Skip to main content

Economía socialista, un siglo de fracasos

LA PRENSA - Se cumplen aniversarios de dos fenómenos que, en buena medida, cambiaron al mundo moderno: 150 años de la publicación de El Capital, de Marx, y 100 años de la revolución soviética. No hay nada que festejar. Todos los intentos de aplicar principios marxistas a la organización económica han terminado en fracasos y los pocos que quedan (Corea del Norte y en alguna medida Cuba) no son fuente de inspiración alguna ni muestran resultados que la motiven. Pero lo más interesante de este tema es que la discusión teórica había saldado ya el debate mucho antes de que estas ideas comenzaran a aplicarse. Dada la característica periodística de este artículo y las limitaciones en su extensión estaré revisando alguno de los temas en forma muy concisa y también superficial para que podamos todos entenderlo. En primer lugar, es necesario señalar que la piedra fundamental de la economía marxista se había derrumbada décadas antes del intento soviético. Me refiero a la teoría del valor, según la cual éste es generado por la cantidad de trabajo necesario para la producción de un determinado bien. Marx se preguntaba: ¿qué es lo que tienen todos los bienes en común y lo que se iguala cuando se produce un intercambio? Para todos es necesario el trabajo y en un intercambio se igualan cantidades de trabajo socialmente necesario. Entonces, si lo que genera valor es el trabajo, ¿de dónde sale la ganancia del capitalista? Pues, del trabajo, no queda otra. Se trata de la plusvalía que el capitalista extrae del trabajador. Lo explota. ¿Qué es lo que hay que hacer entonces? Expropiar a los expropiadores, la revolución socialista que terminaría con la clase parasitaria capitalista. GRAVE ERROR El problema es que esta teoría, piedra fundamental de todo el edificio, es errónea. Pocos años después había sido ya demolida en los trabajos del austríaco Eugen von Böhm-Bawerk. El valor no es algo objetivo que pueda medirse y no es algo que se iguale en un intercambio. Es precisamente al revés: el valor es algo subjetivo, que depende de las valoraciones y preferencias de cada uno y los intercambios se realizan porque se valoran los bienes en forma diferente, no igual. No tendría sentido realizar intercambios para recibir algo semejante a lo que se entrega. Por ejemplo: si cambio una moto usada por una tabla de surf, lo hago porque valoro más la tabla que la moto; y mi amigo al revés, valora más la moto que la tabla. El intercambio se realiza porque tenemos valoraciones "diferentes" sobre los mismos bienes. Otra cosa, si el valor proviene de la cantidad de trabajo y la plusvalía se extrae de él (no del trabajo acumulado en máquinas, por ejemplo), ¿cómo es que hemos visto a los capitalistas por más de trescientos años permanentemente reemplazar trabajo por máquinas a punto que hoy estamos preocupados porque los robots nos dejen sin trabajo? Si los capitalistas buscan más plusvalía, ¿no deberían priorizar tareas donde haya más trabajo? Un último punto (aunque hay muchos más para señalar), en una economía en equilibrio todas las actividades tendrían el mismo rendimiento, la misma ganancia. Si las ganancias provienen de la plusvalía que se extrae del trabajo, quiere decir que en equilibrio todas las actividades tendrían la misma proporción de trabajo, pero con tal sólo observar cualquier actividad nos damos cuenta que lo que predomina es la diversidad en ese aspecto. PLANIFICACION En fin, se podría hablar mucho más sobre la teoría del valor. Vayamos ahora a su aplicación práctica, la planificación económica. Tan sólo tres años después de la revolución soviética, el meollo de la cuestión había sido planteado en forma contundente. El economista austríaco Ludwig von Mises publicaba un artículo titulado "El cálculo económico en la sociedad socialista", y dos años después, en 1920, todo un libro "Socialismo: análisis económico y sociológico". Allí planteaba no ya que la planificación fuera ineficiente, sino que era imposible. El argumento, muy simplificado es el siguiente: en la economía de mercado los factores de producción son asignados por emprendedores a la producción de distintos bienes y servicios guiados por los precios esperados de los bienes a producir y los factores necesarios. Esos precios son en verdad intercambios de derechos de propiedad, pero como en la economía socialista no habrá propiedad privada de los factores de producción, entonces no habrá tal cosa como precios que guíen esas decisiones. Esos factores serán asignados a distintos procesos según la opinión de planificador pero sin ningún criterio económico. Resultado: un enorme despilfarro. Ejemplo: hay que construir un puente. Técnicamente se puede hacer de madera, cemento, acero, acero inoxidable o platino. ¿Por qué razón nos parecería extraño hacerlo de platino? Porque tenemos una cierta noción del precio de mercado del platino que nos indica que es mejor dedicarlo a otra cosa. Pero sin mercados no habría forma de saberlo. De hecho, para hacer sus planes quinquenales, los planificadores soviéticos miraban los precios de Occidente. Es decir, sin mercados afuera no hubieran podido planificar. El último y muy breve punto tiene que ver con la "justicia" de igualar ingresos. ¿Si vamos a ganar igual, porqué he de esforzarme para trabajar más? O, ¿no es injusto que me paguen lo mismo si trabajo el doble que mi compañero? En palabras de Churchill, "la virtud del comunismo es el reparto igualitario de su miseria y el vicio del capitalismo es el desigual reparto de sus bondades". Un siglo después y millones de muertos mediante, el capitalismo ha demostrado que sus resultados serán desiguales, pues nosotros somos por sí desiguales en capacidades o esfuerzos, y ha enterrado al socialismo bajo una prosperidad que de una u otra forma ha llegado a todos. Al inicio de la revolución industrial el ingreso promedio mundial era de 150 dólares actuales por año y por persona; hoy es de 7.000 dólares. No hay más que discutir.
  • Hits: 9

Situación argentina, en materia económica

SIN RESERVAS - Entrevista de María Celsa Rodríguez a Aldo Abram A días de las próximas elecciones legislativas de octubre, le hice una entrevista al Consultor y Economista Aldo Abram, a fin de saber como esta la realidad económica en Argentina, como ve la situación social y que proyección nos puede dar para el 2018 de acuerdo a los datos económicos que maneja. – ¿Cómo ve la situación argentina, en materia económica? La buena noticia, sin lugar a dudas, es que el proceso de recuperación que se inició en el cuarto trimestre del año 2016, luego de una recesión larga, -por que empezó a mediados del 2015 y duró hasta tocar fondo en el tercer trimestre del 2016-, ya se esta generalizando cada vez mas y casi todos los grandes sectores hoy están creciendo. Por ahí dentro de esos grandes sectores algún sub-sector todavía no le ha llegado la recuperación, pero todos están recuperándose. Y la expectativa es que el nivel de actividad de 2015, -mediados del 2015-, lo estemos alcanzando a finales de este año. La parte que no es tan buena es que quizás este proceso de recuperación llegó tarde y esta yendo mas despacio de lo que uno pensaría que tendría que ir y eso tiene que ver lamentablemente con que cuando uno trata de evitar una crisis, también se pagan costos económicos y sociales, pero muchos menores que cuando vive una crisis. Por ejemplo, acá nosotros llegamos a tener un tercio de la población bajo la línea de la pobreza, tratando de hacer el esfuerzo y el sacrificio para evitar una crisis, pero cuando la vivimos a la crisis del 2002, llegamos a tener el 54% de pobreza, o sea, claramente el beneficio del esfuerzo que se hace no es no pagar un costo, sino pagar un costo mucho menor, resolver el problema y empezar un proceso de crecimiento. Pero acá no todo el mundo participó de ese esfuerzo, el Estado -lamentablemente-, no se sumó al esfuerzo que tuvo que hacer todo el sector privado productivo y obviamente le pedimos al sector privado productivo que salga de ese profundo pozo a cargar un monstruo inútil, una mochila atrás -por lo que lo esta haciendo despacito-, y cuando salga definitivamente del pozo, le vamos a pedir, a este sector productivo que corra una carrera, y si no le sacamos el monstruo inútil de atrás de esa mochila, lo mas que le vamos a poder pedir es que camine. Entonces claramente acá hay una parte del esfuerzo que no se ha hecho, que no ha hecho el sector político, que no ha hecho el Estado, y que la tiene que hacer, para que no siga haciendo el sector productivo, que en definitiva es quien nos paga los sueldos a todos los que trabajamos en el, mas los sueldos de los que trabajan en el sector público, porque claramente eso limita la capacidad de nuestra economía de crecer en el largo plazo, y mucho. Porque realmente la Argentina, claramente puede crecer a tasas de 5% o aun más y hoy estamos teniendo tasas de crecimiento del 3 y medio y con toda la furia del 4%. ¿Cómo ve el tema del gasto público, porque es una materia pendiente que todos le reclaman al Estado, mientras este sigue creciendo de tamaño, y la recaudación fiscal es inferior a lo que se gasta? Justamente el problema para el gobierno es el enorme déficit fiscal, que hay que ir bajando en forma gradual, porque la gente no apoyaría el proceso de ajuste del gasto público, y en realidad ese no es problema, el problema que tiene la Argentina, es que tiene un Estado demasiado grande, por eso no lo puede pagar y por eso es que tenemos déficit fiscal, y acá lo que hay que corregir es eso. Pero el gobierno tiene la percepción de que no hay apoyo de la gente para hacer ese ajuste, y puede ser que tenga razón, – por que acá estamos haciendo una evaluación de lo que piensa la gente-, y en ese sentido nos compete a todos los que entendemos el problema que vive la Argentina, de explicarle a la gente que cuando un político te dice “no al ajuste”, es “no al ajuste” que no va a ser el, pero que tendrás que hacer vos y tu familia. Entonces en la medida que la gente se comience a darse cuenta de eso, va a empezar a hacer el reclamo, de que ahora le toca al Estado a empezar a ajustar, tenemos que crear los mecanismos para que el ajuste que tiene que hacer el Estado,- porque nosotros ya hemos hecho demasiado: tanto el sector productivo y privado-, que sea lo menos doloroso y costoso socialmente posible. Eso no cabe la menor duda, y hay un montón de esquemas presentados sobre eso.
Porque acá siempre se habla de lo grande y lo caro que tenemos el Estado, pero tenemos un problema adicional y tan importante y es que tenemos un Estado inútil que no nos sirve a los ciudadanos. Porque hemos dejado que los políticos construyen un Estado que le sirve a la política y se sirva de los ciudadanos.
Entonces lo que tenemos que hacer inmediatamente es una reforma del Estado, para que el Estado nos sirva a los ciudadanos. Un Estado además que podamos pagar nosotros, y entonces ahí es donde tenes que aplicar el gradualismo, que hacer con la gente que se queda sin un trabajo útil, como la pasamos al sector privado, sin que esa gente pierda su sustento para su familia. Y ahí tiene que estar la gradualidad. Pero no que el Estado no nos sea útil a los ciudadanos, sino, ¿para que tenemos un Estado?. ¿Cree que no hay buenas políticas públicas aplicables a lo social, que hace que tengamos un gasto social elevado para sostener una base de la sociedad con carencias, con chicos desnutridos, padres sin posibilidad de empleos, viviendo de changas y del subsidio del Estado, pero que en el fondo no resuelve el tema de la pobreza? Si, sin lugar a dudas, es lo que plantee claramente hace un rato, porque el Estado argentino no ha sido hecho para prestar los servicios que tiene que prestar un estado, lo han hecho para servir a la política y ¿que es lo que le sirve a la política? Que vos vayas a un hospital y tengan gasas, me atienda un médico como la gente, que esté el hospital bien, o que haya un montón de cargos burocráticos donde alguien gane muy bien, aunque no le sirva a nadie y tenga tiempo para hacer política o que son la gente que hace política para vos, eso es lo que le sirve a la política, entonces cuando vos ves como se gasta para la educación, como se gasta para la salud, en todos los niveles de gobierno, estamos hablando, porque acá no es un tema solamente del gobierno nacional, casi porque podemos decir que en los últimos tiempos es el que mejorcito se ha estado portando, todos los demás son los que están haciendo el mayor desastre, pero la realidad es que vos vez que cada peso que entra por arriba de nuestros impuestos a cada uno de estos ministerios, lo que llega efectivamente a que sea útil para la gente por ejemplo en salud, para que te atiendan bien, o que los chicos tengan buena educación, son apenas centavos, bueno, eso es tener un estado que sirva a la política y no a los ciudadanos.

El día que nos demos cuenta, el día que demandemos porque los políticos por mutus propio no van a hacer nada, porque ellos están re cómodos. Y si nosotros no lo demandamos, no va a pasar esto, porque nosotros tenemos que demandar que el Estado nos sirva a nosotros.

Yo a todos lo analistas les hago esta pregunta ¿cómo hacemos para sacarnos de encima a candidatos o políticos que utilizan al populismo como herramientas para llegar al poder o para quedarse en el poder? Solo los ciudadanos nos terminamos sacando, pero obviamente asumiendo como ciudadanos, y eso es un aprendizaje, una maduración. En dos décadas lamentablemente los argentinos nos comportamos como chicos, elegíamos un gobierno, cuando no nos gustaba el chiche los rompíamos, le tocábamos la puerta a los militares, venían estos y se llevaban puesto al gobierno, eso es de chico malcriado. Bueno, a partir de 1983 luego de una trágica experiencia aprendimos que había que cambiar los gobierno por el voto, fue un avance en términos de madurez, y la madurez en termino de entender que la democracia es la forma en que se cambia los gobiernos pero con eso no alcanza. Lo que nosotros necesitamos aprender ahora es que a la democracia debemos sumarle la república y para tener república lo básico es tener ciudadanos, ciudadanos comprometidos, no es cuestión de ir a meter un voto y bueno, ¡ya esta!, elegimos un líder mágico que va resolver todos los problemas haciendo milagros. No, eso no va a pasar!! Los países que salen adelante son aquellos en que todo un pueblo esta comprometido, toda una diligencia esta comprometida en que ese pueblo salga adelante. Y cuando uno vota a un legislador es para que tenga un rol, cuando uno vota un gobernador es para que tenga su rol, cuando votas a un presidente es para lo mismo, igual un concejal. Cada uno tiene su rol y todos tienen que aportar. Y que no es que hay un líder milagroso que todos tienen que alabar y ese es quien los va a salvar como pretendemos en Argentina, sino que cada uno tiene su rol en la sociedad y tienen que exigir que entre todos sale el país adelante, por eso es que se habla de política de Estados porque acá no la tenemos. Porque acá tenemos un líder que manda y los demás obedecen, porque no hay un espíritu critico.
Porque a ¿quién representa a la larga un legislador? Al tipo que lo puso en la lista sábana no al tipo que puso esa lista sábana dentro de una urna. Lamentablemente es una realidad, nosotros mismos constantemente votamos líderes o partidos, y después queremos que ese legislador cuide nuestros intereses, ¡y no!, va a cuidar los intereses de quien lo puso en esa lista sábana que justamente es el líder o el partido y ahí estamos con los problemas que estamos.
Pero esas cosas se aprenden y este es nuestro rol, los que podemos de alguna forma explicarles estas cosas a la gente, esta la responsabilidad de hacerlo y poco a poco vayamos aprendiendo, como hemos madurado hasta ahora, seguir haciéndolo. Teniendo un proceso de aprendizaje. Ultima pregunta: ¿Qué proyección ve para el 2018? Yo creo que vamos a crecer a tasas de alrededor del 3 y medio por ciento, tendríamos mucha suerte si fuera del 4%. Creo que la inflación va a bajar, lamentablemente ahí hay ciertas restricciones conceptuales que va a ser difícil que esa baja no llegue al 12 % como dice el Banco Central que va a ser el máximo. Conceptuales dentro del mismo Banco Central, -en términos o errores conceptuales-. Pero bueno, va a seguir bajando, seguramente estaremos mas alrededor del 15 %. O sea que hacia adelante tenemos una perspectiva distinta al del pasado. Mejor, seguramente que mejor!!! Pero no nos tenemos que conformar con la mediocridad, tenemos que empezar a exigir por que realmente este país tiene la capacidad de ser en 20 años como Nueva Zelanda, nada nos impide hacer eso, o como Australia y brindarle a toda nuestra gente oportunidades de progreso, tantas oportunidades de progreso como le brindan en eso países a sus ciudadanos, sobretodo a la gente de menores ingresos.
  • Hits: 7

Mi primo, el Che

Este artículo fue publicado originalmente en octubre de 2007 por la agencia LiberPress, recientemente en Infobae. Vale la pena recordar en esta fecha. Ahora que se han aquietado algo las aguas de un nuevo aniversario de la muerte del Che Guevara, escribo sobre este personaje macabro con algún ingrediente que, en parte, introduce otra perspectiva. En mi familia se ha hablado bastante del Che ya que mi padre era primo hermano del suyo. El abuelo del sujeto de marras era una persona excelente, Roberto Guevara, casado con Anita Lynch, hermana de mi abuela paterna. En tren de genealogía, consigno que soy mas Lynch que Benegas ya que tanto mi padre como mi madre descienden de dos de los hijos de Patricio Lynch, de quien desciende también el Che. De entrada este revolucionario nato reveló cierta inclinación por el incumplimiento de la palabra empeñada puesto que le prometió a su primera novia que saldría a comprar cigarrillos y nunca mas volvió. Mostraba también ciertas rarezas al esforzarse en dar diez pasos a la salida de todos los ascensores y caer con la pierna izquierda, cosa que si no lograba volvía al adminículo y repetía la operación hasta que daba en la tecla (ya lo de la pierna izquierda parecía anunciar algo de su futuro dogmático). Mi padre solía repetir el conocido aforismo de aquello que “los parientes no se eligen, se eligen los amigos”. Si bien es cierto que en todas las familias hay bueno, regular y malo en proporción al tamaño de las mismas, siempre noté cierta dosis de vergüenza por el hecho de que se había filtrado en la nuestra un personaje de características tan siniestras. En una oportunidad, una de mis tías me contó que de muy chico el Che se deleitaba con provocar sufrimientos a animales y, de mas grande, insistía en que la muerte (de otros) no era tan mala después de todo y que, en este contexto, se adelantó a la definición de Woody Allen: “morir es lo mismo que dormirse pero sin levantarse para hacer pis”. Esto último que puede parecer gracioso y ocurrente cuando proviene de ámbitos cinematográficos, resultó un una tragedia mayúscula para los cientos de asesinados por el Che quien finalmente transformó aquella definición en que “el verdadero revolucionario debe ser una fría máquina de matar”. Y todo por la manía de los Stalin, Pol Pot, Hitler y Castro de este planeta que en sus ansias por fabricar el consabido “hombre nuevo” han torturado, vejado, mutilado y asesinado a millones de seres humanos. Y pensar que Cuba, a pesar de las barrabasadas de Batista, era la nación de mayor ingreso per capita de Latinoamérica, eran sobresalientes en el mundo las industrias del azúcar, refinerías de petróleo, cerveceras, plantas de minerales, destilerías de alcohol, licores de prestigio internacional; tenía televisores, radios y refrigeradores en relacion a la población igual que en Estados Unidos, líneas férreas de gran confort y extensión, hospitales, universidades, teatros y periódicos de gran nivel, asociaciones científicas y culturales de renombre, fábricas de acero, alimentos, turbinas, porcelanas y textiles. Todo antes de que el Che fuera ministro de industria, período en que el desmantelamiento fue escandaloso. La divisa cubana se cotizaba a la par del dólar, antes que el Che fuera presidente de la banca central. Como no podía ser de otro modo el Che comenzó su carrera como peronista empedernido. Recordemos que la política nazi-fascista de Perón sumió a la Argentina en un lodazal del que todavía no se ha recuperado y que, entre otras cosas escribió en 1970 que “Si la Unión Soviética hubiera estado en condiciones de apoyarnos en 1955, podía haberme convertido en el primer Fidel Castro del continente” y, cuando estaba en el poder vociferó en 1947: “Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores” y, en 1955, sentenció que “Al enemigo, ni justicia”. Es inadmisible que alguien con dos dedos de frente sostenga que la educación en Cuba es aceptable puesto que, por definición, un régimen tiránico exige domesticación y solo puede ofrecer lavado de cerebro y adoctrinamiento (y con cuadernos sobre los que hay que escribir con lápiz para que pueda servir a la próxima camada, dada la escasez de papel). Del mismo modo parecería que aun quedan algunas mentes distraídas que no se han informado de las ruinas, la miseria y las pocilgas en que se ha transformado el sistema de salud en Cuba y que solo mantiene alguna clínica en la vidriera para impresionar a cretinos. Esperemos que los que siguen usando lo símbolos del Che como una gracia perciban que se trata de la humorada mas lúgubre, mórbida y patética de cuantas se le pueden ocurrir a un ser humano. Es lo mismo que ostentar la imagen de la tenebrosa cruz svástica como señal de paz.
  • Hits: 8

Gastó público y endeudamiento del gobierno argentino

Aldo Abram fue entrevistado por Canal Rural El economista explicó la evolución del gasto público y la deuda pública con sus efectos en al economía argentina. También opinó sobre las perspectivas económicas y el crecimiento del país. https://www.youtube.com/watch?v=y8dM9hR9PDk&feature=youtu.be
  • Hits: 7

Repercusiones del paso del economista Aldo Abram por Concordia

Aldo Abram, Economista y Director Ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, destacó que el encuentro en Concordia representó todo un desafío, porque “los economistas tenemos la función de explicar lo que es la economía de la forma más sencilla posible, para que la gente pueda tomar decisiones” y el objetivo en su paso por la ciudad fue “no solo hablarle al empresario, sino también a la gente que todos los días toma decisiones económicas”. Abram está convencido que contar con la información apropiada permite que cada persona “tenga buenas ideas, que empiece a confiar en su sentido común y que pueda oler cuando le están diciendo algo que no está bien”, por lo que se mostró muy agradecido con sus anfitriones de la Red Inmobiliaria Concordia “porque me permitió tener todo ese auditorio von un lugar que hasta quedó chico y hubo que agregar sillas al salón”.Charlas de perspectivas económicas Consultado sobre las particularidades del concordiense que lo estuvo escuchando, el economista señaló que los argentino en general “estamos en un proceso de maduración, no es que estamos formados económicamente hablando”. Aclarando que esa caracterización “se da aquí, pero también en Buenos Aires”. Incluso, en la Capital Federal “la gente piensa que está más formada, simplemente porque está más informada, pero eso no es lo mismo que estar formado como ciudadano”. Sintetizando que se ha asimilado que “a los gobiernos hay que cambiarlos con los votos, mientras que -socialmente hablando- antes nos comportábamos como niños cuando se cansan de un juguete, nos cansábamos de un gobierno y llamábamos a los militares para que lo saquen”. Mientras que hoy “aprendimos a hacer todo un cambio a través de las instituciones”. Aunque, según su prisma, “aún nos falta ese pasito para abandonar décadas de populismo” y fortalecer las instituciones “para que funcionen y cumplan con el rol que tienen”. Lo cual debe ser aplicable a nivel país, provincia y cada uno de los municipios. Pero advirtió que para eso “los ciudadanos también tenemos responsabilidades, porque no es una cuestión de meter un voto en una urna y después me voy a mi casa, hago mi vida y espero que resuelvan los problemas”. Por su parte, el empresario local Federico Gorsky, uno de los organizadores del evento, rescató la satisfacción de los emprendedores de Concordia, afirmando que desde el momento en que concluyó aquella exposición “no hemos parado de recibir mensajes de agradecimiento”. Valorando positivamente que los presentes hayan podido capitalizar los consejos brindados por “un economista reconocido y distinguido a nivel nacional, que viene asesorando a las principales empresas, bancos, entidades financieras”. Como así también destacar la participación que tuvo el ingeniero Diego Hendlin, que opera en una de las sociedades de bolsa más importantes del país, “y es un concordiense que hace más de 20 años que está en el mercado de capitales”.
  • Hits: 7
Donate