había generado en el 2016", lo que produjo una baja relativa que terminó por invertirse con los primeros signos de reactivación económica. Sin embargo, el especialista asegura que tal repunte no se debe a la "inversión productiva" sino a los "elevados niveles de endeudamiento". En cuanto al futuro inmediato, el economista prevé que la inflación llegará al 25% para fin de año, casi 8 puntos por encima de lo que estipulaba el macrismo. "Hasta acá nos venimos sosteniendo únicamente con endeudamiento, que en vistas del presupuesto del 2018, pretende sostenerse en el tiempo. La combinatoria entre renta financiera a contramano de la inversión, precio de los alimentos caros, salario real barato y bajo consumo del sector industrial, es una combinación preocupante", alertó. Por último, afirmó: "Seguimos tan estancados como antes y con problemas de precios con el agravante que tenemos los alimentos y los servicios caros y, consecuentemente salarios reales en caída, y bajo nivel de demanda en el sector industrial". * Producción periodística de Gonzalo Zanotti y Joaquín Rodríguez Freire.
  • Hits: 5

Vuelvo sobre Trump

EL PAÍS - No voy a repetir lo que he escrito sobre el actual Presidente de EEUU en este medio y en otros sobre la preocupación que el caso suscita, pero quiero referirme a otros aspectos también inquietantes. Dejo de lado aspectos de su política propiamente dicha para que nos internemos en una faceta que lo menos que podemos decir es que resulta llamativa. Me refiero a sus modales, desafortunadamente llenos de exabruptos, zigzagueos y groserías impropias de un jefe de estado. Actitudes que ofenden a todos pero muy especialmente a quienes admiramos la tradición de esa nación donde por vez primera en la historia de la humanidad se consolidó de raíz una sociedad abierta (para usar terminología popperiana). En su revuelta contra el despotismo de Jorge III, asimiló todo lo bueno del espíritu inglés y lanzó la extraordinaria Declaración de la Independencia y luego preparó el terreno con los Papeles Federalistas para la Constitución estadounidense, que con sus primeras enmiendas resultó —junto con las Cortes de Cádiz— ejemplo a seguir para todas las naciones libres. Es por estos antecedentes que resulta verdaderamente triste observar el desempeño de la que es hoy la máxima autoridad de lo que ha sido el baluarte del mundo libre. Sus comportamientos han provocado la renuncia de prominentes empresarios del Manufacturing Council Strategy, una entidad asesora de la presidencia. También varios generales y almirantes en actividad protestaron por expresiones de su Comandante en Jefe como, por ejemplo, el general Robert B. Neller y el almirante John Richardson. Asimismo, varios senadores de su propio partido revelan su alarma con severas críticas por la reiterada conducta inapropiada del Presidente. Por razones similares tuvo que despedir a varios de sus más cercanos colaboradores, especialmente en el área de las comunicaciones. Incluso periodistas cercanos como Neil Cavuto de Fox News le han dicho públicamente que no puede permanentemente "tirar barro" contra sus propios correligionarios porque no comparten algunas de sus rabietas y que "se le está terminando el tiempo", lo cual también ha puntualizado en su momento de modo enérgico otro de los periodistas estrella de la misma emisora, Charles Krauthammer. Solo a título de ejemplo resaltamos tres hechos de los más recientes. En la visita tardía a los puertorriqueños por sus tragedias climáticas, mientras les arrojaban rollos de papel higiénico el titular del Ejecutivo estadounidense les gritaba que debían "estar agradecidos porque solo tenían 16 muertos". A su propio Secretario de Estado, Rex Tillerson, le dijo públicamente que estaba perdiendo el tiempo en sus conversaciones con Corea del Norte y que si quería discutir sobre el asunto "hay que medir nuestros coeficientes de inteligencia y se quién ganará en ese torneo". Por último, cuando algunos jugadores de football americano se arrodillaron durante el Himno Nacional en señal de protesta por algunas actitudes policiales con personas de color, el Presidente les dijo "son of a bitch" (no lo digo en castellano por respeto al lector, en inglés resulta más suave). Los expresidentes de su partido Bush padre e hijo criticaron con vehemencia las declaraciones racistas de Trump con motivo de los disturbios en Charlotesville. Los candidatos a la presidencia por el Partido Republicano Mitt Romney y Ron Paul también han criticado los procedimientos de Trump en diversos medios. Por su parte, el Partido Libertario señala sus desaciertos por su "proteccionismo" y su xenofobia. Tony Schwartz, quien acompañó a Trump en su campaña y es autor del best-seller The Art of Deal que tanto lo ayudó a ganar la presidencia, ahora dice que conociendo más a fondo la personalidad del Presidente está arrepentido de haber escrito ese libro puesto que lo considera "muy desequilibrado mentalmente". También debe prestarse la debida atención a los editoriales y las noticias publicadas por The New York Times, el Washington Post y las reflexiones de Anderson Cooper en CNN, todas centradas en los antedichos comportamientos que independientemente de sus ideas "lo hacen indigno de ocupar la primera magistratura", tal como ha expresado Ronald Lane en ese programa televisivo al reiterar lo que escribió en Forbes. En Los Angeles Times se consignan las reiteradas faltas a la verdad de Trump, primero expresadas vía Twitter y luego, cuando son refutadas, los voceros suelen aclarar que se trataba de un chiste. En el número de marzo pasado de la revista Times se publica un artículo titulado "¿No puede tratar con la verdad el Presidente?" donde se subrayan sus falsedades y cómo perjudica a la investidura esa tendencia. Esperemos que esto se modifique radicalmente para bien de Estados Unidos y del mundo libre. Las instituciones estadounidenses conservan su vigor como para enderezar las cosas a tiempo. Las reservas morales en ese país son muy robustas. Algunas de las consideraciones de Donald Trump merecen tenerse en cuenta como la muy saludable reducción de impuestos que propone, pero debe dejar de lado lo antes posible la simultánea propuesta de elevar el gasto público porque, de lo contrario, la situación fiscal se agravará aún más por el peligroso nivel de endeudamiento que arrastra.
  • Hits: 7

Premio Nobel al Paternalismo Liberal

Richard Thaler recibió el premio nobel por sus aportes a la “Economía del Comportamiento”. ¿Qué es el Paternalismo Liberal que recomienda? ¿Por qué nos casamos si el 50% de los matrimonios se separa? ¿Por qué fumamos si sabemos que el cigarrillo daña nuestros pulmones? ¿Por qué emprendemos un negocio cuando solo el 20% sobrevive al primer año de operaciones? ¿Por qué comemos tanto? ¿Por qué ahorramos tan poco? ¿Existe alguna ciencia que pueda dar respuesta a estas preguntas? Sí, es la economía, pero combinada con los aportes de la psicología. Este campo relativamente reciente de investigación –conocido como “Economía del Comportamiento”- estudia los motivos por los cuales los seres humanos tomamos decisiones y por qué esas decisiones, a menudo, no arrojan los mejores resultados para quienes las toman.Eco De hecho,  si pudiéramos resumir el principal aporte de la psicología a la economía es que los seres humanos estamos sujetos a “sesgos cognitivos” que a veces no nos llevan al mejor de los puertos. Un inversor puede comprar una acción de una empresa porque todos sus conocidos también lo están haciendo: ¿por qué eso debería garantizar buenos rendimientos? El hallazgo de la existencia de estos sesgos fue de alguna manera revolucionario. Es que la corriente principal del pensamiento económico parecería asumir que los seres humanos somos como frías máquinas que calculan y consiguen todo el tiempo maximizar la utilidad. Ahora si una persona no ahorra durante toda su vida y luego al llegar a viejo se queda sin dinero: ¿realmente podemos decir que tomó una buena decisión? ¿Es esa persona una máquina o un “homo economicus”?

Bienvenidos al Paternalismo Liberal

El Premio Nobel en Economía de este año fue otorgado a Richard Thaler, uno de los principales exponentes de la economía del comportamiento y también padre del llamado “Paternalismo Liberal”. En su famosa obra “Nudge”, publicada en 2008 junto con a Cass Sustein, toma toda la literatura de la economía del comportamiento para explicar las “debilidades” del ser humano y da un paso más: una estrategia para solucionar estos problemas. El libro de Thaler muestra una excelente combinación de divulgación e investigación científica. Junto a hechos de la vida cotidiana donde todos se sentirán identificados, aparece citada una enorme cantidad de bibliografía específica y experimentos realizados por otros economistas y psicólogos. El punto más destacado del trabajo es la idea del “paternalismo libertario”. Para los autores, dado que existen sesgos que hacen que los individuos tomen decisiones “sub-óptimas”, las instituciones privadas y públicas pueden darles un “empujoncito” (un “Nudge”) para que éstas sean mejores. Para Thaler y Sustein, los “Arquitectos de Elecciones” son todos aquellos individuos del sector privado y público que tienen la responsabilidad de organizar el contexto en el que la gente toma decisiones. Así, si ese contexto lo organizaran de forma que la vida de los decisores se hiciera “más larga, más saludable y mejor”, entonces se convertirían en paternalistas libertarios. El paternalismo liberal es liberal porque considera que:
… la gente debe ser libre de hacer lo que quiera – y de salirse de arreglos que considere poco deseables. Tomando prestada una frase, los paternalistas libertarios consideran que la gente debe ser “Libre de Elegir”.
Pero es paternalista porque:
… descansa en la idea de que es legítimo para los arquitectos de decisiones que traten de influir en la conducta de las personas para hacer su vida más larga, saludable y mejor (…) En muchos casos los individuos toman muy malas decisiones que no habrían tomado si hubiesen prestado toda la atención y poseído la información completa, una capacidad cognitiva ilimitada y un completo autocontrol.
El paternalismo liberal no pone impuestos a la comida chatarra, pero sí propone que en las cafeterías, las manzanas estén más fáciles de alcanzar que el azúcar.

Ejemplos locales con éxito dispar

Un nudge es cualquier aspecto de la arquitectura de la decisión que altere la conducta de las personas de una manera predecible sin restringir otras opciones. Para ser un nudge, la intervención debe ser fácil y poco costosa de evitar. Uno de los ejemplos más concretos de este tipo de paternalismo libertario es el de las bicisendas. Cuando el gobierno decide crear un carril exclusivo para bicicletas, no está obligando a nadie a andar en bici, pero sí nos da un “empujoncito” para que lo hagamos. El sector privado también puede contribuir. Es común ver en la ciudad cafeterías que premian la visita si ésta se realiza en bicicleta. Estos locales a menudo ofrecen un té sin cargo si el cliente llega en su vehículo de dos ruedas. Estos “empujoncitos” generan poca polémica. Sin embargo, hay otros que son más controvertidos, especialmente en la esfera pública. El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta recientemente lanzó una campaña por la cual otorgará cajas gubernamentales a los restaurantes para que los comensales se lleven las sobras a su casa. La idea es disminuir el desperdicio de alimentos y concientizar a la población. Esto es un claro nudge: se busca modificar la conducta de los agentes pero sin prohibir ni restringir. Simplemente facilitando las opciones consideradas “deseables”. La propuesta de Larreta –no obstante- es ridícula. No solo porque la costumbre de llevarse las sobras ya existe en la Ciudad, sino porque refleja la poca sensatez en el criterio con el que se gasta el dinero público. Otro ejemplo poco feliz de nudges es la política de “Precios Transparentes”. En su obra, Thaler y Sustein proponen algo similar para las tarifas de las compañías de teléfonos celulares en Estados Unidos. Su objetivo es simplemente “informar a los clientes” sobre las “estructuras tarifarias en un documento que incluya todas las fórmulas relevantes”. Algo así se intentó aquí con los precios pagados con tarjeta de crédito. Se buscaba “transparentar” las estrategias de precios para que los clientes contaran con más y mejor información. El resultado, sin embargo, fue un costo para las empresas, poca información relevante para el comprador, precios más caros y caída de ventas.

La fatal arrogancia de la psicoeconomía

La economía del comportamiento, y la línea inaugurada por Thaler con el paternalismo libertario, ha recibido un nuevo Premio Nobel. Es un premio bien merecido porque dicha rama ha sembrado fundadas dudas acerca de los supuestos esenciales de algunos modelos económicos. Los hombres no deciden con información perfecta, ni miden adecuadamente el riesgo, ni maximizan su utilidad como lo haría una máquina. Eso es evidente. Ahora como explica Mario Rizzoel homo economicus nunca intentó ser una descripción fiel del ser humano, sino un modelo simplificado para generar predicciones sobre el mercado. Por otro lado, si bien la economía del comportamiento critica los supuestos fundamentales de la teoría neoclásica, luego sigue tomando esos supuestos como un ideal a alcanzar mediante intervenciones:
… la economía del comportamiento sigue atada a la estrecha noción de racionalidad que critica. Es precisamente porque la gente no es estrechamente racional que su comportamiento debe ser arreglado. Su comportamiento debe ser gravado, regulado o empujado (nudgeado) en la dirección del comportamiento del hombre neoclásico perfectamente racional (…) Hay una verdadera ironía aquí. Se burlan de la economía neoclásica por sus supuestos de racionalidad y, al mismo tiempo, esos supuestos se consideran como la situación ideal contra lo que comprar a los seres humanos de carne y hueso.
La clave del progreso humano no son los seres “perfectos”, sino –dadas las imperfecciones que estos tienen y tendrán siempre- las instituciones que mejor nos permitan interactuar unos con otros. El paternalismo libertario, en este contexto, puede ser –en el mejor de los casos- algo de poca relevancia en el devenir de la sociedad. En el peor escenario, sin embargo, puede sentar las bases para grados de intervencionismo mucho mayor, lo que nunca nos trajo buenos resultados.
  • Hits: 8

El entuerto catalán

EL COMERCIO - Cataluña podría declarar hoy su independencia de España, tal como lo han prometido algunos de los líderes de la región autónoma. También es posible que esa declaratoria se postergue o se opte por otra estrategia por el momento. En todo caso, tras el referéndum independentista a principios de mes, la cuestión catalana presenta un problema mayúsculo para España, Cataluña y la Unión Europea. El problema de fondo tiene que ver con la estructura del Estado Español, pero bajo las condiciones políticas actuales, será difícil de solucionar. Quizá la mitad —o más— de los catalanes son independentistas. Es difícil saberlo basado en el referéndum, pues la abstención fue mayoritaria y la votación se dio bajo condiciones irregulares. Los líderes catalanes decidieron realizar el plebiscito a pesar de que el gobierno nacional declaró, con razón, que era ilegal e inconstitucional. En el debate nacional, los españoles apelan a la legalidad y a su versión de nacionalismo encarnado en la Constitución y los catalanes independentistas apelan a su propio nacionalismo. Los primeros consideran a los otros traidores y los catalanes consideran a los españoles opresores, algo que ha alimentado la polarización política.Política española Es verdad que el referéndum es ilegal. Pero la mayoría de movimientos independentistas lo han sido. También lo fueron la independencia de Estados Unidos y de la India. Es verdad que existen procedimientos legales para realizar una enmienda constitucional que permita la secesión. Se requeriría una votación de tres quintos del Senado y del Congreso, seguido por un referéndum nacional. La coyuntura política y la barra alta imposibilitan que se logre. El problema de Cataluña ha sido de largo plazo y nunca se ha logrado un marco institucionalestable y duradero que incluya al principado. En poco menos de 400 años, los catalanes han intentado independizarse cinco veces. No todos los catalanes de hoy quieren la independencia, pero casi todos están hartos del statu quo. Y tienen razón. La región autónoma de Cataluña, una de las más prósperas de España, no es realmente autónoma, por lo menos no en cuanto a temas fiscales. Las finanzas públicas españolas son altamente centralizadas y es así como Cataluña ha sido por largo tiempo un contribuyente neto al fisco nacional. Los catalanes transfieren 9.900 millones de euros (el 5% de su PBI) al resto de España. En teoría, las transferencias interregionales sirven para alentar la convergencia de ingresos, pero han funcionado mal. Andalucía, donde más personas viven de rentas del sector público que del privado, ha recibido desde 1986 subsidios por 150.000 millones de euros, pero el ingreso per cápita relativo al resto de España no ha cambiado. Lo que sí se ha fortalecido es un clientelismo político basado en el estatismo que además tiene mucho peso en la legislatura nacional. La injusticia que perciben los catalanes tiene mucho que ver con esta realidad. Todo esto no quiere decir que el camino que han escogido los líderes catalanes les conviene. Es casi seguro que los perjudicará. A pocos días del referéndum, una decena de las empresas más grandes de Cataluña se ha ido de la región. Temen no solo la incertidumbre sino también el liderazgo populista, radical y anticapitalista de los líderes del movimiento independentista que formarían un nuevo gobierno. Tanto el impacto negativo económico como el político internacional está anunciado. Al no negociar una salida con España, le irá mal a una Cataluña independiente respecto a acuerdos con España y la Unión Europea, que no querrá arriesgar su proyecto al aceptar la secesión. España requiere de una reforma profunda de Estado que implique establecer un sistema federalista en el que exista autonomía de verdad y la posibilidad de secesión bajo reglas claras. Desafortunadamente, es poco probable. Este artículo fue publicado originalmenten en El Comercio (Perú) el 10 de octubre de 2010
  • Hits: 7

El futuro del Barrio 31

EDITORIAL - LA NACIÓN - Cuando Pro hacía campaña electoral en 2007 para llegar al gobierno de la ciudad de Buenos Aires, proponía en su plataforma la erradicación de la villa 31. Era una solución lógica, ya que de esa forma se daría un mejor hábitat a quienes allí vivían ocupando ilegalmente terrenos muy próximos al centro de la ciudad. Se mejorarían sus condiciones de vida y salud y se liberarían tierras de alto valor urbanístico. Las nuevas autoridades designaron funcionarios jóvenes y capaces para atender los objetivos propuestos para la tradicional villa de Retiro, los que con gran dedicación se abocaron a su tarea. Su contacto con los habitantes generó sentimientos de afecto y una idealización de sus aspiraciones y preferencias. Entre éstas, el rechazo a desplazarse a mejores viviendas pero alejadas del lugar que ocupaban, en el centro de la ciudad, cerca de sus trabajos. Los nuevos funcionarios se impusieron el objetivo de mejorar el bienestar de los habitantes, que reclamaban cambiar la idea de "erradicar" por la de "urbanizar". Entre otros elementos de decisión, se borró de la memoria el hecho de que hubieran ocupado ilegalmente esos terrenos. Había que ayudar a los habitantes de la villa desconociendo la inequidad implícita relativa al resto de los ciudadanos comunes que alquilan su casa o ahorran con sacrificio para comprar un terreno, construir su vivienda y pagar impuestos y servicios. El gobierno de la ciudad aceptó la modificación de objetivos y desde entonces ha pavimentado calles internas, y construido cloacas y desagües pluviales. Se han incorporado plazas con juegos, instalaciones deportivas, consultorios, un destacamento policial y otras facilidades. En un terreno libre adyacente y en otro adquirido a YPF se están construyendo edificios de viviendas, de tres pisos, con tecnologías modernas de bajo costo para reubicar a unas 1000 familias de la villa que tienen sus casillas debajo o en el borde de la actual autopista Illia. A los trasladados se les reconocerá, como pago inicial de un préstamo blando, el costo de su precaria casa con excepción del terreno. Todas estas inversiones son solventadas por el presupuesto de la ciudad, esto es, por los contribuyentes. Las autoridades porteñas han decidido entregar títulos de propiedad a los considerados "dueños" de las viviendas del Barrio 31. Un censo ha aportado la información necesaria y parecen haberse superado los condicionamientos legales para que el Estado haga estos reconocimientos, incluso sin exigencias mayores en cuanto al cumplimiento normativo exigido a cualquier construcción en la ciudad. Consultado el secretario de Integración Social y Urbana porteño, Diego Fernández, sobre si la titulación podría ser un camino para que desarrolladores o inversores pudieran en el futuro adquirir áreas importantes y darles otro uso de mayor valor, respondió que eso no se admitirá. El Barrio 31 continuará siendo esencialmente lo que es. Pero ha habido otro deseo de los habitantes de la villa que hemos tratado recientemente en esta columna: transformar parte de la actual autopista Illia en un parque y reemplazarla por un nuevo trazado. Este denominado "parque lineal" será para sosiego y permitirá la ansiada integración de las dos zonas hoy separadas por la autopista. El proyecto busca también la integración del Barrio 31 con la ciudad, al extenderse el parque hacia la avenida 9 de Julio por el puente existente sobre la Avenida del Libertador. Los funcionarios responsables han incurrido en un maximalismo, desconociendo a los habitantes y contribuyentes de la ciudad y a los usuarios de la autopista Illia. Se define el maximalismo como la tendencia a defender y promover soluciones extremas en el logro de una aspiración. El maximalista construye un universo de sus propias ideas o de su actividad. Todo lo demás es para él secundario y queda supeditado a alcanzar perfección en lo propio. Es una actitud característica de los fundamentalismos y también se puede producir por exceso de responsabilidad de quien ha recibido un mandato de difícil o inconveniente cumplimiento. Este último es el caso de los eficientes funcionarios que pilotean los cambios en el Barrio 31. Cualquier maximalismo difícilmente pasa inadvertido. Justamente mientras no haya una suficiente cantidad de personas que lo noten, el maximalista suele aumentar su apuesta. Pero si nadie se lo hace notar o lo detiene, finalmente se pasa de la raya, seguramente sin advertirlo y con la sensación que está haciendo algo en beneficio de la humanidad. El jefe de gobierno porteño, que es quien debe ver el bosque y no sólo el árbol, no ha querido o no ha podido poner razonabilidad y equilibrio en esta cuestión. No ha evitado que con el desplazamiento de la autopista Illia sus funcionarios vayan más allá de la raya.
  • Hits: 8
Donate